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*traducción*
pensamiento
italics
Hermione Greanger parecía tiesa, no agotada ,profunda y completamente agotada, las bolsas dejabajo de sus ojos solo eran un simple rastro del profundo cansancio que sufría la bruja más inteligente de su época, tambalearse cada pocos pasos y la cara de perros solo venía con el resto, y a diferencia de su perpetua falta de sueño en tercer año, está vez estaba afectando emocionalmente a la muchacha, solo había bastado una mala mirada por parte de uno de sus mejores amigos, para devolverle la mirada airada con tanta condescendencia que hasta el soquete de Ronald Weasley supo cuando una batalla estaba perdida antes de siquiera empezarla, tragandose el comentario seguramente hiriente junto a los restos de huevo frito que colgaban de su boca; solo habían pasado dos semanas desde el ataque al ministerio y el ambiente que los rodeaba parecía todo menos que lúgubre, después de todo, cuando se esparce la noticia del regreso del Señor Oscuro y la inminente guerra en sus cabezas, la mayoría de ellos esperaba conservar los mínimos rastros de la vida que poseían al actuar lo más normalmente posible, ignorar el problema hasta que se haga inevitable, por supuesto, algunas selectas personas no compartían la idea, pero estaban dispuestas a fingir el tiempo suficiente hasta que se lo creyeran, todas ellas, pero no Hermione Greanger.Una nube parecía rodear a la joven que había sido brutalmente atacada en el Ministerio, Ron había tenido lo suyo con esos tentáculos pero Hermione...ella tendría la prueba de ese momento incrustada en su pecho por el resto de su vida.
No es que nadie lo supiera realmente, por lo menos el grado de gravedad de la situación, sus amigos al estar involucrados sabían que había sido herida, pero no habían sido informados de la gravedad del asunto y se les había mentido la razón por la cual permaneció mucho más tiempo que ellos en la enfermería después del incidente, no sabía cómo explicarles cómo había estado auto inducida a un coma mágico para regenerar su cuerpo y su núcleo mágico, drenandola al punto de no poder estar de pie por días, no podía explicarles cómo la había golpeado una maldición que la quemaria de adentro hacia afuera, tampoco podía explicar cómo esencialmente se había curado ella misma cuando su cuerpo sintió que estaba en peligro se cerró en una cápsula y empezó el proceso de expulsar la magia parásito, no podía, porque no ella misma sabía cómo.
Era una maldición perfecta, en términos teorico, bastante simple, torturar al que la receptor hasta alcanzar la combustión instantánea y morir, había sido una de las principales causas de muerte luego de que Dolohov la perfeccionó por allá en la primera Guerra Mágica, había matado a cientos con la misma, a todos, menos ella,sabía que silenciarlo no había sido un factor, ya que luego de volver especialidad un hechizo, el mago podría realizarlo hasta sin su varita, ella solo era afortunada, dijeron, había tenido suerte.
Suerte
Hermione hizo mueca mientras cortaba la fruta en frente de ella para luego metérsela mecánicamente a su boca basura pensó ella montón de basura de hipogriffo su pecho picaba a la mera idea de la palabra, lo hizo ahora de la misma manera que lo hizo cuando despertó cuatro días después del evento sintiéndose como si un elefante la hubiera pisado y con la mirada centellante de su director a centrimentos de su cara comenzando a hablar tan pronto que no había tenido tiempo de enfocar su mirada hasta después de explicarle el milagro que había pasado, oh pero ella sabía que había ocurrido, podía sentirlo ahora y en el Ministerio, la agonía y el puro calor que sintió desde el interior de su ser y como había querido arrancar su piel para sentir alivio el dolor era tan fuerte que no le había dado la oportunidad de gritar, también había sentido cuando su magia había comenzado a actuar, justo después de que Bill- creía que era el, por las sombras altas y pelirrojas que pudo dislumbrar desde el suelo- lo recogía rápidamente y la traía a la enfermería mientras el resto de la orden hacia su entrada, pero en el momento que su piel tocó la suya su magia solo explotó, quemando la piel de Bill en el proceso, quien solo había podido dejarla a toda prisa en una camilla y luego cerrándola al resto del mundo, el director por supuesto no lo había expresado de esa manera, había hablado de como Ponfrey había ayudado en su recuperación y como era tan afortunada.Hermione solo quería arrancarle los ojos y dárselos al calamar del lago Negro para que dejarán de mentirle en su estúpida cara, había visto el hechizo, lo había sentido, por los dioses todavía podía sentirlo y algo dentro de ella dijo que siempre estaría allí con ella como recordatorio de esa noche.
combinamos pensó la joven con humor negro luego de considerar cuan morvido era que había terminado con una cicatriz de rayo similar a la de Harry, claro que la suya era 5 veces más grande y purpura, pero un rayo después de todo, era grasioso que ambos ahora pudieran hablar sobre cómo era tener una cicatriz punsante y diluida en magia extranjera a ellos, gemelos se burlo mientras miraba desapasionadamente hacia una de sus compañeras de cuarto que había agraciado su presencia esa mañana, ellas sabían mejor que meterse con una Hermione agotada, era meterse con una Hermione que le importaba poco y nada si terminaban con un hechizo encima ,letal o no, no querrían adivinar.
El trino de las lechuzas aterrizaron en el Gran Comedor en el momento en que el tocino estaba más crujiente en sus platos, los demonios alados parecían haber calculado el momento preciso para que sus amos las alimentarán con el suculento manjar y mientras estás aves sobrevolaron dejando cartas en su camino, un paquete callo junto al plato de el integrante femenino del trío dorado.
Las personas que habían pasado el tiempo suficiente con Hermione habían levantado una ceja, ya que la chica rara vez conseguía una carta decir ahora una maldita caja del tamaño de su plato.
-Quien te mandaría un paquete?- pregunto Ron todavía comiendo una salchicha habiendo olvidado momentáneamente el estado de ánimo de su amiga eh ignorando las apuestas que había empezado a realizarse a su costa sobre que tanto tardaría su cabeza en empezar a parecer un tomate por el tono condecendiente de su voz-Nunca recibes paquetes, quien demonios..egmmm gggggghh- el pelirrojo se ahogo cuando una parte de la salchicha que comía se atoro en su garganta cuando Dean Thomas de todas las personas lo había golpeado en el estómago.
-Cerraras tu boca si sabes lo que te conviene- le siseó su compañero de cuarto-¿Tantos deseos de morir tienes?-el nacido de muggles no tuvo que terminar sus palabras para que Ron empezará a ponerse morado de la rabia.
-Mira tu hijo de la...-solo para ser interrumpido por el estruendo que los cubierto de la joven a su lado mientras escuchaba la quebrada vos de su amiga.
-Le escribiste a Baba- la joven dijo mirando el empaque ahora desenvuelto para mostrar a quien quisiera verlo una caja de madera bellamente tallada en runas y una carta en lo que parecía el pergamino más extraño que los pura sangre habían visto, todo recto y blanco como la nieve, si el escenario en si era extraño, la mesa de los leones espero espectante ante el rostro ligeramente sonrojado y ojos acuosos de la bruja frente a ellos, la imagen en si era digna de un cuadro mientras a su alrededor podía sentirse como su magia quería salir a saludar haciendo que el aire que la rodeada de sintiera un poco pesado, además de su cabello el cual parecía crepitar magia en momentos de tensión
-No lo entiendo-su voz salía más y más baja mientras sus ojos pasaban de arriba a abajo la carta en sus manos tratando de encontrar un mensaje oculto.
Y en ese momento es cuando el último integrante de el trío dorado hablo.
-Lo necesitabas ¿No?-Harry Potter parecía un joven sereno mientras hablaba gentilmente, no queriendo causar un revuelo, nunca era su intención después de todo-Quiero decir lamento si estuvo fuera de lugar yo solo quería... Tu sabes- el peli negro trato de explicar de repente pasando su mano por su cuello, el cual parecía desprender su propia aura de tristeza estos días.
-Le escribiste a Baba- dijo o estúpidamente otra vez la joven mientras miraba la caja por primera vez en asombro y un poco de desesperación, solo le tomo dos segundos abrirla y jadear en vos alta, atascandose con su propio aliento-Я не могу в это поверить*no puedo creerlo*- dijo la niña mientras agarraba una de las plantas secas de la caja y se la llevaba a la nariz, lentamente subiendo la mirada para ver la cara de su mejor amigo-hiciste esto-la morena parecía no salir del estupefacto al mirar a su amigo,quien había notado ligeras lagrimas formándose en sus ojos.
-Lo necesitabas- dijo tranquilamente el peli negro mientras inclinaba la cabeza para ver a su mejor amiga lo más asombrada que la había visto nunca, desearía tener una cámara en este momento, ¿dónde estaban los hermanos Creevey cuando se los necesita? pensó el joven con un toque de humor.
-¿Te gusta?- el ojo verde vio como su mejor amiga asentía lentamente todavía oliendo la plata, sin ser consciente del espectáculo que presentaban al verse con tanta intensidad, la leona parecía un gatito feliz mientras pasaba la hierba por su nariz.
-Tu Baba es aterradora por cierto, amenazó con venir hasta aquí y llevarte de las orejas a casa si no prometía cuidarte-dijo el niño mientras miraba con orgullo el despliegue de magia que estaba apunto de ocurrir.Si ya no tenían un espectáculo, ahora lo tendrian al ver al ver a Hermione Greanger pedir amablemente a su mesa un poco de agua caliente en dos tasas, miel , leche y canela para luego de recibir dichas cosas para luego sacar una pequeña bolsa de su brasier y proceder y extraer un pote de lo que parecía crema con un pequeño mortero, la mesa de los leones parecía sólo podía mirar mientras la joven trituraba las hierbas y las colocaba en el vaso para luego dejar caer pétalos de la extraña flor lavanda para despues repetir el proceso solo para agregarle más flores coloridas a la mescla y colocarlos en el pote para y entonces guardar todo-incluida la caja de madera en su mini bolsa metiendo su brazo hasta el codo la mayoría de ellos pudo escuchar como Seamus Finegan se atragantó con su propia saliva o como la mayoría de los estudiantes sangre pura bebían la imagen, impresionados no solo por la bolsa, si no por la bruja que lo sostenía, los susurros se hacían fuertes y llegaban a mesas vecinas, Revenclaw miraba con hambre el desplazamiento con ojos celosos esperando que en cualquier momento su mano quedará atrapada en la bolsa, o que está se combustiera espontáneamente, mientras los Hufflepuff estaban muy lejos para siquiera ver y los Slytherin solo miraban, con algo que se parecía más a la resolución que a cualquier otra cosa, como un acuerdo silencio que todos habían acordado respetar,todos sabían lo que era ese objeto y lo difícil que era conseguirlo.
-Ella es Mary Popins ahora, por supuesto que Hermione maldito Greanger se manejaria hacer una maldita bolsa espansora en el maldito quinto año, por supuesto que si- se había escuchado murmurar a Dean.una maldición mientras ahora sostenia a Ron por los hombros para evitar que haga algo estúpido, el cual había pasado de la incredulidad a la ira al soltar el comentario, el joven con la cicatriz solo arqueó las cejas interrogantes mientras seguía mirando el baile de su mejor amiga, ahora mezclando las hierbas y flores con los ingredientes pedidos haciendo todo lo más elegante que había visto a alguien hacer, se podía escuchar algún que otro resople sangre pura a la distancia por el acto, pero Hermione no podía verlos, estaba preparándono la inducción como un hombre desesperado que no había tomado agua en días, con los movimiento de alguien que había hecho la tarea cientos de miles de veces antes, y cuando finalmente tomo la tasa en sus manos y le dió un sorbo, todas las preocupaciones que habían estado en su espalda las últimas semanas, años, se habian esfumado,Voldemort podría aparecer y matar a alguien enfrente ella y ella solomiraria desapasionadamente mientras tomaba su te.
-¿No es es...Iván-chaei?- preguntó la baja voz de Neville Longbotto -con un poco de curiosidad inspeccionó las playas secas -pero esa...esa solo se consigue en...-
-Rusia, si, las montañas si quieres ser preciso -dijo la morena en voz baja-Mi Baba me enseñó a cosechar y preparlas cuando era pequeña-dijo la joven sosteniendo plácidamente su taza y acurrucándose en su asiento mientras levantaba la mirada hacia su mejor amigo, su hermano, el cual sufría en solitario la muerte de la única figura paterna que podría haber tenido, prometió internamente pagarle por esto, pagarle por ser el único en darse cuenta de su estado y ocultarlo de los terrores de la vida que los esperaban.
-Nunca puedo recordar el nombre de las flores, sólo se que son fantásticas para la piel y tienen un sabor divino-responde dio lentamente todavía viéndose muy cómoda con su bebida.
Muchos vieron a la leona ladear su cabeza y lentamente mientras regresaban a sus respectivas actividades luego de ver a la joven quien había estado totalmente cabizbaja las últimas semanas iluminarse como una estrella al tomar un te con hierbas extrañas,habian visto lo necesario-грация*gracias* -dijo la morena mirando a su amigo y tomando la desicion de que si tuviera que arrastrarlo todo el camino hacia las montañas cerca de la ciudad natal de su Baba y encerrarlo en una cabaña hasta que Voldemort sea derrotado o Gran Bretaña destruida lo haría con los malditos ojos cerrados y una mano atada en su espalda , el quisiera o no, no dejaria que ese chico sufriera más daño , ni por el lado oscuro ni por el luminoso, y si tenía que ponerse en contacto con su familia para lograrlo, sería más que bienvenido, la situación era más fácil ya que al parecer el joven había dado una buena primera impresión a su abuela, la mujer más estoica que había conocido en su vida.
-De nada-respondio el chico algo sonrojado mientras que la permanente tristeza en sus ojos se amontonan hacía el fondo de su mente y plasmaba una sonrisa pequeña en su rostro. no hay tiempo pensó la joven sirviendo un gran trago de su taza mientras las semillas de un nuevo plan se echaban raíces en su mente, uno en el que no lucharian por gente que no luchaba por ellos y ella podría proteger a su familia sin importar que, y mientras el Gran Comedor volvía al bullicio de hace unos minutos y los estudiantes disipaban el ambiente lentamente, Hermione Greanger se pregunto si Harry Potter sabía en qué se había metido cuando decidido mandarle una carta a su Baba e involucrar a su familia extendida en el proceso, solo sabía que el director se iba a ahogar en sus caramelos de limón cuando descubriera que no volvería a ver a dos de sus piezas de ajedrez favoritas, solo que este, había pasado tanto tiempo haciendo movidas a su antojo que olvidó como se sentía jugar el juego en realidad, muy mal pensó Hermione mientras mordisqueba un arándano antes abandonado y sonreía de lado al ver a su hermano tomar tímidamente la segunda taza que había preparado para el,después de todo, era su turno de moverse.
