Chapter Text
Los altos pastizales se movían suavemente con la brisa de la primavera y llevaban consigo el olor de las flores.
Sería algo increíblemente pacifico, si no fuera por la cantidad inhumana de polen en el aire. Por eso es que Shen Yuan apretó el pañuelo que cubría su nariz y boca. No podía dejar que un ataque de estornudos revelará su ubicación en este momento tan crucial. No deseaba espantarlos o hacer que le ataquen.
Esta era su única oportunidad para observar los slimes en su hábitat natural, justo en su momento reproductivo.
Desde que despertó en una cama de piedra, en un templo oculto dentro de un bosque frondoso, con un Sistema con una voz como la del Traductor de Google disculpándose por un ERROR en su transmigración a PIDW –la webnovel que más había detestado en toda su vida por causa de todo el potencial echado en la basura- tomo la decisión de alejarse tanto como pudiera de la trama principal y explorar el mundo antes de que Luo BingHe pudiera alterar los ecosistemas con la mezcla de dos de los seis Mundos (Reino del Cielo o Shen, Reino de los Inmortales o Xian, Reino Humano o Ren, Reino de los Espíritus o Yao, Reino de los Demonios o Mo, y el Reino de los Fantasmas o Gui).
Al inicio no fue fácil, teniendo que acostumbrarse a moverse cuando su cuerpo se sentía increíblemente entumecido y aprender a lidiar con su estúpido largo cabello. Encontrar algo de agua para ver su reflejo le tomó unas horas pero al menos pudo comprobar que su rostro era el mismo que en su Otra Vida, aun cuando su cuerpo era mucho más sano.
Las ropas con las que despertó eran increíblemente elaboradas y llamativas, por lo que pronto quedaron relegadas al fondo del primer bolso que pudo encontrar en favor por lo que parecían haber sido las ropas de algún monje budista. Shen Yuan se aseguró de disculparse con el antiguo dueño de su cuerpo cuando se vio obligado a tomar algunos de los objetos y adornos que habían rodeado el lugar donde había despertado.
Cualquier pensamiento referido a exactamente donde despertó y bajo qué circunstancias quedaron guardados en la caja negra en la esquina de su mente, especialmente luego de que el Sistema bloqueara la historia detrás de una paga que él no podía hacer en esos momentos con los pocos Puntos B.
Tras vender los adornos en un pueblo cercano y obtener un mapa de la región, comida, papel y tinta, Shen Yuan regresó al templo. En las semanas siguientes se volvió su hogar. Pero su deseo de conocer el mundo y las bestias que lo habitaban era fuerte: en unos pocos meses, ya sabiendo en que tiempo dentro de la trama se encontraba, es que se dio el lujo de realizar su primer viaje corto para ver la migración de las Mariposas de Alas Luminosas Lapislázuli Doradas.
Desde entonces había realizado viajes cada vez más y más largos, aprovechando el hecho de que Luo BingHe aún se encontraba dentro del Abismo Interminable. Siempre regresando al Templo, por supuesto.
La cantidad de veces en que casi no la cuenta por no tener cuidado con una de las bestias que decidió investigar… era mejor no hablar de eso. Se encontraban en la Caja Negra.
Fue una suerte que encontrara el elusivo Árbol de Duraznos Escarlata. Sin cultivación alguna, estos frutos de rápido crecimiento fueron una salvación, otorgándole un cuerpo similar al de un cultivador e impulsando la circulación de Qi en su cuerpo. Y sus plantas crecían rápido también, por lo que le tomó unos meses crearse una pequeña plantación en el patio trasero del Templo.
Ahora, este era su doceavo viaje.
¡Y qué suerte la suya que fuera a tan solo una semana de su hogar!
Si bien los slimes eran una especie de creaturas mayormente popularizadas en la fantasía occidental debido a una película de ciencia ficción, Shen Yuan no se había sorprendido cuando Airplane Shooting Towards the Sky los incluyó en PIDW. Lo que si le sorprendió fue que se restringiera a un único párrafo en el capítulo 5,239: en un reporte de disturbios se mencionó que Bing-Ge accidentalmente, durante su aventura en el capítulo anterior, había destruido el hábitat natural de este tipo específico de slimes del que se alimentaban algunas de las bestias demoniacas, llevándolas al borde de la extinción.
Shen Yuan casi se había ahogado en la frustración, especialmente cuando no se explicó por qué eran especiales.
Y ahora tenía la oportunidad de completar ese conocimiento faltante.
Con cuidado de no hacer mucho ruido, gateo a través de los pastizales hasta alcanzar el pequeño lago en el centro, manteniéndose lejos del circulo creado por los slimes adultos a su alrededor. Dentro del lago flotaban unos lotos de pétalos celestes del diámetro de su antebrazo.
Sin quitar sus ojos de los slimes adultos, quienes se movían sobre la superficie del lago con facilidad, rodando como si fueran gotas de aceite, sacó de su bolsa su diario y un lápiz improvisado hecho de grafito. Determinado, comenzó a escribir sus observaciones:
- Los Slimes Adultos poseen un color azul oscuro, con manchas pequeñas en un color plateado.
- El tamaño de los Slimes Adultos varía entre 13 cm de diámetro y 10 cm de altura, y 35 cm de diámetro y 32 cm de altura.
- El cuerpo de los Slimes posee una consistencia tal que les permite mantener la tensión superficial del agua sin importar el tamaño del Slime. ¿Es por esta misma que sus cuerpos no acumulan restos ni suciedad a pesar de su cercanía al suelo?
- Reproducción: no hay diferencia aparente entre especímenes femeninos y masculinos, ¿es posible que la especie en si no posea género?
En silencio, observó cómo cuatro de los Slimes se acercaban a la vez a uno de los lotos, todos de diversos tamaños. Del cuerpo de cada uno apareció un apéndice que se posiciono directamente por encima de la flor cerrada, de la punta del cual cayó un líquido transparente que parecía tener la consistencia de la clara de un huevo. Visto bajo la luz del día el líquido parecía tener algo en su interior que brillaba como brillantina. El líquido de los cuatro cayó mayormente dentro de la flor por los siguientes diez minutos.
Tiempo suficiente como para que Shen Yuan pudiera hacer un boceto de todo el proceso, unas pocas anotaciones más. Especialmente el hecho de que no todos los Slimes presentes participaban en el evento y que no todas las flores de loto eran usadas. Cuando devolvió la mirada al lago se encontró a un Slime particularmente grande observando detenidamente una flor de loto particularmente pequeña en un espacio poco ocupado de lago; no había ningún otro Slime a su alrededor y ninguno parecía tener la intención de acercársele.
“Pobrecito… se le ve solitario”.
Ese Slime en particular esperó unos momentos más antes de formar dos apéndices y derramar una cantidad mayor de líquido que el resto de sus compañeros a su alrededor.
“Así parece como si quisieras ahogarla pequeño. No tienes que sobre-compensar…”.
El resto de los Slimes dejaron de producir el líquido cuando parte de este comenzó a derramarse por encima del centro de la flor. El Slime solitario no tardó en imitar al resto de sus compañeros, con su flor desbordando más del líquido que los otros.
De allí, todos se quedaron completamente quietos. Sus ojos, o lo que él creía que eran sus ojos pero que se veían más como dos gruesas ranuras azul oscuro en uno de los lados de su cuerpo, fijos en las flores. Y así permanecieron los Slimes dentro del lago por las siguientes tres horas. Los Slimes en tierra parecieron optar por pasar ese tiempo durmiendo –sus ojos reduciéndose a dos pequeñas líneas horizontales- o “comiendo” algunas plantas y piedras a su alcance, posicionándose encima del objeto que deseaban e introduciéndolo lentamente en su interior.
- Se alimentan al introducir material solido dentro de su cuerpo, los que pasan a ser disueltos por el líquido de su interior. La membrana exterior de sus cuerpos es, entonces, permeable a elección.
- El aumento de masa tras la alimentación no es inmediatamente perceptible. ¿Tal vez sea más claro si consumen mayor cantidad?
- Eliminan el exceso de masa a través de la expulsión de líquido, el cual no parece poseer las mismas propiedades que tenía al interior de su cuerpo. ¿Sufrirá un cambio de Ph antes de abandonar el cuerpo?
- ¿La eliminación de líquido se dará por el aumento de masa cercano a los límites de la elasticidad de la membrana externa? ¿O por un cambio drástico del Ph interno?
Las siguientes horas fueron… algo aburridas. El sol y el sonido de la briza casi lo llevan a dormirse en su lugar tras darle unos toques finales a sus bocetos y terminar sus anotaciones. Consideraba una pena que no pudiera pesar los Slimes antes de que comieran para tener resultados más precisos, y que carecía de un equipo alquímico que le permitiera tomar muestras del líquido de su interior.
Shen Yuan estaba al borde de sacar su abanico para mantener su mano ocupada, extrañando profundamente su teléfono.
“Tengo que juntar algo de dinero para visitar el Gran Mercado del Sur-Oeste. Si llegó luego de la temporada de monzón es seguro que consiga las Perlas Rosadas y las Piedras Reflejantes Lunares que necesito para hacer un par de Espejos Perlados. No será lo mismo que un teléfono, especialmente porque no tengo a nadie con hablar al otro lado, pero podría usarlo como una cámara de seguridad en algunos de los puntos más usados por los animales… Necesitaría varios pares… Tengo que revisar si ya se vendieron las pinturas que hice hace unas semanas… El vendedor dijo que las llevaría a una ciudad con un mercado más grande, seguro de que se venderían de inmediato; solo esperó que ya haya regresado para cuando yo vuelva… También tengo que recoger algunos de los Duraznos Escarlata para el mercado del viernes…”
Con su mirada perdida en el infinito, Shen Yuan comenzó a enlistar todo lo que tendría que hacer al regresar a casa, y se lamentó profundamente por no poseer un Arma Espiritual en la cual volar. El Sistema tenía una en su tienda pero el costo era el doble de los Puntos B que tenía al momento.
Era frustrante.
“3/10. No recomendaría”.
Movimiento en la esquina de sus ojos le hizo devolver su atención a los Slimes que le rodeaban. Todos parecían estar temblando… excepto por el grandote que estaba por su cuenta.
Enderezándose, Shen Yuan elevó su cabeza por encima de los pastizales queriendo tener una buena vista de lo que sucedía.
Una por una las flores de loto comenzaron a abrirse lentamente, los pétalos unidos por unos hilos viscosos del mismo líquido que había sido colocado dentro de las flores. Del interior de las flores aparecieron múltiples Slimes Bebés, del tamaño de su puño; al menos seis de cada flor. Lo vio moverse suavemente de un lado al otro dentro de las flores, separándose los unos de los otros al trepar sobre los pétalos antes de caer en el agua; al principio se hundieron un poco pero pronto se encontraron deslizándose por sobre la superficie hacia los adultos.
Con los bebés a su lado, los adultos dejaron de temblar y comenzaron a deslizarse hacia la orilla, rodeando a los pequeños para que les siguieran. Lo interesante fue que todos los adultos en el lago tomaron dirección hacia la parte de la orilla que ninguno de ellos había tocado durante la espera, por ende aun poseía una buena cantidad de piedras y plantas. Allí, vio a algunos de los adultos demostrar cómo funcionaba el proceso por el cual se alimentaban antes de apartarse y dejar que los Bebés los imitaran.
Shen Yuan no pudo detenerse de sonreír cuando uno de los pequeños intento devorar una roca que era el doble de su tamaño, solo para terminar con un pequeño pedazo en una esquina e inmediatamente alejarse.
“Awww~ Ojala tuviera una cámara. Esto es adorable~”.
Devolviendo su mirada al lago, encontró al Slime Solitario comenzando a temblar. Su flor se abrió con algo más de dificultad que las otras, sus pétalos claramente más empapados y pegajosos que los demás. De dentro de la planta salieron tres Slimes Bebés que eran significativamente más pequeños que los demás, que tardaron un poco más en flotar sobre el agua y a los que les tomó un poco más alcanzar al resto de su especie.
Por suerte, los demás los recibieron con una simple mirada y los más pequeños no tuvieron problemas en aceptar a los otros a pesar de la diferencia de tamaño. Al igual que los otros adultos, el Slime Solitario le mostró a los Bebés como comer.
Tras varios minutos en la orilla, los Slimes Adultos decidieron que ya era hora de irse y Shen Yuan los vio desaparecer entre los largos pastizales. Tras anotar sus últimas observaciones de la conducta de los Slimes, esperó unos minutos adicionales para no atraer la atención de la ¿tribu? ¿manada? ¿grupo? –ya decidiría después la nomenclatura-. Ahora que estaba solo, ¡era hora de tomar muestras!
Devolviendo su diario a su bolso, sacó cuatro frascos de vidrio pequeños: uno para el agua del lago, uno para la tierra del fondo del lago, uno para el loto y, finalmente, uno para los restos del líquido usado para ¿concebir? ¿crear? a los bebés.
Elevando sus pantalones, se puso de pie y se acercó al pequeño lago. Sus botas dejadas de lado en la orilla.
“Ahora que puedo verlo bien, es mucho más pequeño de lo que pensaba. Y el agua es tan clara que se puede ver el fondo sin problemas”.
Con cuidado de no molestar demasiado las aguas se introdujo en el lago. La tierra en el fondo era suave, similar a la arcilla, con un color grisáceo. El agua cristalina era algo contradictorio con la presencia de las flores de loto, pero él simplemente rodo sus ojos ante la falta de lógica del autor. Para su suerte, algunos de lotos tenían semillas no tocadas por el líquido de los Slime; tal vez podría cultivar algunos en una de las fuentes de agua de su jardín.
Fue cuando tuvo que recoger el líquido que notó que no todo estaba en calma.
Como era la flor con más líquido, se acercó al loto del Slime Solitario, pero se detuvo a medio paso cuando su mirada se encontró con un par de ojos observándole desde el interior de la flor.
Allí, casi pedido en el charco del líquido transparente se encontraba el Slime Bebé más pequeño que había visto. Un Slime Bebé que, claramente, no había salido a tiempo y ahora estaba solo.
“Mierda. Mierda. Mierda. ¿Qué hago ahora?”
Mientras Shen Yuan entraba silenciosamente en pánico, el Slime Bebé decidió moverse hacia uno de los pétalos que se inclinaban hacia él, prácticamente nadando en el líquido transparente. Lo vió trepar, en un par de intentos, hasta la curva de la cúspide del pétalo.
Shen Yuan desvió la mirada hacia donde habían desaparecido los otros Slimes.
“¿Podre alcanzarlos? Aiyah! Pero es seguro que me ataquen si me acerco apresuradamente y ¡no quiero que me disparen ácido!”.
El sonido de algo cayendo al agua le hizo devolver su mirada rápidamente a la flor de loto, encontrándose con el Slime Bebé ¡hundiéndose en el agua por completo! Tirando el cuidado a un lado por completo, eliminó la distancia entre ellos e hundió sus manos en lago hasta formar una copa con sus manos debajo de la pequeña criatura y elevarla fuera del agua. Junto al agua que caía entre sus manos sintió la presencia del líquido del que nacieron los bebés, con la consistencia del aloe vera recién extraído de la planta.
El Slime Bebé se meció un poco sobre la combinación del líquido antes de asentarse contra su piel. Entonces fue que Shen Yuan pudo sentir como este temblaba y no pudo evitar sentir pena, porque esto no parecía ser como la clara excitación que sentían los adultos ante el nacimiento de sus pequeños, sino probablemente sorpresa y miedo por la experiencia que acababa de pasar inmediatamente después de nacer.
- Aiyah… tranquilo pequeño –habló por lo bajo, atrayendo al Slime Bebé a su rostro. Este era increíblemente pequeño, como una de esas pelotas para el estrés que caben en la palma de la mano, y a diferencia de los otros, su color era más transparente que azulado. – Estás bien. Todo estará bien.
Suavemente utilizó uno de sus pulgares, manchado por el grafito de su lápiz, para acariciar la superficie del Slime Bebé en un movimiento que esperaba le calmara. A pesar de lo maleable que era se sentía como si estuviera acariciando una canica.
Por varios minutos continúo murmurando palabras de confort, de la misma forma que su Er-Ge solía hacerlo las primeras veces que tuvo que pasar la noche en el hospital en espera de que el siguiente tratamiento para su fibromialgia resulte mejor que los anteriores o cuando su sistema inmune decidía que un resfriado debía volverse una neumonía, mientras acariciaba al Slime Bebé. Los temblores del más pequeño comenzaron a desaparecer hasta que este no solo se calmó por completo sino que comenzó a empujar contra su dedo, buscando el contacto.
Visto así, bajo la luz del sol, la superficie de su cuerpo brillaba como una gema, con los puntos plateados de su especie soportando la comparación.
- Okay. Ahora… necesitas comer algo. Eh… - con cuidado de no mover demasiado sus manos se giró hacia la orilla más cercana con piedras. La mayoría que veía eran demasiado grandes y gruesas, y comenzaba a preocuparse que los otros Slimes no hubieran dejado nada para el Bebé; pasando al pequeño a su mano izquierda por completo, continuó acariciándolo. – Espera un segundo pequeño, no te muevas ¿sí?
Dicho eso, se inclinó sobre la orilla y comenzó a buscar entre la tierra por una piedra de buen tamaño, ignorando como la tierra y arena se pegaba a su mano a causa de los remanentes del líquido. Por suerte, el Slime Bebé estaba más interesado en las caricias como para tener curiosidad por lo que el sujeto que lo sostenía estuviera haciendo.
- ¡Aja! – con alegría elevó de la orilla excavada tres pequeñas piedras, varias veces más pequeñas que el Slime Bebé, y las lavó en el agua del lago junto con su mano.
“Ninguno de los otros Slimes comieron arena o tierra, por lo que no creo que sea parte de su dieta”.
- Aquí pequeño, intenta comer esto – terminar las caricias hizo que el Slime Bebé se volviera a ver su cara antes de bajar sus ojos a una de las piedras que le ofrecía. Recordando lo que los Adultos habían hecho, Shen Yuan intento imitarlos al presionar una de las piedras contra su dedo dejando que se hundiera un poco en su piel. – Temo que no puedo absorberlo en mi interior y disolverlos…
El Slime Bebé parecía interesado por lo que Shen Yuan le ofreció la misma piedra, presionándola tentativamente contra la superficie del cuerpo transparente hasta que el pequeño capto su intensión permitió que la piedrita entrara dentro de su cuerpo. La vió flotar por varios momentos sin que nada ocurriera, mientras el Slime Bebé seguía observándole fijamente, tanto que por poco y entraba en pánico.
“¡Rayos! ¡RAYOS! ¡¿Qué hago?! Sistema, ¡Sistema! Sé que estas en Conservación de Energía, pero ¿no se supone que me ayudes? ¡Necesito ayuda aquí!”.
No obtuvo respuesta alguna.
Para su suerte, el Slime Bebé debió reconocer algún instinto común de su especie porque la piedra comenzó a disolverse… lentamente. Mucho más lento que el resto de los bebés.
“Tal vez… tal vez la piedra es un material demasiado denso…. Quizás alguna de las plantas…”.
Con eso en mente, mientras el Slime Bebé terminaba de “comer” la piedra, Shen Yuan buscó por las plantas más suaves que aún se vieran saludables, recortando al menos dos. Pero, cuando se lo dio, al igual que con la piedra, la disolución se dio lentamente.
“Eso es preocupante”.
Cuando fue a ofrecerle una segunda piedra, el pequeño se alejó de este y le observó detenidamente.
- Entendido. Hiciste un buen trabajo con tu comida. Intentaremos algo más luego, ¿sí? – le dijo mientras volvía a acariciarle, sonriendo cuando el pequeño cerró sus ojos y presionó contra su pulgar. – Parece que te quedarás conmigo por un tiempo… volveremos dentro de seis meses. Los otros Slimes deberían estar de vuelta para entonces. Mientras tanto, tu solo tienes que crecer de manera saludable.
Guardando varias de las plantas más suaves en un bolso colgando de su cintura, Shen Yuan finalmente recordó su objetivo antes del descubrimiento del Slime Bebé. Volviendo sus ojos al lago, respiró en alivio al encontrar el frasco para la muestra del líquido aun cerrado, flotando en el agua. Quitándose el pañuelo de la cara, colocó al Slime Bebé dentro de este tras doblar la tela para crear un pequeño colchón; de su cuello colgaba un bolso de seda en el que guardaba un par de talismanes que usaba para calentar agua y mantenerse cálido durante las noches, lo abrió y con cuidado colocó al pequeño allí dentro, dejando la apertura lo suficientemente abierta para poder verle bien.
El Slime Bebé parpadeo un par de veces por causa de los cambios pero pronto se acomodó entre la tela y cerró sus ojos. Con su mano sosteniendo la bolsa, Shen Yuan podía sentir un casi imperceptible movimiento al interior, el cual debía ser su respiración. La revelación iría directamente a su cuaderno durante el almuerzo.
De allí se apresuró a tomar la muestra del líquido y regresar a donde se encontraba su mochila. La travesía de regreso al pueblo más cercano le tomaría hasta bien entrada la tarde y no deseaba exponer al pequeño a los elementos.
- Si vamos a estar juntos por los siguientes meses, debería darte un nombre. El mío es Shen Yuan, por cierto, aunque no creo que eso te resulte interesante – dijo al aire, dándole unas palmaditas a la bolsa con Slime Bebé. Simplemente contento de tener a alguien con quien hablar, aún si la compañía no le entendía en lo absoluto. – Hmmm… ¿Qué te parece… Xiǎo Zuàn (Pequeño Diamante - 小钻 )?
