Chapter 1: Una Nueva Vida
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San Francisco, California
Centro De Investigación Skyline
El edificio de investigación científica estaba sumido en el caos. Momentos antes, había ocurrido un terremoto, el movimiento no fue tan fuerte, sin embargo, si provocó algunos problemas, pues el acelerador de partículas que se encontraba bajo tierra había entrado en crisis.
-[¡ Alerta, alerta, todo el personal debe evacuar el edificio inmediatamente! ¡Por favor salgan en orden! ]
Inmediatamente, las alarmas se activaron dando la orden de evacuar, las voces artificiales resonaban por todo el edificio repitiendo el mensaje, sin embargo, la gente corría desesperada en busca de la salida. Los héroes no tardaron en llegar, entre ellos, había uno que años antes había llegado como un estudiante de intercambio, su nombre: Denki Kaminari, ahora, el es un héroe profesional que apenas está formando su carrera. Había sido llamado para ayudar con la emergencia que estaba ocurriendo, dentro del edificio, Denki corría de un lado a otro, ayudando a evacuar a los científicos y al personal atrapados.
Junto con sus compañeras de profesión, llevaban a las personas heridas con los servicios de emergencia para ser tratados. A través de su intercomunicador, los héroes recibieron la noticia de que aún había miembros del personal en la zona subterránea, lo peor de todo es que una de ellas se encontraba dentro del área en crisis.
Denki no esperaba ninguna orden, él corrió sin pensarlo, en su mente solo había un propósito, salvar a quien quiera que estuviera ahí.
Finalmente, llegó al anillo del acelerador de partículas. Una figura estaba atrapada allí, luchando por liberarse. La puerta se encontraba bloqueada, solo personal autorizado tenía el código de acceso. Denki no dudó. Se acercó al panel de control y usando su peculiaridad, produjo un corto circuito esperando que su plan improvisado funcionara. Afortunadamente lo logró, abrió la puerta, Denki extendió la mano hacia la persona.
-¡Ven conmigo si quieres vivir!- dijo sin pensar.
La persona, una mujer de cabello oscuro, en un pequeño estado de shock, obedeció y salió del anillo. Denki sintió un alivio momentáneo, pero antes de que pudiera alejarse, una explosión sacudió el edificio haciendole caer dentro del anillo. Pero eso no fue todo, la única salida fue bloqueada por los escombros.
Miró en otras direcciones, en busca de una posible alternativa, pero no había nada. La inteligencia artificial del edificio anunció un conteo. El sabía lo que significaba eso. Dirigió su mirada a la enorme estructura a punto de estallar y aceptó su destino.
-Me hubiera gustado poder volver a verlos- dijo el rubio, pensando en sus amigos en Japón.
Finalmente, ocurrió la explosión. La energía liberada lo empujó violentamente con una enorme fuerza, elevándolo en el aire y enviándolo varios metros atrás, al tocar el suelo, Denki rodó y debido a los golpes recibidos, lentamente fue perdiendo el conocimiento, lo último que vió fue una gran cantidad de luz que lo envolvió y después, todo se volvió blanco.
Cuando Denki despertó ya no estaba en el edificio. Se encontró en un lugar desconocido, solo. Lo que había pasado es que el acelerador había hecho algo más que desintegrarlo; lo había transportado a otro universo, pero eso, él aún no lo sabía.
Denki miró a su alrededor, confundido y asustado. ¿Dónde estaba? ¿Por qué y como había sobrevivido? ¿Que le sucedió la persona que había rescatado? Necesitaba respuestas. Con el tiempo, las encontraría, aunque tal vez no sean de su agrado.
- Un año después -
/Reproducir The Wanderer de Dion DiMucci para ambientar/
Denki avanzaba por una carretera desierta, escuchando música con sus audífonos y llevando su mochila, cargada con lo necesario para un viaje y también con varios recuerdos de los lugares donde había estado. La nieve caía cubriendo su cabello y los hombros de su chaqueta. El camino era tranquilo, sin mucho ruido, pocos autos pasaban por esa carretera y podía disfrutar de la canción que resonaba en sus auriculares.
Había pasado un tiempo desde que él llegó a este nuevo mundo sin peculiaridades. Denki había aprendido a adaptarse a este nuevo mundo. Ahora, vivía en un pequeño departamento en la ciudad de Tokio. Trabajaba como mesero en un café local, sirviendo café y pasteles a los pocos clientes que venían. En este mundo, él no era un héroe, pero había encontrado su lugar.
Actualmente, regresó de un viaje que había hecho a Hokkaido, desafortunadamente para él, se presentó un problema en las vías del tren, debido a las recientes nevadas, las vías estaban bloqueadas.
Él solo llegar quería a casa, a su cómodo y cálido departamento, así que decidió caminar a la estación de autobuses más cercana, el frío no era un gran problema, gracias a su quirk (y la evolución de este gracias a los entrenamientos que tuvo en su época de estudiante) podía mantener a una buena temperatura y evitar congelarse. Pero había un efecto secundario en la evolución: debía consumir grandes cantidades de calorías para poder generar la energía suficiente.
El viaje sería largo y no había otra alternativa, podría pedir a alguien que lo llevara, pero no le parecía muy confiable subirse al vehículo de una persona desconocida en medio de una carretera solitaria. No importaba como, él llegaría a casa, cueste lo que cueste.
- Tiempo Después -
El reloj en la pared marcaba las 7:00 am
Afuera, en las calles, el día ya había comenzado para las personas, los adultos ya salían directamente a sus trabajos y los más jóvenes caminaban en dirección a la escuela. En un departamento cercano, protagonista nuestro dormitorio tranquilo, parecía estar cómodo, tan relajado y ajeno a lo que pasaba en el mundo exterior, pero no todo lo bueno dura para siempre, cuando el reloj marcaba las 7:15 am, su paz fue interrumpida. . . . . . .
El despertador sonó con un volumen algo elevado, arrancando a Denki de su placentero sueño. Abró sus ojos y se sentó en la cama, mirando al suelo de su modesto departamento por un largo rato, hasta que su estómago hizo ruido.
El sol se filtraba por las cortinas ahora abiertas. Denki se levantó, estirando los brazos y bostezando. Se acercó a la ventana, mirando el mundo exterior, un mundo al que ya se había acostumbrado.
Se dirige al baño, sintiendo el suelo frío bajo sus pies. Al mirar al espejo vio su imagen: un hombre solitario de veinticuatro años con cabello alborotado y ojeras. Se lavó la cara, tratando de despertar. Y así, comenzaba un día más en su rutina en este mundo.
En la cocina, preparó una taza de café. El aroma reconfortante llenó el aire. Denki era un hombre de gustos sencillos: arroz, huevos, tocino y café. Encendió la televisión en el canal de las noticias, al parecer, la policía seguía investigando sobre el misterioso vigilante nocturno que había aparecido meses atrás.
Después de desayunar, volvió al baño para tomar una ducha, después de cepilló sus dientes, se cambió de ropa y salió del departamento asegurando la puerta con llave.
En el ascensor, se encontró con la Sra. Suzuki, su vecina del tercer piso. Sus ojos cansados se iluminaron al verlo.
-Buenos días Kaminari, ¿Cómo has estado muchacho? ¿Has dormido bien?
Preguntó preocupada la mujer de edad avanzada al ver las ojeras del más joven.
-¿Eh? Oh, buenos días sra. Suzuki, si, claro que he dormido bien, bueno, ayer no, me desvelé viendo una serie jeje
Era mentira, estuvo haciendo otras cosas, fue una noche algo larga para él, pero no podía contar nada al respecto.
-Comprendo que a ustedes los jóvenes les encanta ver esa clase de cosas, pero no está bien que fuerce a su cuerpo, podrías sufrir graves consecuencias-
Sabía que ella tenía razón, pero no podía hacerlo, no porque no quisiera, si no porque se había involucrado en algo y ahora no tenía salida de eso.
La campana del ascensor anunció su llegada al primer piso, Denki, como todo un caballero, le pasó el paso a la sra. Suzuki, quién le agradeció el gesto y diciendo que ya no hay muchos cómo él.
Después de salir, Denki se encontró con El portero del edificio, el Sr. Tanaka, al verlo, saludó a Denki con una sonrisa al llegar a la entrada del edificio.
-Buenos días, Kaminari, ¿Iniciando el día con todo?-
-Sí, Sr. Tanaka- respondió Denki. -Otro día más-
-Me alegra mucho muchacho- respondió el hombre -por cierto, ¿Ya te enteraste? Hay una nueva residente en el edificio, se muda hace poco, de hecho, justo al lado de tu departamento.
En ese momento, Denki comenzó a buscar en sus recuerdos si se había encontrado con una cara nueva los últimos días, pero no, no había nada.
-No, creo que aún no nos hemos visto, supongo que en algún momento pasará - respondió el rubio.
-Bueno, pues espero que le des una buena primera impresión, según se dice, es casi de tu edad, primero creo que deberías arreglar ese problema de ojeras - comentó el portero mientras Denki veía la hora en su teléfono.
-Lo haré más tarde, me tengo que ir, que tenga buen día - dijo Denki despidiéndose
-Igualmente muchacho-
Denki fue directo al estacionamiento del edificio, lugar donde se encontraba su vehículo de transporte, una motocicleta.
Subió al vehículo y subió el motor, antes de salir, se colocó su casco. Quitó el freno, activo la marcha y con un potente motor rígido, Denki salió del edificio en dirección a su trabajo. Y así, un día más comenzaba para Denki. Lo que el no sabía es que ese día, su vida estaría por cambiar.
- o -
Mientras tanto, en el departamento situado al lado del de Denki, Ai Hoshino, una famosa Idol, cuidaba de sus hijos, Aqua y Ruby, dos mellizos de 5 años de edad, ambos de cabello rubio, algo curioso, pues el cabello de su madre es morada.
Por varias razones, la relación de ella y los niños es secreta. Solo pocas personas sabían la verdad. Los tres pasaban el día dentro, esperando a la tarde, pues se llevaría a cabo el concierto más importante en la carrera de Ai.
Después de dar a luz, no, desde antes de que los pequeños nacieran, ella había decidido equilibrar su vida como idol y como madre. Sus hijos eran su mayor alegría, y juntos, formaban una pequeña familia. Aunque no todo es miel sobre hojuelas, Ai tenía un problema que la atormentaba.
Ella deseaba poder decirle a sus hijos que los ama, sin embargo, teme que esas palabras sean mentiras, ella ha mentido toda su vida, pero no quiere mentirle a sus hijos. El miedo la invasión siempre que intentaba decir esas dos palabras.
- Volviendo con Denki -
El turno de Denki en su trabajo había comenzado bien, la mañana fue agradable, todo tranquilo, con clientes respetuosos. Pero en la tarde, más cosas cambiaron, un pequeño grupo de clientes decidió molestar a una de sus compañeras, Denki no podía permitir que eso pasara, así que, de una manera civilizada, enfrentó a los comensales.
Las cosas no acabaron bien después de eso, pues uno de ellos intentó golpearlo, Denki no se molestó en defenderse, pareció que sería suficiente esquivar los ataques, eso enfureció más al sujeto y al intentar atinar otro golpe, terminó resbalando y cayendo de cara el. . . . suelo, terminando humillado en público.
Más tarde, Denki fue llamado por el gerente, resulta que el tipo al que enfrentó era un niño mimado con influencias. Amenazó al gerente con cerrar su local si no despedían a Denki. El rubio al enterarse bajo la mirada suspirando. Antes de que el gerente pudiera decir algo Denki tomo la palabra.
-Está bien, no hace falta que diga nada, si es para evitar problemas mayores aceptaré mi despido -
El gerente lo miró con lástima
-Lo siento mucho, ojalá pudiera hacer algo-
-No se preocupe - respondió Denki levantadose con una sonrisa - tarde o temprano los abusivos reciben su merecido-
Esa respuesta tan tranquila fue extraña para el héroe, pues cada vez que despedía a alguien, rogaban porque no lo hiciera, pero este chico ni siquiera parecía estar afectado, y esas últimas palabras que dijo, bueno, no sabía que responder. Mientras tanto, Denki ya se había cambiado el uniforme por su ropa normal.
-Con permiso y gracias por todo - Denki se despidió educadamente, no solo del gerente, también de sus ex compañeros y les deseo lo mejor, esperando que no les pase lo que a él.
Salió por la puerta trasera del local, subió a su moto, subió el motor y tomó el camino de regreso a su edificio.
- Edificio Departamental. Tokio, Japón -
En el departamento de Ai, ella y sus hijos se preparaban para salir al Tokyo Dome, lugar donde Ai y su grupo B-Komachi se presentarían.
Pero afuera, el peligro se acercaba a su puerta, una misteriosa figura, al parecer de un hombre llevaba un ramo de flores en sus manos, caminando en dirección a la puerta de Ai.
Mientras tanto, en el primer piso, Denki entró al edificio después de haber estacionado su motocicleta. Buscó al portero pero por alguna razón, él no estaba en su puesto.
-( Talvez fue al baño )- pensó.
Algo llamó su atención, en el suelo había pétalos de diferentes tipos de flores, supuso que una pareja paso por ahí. Llamó al ascensor, una vez que llegó, presionó el botón de su piso y el mecanismo inicio el ascenso.
Volviendo al departamento de Ai, ella estaba casi lista para salir, solo debía esperar la llegada del presidente de su agencia, que los llevaría directo al lugar de presentación.
Afuera, alguien llamó a la puerta, Ai miró la hora, aún era muy temprano para que fuera el presidente Ichigo.
Retornando con Denki, el ya había salido del elevador y ahora caminaba rumbo a su hogar. Planeaba dormir unas horas antes de volver a salir en la noche.
Justo cuando doblaba la esquina, vio algo inquietante, un hombre encapuchado con un ramo de flores tocaba la puerta del departamento vecino. En ese momento, dicha puerta se abrió dejando ver a una mujer joven de cabello morado, el hombre dijo algo, debido a la distancia Denki no lo pudo oír, fue en ese momento que lo vio sacar un cuchillo.
Después de eso, todo ocurrió en cámara lenta para Denki, su cuerpo actuó sin pensar. Añadiendo energía de su quirk a sus músculos, Denki obtuvo más impulso y se abalanzó sobre el sujeto, desviando el cuchillo y empujándolo contra la pared justo en el momento en que el afilado objeto estaba a punto de entrar en contacto con su víctima. El hombre al ser derribado por una enorme fuerza gritó adolorido.
Afortunadamente el cuchillo apenas rozo la ropa de Ai, desgarrando la tela. Detrás de ella, su hijo Aqua veía todo, el terror se refleja en sus ojos al ver el arma afilada.
Ai retrocedió por el pasillo de su departamento, con su corazón latiendo con fuerza. En el momento en que su atacante fue tacleado, la capucha cayó revelando su rostro, se trataba de un fan obsesionado, uno que ella reconoció.
-( Yo...lo conozco...ese chico...ese es... ¿Ryousuke? )-
Ai siguió retrocediendo hasta chocar con la puerta interior, donde sus piernas ya no soportaron más y cayó. Aqua, preocupada, se acercó a Ai para revisarla, no había ninguna herida, el único daño fue a la prenda. Ruidos de forcejeo y balbuceos llamaron la atención de madre e hijo, en la entrada, un hombre rubio con un llamativo rayo negro en su cabello, luchaba contra Ryousuke, ambos comenzaron a intercambiar golpes.
Detrás de la puerta que Ai bloqueaba, su hija Ruby, gritaba preocupada, exigiendo saber que sucedía afuera. Aqua le dijo que se quedaría adentro, que ahí estaría más seguro.
Ryousuke hacía todo lo posible por liberarse, sin embargo, Denki poseía más fuerza y más conocimiento en el campo de pelea. Ryousuke intentó usar el cuchillo contra el desconocido que interrumpió su plan. Pero Denki fue más rápido y lo tomo del brazo, de repente, sintió que su mano hasta su antebrazo se adormecían, como si una corriente eléctrica lo estuviera atravesando.
Eso era exactamente lo que estaba pasando de hecho, ya que Denki libero energía dentro del brazo de Ryousuke, ya que ahora él podía atacar sin liberar tanta energía fuera de su cuerpo. Con cuidado aumentó el voltaje y golpeó en la cara a Ryousuke hasta dejarlo inconsciente pero con vida.
Denki jadeó cansado, fue en ese momento, al levantarse, que sus miradas se encontraron. Ai estaba asustada. Apenas tuvo tiempo de procesar lo que estaba sucediendo. Todo pasó tan rápido para ella.
El fan quedó atrás, aturdido y derrotado. Denki se acercó a Ai para ayudarla, boeeo su pequeño hijo se puso en medio en un intento de protegerla. Denki altisonante y se inclinó a su altura.
-Tranquilo amigo - dijo con una sonrisa para calmarlo - no voy a hacerles daño-
Con delicadeza, aparte a Aqua ya Ai de la puerta para abrirla. Fue ahí que la melliza menor salió y de inmediato saltó sobre su madre.
Denki los llevo a todos adentro, sabía que el tipo no despertaría en un par de horas o eso esperaba. Cerró la puerta tras ellos e hizo una llamada al número de emergencias. Ai, aún en shock, miró a su salvador, sus ojos estaban llenos asombro
-¿Estás bien?- preguntó Denki, después de finalizar la llamada, su voz estaba ronca por la adrenalina.
Ai asiduo, incapaz de encontrar las palabras. Sus hijos ahora estaban llorando mientras la abrazaban, ahora estaban a salva. Denki había aparecido en el momento justo, había evitado una tragedia.
Esa acción traería muchas consecuencias en el futuro, la vida tranquila de Denki, ya no será lo mismo después de esto.
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• Ataque Contra Ai. Desde Otra Perspectiva •
Los niños estaban casi listos, Ai veía su teléfono, para ser exactos, estaba en Twitter, el tema más relevante en ese momento era el concierto en el Domo de Tokyo, Ai leia los tweets mientras esperaba a alguien que los llevaría a ella ya sus hijos al lugar del concierto. El sonido del timbre en la entrada la distrajo de su actividad. ¿Quién estaría afuera? Se preguntó a sí misma.
—¿Será el presidente? —preguntó dudosa
Ai salió de la habitación, en dirección a la puerta. Afuera, la persona que tocaba el timbre lo hacía de una manera insistente.
—¡Ya voy! —gritó Ai cada vez más cerca de la puerta sin saber que Aqua iba detrás de ella.
Abrió la puerta, encontrándose de frente con un gran ramo de rosas y detrás de este, un hombre encapuchado.
—Felicitaciones por tu concierto en el domo, dime, ¿Cómo están tus gemelos? —
Ai se congeló, ¿Cómo sabía ese hombre de la existencia de sus hijos? Muy pocas personas tenían conocimiento de ese secreto. Al estar distraído en sus pensamientos, Ai no notó el cuchillo que iba en dirección a su vientre. Pero antes de que pudiera ser lastimada, un borrón amarillo impactó al encapuchado, derribandolo.
La capucha cayó, revelando el rostro de su atacante. Los ojos de Ai mostraron una mezcla de sorpresa y terror.
—(¿Ese es... Ryousuke?) —
Ai retrocedió lentamente, mientras tanto, frente a ella, una pelea se desarrollaba. Ryousuke empujó con todas sus fuerzas al sujeto que lo había derribado, un hombre de una edad similar a la de Ai. Logró derribarlo, haciendo que cayera de espaldas, rápidamente tomó el cuchillo de nuevo y entró al pequeño pasillo del departamento de Ai. No había duda de que se encontraba furioso.
—¡Eres una mentirosa! ¡Maldita! ¡¿Cómo te atreviste a tener hijos?! Todos esos "te amo" que decías ¡No eran más que mentiras! —
Ryousuke levantó el cuchillo, dispuesto a atacar de nuevo, pero una vez más, fue empujado, su rostro chocó con la pared, después, sintió como era jalado para volver a ser lanzado contra otra pared.
Lanzó un golpe hacia atrás, con la intención de dañar a su oponente, sin embargo, no consiguió hacer contacto, pero logró hacerlo retroceder, fue un alivio para Ryousuke, uno que no duro mucho, pues el rubio se lanzó sobre él una vez más.
Ambos cayeron al suelo, Ryousuke intentó apuñalar al tipo que intentaba ser héroe, la ira había sido sustituida por el pánico, este sujeto era fuerte sin duda. Podía ver y sentir como un líquido rojo se deslizaba por su rostro.
En el momento en que lanzó un nuevo ataque contra el desconocido, su mano fue rápidamente detenida y al instante, lo invadió la sensación de una corriente eléctrica atravesando sus músculos. Su brazo empezó a sentirse entumecido. Trató de moverse, pero al resto de su cuerpo le sucedió lo mismo que a su brazo.
Antes de poder decir o intentar decir algo, una serie de puñetazos cayó sobre su rostro hasta hacerlo perder la conciencia.
Ai, estaba recargada sobre la puerta interior del lugar, sus piernas ya no podían sostenerla debido al shock.
Aquel hombre que peleó con Ryousuke, ahora se acercaba a ella. Aqua de inmediatamente de paró enfrente, en un intento de protegerla. El rubio mayor se inclinó a la altura del pequeño y le dió suaves palmadas en la cabeza.
—Tranquilo amigo, no les haré daño —le dijo mientras volvía a ponerse de pie.
Ai, aún estaba procesando todo lo que había sucedido hace unos. Miró hacia arriba, ahí, frente a ella, aquel hombre extendiendo su mano en señal de ayuda hacia ella.
—Tranquila, ya todo está bien...estás a salvo —
La voz de su salvador se notaba un poco ronca, pero su tono era amable. Ryousuke no mostró señales de levantarse. Ai tomo la mano de su héroe, se puso de pie y él abrió la puerta, haciéndole entrar primero junto a Aqua.
Ya en el interior, Ai fue embestida por su hija, quién comenzó a llorar, su hermano no tardó en seguirla, trató de resistirse a ese impulso, pero le fue imposible.
• Volviendo A La Actualidad •
La policía ya se encontraba en el lugar, los oficiales se encargaron de supervisar el traslado del inconsciente Ryousuke después de que los paramédicos revisaron sus signos vitales.
Otro par de paramédicos atendían a Ai ya los gemelos, en busca de alguna herida, las buenas noticias eran que ninguno presentaba ningún daño físico. Lo único que recomendaron fue que las víctimas consultaran a un psicólogo después del fuerte evento que presenciaron.
Aqua dirigió su mirada a Denki, quien estaba siendo interrogado por uno de los policías, el rubio mayor respondió con calma, comportándose de manera cooperativa con las autoridades.
—(¿Quién es ese tipo? ¿Acaso sabía que Ai iba a ser atacada?) —pensó el pequeño reencarnado —(Eso podría significar que conoció al otro hombre. ¿Acaso se trata de una artimaña para acercarse a Ai? Ese maldito) —
Lo único que Aqua sintió en ese momento era enojo, la teoría de que su salvador en realidad podría haber montado todo eso para llegar a su madre era la causa. No sé había dado cuenta, pero el había estado caminando en dirección a los dos adultos.
—Entonces señor Kaminari, dígame, ¿Cuál es su relación con la víctima? —
Aqua salió de sus pensamientos y notó que estaba cerca del detective de la policía. Actuando como un niño común, Aqua se acercó de una manera disimulada, con la intención de oír la respuesta del "héroe".
—Ninguna, solo somos vecinos, aunque está es la primera vez que nos vemos —esa no era la respuesta que Aqua esperaba —mi departamento está aquí al lado —
A decir verdad, Aqua esperaba que el mayor mintiera diciendo cosas como "somos conocidos y estaba haciendo una visita" o "solo soy alguien que pasaba por aquí". Aún así, las sospechas sobre él no pararon.
—Entiendo, ¿Cuánto tiempo lleva viviendo en este lugar? —el interrogatorio continuaba
—Casi un año —fue la respuesta
Eso lo hizo sospechar más, ¿Acaso el los había estado acosando? Debía averiguar todo lo que pudiera.
—Aqua —la voz de su madre lo hizo mirar en su dirección —ven aquí —
El pequeño obedeció a la joven mujer de cabello púrpura, lamentando no poder conseguir más información.
El procedimiento de la policía llevó algo de tiempo, fue un poco abrumador. Una vez que todo terminó, procedieron a retirarse. Denki optó por hacer lo mismo, pareció cancelar sus planes para esa noche, en caso de que algo más sucediera.
- o -
Las noticias corren como pólvora, en especial cuando se trata de alguien famoso. Los periodistas del espectáculo son como los buitres. Varios canales de noticias, daban a conocer el atentado cometido contra Ai. En las pantallas de los teléfonos y en las de publicidad, este era el tema principal.
[ La tarde de hoy, ha ocurrido un incidente que casi termina en una tragedia, la cantante principal del grupo idol B-Komachi , Ai Hoshino, fue atacada por un fan... ]
[ Hasta el momento se desconocen las razones por las que este individuo atacó a la joven Idol, su identidad se mantiene en secreto por la policía, el individuo atacó a la cantante de 21 años en la entrada de su hogar... ]
[ Afortunadamente, la intervención oportuna de uno de los residentes del edificio, evitó que todo terminara en una tragedia... ]
[ Las redes sociales han estallado en múltiples teorías... ]
[ Debido al reciente suceso, el concierto en el domo será pospuesto hasta nuevo aviso ]
• Edificio Departamental. Departamento De Ai. Tokio, Japón •
Ahora eran las 9:48pm. Ai estaba durmiendo en su habitación, necesitaba recuperarse por completo después de todo lo sucedido en el día. En otra habitación, Ruby, usaba un teléfono que había tomado sin el conocimiento de su dueño, leyendo los tweets publicados por varios usuarios. Había algunos que le deseaban lo mejor a Ai, pero otros...
« Asi que alguien la salvó, debe tratarse de un amante secreto, no creo que sea una coincidencia que haya aparecido »
«Al parecer esa Idol no era tan pura»
«Es una última que haya sobrevivido, maldigo al entrometido que la salvó»
Y mientras más avanzaba, había peores. Ruby al ver esto lloraba, la tristeza, el enojo y la impotencia que sentía hacia que sus lágrimas no dejaran de salir. Aqua entró a su habitación, viéndolo todo. Quería decir algo, pero no pudo, a él tampoco le parecía justo lo que decían sobre Ai en internet, pero desgraciadamente así es ese mundo virtual, es cruel, oscuro y desagradable.
• Departamento de Denki •
El joven adulto se encontraba en su sala, secándose el cabello después de haber tomado una ducha. Después revisó su brazo, pues en medio de la pelea, para ser exactos, cuando Ryousuke lanzó el puñetazo intentando golpearlo, lo hizo con la mano que llevaba el cuchillo.
El arma logró rozar un poco su piel, ahora tenía un pequeño corte, nada grave. El único problema era la comezón. Subió el televisor, pasando de canal en canal, buscando algo entretenido para ver, pero en la mayoría el tema era el mismo. Afortunadamente, su identidad era desconocida para el público, para ellos, solo era una persona cualquiera quien salvó a una de las estrellas más famosas de Japón.
—Ai Hoshino —dijo viendo la pantalla, lo que más llamó su atención, fue el color de su cabello, pues le hizo recordar a alguien muy especial para él.
—Me pregunto si ella y Kyouka se llevarían bien —
Kyouka Jirou, la chica de la que se había enamorado, ¿Que será de ella después de lo que sucedió el día que fue expulsado accidentalmente de su mundo? Si había algo de lo que estaba seguro Denki, es que sus compañeros debieron enterarse de lo que pasó y tal vez lo dieron por muerto.
• Flashback: Hace 10 años •
En la escuela UA, un grupo de jóvenes adolescentes salían de su salón de clases para dirigirse al comedor. Era la hora del descanso, así que sus cuerpos necesitaban recuperar energías.
Denki avanzaba tarareando una canción, a su lado, Kyouka Jirou, lo miraba pensando en lo gracioso que se veía su amigo.
—Hoy te ves de buen humor, ¿Pasó algo? —preguntó la joven con auriculares en las orejas.
—No realmente, solo que hoy es un buen día, pues estoy caminando junto a una de las chicas más bellas de nuestra clase —
La respuesta del rubio hizo que ella se detuviera de golpe, su rostro se había tornado de color rojo, casi igual al del cabello de Kirishima. Su contraataque fue lanzar sus jacks contra Denki, solo uno llegó a enterrarse en su piel, pero está vez ella no fue rápida y Denki se separó al instante.
—¡Oye! ¡¿Que te sucede?! —preguntó confundido
—¡No te burles de mí! —gritó Kyouka muy avergonzada
Denki alzó las manos y dio un paso atrás antes de responderle
—No me estoy burlando de ti, enserio —bajó las manos —Kyouka, yo... —
El otro jack estaba frente a su rostro, a unos pocos centímetros de su ojo.
—¿Kyouka? ¿En qué momento te di permiso de llamarme por mi nombre, Kaminari? —la vergüenza de ella había aumentado.
—Vamos, ya llevamos dos años de conocernos, hemos pasado mucho juntos, bueno, hasta vivimos juntos...o sea en el mismo edificio, no en la misma habitación —corrigió, aunque en su mente, esa idea no era tan mala.
Antes de que pudiera decir algo más, Mina, la amiga de ambos apareció por casualidad, interviniendo en la discusión.
—¡Hola! Perdón por interrumpir, pero necesito robarte a Kyouka por un momento, no te importa, ¿Verdad, Denki? —preguntó la chica alienígena
Denki sospechó que le dio el pulgar arriba en señal de aprobación, Mina entendió el mensaje al instante y se llevó a su amiga. El las vio alejarse, sus ojos estaban enfocados en su hermosa compañera de cabello morado.
• De Vuelta Al Presente •
El tono de llamada de su teléfono lo hizo volver a la realidad, lo tomó y miró la pantalla, el número en la pantalla era de origen extranjero, al instante, lo reconoció y contestó.
—[Guten Abend, ¿sind Sie Herr Denki Kaminari?| |Buenas noches, ¿Es usted el señor Denki Kaminari?] —
—Wenn er redet | si, el habla —
—[Ich freue mich, Ihnen mitteilen zu können, dass Ihre Anfrage gestellt wurde. Vielen Dank für Ihre Wahl | Me complace informarle que su solicitud ha sido realizada, gracias por su elección] —
—Ebenso bin ich sehr dankbar, in kurzer Zeit erhalten Sie die vereinbarte Zahlung | Igualmente, estoy muy agradecido, en poco tiempo recibiré el pago acordado —
—[Es war mir eine Freude, mit Ihnen Geschäfte zu machen | Ha sido un placer hacer negocios con usted] —
La llamada finalizó y Denki suspiro con alivio, ahora, solo debía esperar a que llegara su pedido.
Se levantó del sofá, apagó la tele, tomo sus cosas, apagó las luces y se dirigió a su cuarto para dormir. Mañana sería un día movido, debía buscar un nuevo empleo, no es como si alguien le fuera a ofrecer uno de la noche a la mañana.
• Una semana después •
Nada, eso era lo que había conseguido Denki, no le había ido bien en su búsqueda, aunque tampoco es como si fuera urgente, tenía dinero de sobra, ¿Cómo lo consiguió? Bueno, eso se verá después.
En cuanto a Ai, la noticia de su ataque fue relevante por solo 3 días, después de eso, el asunto fue dejado a un lado y la atención se centró en las noticias más recientes.
• Oficinas De Strawberry Productions •
En la oficina del presidente Ichigo, se encontraban Ai, sus hijos, Miyako, su manager y el presidente también, ellos estaban acompañados de los encargados del caso de Ai.
La poca información que obtuvo de Ryousuke no era de mucha ayuda, su cuerpo parecía estar atrofiado. Desde que despertó, apenas podía mover los músculos. Los médicos habían comentado que quien lo había detenido, debía tener demasiada musculatura y huesos muy duros. Grande fue su sorpresa al tener una descripción de quién lo atacó.
Volviendo con los miembros de la empresa, ellos no estaban muy contentos, bueno, solo los adultos. Pues esperaban mejores resultados. Para Ai fue un alivió que aún sugiera vivo, aunque no sabía porque se sentía así. Su mano viajó inconscientemente a su vientre, justo a la altura donde el cuchillo la rozó
—En cuanto al otro sujeto —la voz del oficial la hizo volver a la realidad —investigamos su versión de los hechos y la confirmamos con el resto de los habitantes del piso —
El oficial sacó una carpeta con un expediente sobre la persona investigada, dejando que vieran la información
—Su nombre es Denki Kaminari, tal y como él dijo, lleva casi un año viviendo en el edificio, hicimos una investigación más a fondo, está es la información que encontramos sobre él, aunque tiene rasgos japoneses, el no es de aquí, nació y vivió en Alemania, hace aproximadamente un año y medio, se mudo a Japón, trabajaba en un restaurante, pero fue despedido justo el día del atentado —
Aqua y Ruby, que estaban en el regazo de Miyako, oían con atención el informe de la policía y claro, sin llamar la atención, comportándose como dos niños pequeños.
—Al parecer, el no sabía que la señorita Hoshino es una Idol —
Eso llamó la atención de los miembros de la empresa, pues les parecía extraño que alguien viviendo casi un año en Japón no la conociera, durante los últimos años, ella y su grupo se habían hecho famosas.
—Puedo entender que es una sorpresa para ustedes, pero el hombre no parecía mentir —
—¿Qué más han logrado averiguar de ese tipo? Quiero saberlo todo —exigió Ichigo —mi mejor Idol fue casi asesinada y de la nada un desconocido aparece para salvarla, no puede ser una coincidencia —
Aqua miró a Ichigo, era bueno saber que el no era el único con esa idea en mente.
—Toda la información que se tiene sobre él está en la carpeta que les entregué —respondió el oficial —solo porque usted lo solicitó le entrego esto, pero recuerde que nadie más puede saberlo —
Ai tomo la carpeta y la abrió, adentro había un documento con una foto de él, ahí estaba de nuevo, ese llamativo rayo en su cabello. Siguió observando la hoja, al parecer Denki había sido arrestado tiempo atrás. Se vio involucrado en una pelea contra un grupo de 4 miembros de una pandilla. Ellos intentaron asaltar una pareja que paseaba por la calle, él rápidamente intervino, los delincuentes intentaron "darle una lección" por meterse dónde no lo llamaban, pero solo terminaron recibiendo una paliza.
Denki fue arrestado con los cargos de alteración del orden público y uso excesivo de la fuerza. Pasó unas horas detenido. Al ser su primera infracción a la ley, fueron muy comprensibles con el, después de cumplir sus horas de arresto, Denki fue liberado.
—El tipo si que sabe pelear —comentó uno de los oficiales que acompañaba al detective
El de mayor rango le dió una mirada que lo hizo sentir escalofríos y al instante se disculpo y se quedó callado. Después de eso, el detective les comentó que la investigación continuaría y si lograban obtener algo más, les informaran de inmediato. Los oficiales se despidieron y procedieron a retirarse.
—Deberíamos contratarlo —dijo Ai, sin pensarlo mientras aún veía el documento
—¿Eh? Ai, acaso... ¿Dijiste lo que creo? No, talvez lo alucine, si debe ser eso —dijo Ichigo
—No oyó mal presidente, el salvó mi vida, según esto el sabe pelear y usted dijo hace unos días que deberían ponerme bajo la protección de un guardaespaldas —replicó Ai —además, sería una ventaja para usted, podría ver de cerca sus movimientos y comprobar si el es de confianza
—¡Eso es demasiado arriesgado! —Está vez fue el turno de Miyako en intervenir —¡Ai, lo que sugieres es algo muy peligroso! —
—Por alguna extraña razón, tengo un buen presentimiento sobre él —Ai miraba la foto —eso es muy extraño, jamás me había pasado antes, ni si quiera con... —
Fue ahí donde ella lo recordó, aquel hombre con el que se involucró y el padre biológico de sus gemelos. Sacudió la cabeza y volvió al presente.
Ichigo mientras tanto estaba pensando en la idea de que su estrella le dió. Podría funcionar, ver de cerca a Denki y si el intentaba algo con Ai, no dudaría en acabar con él.
Miyako, por otro lado, le comenzó a decir a Ai que lo mejor sería que se mudara de nuevo y aún lugar con más seguridad. Ai dijo que lo pensaría.
Después tomó a sus hijos y salió de la oficina, dejando a los dos mayores debatiendo que hacer respecto a lo que ella comentó. Ai no lo sabía, pero había sugerido contratar a una persona con un alto potencial destructivo.
-o-
Denki entró a su departamento cansado, hasta ahora, la única opción de trabajo que consiguió en este día, era ser guardia de seguridad en una pizzería, pero el puesto era para el turno de la noche. Eso le daba un mal presentimiento.
Después de entrar y cerrar la puerta, Denki se dirigió a su sala, donde terminó dejándose caer sobre su sofá. Para su mala fortuna, terminó cayendo de cara en el suelo. El sonido del golpe fue muy seco, un quejido de dolor fue lo que llegó después.
—Menos mal que no me rompí la cara...pero como duele —dijo mientras masajeaba el área adolorida.
Con pocas ganas, se arrastró hacia la cima de su sofá, se acostó y observó al techo, sin pensar nada. En poco tiempo, sus ojos comenzaron a cerrarse, fue dejando su mente en blanco y desconectándose de la realidad. Cuando al cansancio logró vencerlo por completo, su mente volvió a viajar a años atrás, a aquella época donde el era un estudiante de la academia UA para futuros héroes.
• Hace Algunos Años •
En el edificio Heights Alliance, donde se encuentran los dormitorios de los alumnos de la escuela UA, Denki se encontraba remodelando su habitación, había pasado un largo tiempo desde que recibió el comentario de parte de las chicas de que su habitación se veía horrible.
Después de ahorrar lo suficiente por un año, finalmente pido conseguir todo lo necesario para hacer un cambio a su cuarto. Tomó el ejemplo de Todoroki y empeñó mucho esfuerzo. Lo bueno es que era fin de semana cuando comenzó a hacer la remodelación, no, lo era coincidencia, lo había decidido días antes pero le era imposible por las clases y los patrullajes.
Pero, cuando la mínima oportunidad se presentó no la desaprovechó. Guardó algunas cosas, desechó otras. Después de algunos minutos de trabajo, su estómago dio señales de hambre. Hizo una pausa de sus actividades y bajó a la cocina. Pasó por la sala ignorando la presencia de sus amigos, llegó a la cocina y la asaltó, obviamente no la dejó vacía, el sabía que tendría problemas si eso pasaba. Una vez que recuperó la energía, volvió arriba a continuar su trabajo, bloqueando la puerta. Debía evitar las distracciones si quería terminar un tiempo.
Las horas pasaron, ahora estaba cerca de finalizar, solo debía ajustar pequeños detalles. No le tomó mucho tiempo, solo era la instalación de su computadora, fue lo menos laborioso comparado con los demás. Unos minutos después, ya estaba listo. Denki se paró en el centro de la habitación, admirando su obra maestra.
Cada gota de sudor valió la pena, ahora sí, nadie diría que su habitación se veía horrible. Aunque después de pensarlo detenidamente, se dió cuenta de que tal vez, las chicas tenían razón.
• Volviendo al presente •
El sonido de la puerta lo sacó de sus recuerdos. Después de lo que sucedió recientemente, Denki se mantenía alerta de quién quería que tocara en la entrada.
—¿Si? ¿Quién es? —preguntó mientras se acercaba lentamente a la puerta.
—Soy Ai, tu vecina, quisiera hablar contigo —Él lo pensó por un momento.
Despacio, fue abriendo la puerta, al asomar la cabeza, vio una cabellera púrpura muy familiar. Si, definitivamente, era ella. Con más tranquilidad, Denki abrió la puerta por completo.
—Ah, hola señorita Hoshino, ¿En qué puedo ayudar? —preguntó con curiosidad.
Ai alzó la mirada, pues el rubio frente a ella es más alto. No pudo ignorar que había una marca de golpe en su rostro.
—Oh, solo es algo que quisiera discutir contigo, si no es molestia —dijo Ai con su conocida personalidad —¿Estás bien? Ese golpe se ve doloroso, ¿Necesitas un médico? —
—¿Eh? Oh, esto —dijo señalando su frente —no es nada —
—Que bueno, de verdad, me alegra —Denki no sintió muy sincera esa respuesta.
Apenas se conocieron ese día y desde entonces no habían vuelto a cruzar ninguna palabra. Hasta ahora.
—Gracias...este, ¿Sobre que quiere hablar conmigo? —
Ai no esperaba eso, normalmente cuando conocía a alguien nuevo, esa persona le había plática sobre otras cosas, le preguntaba sobre sus gustos y más, desviándose del tema principal.
—Bueno, escuché por ahí que no tienes empleo y pensé en invitarte a trabajar en mi agencia, ¿Que dices? —preguntó dando una sonrisa encantadora.
—Me niego —fue una respuesta instantánea, ni siquiera lo pensó.
Ai estaba en shock, nunca antes alguien se había negado. Está sensación era nueva para ella.
—¿Disculpa? —preguntó aún sorprendida —¿Por qué no? —
—No estoy interesado en ser actor, cantante ni nada parecido, eso no es la mío —
Entonces ella empezó a reír, Denki la miró confundido, no entendía que era tan gracioso para hacerla reír a carcajadas.
—No se trata de eso —dijo Ai mientras iba calmandose
—¿Ah no? Entonces, ¿De qué se trata? —
Ai lo miró a los ojos y comenzó a explicarle lo que había pasado en la oficina de su jefe. También le aclaro La oferta parecía tentadora, pero tendría que pensarlo antes de dar su respuesta.
—Me costó un poco, pero logré convencer al presidente de darte ese puesto —comentó ella —a propósito, tenemos más o menos la misma edad, no necesitas dirigirte de esa manera a mi, me hace sentir demasiado mayor —
Ai le dió una tarjeta con el número y dirección de su agencia, después se despidió y se retiró de vuelta a su departamento para pasar tiempo con sus hijos.
Denki aún estaba en la puerta, mirando la tarjeta. Después la guardó en su bolsillo y se acercó al balcón. La vista de la ciudad sin duda era un verdadero paisaje. El estuvo observando las luces de los edificios y después alzó la vista al cielo nocturno.
—¿Que debería hacer? —se preguntó a sí mismo.
Después, volvió a sacar la tarjeta y mirarla, memorizo el contenido escrito y volvió a guardarla. Entró de vuelta a su departamento, cerró la puerta con llave y se encerró en su habitación para descansar.
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Información
Familia De Denki Kaminari
Nombre: Charlotte Leshner (soltera) Charlotte Kaminari (casada)
Quirk: Magnetismo
Cómo su nombre lo indica, posee la habilidad de manipular los campos magnéticos de los metales, pero solo puede hacerlo si se trata de acero, hierro o aluminio. Su poder no es muy fuerte porque no lo ha entrenado, ya que casi no lo usa.
Alias: Ninguno
Relaciones Personales: Denki Kaminari (hijo), Raiden Kaminari (esposo), Kaina Tsutsumi/Lady Nagant (amiga)
Ocupación: Maestra De Música Clásica
Estado actual: viva
Lugar De Origen: Görlitz, Alemania
Görlitz es una ciudad situada en la frontera con Polonia
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Nombre: Raiden Kaminari
Quirk: electrificación
Es el mismo capricho de su hijo, pero con menor potencia, lo ha entrenado pero sin llevarlo al máximo. Solo usa su don para paralizar a quien intenta atacarlo.
Alias: Ninguno
Relaciones Personales: Denki Kaminari (hijo), Charlotte Kaminari (esposa), Kaina Tsutsumi/Lady Nagant (ex compañera de secundaria)
Ocupación: Detective De La Policía De La Prefectura De Saitama
Estado actual: Vivo
Lugar De Origen: Prefectura De Saitama, Japón
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Nombre: Kaina Tsutsumi
Alias: Lady Nagant
Quirk: Rifle
Su poder le permite convertir su brazo en un rifle de francotirador, las balas que usa están hechas con su cabello y son muy peligrosas. También tiene conocimiento en armas, le enseñó algunas cosas del tema a Denki.
Relaciones Personales: Raiden Kaminari (ex compañero de secundaria), Charlotte Kaminari (amiga), Denki Kaminari (alumno).
Ocupación: Heroína/Mercenaria De La Comisión De Héroes
Estado actual: viva
Lugar De Origen: Prefectura De Saitama, Japón
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Datos extras: Charlotte evitó indirectamente que Lady Nagant atacara al antiguo presidente de la comisión. Kaina se sintió frustrada al no poder lograr su objetivo, sin embargo, el hombre al que pensaba eliminar fue víctima de un ataque con explosivos, no sobrevivió. Sin saberlo, ella fue salvada de acabar en la prisión de máxima seguridad: Tártaros.
Cuando Charlotte se enteró de que su hijo había decidido convertirse en héroe, le pidió a Kaina que lo entrenara, convirtiéndose así en su maestra. Denki sabe alemán porque su madre le enseñó, sin embargo decidió estudiar otros idiomas, sabe un poco de coreano, aprendió más el lenguaje ruso, también sabe español, inglés y portugués. También sabe lenguaje de señas.
Charlotte es mitad alemana por parte de su madre y polaca por parte de su padre.
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Notes:
Según recuerdo, en el manga de Oshi No Ko, no se hace mención del año en que los gemelos nacieron, desde mi perspectiva, Ai dió a luz en el año 2009. La historia del fanfic se desarrolla en el año 2014, los gemelos tienen 5 años.
Chapter 3: Elección
Chapter Text
Un automóvil Pontiac Firebird de 1982 modificado, corría a gran velocidad por una solitaria carretera del país del sol naciente, enfrente, un Nissan Skyline, también con modificaciones, aceleraba. La razón es simple, en una carrera, es lo que debes hacer si quieres ganar.
Ambos vehículos tenían como destino, la ciudad, ahí es donde se decidió que se ubicaría la meta. Los conductores de ambos vehículos empeñaban todo su esfuerzo en ganar.
El Pontiac no tardó en rebasar a su rival, el conductor no era nada más y nada menos que Denki. Está era una forma de ganar dinero extra, apostando en carreras de drifting, algo en lo que el siempre ha sido bueno. Lo lleva en la sangre, su padre también participó en esta clase de cosas antes de pasarse al lado de la ley.
—¡Eres muy lento Kaito! —gritó Denki a su rival, cosa que molestó al otro y apretó el acelerador hasta el fondo.
El rubio sonrió, siempre le parecía divertido burlarse de un poco de sus oponentes para hacer más emocionantes sus competiciones. Denki derrapaba con profesionalismo. Evitando chocar con los pequeños obstáculos que aparecían.
La meta era cada vez más visible, fue en ese momento en que Kaito decidió usar su carta secreta: óxido de nitrógeno. Un elemento acelerante que produce mayor cantidad de caballos de fuerza haciendo más rápido el proceso de combustión, ya su vez permite que se queme más combustible de manera eficiente.
Pero, surgió un problema, la potencia que le dió al vehículo fue demasiada, que terminó perdiendo el control hasta estrellarse en una pared. Denki esquivó el auto usando una maniobra que lo hizo girar como si estuviera en un juego mecánico de una feria. De hecho, logró cruzar la meta así. Una vez que dejó de girar, salió del Pontiac y sin importarle estar mareado, intentó llegar a dónde Kaito se había estrellado, pero debido al mareo se tambaleaba. Los problemas apenas comenzaban, pues apenas estaba acercándose al vehículo de su rival para ayudarlo a salir cuando las sirenas de la policía se hicieron presentes.
—No, no...
-o-
• Minimercado 24/7 •
—Gracias por su compra —dijo la vendedora despidiendo a un cliente que salía de la tienda.
Denki lo vio salir, el también estaba ahí para comprar algunas cosas. Gracias a las ventanas, podía ver que el atardecer empezaba a hacerse presente. El interior del lugar estaba lleno de tranquilidad. Él se dirigió al pasillo de las bebidas.
Abró el refrigerador y sacó una botella de té verde, la agregó a su canasta dónde llevaba lo que iba a pagar. Se dirigió a la caja, la chica encargada, al verlo se quedó sorprendida, sin palabras y ligeramente sonrojada al verlo de cerca.
—E-es todo lo que va a llevar? —preguntó mientras escaneaba los productos.
—Si, así es —la respuesta del rubio fue acompañada por una amigable sonrisa que casi hizo desmayar a la cajera.
Denki salió al estacionamiento, el lugar donde había dejado su vehículo. Al subir a la motocicleta, llamo la atención de algunas chicas de preparatoria que pasaban por ahí. Les sonrió, haciéndolas gritar de la emoción, después en subió la marcha y se fue.
Estuvo manejando por varias calles, no tenía un rumbo fijo. En su mente, pasaba el recuerdo de la conversación con Ai, no entendía porque ella le ofreció ese trabajo. No podía negar que era tentador, pero tenía el presentimiento de que había algo más detrás de esa propuesta.
—(Gracias a las carreras en las que participe y los favores que tengo el suficiente dinero para sobrevivir por un largo tiempo, pero, ¿Como justifica eso sí me llegan a investigar?) —pensó —(supongo que tendré que aceptar la oferta)—
Ni siquiera se detuvo, al contrario, aceleró y realizó con agilidad una maniobra de derrape igual que en la película Akira para cambiar de dirección. Afortunadamente no había nada de tráfico en esa calle, de lo contrario podría haber provocado un accidente.
Ahora sí tenía un destino fijado, las oficinas de Strawberry Productions, manejo a la velocidad máxima permitida, esperando llegar a tiempo.
El viaje fue algo largo, en el cielo, el sol comenzaba a ocultarse. Denki aceleró, hasta que vio a la distancia una patrulla. Fue en ese momento donde redujo la velocidad. Disimuló al pasar frente al vehículo. De no haber bajado la velocidad, no habría visto que ya había llegado a su destino.
Estacionó su motocicleta, se quitó el casco y se dirigió al edificio. Casualmente, el grupo de idols iba saliendo de su ensayo, los integrantes compartían risas, platicaban de como les iba en su vida personal, claro que omitían algunas cosas. La única integrante ausente era Ai, ella estaba con Miyako cuidando de los niños.
—Hola, buenas tardes, este, ¿Se encuentra al señor Ichigo Saitou? —preguntó acercándose a la recepcionista, dejándola a ella y al grupo femenino sin palabras al verlo.
N/A: la IA no le dió el rayo está vez, así que imaginan que lo tiene
—¿Hola? —preguntó confundido sacudiendo la mano —¿Están bien?—
Nadie respondió, en ese momento tenía otras cosas en mente y no entendía por qué las mujeres reaccionaron de esa manera, pero no le dio importancia, decidió sentarse a esperar. Podía sentir las miradas de los presentes sobre el.
—¡Ya te dije que no puedes hacer eso! —dijo Miyako apareciendo mientras llevaba de la mano a Aqua.
— ¿Eh? ¿Por qué no? Es una gran idea —Ai iba detrás de ella cargando a Ruby
—¡Dije que no y punto! Ichigo me despediría o tal vez me haría algo peor —Ai estaba por responderle a la mayor cuando notó la presencia de su vecino.
Bajó con cuidado a la niña y se acercó a él, cosa que llamó la atención de los demás.
—Así que viniste, eso es bueno —dijo usando su tono amigable
—Necesito el empleo, no podía desaprovechar la oportunidad —respondió con un tono relajado, ni siquiera el sabía porque empezó a actuar como su yo de 16 años.
La plática tan natural no pasó desapercibida para el grupo, en especial para una chica de cabello castaño y largo. Miyako abrió los ojos sorprendida al ver al salvador de Ai, lo único que pensó en ese momento es que ese joven se veía mejor que su esposo en sus mejores años.
—Ai —dijo llamando la atención del rubio y la pelimorada —¿Quién es él?—
Antes de que ella pudiera responder, nuestro protagonista se adelantó tomando la palabra.
—Mucho gusto, mi nombre es Denki Kaminari, estoy aquí por el empleo de guardaespaldas —dijo con educación.
—¡¿Eres...el hombre que salvó la vida de Ai?! —el asintió
Miyako sacó su teléfono rápidamente y marcó un número.
—Ichigo, ven al lobby de inmediato... él está aquí... la persona que salvó a Ai...si él, date prisa —y colgó.
Fue algo extraño para Denki, la manera en que se desarrollaron las cosas. Miyako ordenó a los demás ídolos que se retiraran. Ellas no querían, deseaban seguir viendo al recién llegado. Después de una mirada amenazante de Miyako, todas se fueron.
Ichigo no tardó en aparecer, sus pasos eran rápidos, parecía estar huyendo de algo.
—¡¿Dónde?! ¡¿Dónde está?! —preguntó eufórico.
Miyako y Ai lo señalaron. Un detalle importante que mencionar es que Ichigo no se molestó en leer todo el informe que le había entregado la policía, ni siquiera vio la foto. Al ver en persona al salvador de su Idol, avanzó para agradecerle, pero hubo algo que lo hizo detenerse.
—(cabello rubio) —pensó viendo a Denki —(cabello rubio) —ahora viendo a los mellizos.
Una idea se creo dentro de la mente del presidente después de eso. Pasó de sentirse agradecido a sentirse molesto, casi furioso, claro que no lo demostró.
—Asi qué... —dijo llamando la atención de los presentes —Fuiste tú —
Denki al principio se sintió confundido por el tono que usábamos el alcalde, Ichigo quería hacer rápido su entrevista, así que sugirió continuar el asunto en la oficina principal, dejando a Ai, Miyako y los niños afuera.
• Oficina Del Presidente Ichigo •
Dentro, podía sentir una extraña tensión. Ichigo no paraba de mirar al joven de cabello ámbar. Parecía un padre a punto de regañar a su hijo.
—Así que... ¿Denki Kaminari, verdad? —el mencionado dió una respuesta afirmativa —quisiera hacerte algunas preguntas, empezando por esto, ¿Qué tan cierto es eso de que llevas casi un año viviendo en Japón? —
La pregunta le pareció un poco extraña, pero no le dio importancia, así que respondió.
—Es verdad señor Saitou, me mudé hace aproximadamente un año y medio —
Ichigo no dejó de mirarlo con sospecha, continuó con el interrogatorio. Llegó a notar que Denki tiene una pequeña personalidad relajada, similar a la de la joven madre e Idol, aunque podía notar algunas diferencias.
Después de lo que pareció un largo interrogatorio sobre su historial laboral, Ichigo pasó a hacer varias preguntas para el puesto. Denki hizo todo lo posible por sonar convincente, tratando de asegurar su puesto. Después de varios minutos, el interrogatorio estaba cerca de acabar, solo faltaba una pequeña pero importante pregunta, o bueno, esa era la opinión del presidente.
—Imaginemos un caso hipotético muchacho —Ichigo pensó que preguntar —Por ejemplo, ¿Qué harías si tu enemigo fuera el doble de alto y más fuerte que tú? Alguien cómo... un fisicoculturista —
—Bueno —pensó detenidamente que debería responder —si fuera así, necesitaría una estrategia que involucre usar su propia fuerza en su contra, pero... —hizo una pequeña pausa —si mi oponente tuviera algún objeto que pueda usar como arma, entonces yo daría algunos problemas—
—¿Perderías? —preguntó Ichigo
—Nah, lo vencería —respondió confiado Denki.
Al parecer, había desarrollado una percepción de la realidad ligeramente alterada. En ese momento, Miyako se levantó para intervenir y se acercó a su esposo, colocando una mano en su hombro.
—Ichigo, creo que ya es suficiente por hoy. El chico ya ha respondido bien a todas tus preguntas —
Ichigo suspiró y asintió, aunque parecía un poco reacio.
—Bien, eso es todo por ahora. Te haremos saber nuestra decisión en un momento. Por favor, puedes salir un momento.
Denki se levantó y se dirigió hacia la puerta. Ai se inclinó hacia sus hijos quienes habían permanecido en silencio durante toda la entrevista, solo observando y les habló con cariño.
—Aqua, Ruby, ¿Por qué no salen un momento con él? Los adultos necesitamos hablar —
Los gemelos asintieron y siguieron a Denki fuera de la oficina. Ruby le dio una pequeña sonrisa a su madre, mientras que Aqua seguía observando a Denki con cautela.
—Hola, niños —dijo Denki, agachándose para estar a su altura —Soy Denki. ¿Cómo están? —
Ruby sonrojándose tímidamente, escondiéndose detrás de Aqua mientras el fruncía el ceño.
—Mmmm, ¿Les gustan los superhéroes? —preguntó Denki, tratando de romper el hielo.
Ruby negó aún detrás de su hermano, mientras que Aqua seguía observándolo con desconfianza.
—A mí si —dijo Denki —Tal vez algún día podamos hablar sobre eso o lo que ustedes prefieren —
Antes de cerrar la puerta, Ai observar la interacción desde la puerta con una sonrisa, pero también con una mirada de preocupación. Sabía que sería un proceso largo para que sus hijos confiaran en alguien desconocido después de lo sucedido.
Denki esperaba en el pasillo mientras intentaba platicar con los gemelos, aunque la conversación no parecía fluida, Ruby solo respondía con gestos y Aqua, bueno, el solo lo miraba.
• Dentro de la oficina del presidente •
Ichigo se recostó en su silla, mirando a Ai con una expresión seria.
—Ai, ¿Recuerdas lo que te dije hace poco? No es suficiente con que alguien sepa pelear para ser tu guardaespaldas. Necesitamos a alguien en quien podamos confiar plenamente, alguien con experiencia y referencias comprobadas —
Ai asintió, pero había una determinación en sus ojos.
—Lo sé, lo sé. Pero hay algo en él que me hace sentir que podemos confiar en él. No puedo explicarlo, pero tengo un buen presentimiento sobre él —
Ichigo frunció el ceño, claramente no convencido.
—¿Un buen presentimiento? Ai, estamos hablando de tu seguridad y la de tus hijos. No podemos basarnos solo en presentimientos —
Miyako, que había estado observando en silencio, intervino con cautela.
—Ichigo, sería mejor que dejemos de discutir y tal vez deberíamos considerar lo que Ai está diciendo. El chico ha demostrado ser competente en la entrevista y parece ser confiable —
Ichigo suspiró, frotándose las sienes.
—Miyako, entiendo tu punto, pero necesitamos más que eso. Necesitamos pruebas concretas de que puede manejar cualquier situación que se presente. Además, no creas que no me di cuenta que no le quitabas la mirada de encima —
La mujer mayor desvío la mirada con un ligero sonrojo al verse descubierta. Mientras que Ai se inclinó hacia adelante, confrontando a su jefe con voz firme pero suave.
—Sé que esto es arriesgado, pero también sé que Kaminari tiene algo especial. No sé cómo explicarlo, pero siento que él es la persona adecuada para este trabajo —
Ichigo la miró fijamente durante unos segundos antes de asentir lentamente.
—Está bien, Ai. Confiaré en tu juicio. Pero, si en algún momento sientes que él no es la persona adecuada, no dudes en decírmelo —
Antes de que Ai pudiera responder, Ichigo añadió con una mirada penetrante:
—Casi lo olvido, hay algo más. Antes de empezar el interrogatorio no pude evitar pensar que este chico podría ser el padre biológico de los gemelos. Si no mal recuerdo, te dije que no volvieras a verte con él —
Ai negó con la cabeza, su expresión seria.
—No. Kaminari no es el padre de Aqua y Ruby. Te lo aseguro. He dicho muchas mentiras en mi vida, pero lo que te estoy diciendo ahora, es la verdad —
Ichigo la observó por un momento más antes de asentir.
—Bien, eso es todo por ahora. Vamos a darle la noticia —
Con eso, los tres se levantaron y se dirigieron hacia la puerta, listos para informarle a Denki sobre su nuevo puesto.
• Pasillo Fuera De La oficina •
Denki estaba sentado en el pasillo, después de un fallido intento tratando de mantener una conversación con los gemelos, el silencio incómodo era lo único presente.
La puerta de la oficina se abrió de repente, y Ai, Miyako e Ichigo salieron. Ai tenía una sonrisa en el rostro, mientras que Ichigo mantenía su expresión seria.
—Kaminari —dijo Miyako, acercándose a él —hemos decidido darte el puesto. ¡Bienvenido a nuestro equipo! —
Denki se levantó rápidamente, una mezcla de alivio y emoción en su rostro.
—¡Gracias! Prometo que no los decepcionaré —
Ichigo asintió, aunque aún parecía un poco reacio.
—Esperamos que así sea. Ahora, hay algunas cosas que necesitamos discutir sobre tus responsabilidades —
Ai se volvió hacia los gemelos, agachándose a su altura.
—Aqua, Ruby, ¿por qué no vamos a otro lado un rato mientras hablan con Kaminari? —
Ruby asintió y tomó las manos de su madre y su hermano, yendo hacia una sala cercana. Aqua lanzó una última mirada cautelosa a Denki antes de seguir avanzando.
• Dentro de la oficina •
Una vez que los gemelos se fueron, Miyako e Ichigo llevaron a Denki de vuelta a la oficina. Ahí comenzó a explicarle las responsabilidades del puesto.
—Muchacho, tu principal responsabilidad será proteger a Ai y a nuestros hijos, lo último será solo cuando los dejemos a cargo de ella. Proteger a Ai incluye acompañarla a eventos, asegurarte de que el lugar sea seguro y estar atento a cualquier amenaza —
Miyako añadió:
—También necesitarás coordinarte con el resto del personal de seguridad contratado para cada evento y estar disponible en todo momento. Este trabajo requiere mucha dedicación y compromiso —
Denki asintió, tomando mentalmente nota de todo.
—Entiendo. Haré todo lo posible para asegurarme de que estén seguros —Ichigo lo miró fijamente.
—Y recuerda, este trabajo no es solo sobre fuerza física. Demuestra que puedes ser inteligente y estar siempre un paso adelante. No podemos permitirnos errores —
Denki asintió de nuevo, sintiendo el peso de la responsabilidad.
—Lo tengo claro, señor —
Sonrió, tratando de aliviar un poco la tensión.
—Confiaré en ti. Espero que hagas un buen trabajo. Preséntate mañana a las 8:00am, ya puedes retirarte —
Denki asintió e hizo una reverencia para despedirse. Caminó por el pasillo en busca de la salida. Por casualidad, Ai y los gemelos estaban cerca, ella al verlo decidió acercarse para platicar con él.
—Y bien, ¿Que tal te fue? —
Preguntó inclinando su rostro hacia adelante con una sonrisa y mirando a los ojos a Denki.
—Siendo sincero, siento que acabo de pasar una prueba de la escuela. Es la primera vez que hago un trabajo de este tipo —
Aqua y Ruby miraban en silencio la conversación de los mayores. Ruby pensaba que aquel hombre era atractivo, pero no tanto como el doctor que estuvo con ella en su vida pasada.
Aqua, bueno el solo seguía mirándolo con sospecha y muchas preguntas en su mente
—A propósito, lamento la manera en que me comporté cuando me ofreciste el trabajo. Anteriormente me encontré con personas que se dedican a reclutar, estuvieron casi acosandome...ok, tal vez estoy exagerando —
La curiosidad despertó en Ai al oír eso, también acepto sus disculpas
—En mi opinión tienes un rostro muy lindo, si te conviertes en una estrella tendrías a muchas fans locas por ti —comentó
—Como dije anteriormente —respondió sin verse afectado por el comentario de Ai —no me interesa eso, habia planeado vivir sin llamar mucho la atención pero... después de lo de ese día, pues, hubo un cambio de planes. Aunque lo bueno de todo esto es que tengo un trabajo, por cierto, ¿Cómo sabías que estaba desempleado? —
—Fue casualidad —mintió, como siempre lo ha hecho a lo largo de su vida —No lo sabía realmente —
Denki no parecía muy convencido de esa respuesta, pero fingió creerle. Al mismo tiempo, vió con detenimiento las fracciones de los rostros de Ai y los gemelos. Su cerebro trabajó a gran velocidad en ese momento y entendió todo.
Denki no dijo nada y jamás lo haría, sabía muy bien el desastre que podría pasar si eso se llegará a saber.
—¿Kaminari? —Ai lo llamó —¿Estás bien? —
—Si, solo estaba recordando que tengo un asunto pendiente que atender. Me tengo que ir, estaré aquí mañana —
—Entiendo, cuento contigo para protegerme —
El rubio asintió y se despidió de la pequeña familia. A paso veloz, caminó hasta su moto, subió en ella y encendió la marcha. Avanzó por las calles a una velocidad moderada hasta que finalmente tomó el camino de regreso a su departamento.
Lo bueno es que no estaba tan alejado de la zona, una vez que estuviera dentro de su hogar preparará algo para cenar, tomará un baño y se iría a dormir para despertar tempranito. Pero el destino tenía otros planes.
—¡Auxilio! ¡Fuego! ¡Por favor, ayúdenos! —
La voz de una mujer pidiendo ayuda lo hizo detenerse, miró en dirección de la fuente de la voz. Denki estacionó la motocicleta y bajó de ella, notando el humo negro elevándose en el cielo. Al acercarse, vio un edificio en llamas. Las personas salían apresuradamente, tosiendo y cubriéndose la boca con pañuelos. Los vecinos ayudaban a los afectados, ofreciendo agua y mantas.
Los servicios de emergencia llegaron rápidamente. La policía creó una barricada, manteniendo a los curiosos y preocupados vecinos a una distancia segura. De repente, Denki escuchó los gritos desesperados de una mujer y su esposo.
—¡Aiko! ¡Aiko! —llamaban, pero no había respuesta. Denki buscó en todas direcciones, buscando señales de alguna persona desorientada, sin embargo no encontró nada, en ese momento comprendió que podría tratarse de una niña y que aún estaba dentro del edificio.
Los bomberos comenzaron a desplegar sus mangueras, concentrándose en reducir las llamas antes de entrar a rescatar a los atrapados. Sin embargo, las llamas parecían aumentar cada vez más, como si eso no fuera suficiente, Denki escuchó a uno de los bomberos mencionar el riesgo de explosión debido a los conductos de gas.
Los padres de la pequeña también oyeron eso, ahora estaban al borde del colapso, con sus rostros llenos de miedo y desesperación. Denki sintió un nudo en el estómago al ver sus expresiones.
No podía quedarse de brazos cruzados. Ni siquiera lo pensó dos veces, evadió la barricada y corrió hacia el edificio en llamas. Ignoró los gritos de advertencia de los policías y bomberos, tenía una sola cosa en mente, rescatar a la pequeña.
Dentro del edificio, el calor era insoportable y el humo denso dificultaba la visión. Denki avanzó por los ardientes pasillos, explorando con rapidez cada piso, buscando señales de vida.
—¡Aiko! ¡Niña! !¿Dónde estás?! —gritó, esperando una respuesta. Escuchó un débil sollozo proveniente de una habitación al fondo del pasillo.
Mientras tanto, los padres de Aiko lloraban, abrazándose mutuamente, temiendo lo peor. De repente, una pequeña explosión sacudió el edificio, haciendo que los padres gritaran de terror.
—¡No! —sollozaron, pensando que habían perdido a su hija. El hombre abrazó con más fuerza a su esposa, soportando el dolor.
Dentro del edificio, Denki sintió la explosión, afortunadamente estaba ileso. Sin embargo, la estructura del edificio se volvió aún más inestable. Sin dudarlo, Denki se dirigió hacia el sonido del gemido. Encontró a la niña acurrucada en una esquina, asustada y tosiendo.
—Tranquila, estoy aquí para ayudarte —dijo con voz calmada.
Cubrió a la niña con su chaqueta, la tomó en sus brazos y protegiéndola con su cuerpo, comenzó a abrirse camino de regreso.
Las llamas rugían a su alrededor, y cuando Denki llegó a las escaleras, vio que estaban bloqueadas por el fuego, intentó regresar por el pasillo pero este se había derrumbado. La niña ahora estaba más asustada, Denki podia sentir como temblaba de miedo.
—Tranquila, todo va a estar, solo confía en mí —dijo tosiendo mientras protegía la cabeza de la pequeña.
Buscó rutas alternas pero no parecía haber salida. Sin otra opción, se observó una ventana con el vidrio agrietado. Miró a través del cristal hacia abajo y vio un vehículo estacionado justo debajo.
—Aiko, agárrate fuerte —le dijo, asegurándose de que la niña estuviera bien sujeta.
Con un salto decidido, Denki se lanzó por la ventana rompiéndola, eso también llamó la atención de los espectadores que esperaban verlo salir por donde había entrado. Los cristales volaron por el aire y algunos se enterraron en él. Aterrizó sobre el vehículo con un fuerte golpe, usando su cuerpo para amortiguar la caída, protegiendo a Aiko del impacto. Los presentes contuvieron la respiración, y luego, al ver a Denki levantarse estallaron en aplausos y vítores cuando vieron que ambos estaban a salvo.
Los padres de Aiko corrieron hacia él, lágrimas de alivio corriendo por sus rostros.
—¡Gracias, gracias! —repetían, abrazando a su hija con fuerza.
Denki sonrió, sintiendo una profunda satisfacción. Los paramédicos se acercaron a él y lo llevaron a una de las ambulancias para suministrarle oxígeno debido al humo que había inhalado. Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que un bombero molesto se acercara a él. El bombero, con una expresión severa, fue el primero en hablar.
—¡¿Qué estabas pensando muchacho?! ¡Podrías haberte matado y poner en peligro a la niña aún más! —
Denki no dijo nada, solo se quedó observando mientras sus pulmones se limpiaban.
—Entiendo que querías ayudar, pero hay personal y procedimientos por una razón. Podrías haber empeorado la situación —
Quería protestar pero decidió que lo mejor sería callarse.
—Lo siento, solo quería salvarla -dijo sinceramente —solo quería evitar que fuera muy tarde —
El bombero suspiró, su expresión fue suavizándose un poco.
—Lo entiendo, y lo que hiciste fue valiente. Pero por favor, la próxima vez, no juegues al héroe y déjanos hacer nuestro trabajo.
El hombre relajó su postura y agregó.
—Aun así, no podemos negar que salvaste una vida hoy. Buen trabajo, pero ten más cuidado.
Denki asintió, agradecido por la comprensión.
—Lo haré. Gracias.
• Momentos Más Tarde, En Su Departamento •
—¿Jugar al héroe? ¡No estaba jugando al héroe! —dijo Denki mientras se sentaba en el sofá de su sala y suspiraba —soy un héroe...al menos... lo soy en mi mundo... —
No podía negar que no había momento en que pensara en sus amigos, en su novia, en todo lo que el conocía antes de llegar ahí. Una sensación de nostalgia y tristeza lo invadía cada vez que pensaba en ellos.
Un ruido en su ventana lo asustó, haciendo que se pusiera de pie al instante y apuntando a con su mano como si fuera una pistola, se vería ridículo si fuera una persona normal, pero el estaba liberando chispas de sus dedos que simulaban ser el cañón. . .
La causa del ruido era un cuervo, el ave lo miró fijamente por un largo rato antes de lanzar el vuelo mientras graznaba.
—Eso fue raro—
Denki dejó el tema a un lado, retomó los aviones que tenía, cenó, se dio un baño, se cepilló los dientes y se fue a dormir. Pues lo esperaba su pri
mer día como guardián. Solo esperaba cumplir bien con su función.
Chapter Text
Muchos dicen que la amistad entre un hombre y una mujer es imposible, que solo se trata de personas pacientes esperando el momento. Sin embargo, esta creencia no podría estar más alejada de la realidad. La verdadera amistad no conoce de géneros ni de expectativas ocultas. Es un vínculo puro, basado en la confianza, el respeto y el cariño mutuo.
° Flashback: Ai Hoshino, 11 años °
El orfanato estaba lleno de risas y juegos, pero también de susurros y burlas. Ai se sentó sola en un rincón del patio. Ella solo estaba observando las Interacciones de sus compañeros.
Una parejita formada por un niño y una niña habían llamado su atención, él hacía caras graciosas y ella reía.
—Jajajajajajaja eres muy gracioso Ayato —dijo la niña en un ataque de risa —gracias, ya me hiciste olvidar porque me sentía triste —
—Que bueno Yami —respondió Ayato —¡Siempre podrás contar con tu mejor amigo! —
Dijo en voz alta haciendo sonreír a Yami. Tiempo después, ambos niños fueron adoptados juntos. Ai fue testigo de eso. Internamente se preguntaba si algún día ella podría vivir algo así.
° Flashback: Kaminari, 4 Años Atrás °
Denki había decidido no asistir a la fiesta de graduación. Mientras sus compañeros celebraban, él optó por perderse en las calles de San Francisco. La noche estaba fresca, y el aire salado del mar le despejaba la mente.
Fue en ese momento que notó que estaba caminando por la playa, al parecer se había disociado por un largo rato y estuvo caminando sin rumbo fijo. Había dejado que sus pensamientos vagaran mientras escuchaba After Dark × Sweather Weather en sus audífonos. Después de un rato, salió de la playa y se dirigió a un parque cercano.
Las luces de la ciudad parpadeaban a lo lejos, y el sonido de las olas rompiendo contra la costa le proporcionaba una extraña sensación de paz. Fue allí donde vio a uno de sus profesores, un hombre mayor que parecía disfrutar de un paseo nocturno tanto como él.
—¡Muchacho! —exclamó el profesor al verlo —Vaya sorpresa, ¿Qué haces aquí a estas horas? ¿Por qué no fuiste a la fiesta de graduación? —
Denki detuvo la música y guardó sus audífonos para platicar con el profesor. Antes de responder, dejo salir un suspiro.
—Honestamente, no lo sé, es la primera vez que no quise ir a una fiesta —admitió riendo un poco- Quería estar solo y... pensar un poco —
El profesor asintió, comprendiendo. Se acercó y se sentó en un banco cercano, invitando a Denki a hacer lo mismo.
—Te entiendo, a veces los momentos de soledad son los más tranquilizadores -dijo el profesor con una sonrisa —dime, ¿Hay algo que te preocupe? —
Denki miró al suelo, jugando nerviosamente con sus manos.
—No estoy seguro de qué hacer ahora —confesó —Me siento... perdido, jamás creí que llegaría muy lejos, soy un héroe ahora, eso le alegra, pero... estoy nervioso por lo que pasará de ahora en adelante, ¿Usted que cree que debo hacer? —
El profesor colocó una mano en el hombro de Denki, asustando ligeramente al rubio por el repentino contacto.
—Yo creo, que es tiempo de tu siguiente aventura —dijo con voz suave.
Denki levantó la vista, confundido por la respuesta que le dió el mayor.
—Ni siquiera sé qué voy a hacer mañana —respondió con un susurro.
El profesor sonrió, con una sonrisa llena de confianza y emoción.
—¡Eso es lo emocionante! —exclamó —Recuerda Denki, no importa lo que otros digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo —
Ambos se quedaron en silencio por un momento, observando que el horizonte comenzaba a iluminarse con los primeros rayos del sol. El profesor se levantó y miró hacia el amanecer, Denki continuó sentado, observando.
—Sonríe, muchacho —dijo el profesor sin apartar la mirada fija en el horizonte —Es un nuevo amanecer —
° Época Actual °
Denki se encontraba en la recepción de Strawberry Productions, observando el bullicio a su alrededor y matando el tiempo cambiando el fondo de pantalla de su smartwatch.
Las paredes estaban adornadas con pósters de las idols de B-Komachi. Era su primer día como guardaespaldas y, aunque estaba nervioso, también se sentía emocionado por la nueva oportunidad.
Una recepcionista se acercó a él con una sonrisa profesional.
—Buenos días, señor Kaminari. Soy Yumi, la recepcionista. El señor Saitou está enterado de su llegada y me pidió que lo guiara a los vestuarios para que pueda cambiarse a su uniforme —
Denki asintió, agradecido
—Muchas gracias, señorita Yumi —
—Por supuesto, sígame —respondió ella, conduciéndolo por un pasillo decorado con imágenes de las idols.
Mientras caminaban, Yumi le explicó algunas de las reglas básicas y le dio un breve resumen de sus responsabilidades.
Llegaron a una puerta marcada con "Personal de Seguridad". Yumi abrió la puerta y le mostró el interior.
—Aquí está el vestuario. Su uniforme está en el casillero número 7. Cuando esté listo, espere en la recepción, la señora Saitou vendrá para darle más instrucciones —
Agradeció nuevamente y entró al vestuario para cambiarse. No le llevo mucho tiempo. Finalmente, Denki ajustó su corbata una vez más y salió de los vestidores.
Ahora estaba en el vestíbulo de las instalaciones de la agencia. Los empleados iban y venían, ocupados con sus tareas diarias, algunos miembros del personal femenino se le quedaron viendo por un momento antes de seguir con sus actividades mientras murmuraban.
Mientras Denki esperaba, observó el lugar con más atención. Las paredes estaban decoradas con carteles de los artistas de la agencia, y en el centro del vestíbulo había una gran pantalla que mostraba videos musicales y anuncios. Denki no pudo evitar ver a Ai en uno de los videos, su energía y carisma eran innegables.
Finalmente, una puerta se abrió y Ai apareció, acompañada por su Miyako y los gemelos. Ai llevaba un atuendo casual pero elegante. Al ver a Denki, se acercó rápidamente seguida por Miyako para saludar.
—¡Hola! ¿Listo para tu primer día? —preguntó Ai con un tono amistoso.
Denki asintió, tratando de mantener la compostura
—Sí, estoy listo, voy a demostrarles que soy más de lo que ven —
La manager de Ai le dio a Denki un breve resumen de la agenda del día. Había una entrevista en vivo, una sesión de fotos y un ensayo con el grupo. Denki tomó nota mental de cada detalle, consciente de que debía estar alerta en todo momento.
Después de acabar de mencionar la lista de actividades, Denki, Ai, los gemelos y Miyako salieron del edificio rumbo al estacionamiento. Denki abrió las puertas traseras para que las mujeres y los niños entraran, después subió al auto encendiendo la marcha, ahora rumbo al estudio de televisión.
Denki, ahora al volante del auto, iba conduciendo hacia el estudio donde se llevaría a cabo la entrevista de Ai. En el asiento trasero, Ai y Miyako, conversaban sobre los detalles de la entrevista.
Ai, curiosa, decidió aprovechar el momento para conocer mejor a su nuevo guardaespaldas.
—Kaminari, si no te molesta, ¿puedo hacerte algunas preguntas? —preguntó con una sonrisa amigable.
Denki miró a Ai a través del espejo retrovisor, manteniendo un tono formal
—Por supuesto, señorita —
Ai frunció el ceño ligeramente.
—No tienes que llamarme 'señorita'. Puedes hablame de tú. Oh, cierto, si te dejó llamarme por no nombre también puedo llamarte por el tuyo, ¿Verdad? —
—Prefiero mantener el respeto. Es una relación laboral, después de todo —respondió Denki.
Ai hizo un pequeño puchero, Miyako solo observaba la interacción de los jóvenes adultos, los gemelos se habían quedado dormidos en sus brazos.
—¡No hay problema con eso! Ya dije que tienes mi permiso para hablame de tú —
Miyako se inclinó ligeramente hacia adelante observando a Denki con curiosidad, el suspiró rendido y rió suavemente, para evitar quejas, cedió a la insistencia de la joven Idol
—Está bien, Ai. ¿Qué más quieres saber? —
Ai asintió, interesada
—A ver... ¿Cuál es tu comida favorita? —
Denki sonrió
—Me encantan las hamburguesas con queso. Son mis favoritas, si fuera posible, comería eso toda mi vida —respondió dejándose llevar un poco pero después recuperó la compostura.
Miyako decidió entrar en la conversación en ese momento.
—Por muy joven que seas, eso no es bueno para la salud. Si comieras hamburguesas todo el tiempo, podrías subir de peso y tener problemas cardíacos —eso no era conveniente para el puesto del rubio.
Denki respondió con confianza
—No sería un problema para mí. Verá, tengo un metabolismo ligeramente acelerado, de hecho, necesito comer aproximadamente el doble de lo que consume una persona normal —
Miyako lo miró con sorpresa y una ligera envidia
—¡¿Qué?! ¡Eso es imposible! —
Ai rió debido a la reacción de Miyako.
—¡Qué coincidencia! A mí también me gustan mucho las hamburguesas, pero mi comida favorita es el ramen —
La conversación continuó mientras el auto avanzaba, Ai haciendo preguntas sobre la vida y experiencias de Denki, él respondiendo con sinceridad pero omitiendo ciertas cosas y Miyako solo observando, a veces interviniendo.
Cuando finalmente llegaron al estudio, Ai fue recibida por los miembros encargados, la guiaron al interior para maquillarla y darle algunas instrucciones mientras el staff terminaba los preparativos. Denki no se quedó atrás obviamente, en todo momento estuvo cerca de Ai.
En poco tiempo ya se encontraba dentro del estudio de televisión, observando cómo el equipo preparaba el set para la entrevista en vivo de Ai. Las luces brillaban intensamente y las cámaras estaban listas. Ai estaba sentada en una silla alta, con una expresión serena mientras terminaba de maquillarla.
La presentadora del programa, una mujer de mediana edad con una sonrisa amigable, se acercó a Ai y le dio la bienvenida. El programa comenzó y con ello la entrevista.
—Estamos muy contentos de tenerte aquí, Ai. Sabemos que has pasado por momentos difíciles recientemente —
Ai asintió, agradecida por las palabras de la presentadora
—Gracias por invitarme. Estoy aquí para hablar sobre varias cosas, pero también para compartir un mensaje importante con mis fans —
Denki, desde su posición estratégica cerca del set, observaba atentamente. La entrevista comenzó con preguntas sobre la carrera de Ai y sus próximos proyectos. Ai respondió con entusiasmo, hablando sobre su nuevo álbum y sus planes para el futuro. Luego, la presentadora cambió de tema, abordando el incidente que había sacudido a todos.
—Ai, sé que esto puede ser difícil de hablar, pero ¿podrías compartir con nosotros cómo te has sentido después del ataque y cómo has logrado seguir adelante? —
Ai tomó un momento para respirar profundamente antes de responder.
—Fue una experiencia aterradora, pero estoy agradecida de estar aquí hoy. He recibido mucho apoyo de mis fans y mi equipo. También quiero agradecerle a la persona que me salvó —
La presentadora asintió, impresionado por la valentía de Ai. Luego, su mirada se dirigió hacia Denki, que estaba de pie cerca del set
—Veo que has venido acompañada. ¿Podrías decirnos quién es él?—
Ai, sorprendida por la pregunta, sonrió nerviosamente
—Oh, él es mi guardaespaldas. Debido al incidente, se decidió que debería tener a alguien cuidándome de cerca —
En ese momento, Ai se dio cuenta de sus palabras. Internamente, esperaba que no la malinterpretaran, pero mantuvo la compostura frente a las cámaras.
La presentadora levantó las cejas, claramente intrigada.
—Eso es bueno, pero creo que algunos de tus fans se van a sentir celosos—
La cámara hizo un giro hacia la audiencia en el estudio, que reaccionó con murmullos de sorpresa. Algunos intercambiaban miradas de asombro. En las redes sociales, los comentarios comenzaron a inundar las plataformas.
Sin embargo, no todos los comentarios eran positivos. Algunos fans (masculinos) reaccionaron con celos y descontento al ver a Ai en compañía de un hombre.
Mientras tanto, de regreso al estudio, Ai continuó con la entrevista, tratando de desviar la atención de Denki y volver al tema de su música y sus proyectos futuros.
Sin embargo, la revelación había dejado una impresión duradera en todos los presentes y en los espectadores en casa.
Al final de la entrevista, Ai agradeció a sus fans por su apoyo y les prometió que seguiría trabajando duro para ellos. Cuando las cámaras se apagaron, se volvió hacia Denki y le sonrió, aunque con una expresión de disculpa en sus ojos.
—Siento haber revelado tu identidad, lo hice sin pensar, me deje llevar —
Denki suspiró y sonrió de vuelta, entendiendo la situación.
—No te preocupes, no es como que hayas dicho mi nombre —
De vuelta en las redes sociales, las opiniones estaban divididas. Mientras algunos fans expresaban su descontento y celos, otros mostraban su aprobación de haber contratado a alguien para mantener segura a Ai.
A medida que avanzaba el día, Denki estuvo atento a su entorno, anticipando cualquier posible amenaza. Observaba a las personas a su alrededor, evaluando sus intenciones, y se aseguraba de que Ai siempre estuviera a una distancia segura. Hicieron una pausa para comer, fue en ese momento en el que Denki sorprendió a sus acompañantes, pues había comprado una gran cantidad de comida y la consumió con rapidez.
Durante la sesión de fotos, Denki se mantuvo en un segundo plano, pero siempre atento. En cierto momento su atención se desvío a los gemelos, quienes veían a su protegida con admiración. Ai, por su parte, parecía relajada y profesional, posando con naturalidad y conversando con el equipo. En un momento de descanso, Miyako se acercó a Denki y le ofreció una botella de agua.
—Toma, también te lo mereces —dijo ella con una sonrisa genuina —Sé puede ver que es un trabajo difícil, y aprecio tu esfuerzo —
Denki se sintió reconfortado por sus palabras.
—Oh, gracias —
El día continuó con la misma intensidad, pero Denki se adaptó rápidamente a su nuevo rol.
A medida que avanzaba la tarde, la sesión de fotos estaba más cerca de finalizar. Denki solo vigilaba a Ai, se aseguraba de que todo estuviera en orden.
Finalmente, la sesión llegó a su fin y el equipo comenzó a recoger. Denki y Ai se quedaron, ya que el director de fotografía quería hablar un momento con ella. Miyako y los gemelos se dirigieron al estacionamiento subterráneo, donde los esperaba el auto. Minutos más tarde, Ai y Denki bajaron para reunirse con los demás.
La noche era tranquila, pero su instinto le decía que algo no estaba bien. De repente, un grupo de hombres enmascarados apareció de las sombras, bloqueando su camino.
—¡Quédate detrás de mí! —ordenó Denki, posicionándose entre ella y los atacantes —Señora Saitou, proteja a los niños —
Miyako rápidamente cubrió los ojos de los gemelos, ellos solo preguntaban que estaba pasando. Uno de los hombres avanzó, empuñando un cuchillo. Denki esquivó el primer ataque con agilidad, agarrando el brazo del atacante y torciéndolo con fuerza, desarmándolo en el proceso. Con un movimiento rápido, lanzó al hombre contra una pared, dejándolo inconsciente. Mientras lo hacía, una pequeña carga de electricidad recorrió su brazo, aumentando su fuerza sin que nadie lo notara.
—¡Entra al auto! ¡Rápido! — ordenó a Ai, pero ella estaba en shock, su cuerpo no se movía por la sorpresa y el miedo.
Otro atacante se abalanzó sobre Denki, intentando golpearlo con un bate de metal. Denki levantó su antebrazo para bloquear el golpe, y en el último segundo, una fina capa de electricidad envolvió su brazo, formando una barrera invisible que lo protegió y al mismo tiempo obligó al enmascarado a soltar su arma. El atacante no se dio cuenta de la defensa oculta y quedó sorprendido al ver que su golpe no había tenido efecto.
Aprovechando la proximidad, Denki lanzó un puñetazo directo al estómago del atacante, seguido de un gancho a la mandíbula que lo derribó al suelo. Una descarga eléctrica sutil recorrió su puño, amplificando el impacto.
Mientras tanto, las mujeres observaban con preocupación, manteniéndose cerca pero fuera del alcance del peligro. Denki sabía que no podía permitirse ningún error; la seguridad de ambas y los niños dependían de él.
Un tercer atacante intentó sorprender a Denki por detrás, pero él reaccionó rápidamente, girando sobre sus talones y lanzando una patada giratoria que impactó en el pecho del hombre, enviándolo a volar varios metros hacia atrás. Una descarga eléctrica en su pierna le dio la fuerza adicional necesaria para derribar al atacante.
Los atacantes restantes dudaron por un momento, evaluando la situación. Denki aprovechó la oportunidad para tomar una postura defensiva, sus ojos brillando con determinación.
—Si quieren llegar a ella, tendrán que pasar por encima de mí —
Los hombres intercambiaron miradas antes de decidir retirarse, sabiendo que en ese momento no tenían ninguna posibilidad. Cuando el último de ellos desapareció, Denki se relajó ligeramente, aunque mantuvo su guardia alta.
Se volvió hacia Ai y Miyako, que lo miraban con una mezcla de alivio y sorpresa.
—¿Están bien? —preguntó Denki, su voz firme pero preocupada.
Ai asintió, su respiración aún agitada.
—Sí, gracias a ti —
Denki sonrió, aunque su mente seguía alerta.
—Vamos, debemos salir de aquí aem caso de que vuelvan —
Después de la intensa pelea, Denki observo los cuerpos inconscientes de los secuestradores que intentaron llevarse a Ai. Con rapidez, notificó al equipo de seguridad del edificio, y guío a Ai hacia el auto y la ayuda a subir al asiento trasero. Denki subió al asiento del conductor y arrancó el vehículo
—Por favor, pónganse los cinturones de seguridad —dijo acelerando para alejarse del lugar.
Sin embargo, uno de los secuestradores, había regresado, se lanzó hacia el auto por la ventana del lado del conductor, intentando que Denki pierda el control del vehículo. Con una mano en el volante, Denki maniobró hábilmente mientras lucha con el atacante.
—¡Sujetense fuerte! —gritó Denki, manteniendo la calma en medio del caos.
El atacante intentó dominar a Denki, pero este, con movimientos precisos, logra mantener el control del auto. En un momento de distracción del atacante, Denki aprovecha para usar su Quirk de manera disimulada. Con un movimiento rápido, agarra al secuestrador por el cuello, asegurándose de que su mano esté en contacto directo con la piel del atacante.
Denki concentró su poder y libera una descarga eléctrica bajo la piel del secuestrador. La electricidad recorrió el cuerpo del atacante, paralizándolo al instante. El enmascarado quedó inerte, con sus músculos incapaces de responder.
Con el atacante neutralizado, Denki lo empujó fuera del auto con un movimiento rápido. Ahora, con el camino despejado, Denki aceleró más, alejándose del peligro y asegurándose de que todos estén a salvo.
—Todo está bien ahora —dice Denki, mirando a Ai por el espejo retrovisor con una sonrisa tranquilizadora.
Condujo de regreso al edificio de la agencia, se estacionó justo frente a la entrada principal, y bajó del auto para ayudar a sus pasajeros.
Los escoltó hasta el interior del edificio, mantienendose alerta en todo momento, una vez en la seguridad de las paredes de la agencia, los gemelos abrazaron a Ai negándose a soltarla
—Ai —llamó Miyako —cancelaré el ensayo, lo pospondre para otro día, ahora...—
—No —interrumpió la joven —estaré bien, debo esforzarme para el día del concierto en el domo —
Denki solo observo todo en silencio, vio la mirada de preocupación de Miyako, los niños se veían asustados, en especial Ruby.
—Si me permiten opinar — intervino —señora Saitou, el peligro ya pasó, no hay de que preocuparse, además, usted me contrato para cuidar de ella y eso haré, cueste lo que cueste —
Miyako estaba indecisa, estaba realmente impresionada por lo que vió en el estacionamiento, fue increíble ver a una persona derribar a un grupo armado.
—Además —agregó Denki —el ensayo sería aquí, si no me equivoco —
Tenía razón, la agencia contaba con un salón exclusivo para las prácticas del grupo. Finalmente Miyako suspiró y cedió.
Ai alegre dejó un momento a los mellizos y abrazo a Miyako, después, tomo las manos de los pequeños y los llevo con ella al salón donde la esperaba el resto del grupo.
Ai alegre dejó un momento a los mellizos y abrazo a Miyako, después, tomó las manos de los pequeños y los llevo con ella al salón donde la esperaba el resto del grupo. Detrás iban Denki y Miyako, al llegar al salón, todas miraron en dirección a la puerta, Ai fue la primera en entrar y acompañada, después le siguieron Miyako y Denki, quién no pudo pasar por alto como el resto de las integrantes del grupo enfocaron su atención en el antes de comenzar a practicar.
Las horas pasaron y los ensayos acabaron, todas estaban exhaustas, el grupo platicó por un momento y después empezaron a despedirse y retirarse.
Ai le dijo a Denki que no era necesario que la acompañara a su casa, ya que se quedaría con Miyako y su esposo. Al principio no estaba seguro, pero ordenes eran órdenes. Se despidió y pasó a retirarse. Pasó antes a los vestidores para cambiarse de ropa, después fue directo al estacionamiento.
Ahí, Denki tomo su casco y lo ajustó mientras se preparaba para subir a su moto en el estacionamiento subterráneo. La jornada del día había terminado y estaba listo para regresar a casa. Mientras revisaba su teléfono, notó una figura acercándose por el rabillo del ojo.
Un hombre con una gabardina, lentes oscuros y un sombrero se detuvo a unos pasos de él. Su cabello rubio asomaba por debajo del sombrero, y una sonrisa enigmática se dibujaba en su rostro.
—Vaya, eres la persona afortunada de cuidar a Ai Hoshino —dijo el hombre, su voz era suave pero con un tono que hizo que Denki se pusiera en guardia.
Denki levantó la vista, evaluando al extraño. Aunque no reconocía al hombre, algo en su presencia le resultaba inquietante.
—Gracias —respondió Denki, manteniendo su tono neutral mientras subía a su moto—. Es un trabajo interesante.
El hombre ignoró la pregunta y dio un paso más cerca, su sonrisa nunca se desvaneció.
—Debes sentirte grandioso, ¿No? No todos tienen la oportunidad de estar tan cerca de alguien tan especial—
Denki se quedó quieto, sin apartar la vista del hombre. Su instinto le decía que debía estar alerta.
—Honestamente, yo no sabía nada de idols y esos temas. Viví en el extranjero por mucho tiempo, no fue hasta hace poco que supe quién es ella —
El hombre inclinó ligeramente la cabeza, como si estuviera evaluando a Denki.
—Bueno, espero que sigas haciendo un buen trabajo. Cuida bien de ella, sería una lastima que le pasará algo grave a ella —
Con esas palabras, el hombre se dio la vuelta y se alejó, dejando a Denki con una sensación de inquietud. Mientras el sonido de los pasos del extraño se desvanecía, Denki encendió su moto y emprendió el viaje de vuelta a su hogar.
Durante el viaje, no pudo evitar el recuerdo de las palabras que dijo ese misterioso sujeto, algo de él le daba un mal presentimiento, sabía que ahora debía mantenerse más alerta para proteger a Ai de cualquier amenaza.
° Aeropuerto Internacional de Portland, Oregon, Estados Unidos °
Una mujer rubia de aspecto joven se preparaba para abordar su vuelo. Su cabello lacio caía sobre su espalda, y sus ojos azules estaban protegidos bajo sus gafas. Vestía una blusa azul claro, chaqueta de cuero roja, jeans azul oscuro y un par de cómodas zapatillas deportivas, también llevaba una maleta de mano. Mientras esperaba en la fila, estaba atendiendo una llamada telefónica.
—[Entonces...] —preguntó una voz femenina al otro lado de la línea –[¿Encontraste lo que estabas buscando en Oregon?]
—No del todo —respondió la rubia —si hay un pueblo en medio del bosque, pero desafortunadamente no había lo que quería encontrar —
—[Ya veo, que mal, ¿Y ahora que harás?] —
—Iré a Japón, veré si el amigo de mi padre puede ayudarme— no se notaba, pero había duda en sus palabras —(si es que él existe) —pensó
La fila siguió avanzando al igual que la conversación.
—¿Sabes? Tú y tu novio deberían pasar por ahí, hay una atracción turística divertida, se llama "La cabaña del misterio", si no me equivoco, dijiste que le gusta la criptozoologia —
—[Bueno, tus recomendaciones siempre han sido las mejores, hablaré con el entonces] —
Cuando fue su turno para abordar el avión, entregó su boleto, una vez revisado la dejaron pasar deseándole un feliz viaje
—Tengo que colgar Chloe, ya voy a subir al avión —
—[Entiendo, llámame cuando ya estés allá] —
—Lo haré y Chloe... Gracias por toda tu ayuda, te debo mucho —
—[Descuida, no fue nada, eres mi amiga y las amigas se apoyan] —
La mujer estaba por responder pero alguien la interrumpió
—Señorita, estamos a poco tiempo de despegar, si no es mucha molestia, por favor sea breve con su llamada —
Ella asintió mientras entraba al avión y buscaba su asiento
—[Será mejor que cuelgue, no quiero darte problemas] —
—Si, está bien, aprovecharé el vuelo para dormir —
—[Sabia decisión, bueno, espero que te vaya bien allá, adiós] —
—Adiós —respondió antes de terminar la llamada.
Una vez instalada en su asiento, cerca de la ventana, echó un vistazo al exterior. El atardecer había sido sustituido por la oscuridad de la noche. Las luces del aeropuerto parpadeaban en la distancia mientras el avión comenzaba a moverse lentamente por la pista. El personal del avión daba indicaciones a los pasajeros, pero ella apenas escuchaba, perdida en sus pensamientos.
El rugido de los motores se intensificó, y sintió un poco de nerviosismo al despegar. Mientras el avión ascendía, observó cómo las luces de la ciudad se desvanecían. Ella esperaba poder encontrar ayuda al lugar al que se dirigía. Cerró los ojos por un momento, poco a poco, el cansancio la fue venciendo hasta quedarse dormida.
Notes:
He terminado el capítulo, es casi media noche, si cometí un error ortográfico o de continuidad, por favor avísenme
Chapter 5: Encuentros Inesperados
Summary:
Una persona conocida para Denki aparece
Chapter Text
° Prefectura De Saitama °
Denki caminaba tranquilamente con sus manos dentro de sus bolsillos mientras divagaba, estaba a punto de chocar contra un poste cuando sintió que era jalado hacía atrás.
Al mirar detrás de él, vió una mano flotante en su hombro, no tardó en reconocerla, dirigió su vista al otro lado de la calle y ahí la vio, su amiga de la infancia: Setsuna Tokage.
Ella presionó un botón en el semáforo para activar el alto a los autos y poder cruzar la calle. Una vez que lo hizo y estando ya a un lado de Denki, colocó su mano en su respectivo lugar.
—Deberías fijarte por dónde caminas, sabes —comentó ella.
—Ya me conocés —Dijo él.
Hubo unos segundos de silencio y después, Setsuna empezó a reír y solo unos pocos segundos más tarde, Denki se unió a las carcajadas. Rieron por un rato y después, ambos empezaron a caminar rumbo a la estación del metro mientras conversaban.
—Y dime, ¿En qué estabas pensando ahora? —Preguntó con curiosidad la chica de cabello verde..
—Nada en especial, solo estaba divagando —respondió él con tranquilidad.
—No entiendo como puedes hacer eso —Respondió Setsuna —ir pensando en nada mientras avanzas en piloto automático, ojalá yo pudiera hacer eso, excepto la parte de chocar —
Denki sonrió y se encogió de hombros.
—Supongo que es una habilidad especial única de los hombres —bromeó.
Setsuna rodó los ojos, pero no pudo evitar sonreír.
—¿Y qué tal todo después del festival deportivo? ¿Te recuperaste bien? Vi recibiste una paliza como el año pasado —agregó riendo
Denki fingió estar molesto pero respondió con sinceridad.
—Sí, aunque todavía siento un poco de cansancio. Fue intenso, ¿verdad? —
—Definitivamente —respondió Setsuna. —Pero fue una gran experiencia. Me alegra haber visto que te haya ido mejor que el año pasado, llegaste más lejos está vez—
—Sí, fue genial. Y ahora lo mejor es que tenemos unos días de descanso, así que estoy aprovechando para relajarme un poco —
Setsuna asintió.
—Yo también. Es bueno tener un respiro después de tanto ajetreo —
Ambos continuaron caminando en silencio por un rato, disfrutando de la compañía del otro. El sonido de sus pasos resonaba en la acera, ignoraban que algunas personas los reconocían y murmuraban.
Setsuna rompió el silencio.
—Oye, Denki, hay algo que he estado pensando —
Denki la miró, curioso.
—¿Qué pasa? —
—Durante uno de los descansos en el festival, me pareció ver a Jirou un poco... no sé, ¿celosa? No estoy segura, pero me dio esa impresión al vernos platicando juntos —
Denki levantó una ceja, sorprendido.
—¿Celosa? ¿Jirou? ¿De nosotros? —
Setsuna asintió.
—Sí, no sé si estoy imaginando cosas, pero me pareció que no le gustó mucho vernos tan cercanos —
Denki se emocionó, sus ojos brillando.
—¿En serio? Bueno, hasta ahora...no le he dicho que tú y yo somos amigos de la infancia... espera, ¿Acaso será una señal de que le gusto? —preguntó emocionado
Setsuna sonrió con picardía.
—Podría ser. A veces, las mujeres no mostramos nuestros sentimientos y preferimos mandar indirectas —
Denki se rascó la cabeza,
—Si, bueno... ¡Eso no funciona! Los hombres no captamos nada de eso —se defendió para después volver al tema de Jirou.
—Sabes, siempre he pensado que Jirou es genial, es linda y tiene un gran gusto musical. De hecho, te voy a confesar algo, el año pasado le tomé una foto cuando estaba usando el uniforme de porrista. Se veía increíble —Dijo sacando su teléfono y mostrando la foto.
Setsuna se detuvo y lo miró con una mezcla de burla y reproche.
—¿En serio, Denki? ¿Le tomaste una foto? ¡Eres un pervertido! —
Denki se sonrojó, levantando las manos en señal de rendición.
—¡No es lo que piensas! Mira, admito que yo participé ese día, cuando Mineta y yo les dijimos a las chicas que el profesor había ordenado que se vistieran de porristas, pero todo fue idea de Mineta —
Setsuna levantó una mano, interrumpiéndolo con una expresión seria, como si fuera una policía obteniendo una confesión.
—¡Ajá! Así que fue idea de Mineta, ¿eh? —dijo mientras cruzaba los brazos —Y tú solo seguiste el plan.
Denki se rió nerviosamente.
—¡Sí, lo admito! Yo solo... bueno, me dejé llevar por el momento —
Setsuna lo miró con fingida severidad.
—¡Eso te hace cómplice, Denki! —gritó regañándolo —Pero al menos admites tu culpa, y cuéntame, ¿Por qué lo hiciste?—
Denki suspiró, todavía sonrojado.
—Solo que Jirou se veía tan linda que no pude evitarlo. Pero prometo que no fue con segundas intenciones —
Setsuna levantó una ceja y lo miró con una mezcla de burla y escepticismo.
—Ajá... claro. Como si no supiera cómo piensan ustedes los chicos —
Denki se rió nerviosamente
—¡En serio! No fue con malas intenciones, lo juro —
Setsuna sonrió, dándole un suave golpe en el hombro.
—Está bien, te creo... más o menos. Pero dime, ¿Quién más sabe de esa foto? —
Denki se puso serio por un momento.
—Solo tú. Confío en que guardarás el secreto porque eres mi mejor amiga —
Setsuna sonrió, sintiendo una calidez en su corazón.
—Awwww, claro que sí, Denki. Tu secreto está a salvo conmigo —
° En otro lado °
Mina Ashido, la chica de piel rosa y cuernos, estaba en su habitación viendo una serie coreana cuando de repente sintió una punzada en su pecho, como si hubiera recibido un golpe.
El dolor no era real, pero de alguna manera se sintió "herida".
—¿Eh? ¿Qué fue eso? —murmuró, llevándose una mano al pecho.
Por un momento, Mina pareció estar a punto de pensar en la causa, pero rápidamente se encogió de hombros y volvió a concentrarse en su serie.
—Bah, seguro que no es nada importante —dijo, acomodándose de nuevo en su cama.
-∆-
Denki asintió, aliviado.
—Gracias, Setsuna. Sabía que podía contar contigo —
Setsuna sonrió y le dio un suave golpe en el hombro.
—Para eso están los amigos. Y hablando de amigos, ¿qué planes tienes para el resto del día? —
Denki se encogió de hombros.
—No mucho, la verdad. Pensaba ir a casa y relajarme un poco jugando videojuegos, ¿Y tú? —
Setsuna pensó por un momento.
—Bueno, estaba pensando en ir al cine. Están dando 'Guardianes del Multiverso', dicen que es increíble. ¿Te gustaría acompañarme? —
Denki lo pensó y respondió.
—¡Claro! Suena genial —
Setsuna rió.
—Perfecto. Vamos entonces —
° Actualidad °
Ha pasado ya un mes desde que se volvió el guardaespaldas es Ai, trabajar con ella y su grupo ha sido una agradable y divertida experiencia. También se dió cuenta de que ella oculta algo, pero jamás tocó el tema con ella pues, aunque han platicado varias veces, aún no son muy cercanos.
También ha pasado un tiempo desde que ese extraño sujeto se acercó a él y le dijo esas extrañas palabras.
Cuida bien de ella. Sería una lastima que algo grave le sucediera.
Desde ese día, el estuvo más alerta, atento a cualquier posible amenaza. Pero ahora se encontraba disfrutando de su día libre, después de tanto tiempo, al fin un tenía día de descanso para él. Aprovechó la mañana para ordenar su nuevo departamento, al finalizar, se ducho y cambio de ropa para salir.
Aunque había pasado un mes, él no dejaba de llamar la atención de las personas, ¿Y cómo no? Todo el mundo lo reconocía por ser el guardaespaldas de la Idol más famosa de Japón. Durante los últimos días se ha enfrentado a susurros, críticas y uno que otro fan masculino que ha intentado atacarlo. No fueron problema para él, ni siquiera tuvo que pelear, era suficiente con esquivarlos, al ser inexpertos en peleas, ellos mismos se noqueaban o terminaban haciendo ridículo.
Mientras tanto, en otro lado, un par de adolescentes subían a un vehículo clásico pero en buen estado debido al mantenimiento.
—¿Estás seguro de qué no nos meteremos en problemas? Tu abuelo tiene un carácter muy... especial —dijo uno de los adolescentes.
—Descuida, él no se va a enterar, además, ¿Que podría salir mal? —dijo el otro para después encender el motor y acelerar.
Volviendo con Denki, el ya se encontraba caminando tranquilo por la calle, está vez había decidido salir sin su motocicleta, prefirió caminar para estirar las piernas y hacer un poco de ejercicio. Su caminata duró un largo rato y así pensaba continuar, hasta que su estómago dió señales de necesitar comer algo.
La imagen de una hamburguesa llegó a su mente, así que sacó su teléfono y buscó el lugar más cercano donde las vendieran. Para su buena suerte, había un local a unas cuadras de su ubicación. Sin perder tiempo avanzó con rapidez, al llegar al edificio, se sorprendió por su diseño..
—(Burger Delight, veamos si son tan buenas como dicen) —pensó.
Entró al local y se dirigió a la fila para hacer su pedido. Al llegar su turno, fue recibido con un enérgico "¡Bienvenido!" por parte del personal. Denki sonrió y respondió:
—Hola, me gustaría ordenar una hamburguesa, por favor —
Mientras observaba el menú, algo llamó su atención. Había una orden especial llamada "Heartbreaker," la cuál incluía una hamburguesa tan cargada de ingredientes que podría provocar un paro cardíaco a quien intentara comerla. Denki, intrigado, decidió probarla.
—Quiero un combo Heartbreaker, por favor —añadió con tranquilidad.
El cajero levantó una ceja, sorprendido, pero asintió.
—¿Va a agregar algo más? —le preguntó él cajero.
—No, eso es todo, gracias —respondió Denki.
El cajero le dio el total y Denki pagó, recibiendo su número de pedido. Se dirigió a una mesa cercana y esperó a que llamaran su número. Algunas personas en el local lo miraban con curiosidad, murmurando sobre su audaz elección de hamburguesa.
Finalmente, su número fue llamado y Denki recogió su bandeja. La "Heartbreaker" era una monstruosidad de carne, queso, tocino y salsas. Se sentó y, sin perder tiempo, le dio el primer mordisco. El personal del local observaba con preocupación, esperando ver si algo le sucedía.
Los susurros de los demás comensales llenaban el aire.
—¿Viste lo que pidió? —
—¿De verdad va a comer eso? —
—Debe estar loco... —
—Esa cosa es un infarto en un pan —
Algunos incluso sacaban sus teléfonos para grabar el momento, esperando captar algo dramático.
Denki, sin embargo, ignorando lo que sucedía a su alrededor, disfrutaba cada bocado. Gracias a su metabolismo acelerado procesaba la comida sin problemas y a gusto. Los empleados intercambiaban miradas nerviosas, pero al ver que Denki seguía comiendo sin inmutarse, comenzaron a relajarse, aunque no bajaron la guardia.
—¡Wow! Realmente estaba deliciosa —exclamó Denki.
El personal, aliviado, suspiró y continuó con sus tareas, mientras Denki terminaba su combo sin ningún problema. Los murmullos se desvanecieron lentamente, dejando a Denki disfrutar de su comida en paz.
Después de haber disfrutado de una "buena comida" salió del lugar en busca de algo interesante.
Siguió avanzando por las calles, pero algo lo hizo mirar hacía atrás, sentía que alguien lo estaba observando, a veces se detenía para observar de manera disimulada hacía atrás pero no habia nadie que pareciera sospechoso.
Después de un rato llegó a un cruce que marcaba el alto a los peatones, el se había colocado justo en la orilla de la acera, esperando a que el semáforo cambiara, pero a la distancia, algo llamó la atención de todos los presentes.
Un vehículo, sin frenos, avanzaba a toda velocidad sin control. Dentro, el piloto y su acompañante estaban en pánico, incapaces de detener el auto.
Denki extendió los brazos, sorprendiendo a los demás que lo rodeaban, pero no tardaron en entender el mensaje y retrocedieron. Aprovechando la distracción, un sujeto que cubría su rostro con lentes oscuros y una sudadera con capucha, se acercó por la espalda de Denki y lo empujó justo en medio de la trayectoria del vehículo descontrolado.
La gente jadeo aterrada al ver al rubio ir cayendo en el asfalto. Denki miró a su derecha, el vehículo estaba cada vez más cerca. No supo en qué momento pero su cuerpo se movió por si solo y saltó realizando una acrobacia, elevándose a una altura de casi 2 metros, esquivando así el vehículo y aterrizó al estilo de un superhéroe, sorprendiendo a adultos y niños presentes.
Se recuperó al instante y miró a la multitud en busca del culpable, pero esté ya había desaparecido. Dejó a un lado eso y comenzó a correr tras el auto, la velocidad a la que iba era sorprendente, casi igualando a cierto corredor jamaicano.
Los adolescentes dentro del auto estaban en pánico, tratando de hacer todo lo posible por parar, pero no hubo ningún resultado positivo, lo peor vino después, al frente, vieron una curva y trataron de maniobrar el volante, pero fue en vano. El auto chocó contra el muro de contención rompiendolo y comenzó a caer desde una gran altura.
Abajo, en la otra calle, un niño de 6 años esperaba a sus padres al otro lado de la acera, entretenido con su consola portátil, ajeno al peligro. El ruido de algo rompiéndose lo hizo mirar hacia arriba. Los escombros volaban por todas partes, pero afortunadamente no iban en su dirección, excepto el auto verde que había impactado contra el muro.
—¡Kazuhiko! —gritó la madre del niño, completamente aterrada, al igual que su hermana (del niño) de 3 años.
El vehículo estaba a punto de caerle encima cuando, de repente, una figura rodeada de rayos amarillos apareció rápidamente entre él y el vehículo, atrapándolo en el aire y salvando la vida del niño. Debido a la velocidad a la que apareció, se generó una corriente de aire que le arrebató la gorra al niño.
La figura resultó ser una mujer de aspecto extranjero, de complexión atlética, con cabello rubio, lacio y largo, y ojos color azul. Llevaba jeans, zapatillas deportivas, una blusa azul claro y una chaqueta roja. Para sorpresa de los presentes, cargaba el pesado vehículo sobre sus hombros como si fuera una caja de plumas. Lo sostenía con la ayuda de unas cuerdas oscuras que salían de sus manos.
Con cuidado, lo depositó en el suelo a unos metros de distancia del niño, evitando una tragedia. También verificó que los pasajeros del vehículo se encontrarán bien, al ver que no había ningún daño físico, se alejó del vehículo.
La gente, aún asombrada, comenzó a tomar fotos y videos. La mujer les dio una sonrisa tranquila y recogió la gorra que se le había caído al niño
—Creo que esto es tuyo —dijo ella entregando el objeto
Kazuhiko, el niño, asintió boquiabierto y tomando la gorra mientras su madre y su hermana menor se acercaban a él para abrazarlo.
—¿Quien es usted, señorita? —Preguntó él aún sorprendido.
—Nadie en especial, solo...una amiga —respondió ella sin dejar de sonreír, se elevó en el aire y se fue volando, dejando a todos boquiabiertos.
Kazuhiko miró hacia el cielo, asombrado, mientras su madre lo abrazaba con fuerza, sin la intención de soltarlo.
No muy lejos de ahí, Denki observaba con sorpresa lo que había presenciado, sin duda reconocía a la persona que salvó al niño.
Había presenciado todo desde la distancia. Aunque no estaba lo suficientemente cerca como para intervenir, sí pudo ver claramente el rostro de la mujer que había salvado al niño. Su sorpresa fue mayúscula al reconocerla
—Esa es... ¿Melissa Shield? Pero... —Dijo él tratando de entender lo que veía —¿Cómo es posible? ¿Y por qué ella tiene los poderes de Midoriya? —
-∆-
Más tarde, Denki se encontraba en una cafetería, tratando de procesar lo que había visto. Mientras removía su café distraídamente, sus pensamientos giraban en torno a Melissa y cómo era posible que estuviera ahí, en ese mundo, y más aún, cómo es que ella tenía los poderes de Midoriya.
—¿Cómo es posible? —murmuró para sí mismo.
Denki tomó un sorbo de su café, intentando calmar su mente.
—Es más que obvio que esa versión de Melissa viene de otro universo, pero...¿Cómo es posible que ella tenga los poderes de Midoriya? —
Necesitaba respuestas, y la única manera de obtenerlas era hablar con ella. Pero primero, tendría que encontrarla.
Miró por la ventana de la cafetería, perdido en sus pensamientos hasta que su teléfono empezó a sonar, era el presidente Ichigo, rápidamente respondió.
—Bue... —Fue interrumpido
—[Kaminari, que bueno que respondes al instante, mira muchacho, se que hoy te había dado el día libre pero necesito de tu ayuda el día de hoy, ¿Te importaría venir a la agencia?] —
Después de lo que había visto momentos antes, necesitaba algo con que distraerse, así que aceptó sin pensarlo demasiado. Ichigo le dijo que lo esperaría en la entrada de la agencia.
Terminó su café, pago la cuenta y regreso corriendo a su departamento para darse una ducha. Demasiada actividad física lo habían hecho sudar en exceso. Se puso ropa limpia, bajo por su motocicleta y se trasladó al lugar citado.
⟨Reproducir Bad To The Bone de George Thorogood⟩
Durante el trayecto, el rugido del motor del vehículo llamó mucho la atención de los peatones, sobre todo de mujeres y en especial de las más jóvenes, algunas llegaron a chocar contra otra persona, contra una pared o un poste por no fijarse en su camino. En el caso de los hombres, veían con admiración al dueño de la motocicleta y deseaban tener algún día la oportunidad de experimentar lo mismo.
Le tomó pocos minutos llegar, había trazado anteriormente una ruta que le garantizaba llegar con puntualidad. Al llegar, se dirigió al estacionamiento, al ingresar vio que había algunas personas cargando varias cosas en una camioneta siendo supervisados por Miyako que estaba al lado de otro vehículo similar pero vacío. El presidente Ichigo también estaba ocupado en el interior del edificio, atendiendo una llamada mientras el grupo de Idols tenía una pequeña plática sobre algo que habían visto en las redes sociales, al oír el sonido de la motocicleta, finalizó la llamada y salió a recibir al recién llegado.
Kaminari, al llegar a la agencia, vio que en el estacionamiento, algunos miembros del personal estaban cargando varias cosas en una camioneta, siguió avanzando, se acercó y fue reduciendo la velocidad de su motocicleta lentamente. Finalmente, se detuvo justo detrás de la van, apagó el motor, se quitó el caso y bajo de la moto mientras saludaba. Después fue al elevador para entrar a las oficinas, notó que también había mucho movimiento y ajetreo en el interior.
—Oh, ahí estás, justo a tiempo muchacho —dijo el presidente. —Lamento haberte hecho venir hoy, pero realmente te necesitamos —
—Descuide —respondió Kaminari amablemente. —No estaba haciendo nada importante. ¿Qué está pasando aquí? —
—Iremos a Shibuya para promocionar la nueva fecha del concierto en el Domo de Tokyo —explicó el presidente. —Primero haremos una conferencia de prensa en un estudio, y luego realizaremos un evento en vivo en exteriores para interactuar con los fans. También publicaremos anuncios en nuestras cuentas de Twitter, Facebook e Instagram. Necesitamos que acompañes al equipo para asegurarte de que todo salga bien. Quédate con esa ropa, así pasarás desapercibido entre la gente —
Kaminari asintió, aunque no estaba seguro de que eso fuera a funcionar.
—Espere, ¿Usted no vendrá? —Preguntó.
—No, hoy...tengo que quedarme en la oficina y... cuidar a los niños —lo último lo dijo susurrando.
—Ok, entiendo señor, entonces... —
—Miyako irá con ustedes —interrumpió el mayor
La conversación finalizó y Denki salió del edificio, minutos después el grupo de idols salió del interior del edificio, todas disfrazadas para no ser reconocidas en la calle, no tardaron en ver al chico de cabello rubio y lo saludaron. Él les devolvió el saludo con una sonrisa.
La mitad del grupo reaccionó como estudiantes de secundaria al ver al capitán de algún equipo deportivo de la escuela.
—¿Ya te enteraste de lo que sucedió? —preguntó una de ellas, acercándose a él.
—Eh... no, ¿pasó algo? —preguntó curioso.
—¡Sí! —gritó sacando su teléfono —Mira esto —
Ella le mostró a Kaminari el vídeo de Melissa salvando al niño, bajando el auto y cuando se fue volando. Se sorprendió al ver que en tan poco tiempo el vídeo se había vuelto viral. Pero antes de que pudiera decir algo, Meimei (la idol) cambió a otro video.
—Y mira esto también —dijo emocionada.
En el segundo video, se veía a Kaminari corriendo tras el vehículo a una velocidad impresionante. El video capturaba el momento justo antes de que el auto chocara y saliera volando, para luego ser atrapado por Melissa.
—¡Wow, Kaminari! ¡Eres increíble! Jamás había visto a alguien correr así de rápido —exclamó Watanabe, otra de las idols, acercándose para ver el video.
Kaminari desvío la mirada.
—No logré alcanzarlo, no logré hacer nada impresionante, aunque si lo hubiera hecho...creo que las cosas no habrian cambiado mucho —
—Niñas, niñas, no distraigan a Kaminari, Ichigo nos va a regañar si no nos damos prisa —dijo Miyako apareciendo y tratando de mantener el orden.
El grupo asintió y se dirigió a reunirse con el resto del equipo. Ai estaba mostrando su habitual radiante y carismática sonrisa y encanto que la hacían destacar en el grupo. Kaminari se acercó a ella para hacer un comentario.
—Vaya, hoy todas se ven muy emocionadas —
—Asi es —respondió Ai —Por fin tenemos una nueva fecha para el concierto —
—Oh, si, el presidente me lo comentó, me alegro mucho por ustedes, de verdad —
Mientras el equipo terminaba de cargar el equipo en la camioneta, Kaminari observó a los miembros del personal trabajando y notó que todos parecían estar de buen humor, a pesar del ajetreo.
—Kaminari, ¿puedes ayudarme con esto? —preguntó Yamamoto, uno de los miembros del personal, señalando una caja pesada.
—Claro, permíteme —respondió Kaminari, levantando la caja con facilidad y colocándola en la camioneta.
—Gracias —dijo el Yamamoto.
—No hay problema —dijo Kaminari.
Finalmente, todo el equipo estaba cargado y el grupo subió a otra camioneta listas para partir.
—¿Listas para irse? —preguntó Ichigo.
—Sí, capitan, estamos listas —respondieron las chicas, cerrando la puerta de la camioneta.
Ichigo no tuvo tiempo de responder, pues Denki encendió el motor de la camioneta mientras disimulaba una pequeña sonrisa por la graciosa respuesta de las chicas, activó la marcha del vehículo y se dirigió a Shibuya.
Durante el trayecto, Kaminari se mantuvo alerta, observando el tráfico y las personas a su alrededor. No podía sacarse de la cabeza las palabras de ese sujeto, sabía que debía estar preparado para cualquier cosa que pudiera suceder.
El equipo llegó a Shibuya y rápidamente se instaló. La conferencia de prensa en el estudio pasó con rapidez, y después continuaron con el evento en exteriores. La atmósfera en la ciudad era vibrante y llena de energía, perfecta para la ocasión. Los edificios y las luces creaban un fondo espectacular para el evento.
Todas las integrantes del grupo interactuaban con profesionalismo, cantando y bailando mientras los camarógrafos capturaban cada momento. Kaminari se mantenía cerca, vigilando y asegurándose de que todo transcurriera sin problemas. Le pareció ver a una persona con un comportamiento extraño por un momento, al dar un vistazo de nuevo, ya no había nadie, eso fue suficiente para ponerlo más alerta.
La multitud se reunía alrededor, curiosa por ver a la famosa idol central en acción. Los fans tomaban fotos y videos con sus teléfonos, emocionados por la oportunidad de ver a Ai en persona. Kaminari notó a un grupo de fans que se acercaban demasiado al área del evento y se dirigió hacia ellos.
—Disculpen, por favor mantengan una distancia segura —dijo Kaminari amablemente. Al principio, los fans dudaron, pero luego uno de ellos lo reconoció.
—¡Hey, tú eres el guardaespaldas de Ai, ¿verdad? ¡Más vale que no te atrevas a hacerle algo o te las verás conmigo! —exclamó.
—Sí, sí, lo que digas —respondió Kaminari con fastidio, no era la primera vez que le decían eso —
—Por favor, retrocedan, necesitamos un poco de espacio para trabajar —añadió otro de los encargados de la seguridad.
Los fans al principio se negaron a obedecer, pero rápidamente retrocedieron después de que el rubio les diera una mirada nada amistosa, algo que no se ve mucho en él. Kaminari se sentía harto de esos fans que lo amenazaban porque creían que él se atrevería a hacerle algo a la idol de cabello morado.
Mientras tanto, el grupo continuaba cantando y mostrando una variedad de expresiones y estilos. Su carisma natural brillaba en cada momento, y el equipo de producción estaba encantado con los resultados.
—¡Ai, eres increíble! —exclamó una de las fans desde lejos. —¡Te amo, Ai!—
—Gracias —respondió Ai mientras formaba un corazón con sus manos —También los amo —
Kaminari observó la escena con atención. El evento continuó sin problemas. Al terminar, el equipo estaba satisfecho con los resultados. Ai se acercó a Kaminari al final del evento.
—Gracias por estar aquí, Denki. A las chicas les agradas, es más, creo que les gustas —
—Pues lamento romper sus ilusiones, pero ya tengo novia —respondió Kaminari.
La respuesta sorprendió a Ai, estaba por preguntarle su nombre, pero Takamine la llamó. El equipo comenzó a recoger el equipo, y Kaminari ayudó a cargar las cajas en la camioneta. La atmósfera era de satisfacción y logro, y todos estaban contentos con el trabajo realizado.
—Buen trabajo, todos —dijo Miyako.
—¡Genial! Vamos a celebrar con una cena esta noche —gritó Kyun.
El equipo aplaudió y vitoreó, emocionados por la idea de una celebración. Después de recoger todo el equipo, las chicas de B-Komachi se reunieron para decidir su próximo destino. Para evitar ser reconocidas, volvieron a sus "disfraces", cambiaron su ropa, se pusieron gorras, gafas de sol y mascarillas, tratando de pasar desapercibidas.
—¡Quiero ir a Akihabara y por un café de Starlight! —exclamó Meimei con entusiasmo.
Kyun levantó una ceja y respondió.
—¿En serio? Hay un Starlight justo aquí cerca. ¿Por qué ir hasta Akihabara? —
Meimei cruzó los brazos y replicó.
—¡Porque el de Akihabara recién abrió y tiene una edición especial de temporada que no tienen aquí! —
Ari intervino
—Bueno, podríamos ir a Akihabara y luego regresar, ¿Que dicen? —
Takamine asintió, apoyando la idea de Ari.
—Sí, además, nunca hemos hecho algo juntas que no tenga que ver con trabajo. Podríamos aprovechar para ver algunas tiendas. —
Nino, se negó
—No creo que sea buena idea, eso nos llevaría más tiempo —
En ese momento, Miyako se acercó al grupo.
—¿Qué está pasando aquí? —preguntó con una ceja levantada y los brazos cruzados.
—Queremos ir a Akihabara a probar el nuevo café de Starlight —explicó Meimei.
Miyako suspiró.
—Chicas, mañana tenemos un horario que seguir. No podemos desviarnos tanto ni arriesgarnos a que Ichigo nos regañe —
—Pero Miyako, el café de Akihabara tiene una edición especial de temporada —insistió Meimei —¡Es una promoción única! —
La manager lo pensó por un momento y luego dijo
—Entiendo que quieran disfrutar de algo especial, pero debemos considerar el tiempo. ¿Cuánto nos tomaría ir y volver? —
Kaminari, que había estado atento, intervino.
—Podríamos hacer un viaje rápido. Si nos organizamos bien y viajamos en el tren, no deberíamos tardar mucho —
Todas miraron a Miyako, esperando su decisión. Finalmente, suspiró y asintió.
—Está bien, pero solo una parada rápida. Y no quiero que Ichigo se entere de esto —
Las chicas vitorearon y se dirigieron a la estación de tren, con Miyako y Kaminari acompañándolas, asegurándose de que todo el mundo estuviera seguro. Mientras tanto, el equipo de producción cargó todo el equipo en la camioneta y se dirigió de regreso hacia la agencia por carretera.
Durante el trayecto en tren, las chicas charlaban animadamente sobre sus planes en Akihabara, manteniendo sus disfraces para no ser reconocidas. Al llegar, la atmósfera de Akihabara las envolvió. Las luces de neón y las tiendas llenas de tecnología y cultura pop eran un espectáculo para la vista.
—Estamos cerca solo debemos avanzar unas cuantas calles por este lado —señaló Meimei.
Todo el grupo continuó avanzando, siguiendo las indicaciones de la Idol, hasta que finalmente llegaron.
—¡Miren, ahí está el Starlight! —exclamó Meimei, señalando el café recién inaugurado.
Entraron al café y se maravillaron con la decoración temática y las opciones exclusivas del menú. Después de pedir sus bebidas, se sentaron en una mesa cerca de la ventana, disfrutando del ambiente.
—Esto es genial —dijo Takamine, tomando un sorbo de su café —Bueno, valió la pena venir hasta aquí —
Kyun, aún un poco escéptica, probó su bebida y admitió.
—Debo admitir que este café es bastante bueno —
Mientras disfrutaban de sus bebidas, Ai observó a la gente pasar por la ventana, asegurándose de que no hubiera fans cerca que pudieran reconocerlas, Takamine también hacía lo mismo, pero ella parecía buscar a alguien. Kaminari se levantó y se acercó a la puerta para asegurarse de que no hubiera problemas.
—Todo está bajo control —dijo Kaminari, volviendo a su asiento. —Pueden relajarse, nadie las ha descubierto —
Watanabe sonrió y levantó su vaso.
—Por un día exitoso y por más momentos como este—
—¡Salud! —respondieron todas al unísono, levantando sus tazas y riendo.
Después de disfrutar de sus bebidas, las chicas de B-Komachi decidieron regresar a la agencia. La energía de Akihabara era contagiosa, pero sabían que debían volver o tendrían problemas.
—Fue una buena idea venir aquí —comentó Watanabe mientras salían del café.
—Sí, pero ahora debemos regresar antes de que Ichigo se de cuenta que estamos tardando —recordó Miyako, siempre consciente del tiempo.
-∆-
De vuelta en la camioneta, el ambiente era relajado y lleno de risas. Por primera vez en mucho tiempo todas se veían relajadas y divirtiéndose.
—Hoy fue un buen día —comentó Ari, mirando por la ventana mientras las luces de la ciudad pasaban rápidamente.
—Definitivamente —coincidió Kyun —Necesitábamos un día así —
Cuando llegaron a la agencia, Ichigo y los mellizos los estaban esperando.
—¿Cómo les fue? —preguntó Ichigo, con una mezcla de curiosidad y sospecha.
—¡Genial! —respondió Ai —Fue muy divertido —
Ichigo asintió, satisfecho.
—Me alegra escuchar eso. Ahora, regresen a casa para descansar. Mañana tenemos otro día ocupado. Excepto tú, Kaminari, quiero discutir algo contigo en mi oficina —dijo mientras le entregaba los niños a Miyako.
Hubo algunos murmullos por parte de las presentes. Kaminari se sorprendió por la orden, estaba seguro que ha estado haciendo bien su trabajo, entonces, ¿Por qué el presidente lo llamaría su oficina? No podía pensar en una respuesta, pero bueno,órdenes son órdenes y él las tiene que cumplir.
-∆-
Ichigo se sentó detrás de su escritorio, observando a Denki con una expresión seria. El ambiente es tenso, y la puerta está cerrada para asegurar la privacidad.
—Kaminari, he estado observando tu desempeño durante este mes —Kaminari suspiro aliviado al oír eso —Has demostrado ser un guardaespaldas excepcional, pero hay algo que necesito saber —
Denki frunció el ceño, sintiendo la seriedad en la voz de Ichigo.
—Quiero que seas sincero. Si la vida de Ai estuviera en grave peligro, ¿serías capaz de matar? —
Denki mostró sorpresa por un momento que después cambio a duda, sus ojos reflejaban una lucha interna. En ese momento, recordó un momento de su pasado, cuando aún era un estudiante. En una ocasión, se vio obligado a tomar una vida para proteger a otros. Fue una decisión difícil, no lo superó con rapidez, pero entendió que a veces no hay otra salida. Finalmente, tomó una respiración profunda y respondió con firmeza.
—Señor...mire... quitar una vida no es algo que se deba tomar a la ligera —respondió él lo más tranquilo posible —pero, mi respuesta es sí, lo haría, solo si no hay otra opción. Usted y su esposa han confiado la vida de Ai en mis manos, y no pienso fallarles —
Ichigo asiente, satisfecho con la respuesta, y la tensión en la habitación disminuye.
—Bien, agradezco tu sinceridad muchacho. Bueno, eso era todo puedes retirarte —
Denki asintió y se retiró de la oficina, al salir vio que todas las chicas aún seguían afuera. Solo esperaba que no se les haya ocurrido intentar escuchar algo, ellas al verlo fingieron estar platicando.
Después de unos minutos, las chicas se despidieron y se dirigieron a sus respectivas casas, cada una animada por los sucesos del día. Ai, antes de retirarse, miró a sus hijos, Aqua y Ruby, que ya estaban dormidos, y sonrió. Cargó a Ruby y Miyako se encargó de Aqua. Ambas se despidieron de Denki, y él también se despidió de ellas.
Ichigo en su oficina recordaba lo que le comentó a la policía sobre el sujeto que había atacado Ai. Una semana después del incidente, fue encontrado muerto en la habitación de hospital en el que era retenido. Hasta la fecha la policía no ha encontrado pistas de quién pudo haber hecho eso.
Mientras tanto, Denki fue al estacionamiento de la agencia para recoger su motocicleta. Se puso el casco y arrancó el motor, disfrutando del rugido familiar de la moto. El viaje de regreso a su nuevo departamento fue rápido y sin problemas.
Al llegar a a su nuevo hogar, (el cual resultó ser un edificio con aspecto de una bodega), se detuvo frente a la entrada, bajó de la moto y subió la cortina metálica para poder entrar.
La estructura del lugar era moderna y bien cuidada, con paredes limpias y un diseño funcional. Había ganado esta bodega en una apuesta, y aunque no era lujosa, era perfecta para él.
Denki aparcó la motocicleta en el garage. Aunque por fuera se veía pequeña, la realidad era diferente, pues adentro se encontraba su pequeña colección de vehículos: una Toyota Hilux SR5 Cab 4x4 de 1985, un Toyota Chaser JZX100 de 1997 y un Pontiac Firebird de 1982 con modificaciones todoterreno. Estos vehículos los había ganado junto con el edificio y aún quedaba un espacio grande vacío en el garaje.
La bodega, además de albergar sus vehículos, también tenía un segundo piso que había sido remodelado para funcionar como un departamento, contaba con cocina, sala, un baño y una recamara, haciendo el espacio habitable.
Desde el incidente en el estacionamiento, Ai y sus hijos se mudaron con Ichigo y Miyako, Denki también se había mudado, como ya tenía ese lugar, solo había trabajado en esta bodega para convertirla en un espacio donde podía mantener su estilo de vida.
Regresó al garage y se sentó en su Pontiac, recordando los días en que competía en las carreras. Fueron divertidos esos días. Pero, tras la muerte de Kaito, su amigo y la persona que lo ayudó después de llegar a ese mundo, él se retiró. Kaito jamás supo la verdad sobre Denki.
Pensar en autos le recordó lo que había pasado la tarde de ese día.
—¿Dónde estará ella? —murmuró para sí mismo, pensando en Melissa —Tengo que encontrarla, es bueno saber que no estoy solo después de todo —
Después de un rato, cenó, se dió una ducha y se dirigió a su cama, listo para descansar.
° Algunas Horas Atrás °
Melissa Shield, novena portadora del One For All, caminaba por las calles de la ciudad, con su mente ocupada con pensamientos. Había pasado un mes en el Japón de este nuevo universo, buscando a las versiones de sus conocidos, pero no había encontrado a ninguno.
—(¿Ahora que debería hacer? Todo indica que ninguno de ellos existe aquí) —pensaba frustrada por la falta de pistas.
De repente, un ruido la sacó de sus pensamientos. Miró hacia un lado y vio un auto fuera de control, avanzando por la calle a gran velocidad, directamente hacia un muro de contención. Los neumáticos chirriaban cada vez que los hacían girar con brusquedad intentando esquivar todo lo que tenía enfrente, dentro, el conductor presionaba el freno con toda su fuerza pero no lograban detener el vehículo. Melissa no dudó ni un segundo. Guardó sus lentes en su chaqueta, activó sus poderes y se lanzó hacia el auto, rodeada de rayos amarillos.
El vehículo impactó contra el muro haciendolo pedazos. Los escombros salieron volando al igual que el auto, el cuál se dirigía directamente hacia un niño pequeño que estaba parado en la acera, ajeno al peligro. El niño se encontraba tan distraído que solo el sonido del choque lo devolvió a la realidad. Melissa aceleró, su corazón latiendo con fuerza.
—(¡Por favor niño, muévete!) —pensó angustiada mientras aumentaba su velocidad de vuelo.
En ese momento, para el niño, todo parecía ocurrir en cámara lenta, los escombros volando, el auto cayendo directamente en su dirección y le pareció oír a alguien gritar su nombre mientras una figura se interponía entre él y el auto atrapándolo en el aire, generando una corriente de aire que hizo volar su gorra.
Melissa atrapó el vehículo en el aire y lo estabilizó sobre ella activando los látigos negros. El sonido del metal crujiendo sonaba sobre ella. Los látigos se extendieron desde sus manos, envolviendo el auto y ayudándola a controlar su peso. Los espectadores observaban con los ojos muy abiertos, incapaces de apartar la vista de la escena, algunos habían sacado sus teléfonos para grabar el momento.
Melissa apenas y sintió el peso del auto sobre sus hombros. Con mucho cuidado, lo depositó en el suelo a unos metros de distancia del niño, evitando una tragedia. También verificó que los pasajeros del vehículo no estuvieran heridos. Al ver que no había ningún daño físico, se alejó del vehículo y tomo la gorra que se le había caído al niño.
La gente, aún asombrada, siguió tomando fotos y videos. Melissa les dio una sonrisa tranquila y recogió la gorra que se le había caído al niño.
—Creo que esto es tuyo —dijo ella entregando el objeto.
Kazuhiko, el niño, asintió boquiabierto y tomó la gorra mientras su madre y su hermana menor se acercaban a él para abrazarlo. El corazón de su madre latía con fuerza, aún sin poder creer lo que había sucedido.
—¿Quién... es usted, señorita? —preguntó él aún sorprendido.
—Nadie en especial, solo… una amiga —respondió ella sin dejar de sonreír.
Luego, Melissa se elevó en el aire, dejando atrás a la multitud asombrada. La multitud murmuraba entre sí, maravillada por lo que acababan de presenciar. Mientras volaba sobre la ciudad, sus pensamientos se centraron en buscar un lugar donde aterrizar y ocultarse.
A medida que se alejaba del lugar del incidente, Melissa se elevó a una altura mayor a la de los edificios para no ser vista fácilmente.
Después de un rato, encontró un área de callejones, con cuidado y evitando ser vista de nuevo, aterrizó suavemente y desactivó sus poderes. Sacó sus lentes del bolsillo de su chaqueta y se los puso de nuevo. Sabía que no podía salir sin el riesgo de que la gente la reconociera por su ropa, así que usando los látigos, cubrió la parte superior de su cuerpo simulando ser una prenda más.
Ahora, con más calma y seguridad, salió a la calle en dirección al hotel donde se había hospedado, entró al edificio, subió por el ascensor y al llegar a su habitación cerró la puerta y las cortinas. La habitación estaba ordenada, en una esquina, su computadora portátil estaba cargando. Encendió la televisión para tener algo de ruido en el lugar, ignorando lo que era transmitido.
Melissa se quitó la chaqueta y se dejó caer en la cama mientras dejaba salir un suspiro. Aún estaba procesando el hecho de que había usado sus poderes una vez más en público. Una parte de ella se preguntaba cuáles serían las consecuencias de sus acciones, pero otra estaba feliz, pues había salvado una vida.
—Por lo visto, no todo es tan malo —se dijo a si misma —Bueno, espero que aquí me quieran cazar por mis poderes —
Esa era otra razón por la que había salido del país, quiso ser de ayuda en esa versión de su país, pero solo la vieron como una posible arma o quizás algo peor.
—Ojalá hubiera alguien más como yo —dijo ella después de suspirar —¡Ja! Como si realmente eso fuera a pasar... estoy sola... —
Automáticamente, se dió una bofetada que le dejó la marca de su mano en la cara, su estado de ánimo había cambiado de manera repentina.
—Concéntrate Melissa, concéntrate, eres una adulta, compórtate como tal, quizás seas la única con un quirk en este mundo así que se fuerte incluso podría ayudarlos —
Ella no lo sabía, pero realmente no estaba sola, había alguien más como ella en ese universo, solo es cuestión de tiempo para ver quién encuentra primero al otro.
Chapter 6: Ritmo Y Caos
Chapter Text
Mi nombre es Denki Kaminari, y soy un héroe profesional. En mi mundo, el 80% de la población nace con metahabilidades llamadas quirks. En mi último año como estudiante de héroe, me fui a San Francisco como estudiante de intercambio. Cuando me convertí en profesional, estuve activo en ese país, protegiendo a la gente y luchando contra el crimen.
Un día, durante una operación de rescate en un laboratorio de investigación, la explosión de un acelerador de partículas me envió a un universo alterno. Ahora vivo entre esta gente, ocultando mis poderes. Sin embargo… estoy dudando si tomé la decisión correcta.
-∆-
El día finalmente había llegado, faltaban unas pocas horas para el concierto en el Domo de Tokyo. Ichigo y Miyako estaban en la oficina de la agencia, preparando los últimos detalles, Ai estaba en la cocina para el personal, preparando algo de comer para los mellizos, quienes estaban en la oficina. Ruby veía por enésima vez los vídeos de las presentaciones de su madre y Aqua se entretenía leyendo.
Ichigo ordenó al personal a qué empezarán a cargar el equipo en una kei-truck en el estacionamiento, todo iba bien, pero pronto se dieron cuenta de que no había suficiente espacio para todo. Había varias cosas apiladas cerca de la entrada y eran más de lo que podían llevar en un solo vehículo.
Miyako miró su reloj con preocupación.
—Ichigo, necesitamos resolver esto antes de que sea demasiado tarde. ¿Qué hacemos con el equipo que falta? —
Ichigo frunció el ceño.
—No lo sé. Necesitamos un vehículo más grande y no hay tiempo para llamar a otro —
En ese momento, Ai regresaba de la cocina con sus hijos.
—¿Por qué no le preguntan a Denki? Tal vez él pueda ayudarnos —sugirió
Miyako suspiró.
—¿Kaminari? Mira, se que confías mucho en él, lo cual es raro en tí, pero en este momento, no creo que sea de mucha ayuda, a menos que tenga otro vehículo aparte de su moto —
Ichigo intervino, tratando de calmarla.
—No te preocupes, encontraremos una solución, Ai, ve por él —
La joven madre dejo a los mellizos en la oficina y fue por Kaminari, quién estaba en la sala de descanso.
Mientras avanzaba por los pasillos, detuvo sus pasos y se dió cuenta de que Ichigo le había dado una orden como si fuera una de las secretarias y ella había obedecido sin protestar.
Suspiró, se encogió de hombros y siguió su camino. Al irse acercando a la sala, empezó a oir a alguien cantar dentro de la habitación. Abrió con sigilo la puerta y se asomó lentamente, descubriendo que era su guardaespaldas quien, en su asiento, escuchando música en sus audífonos y al parecer se había dejado llevar por la canción.
I'm just a step away, I'm just a breath away
Losin' my faith today
We're fallin' off the edge today
I am just a man, not superhuman
I'm not superhuman
Someone save me from the hate
It's just another war
Just another family torn
We're falling from my faith today
Just a step on the edge
Just another day in the world we live
I need a hero to save me now
I need a hero
To save me now
I need a hero to save my life
A hero will save me
Just in time
Denki estaba tan concentrado en la canción que tardó en darse cuenta de la presencia de Ai.
—¡Hola! ¿Qué pasa? —preguntó cuando la vio, deteniendo su cantar.
—El...el presidente te necesita en su oficina, hay algo en lo que necesitamos de tu ayuda —respondió su protegida.
Él se levantó de su silla y siguió a Ai.
-∆-
—Aqui estoy jefe, ¿Que necesitan que haga? —Preguntó Kaminari al llegar con la familia Saitou-Hoshino
—Kaminari, necesitamos tu ayuda —explicó Ichigo. Luego añadió con un tono cauteloso —¿Tienes algún otro vehículo además de tu moto? Necesitamos algo más grande para transportar el equipo —
Denki pensó por un momento y luego respondió: —Sí, tengo otro auto. Puedo ir por él de inmediato —
—Perfecto, gracias —dijo Ichigo, aliviado —Ve, por favor —
Denki asintió y salió rápidamente de la oficina rumbo al estacionamiento. Subió a su moto y se dirigió a su casa para recoger su otro auto. Algunos minutos después, llegó a su casa, estacionó la moto y rápidamente buscó las llaves, le llevo algunos minutos encontrarlas, cuando finalmente las tuvo en sus manos subió al auto.
Encendió el motor y sin perder más tiempo, tomo el camino de regreso a la agencia. Sobra decir que mientras avanzaba por las calles, su auto no pasaba desapercibido.
En poco tiempo, llegó a la agencia, el motor rugía suavemente mientras se acercaba a la entrada. Ichigo y Miyako, que estaban esperando en la puerta, se quedaron boquiabiertos al ver el imponente muscle car, con sus grandes neumáticos todoterreno, suspensión elevada y luces adicionales en el techo y el parachoques delantero.
—¿Es en serio? —murmuró Miyako, sorprendida. —No esperaba que viniera en...en esto —
Ichigo silbó sin intentar ocultar su propia sorpresa.
—Vaya, vaya, al parecer este chico sí que tiene buen gusto —
Denki estacionó el coche y salió de el. Ai salió también (del edificio), llevando a sus mellizos tomados de las manos
—¡Vaya! No esperaba que tuvieras un coche así —
Aqua y Ruby, se quedaron igual de sorprendidos al ver el coche. Aqua, observó el coche con detenimiento acercándose lentamente.
—(Wow, no puedo creer que al fin puedo ver uno de cerca) —pensó Aqua o más bien, su yo anterior, el doctor Gorou —¿Que tan rápido es? —preguntó ocultando su admiración por el vehículo.
—Su velocidad máxima es de 209km/h aproximadamente —respondió él rubio eléctrico lo que provocó que el pequeño diera un pequeño salto por la sorpresa.
Aqua, en su vida pasada había soñado con tener un auto así, mientras tanto, Ruby saltaba de emoción.
—¡Es tan genial! Es como un auto de las películas de acción, ma... —Se interrumpió antes de decir algo que no debía —Ai, deberías hacer una película de acción con un auto como éste —
Ai sonrió, divertida por la reacción de sus hijos.
—Tal vez, no es mala idea, pero ahora tenemos que apresurarnos, hay que cargar el equipo para el concierto —dijo Ichigo
La emoción de Ruby no dejaba de aumentar, finalmente su madre iba a dar el más grande, asombroso, espectacular, increíble y más emocionante concierto.
—Ustedes dos se irán a dormir —sentenció Miyako mirando a los niños, lo que detuvo los saltos de alegría de Ruby —El concierto será en la noche, ya lo verán mañana en internet —
Ruby hizo un puchero y siguió con un berrinche.
—Y bien, ¿Que hay que llevar? —Preguntó divertido ante la escena.
Ichigo señaló varias cosas en el estacionamiento.
—Tenemos algunos equipos de sonido y otros materiales para el concierto. No es mucho, así que definitivamente podrá caber en el maletero —
Denki asintió y abrió la cajuela.
—¿Es equipo de repuesto en caso de que algo se dañe? —preguntó curioso.
El hombre mayor le dió una respuesta vaga que Kaminari apenas pudo entender.
Mientras los demás empleados ayudaban a Denki a cargar el equipo en el coche, Aqua y Ruby, impulsados por su curiosidad, comenzaron a explorar el interior del vehículo. Aqua abrió la puerta derecha y subió al asiento del copiloto, tocando los botones del tablero con fascinación.
—¡Mira esto, Aqua! Tiene un montón de botones y luces —
Ruby, que se había subido a su lado, miraba alrededor con ojos brillantes.
—¡Es como estar en una nave espacial! ¡Es un coche increíble! ¡Un auto fantástico! —exclamó la pequeña.
Denki, notando la curiosidad de los niños, sonrió.
—Les gusta, ¿eh? Me alegro, se que es un coche clásico, pero tiene su encanto —dijo mientras cargaba el equipo.
Con la ayuda, lograron acomodar la mayoría de las cosas necesarias en el maletero, aunque el espacio era limitado.
—Listo —dijo Denki, cerrando el maletero —Creo que esto debería ser suficiente —
—Gracias, Kaminari —agradeció Miyako.
—No hay problema, será mejor irnos, para preparar todo —respondió él.
Ai decidió que sería mejor ir en el auto de los Saitou para estar con Aqua y Ruby. Ichigo y Denki se subieron a sus respectivos autos. Ai se acomodó en la parte trasera con los mellizos, asegurándose de que estuvieran cómodos y entretenidos durante el viaje.
—Kaminari, ¿prefieres conducir adelante? —preguntó Ichigo mientras se preparaban para partir.
Denki pensó por un momento y luego respondió.
—Creo que será mejor si conduzco atrás. Así puedo seguirlos y asegurarme de que no haya problemas en el camino —
—Buena idea. Vamos entonces —
Con todo listo, los dos vehículos se pusieron en marcha hacia el Domo de Tokyo.
° Mientras Tanto En Otra Parte °
Melissa pasó el día organizando un portafolio. Después de un tiempo hospedada en un hotel, se dió cuenta que necesitaba encontrar un trabajo para poder establecerse de manera más permanente. Hoy era el día de su entrevista de trabajo en una revista.
Una vez que estuvo arreglada y con su portafolio en mano, Melissa salió de su hotel y tomó el metro hacia el centro de la ciudad en la tarde. Durante el trayecto, repasó mentalmente sus respuestas a posibles preguntas de la entrevista, tratando de calmar sus nervios.
Al llegar al edificio, se tomó un momento para observar el enorme nombre "SPECTRUM" en la entrada. El edificio, se encontraba situado en una esquina concurrida y su estructura demostraba profesionalismo y modernidad.
En el interior, la recepción era igualmente impresionante, con portadas de ediciones pasadas de la revista decorando las paredes. Melissa se acercó a la recepcionista, quien le pidió que tomara el ascensor indicándole el piso y le aconsejó que tomara asiento en la sala de espera hasta que la llamaran. Le dió las gracias a la recepcionista y obedeció sus indicaciones.
-∆-
En la sala de espera, Melissa observó a las demás personas trabajando, sintiendo que cada minuto se alargaba.
Finalmente, una puerta se abrió y una mujer elegante, con actitud profesional, se acercó a ella.
—Melissa Shield, ¿verdad? Soy Yui Tanaka, editora en jefe de Spectrum. Por favor, acompáñame a mi oficina dijo la mujer, con una sonrisa amable pero cansada.
Melissa se levantó y siguió a Yui por un pasillo decorado con más portada de la revista. Al entrar en la oficina, Yui le indicó que se sentara.
—Lamento mucho la espera y que la entrevista sea tan tarde. Ha sido un día muy ajetreado desde la mañana —se disculpó Yui, tomando asiento detrás de su escritorio.
—No se preocupe, entiendo completamente —respondió Melissa con tranquilidad.
La entrevista comenzó, a pesar del cansancio visible de Yui, empezó revisando el portafolios de Melissa, quien sentía demasiados nervios en ese momento.
° Rainbow Bridge, Tokyo °
El puente estaba lleno de vehículos que avanzaban con tranquilidad. En un taxi, una madre y su hija adolescente se dirigían al tan esperado concierto de B-Komachi en el domo de Tokyo. La joven, con ojos brillantes y una enorme sonrisa, no podía contener su emoción.
—¡Mamá, no puedo creer que vayamos a ver a B-Komachi en vivo! ¡He esperado mucho por esto! —exclamó.
La madre, aunque cansada, compartía la alegría de su hija.
—Sí, cariño. Va a ser una noche inolvidable —respondió, acariciando el cabello de su hija.
El tráfico fluía sin problemas, con autos particulares, motocicletas y camiones avanzando. En uno de los camiones, un conductor escuchaba uno de los éxitos del grupo Idol por la radio, lamentando no poder asistir al domo.
—¡No es justo! ¡Yo quería ir! —se quejó —¡Tch! Esto no puede ser peor —suspiró.
De repente, un estruendo rompió la tranquilidad. Uno de los neumáticos del camión explotó de manera violenta. El conductor, con una expresión de pánico, intentó mantener el control, pero el camión comenzó a zigzaguear peligrosamente.
—¡No, no, no! —gritó el conductor. Desafortunadamente, el vehículo perdió el control y chocó con otros autos.
El caos se desató en cuestión de segundos. Los vehículos cercanos intentaron frenar y esquivar el camión descontrolado, pero el espacio del carril era limitado. Otros autos chocaron entre sí, creando una carambola.
El camión, fuera de control, embistió a un sedán, que giró bruscamente y chocó contra la barrera de seguridad. El impacto hizo que el sedán rebotara hacia el centro del puente, donde fue golpeado por un SUV que no pudo frenar a tiempo. El SUV, a su vez, fue empujado hacia un lado, colisionando con una motocicleta que se deslizó por el pavimento, lanzando al conductor al suelo.
El taxi en el que viajaban la madre y su hija no tardó en verse afectado, siendo golpeado por otro vehículo en el costado y empujado, haciéndolo girar violentamente. La puerta del taxi fue separada del vehículo y la niña salió eyectada también, provocando un grito de terror a su madre.
A su alrededor, los sonidos de bocinas, gritos y metal retorcido llenaban el aire. Un auto compacto intentó frenar, pero fue golpeado por detrás por una camioneta, que lo empujó hacia un lado, chocando contra otro vehículo.
—¡Ayuda! ¡Estamos atrapados! —gritó alguien en otro auto, su voz estaba llena de pánico.
° De vuelta a Spectrum °
La entrevista continuaba con fluidez, los nervios de Melissa ya habían desaparecido y se encontraba más calmada.
—He revisado tu portafolio y debo decir que estoy impresionada —comentó Yui, hojeando los documentos frente a ella —Pero me gustaría saber más sobre ti. ¿Qué te motivó a postularte para este puesto? —
Melissa tomó una respiración profunda y comenzó a hablar.
—Siempre he tenido una pasión por la tecnología y la innovación. Aunque no he escrito artículos tecnológicos antes, he trabajado en varios proyectos y análisis que mi padre hacía, creo que mis conocimientos podrían ser valiosos para Spectrum —
Yui asintió, interesada.
—¿Puedes darme un ejemplo de cómo has aplicado tu conocimiento tecnológico? —
Melissa sonrió, recordando la respuesta preparada para ese momento.
—Claro, uno de mis proyectos más recientes fue un análisis sobre el impacto de la tecnología portátil en la salud personal. Estudié cómo estos dispositivos pueden mejorar la calidad de vida de las personas —
Ahora Yui parecía impresionada.
—Aquí en Spectrum, valoramos la innovación y la capacidad de comunicar ideas complejas de manera accesible. Creo que podrías ser una gran adición a nuestro equipo. ¿Tienes alguna pregunta para mí? —
Melissa pensó por un momento antes de responder.
—Solo una. ¿Cuándo puedo empezar? —
Yui sonrió.
—Bienvenida a Spectrum, Melissa. Empezarás el lunes —
—¡Muchas gracias! —Dijo Melissa emocionada —le prometo que me esforzaré —
Yui asintió en su asiento con una sonrisa. Después de eso, Shield se despidió respetuosamente y se dirigió al primer elevador.
-∆-
En poco tiempo, Melissa salía de las oficinas de Spectrum, alegre por haber sido contratada. Mientras caminaba por la calle, revisaba su teléfono, sintiéndose emocionada por su nuevo trabajo. De repente, una notificación en su teléfono llamó su atención: una transmisión de un noticiero en vivo mostraba que una carambola había ocurrido en un puente cercano. La noticia mostraba imágenes de vehículos chocados y personas atrapadas.
—No puede ser —dijo Melissa, sorprendida.
Notó que no era la única que había visto la noticia. Otros transeúntes también miraban sus teléfonos con expresiones de preocupación y sorpresa. Algunos comenzaron a murmurar entre ellos, mientras otros se mostraban en shock ante los sucesos.
Aprovechando la distracción de las personas, Melissa avanzó con más rapidez, buscando un lugar donde ocultarse. Encontró un callejón cercano y rápidamente entró, ocultó su portafolios y sacó su collar con un colgante de águila, presionó el emblema que en realidad era un pequeño dispositivo que empezó a liberar una "sustancia" de color azul que se dispersó por todo el cuerpo de Melissa, en algunas partes los colores cambiaron a un tono más oscuro, desde los hombros, una capa de color rojo se iba formando, al igual que en la cintura y los pies, un cinturón y unas botas del mismo color cubrían dichas áreas.
En cuestión de segundos, el traje, hecho de nanotecnología, la cubrió por completo, guardó sus lentes en uno de los compartimentos de su cinturón y, con un salto, despegó para volar hacia el lugar del accidente.
-∆-
Al llegar al puente, vio el caos: varios vehículos chocados y personas atrapadas. En medio del caos, el camión que había iniciado todo, estaba colgando en la orilla. El chófer había quedado inconsciente, ajeno al peligro frente a él. Sin perder más tiempo, Melissa aterrizó detrás del pesado vehículo sorprendiendo a todos.
Con la ayuda de los látigos y el One For All, utilizó su fuerza para jalar el camión de regreso al puente, asegurándolo para que no cayera. Una vez que el camión estuvo seguro, se dirigió rápidamente a ayudar a los civiles atrapados mientras los demás presentes solo observaban.
Comenzó a sacar a las personas de los autos, asegurándose de que todos estuvieran a salvo. Utilizó su fuerza junto con los látigos para abrir puertas atascadas y su velocidad para mover a los heridos a un lugar seguro.
Mientras ayudaba a una mujer a salir de un taxi volcado, escuchó la voz de una joven. La mujer murmuraba débilmente algo sobre encontrar a su hija. Melissa supuso que era esa niña.
—¡Mamá! ¿Dónde estás? —gritaba, se veía desorientada, lastimada y asustada.
Melissa localizó a la chica y al mismo tiempo, notó una fuga de combustible y un vehículo sacando chispas. Supo que una explosión era inminente. Sin dudarlo, se lanzó a toda velocidad hacia la niña.
Melissa llegó con rapidez, cubriéndola con su cuerpo, y haciéndola agachar su cabeza con mucho cuidado, justo a tiempo antes de que las llamas se desataran.
La chica gritó de sorpresa y miedo al ser cubierta, pero el miedo empeoró mientras el fuego rugía a su alrededor. El traje las protegió de las llamas, y una vez que la explosión se calmó, levantó a la joven y la llevó con los rescatistas.
—Estás a salvo ahora —dijo Melissa, entregándola a los miembros del equipo de emergencia, la joven rápidamente encontró a su madre, quien había sido rescatada previamente.
Los elementos de los servicios de emergencia y los testigos aplaudieron la valentía de la heroína. Ella, se quedó un momento, asegurándose de que todos estuvieran a salvo, una vez segura, Melissa despegó una vez más y regresó al callejón donde había dejado su portafolios, volviendo así, a su identidad civil y en dirección a un lugar donde comer.
° Domo De Tokyo °
El momento más esperado por el grupo Idol B-Komachi y sus seguidores había llegado. Fuera del edificio, una enorme multitud de fans esperaban ansiosos el inicio del más grande evento esperado por ellos. Los carteles y pancartas con los rostros de las integrantes de B-Komachi ondeaban en el aire, mientras los fans dejaban ver lo emocionados que estaban.
En el camerino de las chicas, todas sentían una mezcla de emoción y nerviosismo. Las integrantes de B-Komachi, se preparaban con para salir. Cada una de ellas ajustaba los últimos detalles de su vestuario y maquillaje, intercambiando miradas y sonrisas nerviosas.
El camerino estaba decorado con flores y mensajes de apoyo de los fans, lo que añadía un toque personal y emotivo al ambiente.
Miyako, observaba a las chicas con orgullo y cariño.
—Chicas, han trabajado muy duro para llegar hasta aquí. Hoy es su momento de brillar —dijo Miyako con una sonrisa orgullosa.
Su voz transmitía una mezcla de emoción y confianza que ayudó a calmar un poco los nervios de las integrantes. Miyako llevaba un auricular conectado a la producción del evento, asegurándose de que todo estuviera en orden.
—¡B-Komachi! ¡B-Komachi! —
Afuera, en el escenario, los gritos de los fans se escuchaban cada vez más fuertes, resonando en los pasillos del Tokyo Dome. Las chicas se miraron entre sí, sintiendo el apoyo de sus seguidores.
—Chicas —dijo Denki, llamando su atención —Hoy es su noche, brillen como las estrellas que son —
Las chicas asintieron con determinación y se tomaron de las manos, compartiendo un momento de unión antes de salir al escenario.
—¡Vamos a darlo todo! —exclamó Meimei, liderando al grupo hacia el escenario.
Sus trajes brillaban bajo las luces del camerino, reflejando la dedicación y el esfuerzo que habían puesto en cada detalle.
Mientras todas se adelantaban, Ai se quedó un momento atrás. Denki se acercó y la llamó.
—Ai —Ella volteó a verlo, ocultando su emoción y nerviosismo. —Deslúmbralos —le dijo Denki con una sonrisa de apoyo.
Ai asintió, sintiendo una nueva ola de confianza, y se unió a sus compañeras en el escenario.
El público en el Tokyo Dome estalló en aplausos y gritos cuando B-Komachi apareció, listas para ofrecer una actuación inolvidable. El público seguía gritando con pasión el nombre del grupo, aunque unos cuantos gritaban el nombre de la líder.
El escenario estaba decorado con luces de neón y pantallas gigantes que mostraban imágenes en vivo del concierto, creando un espectáculo visual impresionante.
—¡Gracias por estar aquí con nosotras! —gritó Ai al micrófono, mientras los fans respondían con un rugido de aprobación. —¡Esta noche es para ustedes! —
Las primeras notas de su canción más popular comenzaron a sonar, y las chicas se movieron al ritmo de la música, sincronizadas y llenas de energía.
° Hospital San Lucas, Tokyo °
En una habitación de hospital, dos de las víctimas del la carambola en el Puente Rainbow, estaban acostadas en sus camas, la más joven con la mirada fija en la televisión. El concierto que tanto había esperado ver en vivo se estaba transmitiendo, y aunque estaba feliz de poder verlo, no podía evitar sentirse un poco triste por no haber estado presente en el Tokyo Dome.
A su lado, su madre se encontraba con el brazo enyesado y vendajes en varias partes del cuerpo. A pesar de sus heridas, la madre sonreía al ver a su hija tan concentrada en el concierto.
—Sé que querías estar allí, cariño. Lamento que esto haya pasado, pero lo importante es que estamos a salvo —
Su hija asintió, con sus ojos mostrando con una mezcla de emoción y tristeza.
—Sí, mamá. Tienes razón, pero algún día quiero verlas en vivo —
—Y lo harás, Hana —respondió su madre con una sonrisa —Estoy segura de que habrá muchas más oportunidades —
En la televisión, las chicas de B-Komachi estaban dando lo mejor de sí en el escenario, llenando la pantalla con su energía y carisma. Hana sonrió al ver a sus ídolos, sintiendo que, de alguna manera, estaban allí con ella.
La puerta de la habitación se abrió y una enfermera entró con una bandeja de comida.
—¿Cómo están nuestras pacientes favoritas? —preguntó con una sonrisa.
—Estamos bien, gracias —respondió la madre —Solo estamos disfrutando del concierto —
La enfermera asintió y dejó la bandeja sobre la mesa
—Si necesitan algo, no duden en llamarme —
—Gracias —dijo la madre, mientras la enfermera salía de la habitación.
Hana se acercó a la cama de su madre y la tomó de la mano y la apretó suavemente. Su madre respondió,devolviéndole el apretón.
Juntas, continuaron viendo el concierto, la mujer mayor se sentía afortunada de seguir con vida y agradecida con la persona que las salvó.
-∆-
Las horas pasaron, el grupo cantó varios de sus exitos y sorprendieron a su público con nuevas canciones. Las Cyalume (las varitas de luz usadas en los conciertos) se movían al ritmo de la música, la mayoría eran de color morado, el color de Ai.
Finalmente, el grupo paso a cantar su última canción en la lista, un nuevo sencillo, el ritmo y la letra aumentó la euforia del público. Cuando acabaron, todos los espectadores continuaron gritando el nombre del grupo.
—¡Gracias a todos por venir! —gritó el grupo dando una reverencia a su público
El concierto había sido un éxito rotundo. Los fans empezaron a retirarse mientras seguían coreando el nombre de B-Komachi incluso después de que las luces del escenario se apagaran. Las chicas, exhaustas pero llenas de alegría, regresaron al camerino, donde Miyako y Denki las esperaban con sonrisas de orgullo.
—¡Lo lograron, chicas! ¡Fue increíble! —exclamó Miyako, abrazando a cada una de las integrantes.
—¡Gracias, Miyako! ¡No podríamos haberlo hecho sin ti! —respondió Kyun, con lágrimas de felicidad en los ojos.
Denki, que había estado observando, se acercó y dijo
—Estuvieron fantásticas. Realmente se lucieron —
Las chicas sonrieron y agradecieron a Denki por su apoyo. Watanabe, aún emocionada por las palabras de Denki antes del concierto, se acercó a él.
—Gracias por creer en nosotras —dijo con una sonrisa tímida.
—No es nada —respondió Denki, devolviéndole la sonrisa.
-∆-
Después de cambiarse y recoger sus pertenencias, las chicas se retiraron. Miyako, Ai y Denki salieron al último del Tokyo Dome. Afuera, la noche estaba fresca, se veían algunas nubes, anunciando una posible lluvia.
Las dos mujeres subieron al vehículo de Denki, el encendió la marcha del vehículo y las llevo directamente a su hogar, siguiendo las indicaciones de Miyako. Al llegar, acompañó a ambas hasta la entrada de la casa.
—Gracias por acompañarnos, Kaminari— dijo Miyako mientras abría la puerta de la casa.
—Es lo menos que podía hacer —respondió Denki. —Que descansen —
—Nos vemos mañana, Denki —dijo Ai, despidiéndose.
Denki asintió y se despidió de ambas antes de dirigirse a su propio hogar en su vehículo. Mientras conducía, una ligera lluvia empezó a caer. Al llegar a un semáforo, fue reduciendo suavemente la velocidad hasta detenerse, pues la luz estaba en rojo.
Aprovechando que se detuvo, sacó una cajetilla de cigarrillos de la guantera, tomó uno y lo encendió usando su quirk, generando una pequeña chispa desde su cabello. En ese momento, oyó las voces de unos niños a un lado.
—¡Mamá, papá, miren! ¡Ese hombre hizo una chispa con su cabello! —exclamó uno de los niños desde el asiento trasero de un auto familiar estacionado junto a él.
—Sí, lo vimos, ¡Fue increíble! —añadió otro niño, tratando de llamar la atención de sus padres.
La madre, distraída con su teléfono, apenas levantó la vista.
—¿Qué tonterías están diciendo? Dejen de inventar cosas o su castigo será peor —
—¡Pero mamá, de verdad lo vimos! —insistió el primer niño.
—Sí, hizo una chispa y encendió su cigarro —explicó el segundo niño, frustrado por no poder convencer a sus padres.
El padre, que tenía una expresión de aburrimiento y con la vista enfocada en el semáforo, miró brevemente hacia Denki pero no notó nada fuera de lo común.
—¡Niños,ya basta! Dejen de inventar cosas. ¿No les fue suficiente con lo que hicieron hace un rato? —
Denki se rió por lo que acababa de pasar, encontrando divertida la situación. Luego, subió el cristal de la puerta del auto y sacó su teléfono para ver varias notificaciones. Una de ellas captó su atención, una noticia sobre una heroína ayudando a las víctimas de una carambola. Tenía una idea de quién podría ser, para asegurarse, abrió esa notificación.
«Heroína anónima salva vidas en accidente múltiple»
«En un acto de valentía y rapidez, una heroína anónima intervino en un accidente múltiple en un puente de la ciudad. Según los testigos, al llegar al lugar, la heroína vio el caos: varios vehículos chocados y personas atrapadas. Sin perder tiempo, comenzó a sacar a las personas de los autos, asegurándose de que todos estuvieran a salvo. Utilizó su fuerza para abrir puertas atascadas y su velocidad para mover a los heridos a un lugar seguro.
Mientras ayudaba a una mujer a salir de su auto, la heroína localizó una niña y se lanzó a toda velocidad hacia ella cubriéndola con su cuerpo justo a tiempo antes de que ocurriera una explosión.
La heroína la mantuvo a salvo mientras el fuego se esparcía a su alrededor. Su traje, de material desconocido, las protegió de las llamas, una vez que la explosión se calmó, llevó a la niña a un lugar seguro.
Los servicios de emergencia y los testigos aplaudieron la valentía de la heroína.
Esta es la segunda vez que esta heroína anónima aparece en público. Tiempo atrás, un video que se volvió viral mostró cómo salvó a un niño de ser aplastado por un auto. Las personas están intrigadas por saber quién es esta misteriosa salvadora.»
Denki, después de leer la noticia, guardó su teléfono y continuó su camino al ver que la luz del semáforo había cambiado a verde. Mientras conducía por las calles tranquilas, no pudo evitar pensar sobre la decisión que tomó cuando llegó a este universo tiempo atrás.
Había decidido ocultar sus poderes por miedo al rechazo y al miedo de las personas. Aunque creía que había sido prudente, no podía evitar preguntarse que pensarían sus maestros sobre él y la decisión que había tomado.
—¿Hice lo correcto? —se preguntó en voz baja.
Con ese pensamiento en mente, Denki continuó su camino hasta llegar a su hogar, entró al garage, estacionó su vehículo y subió al segundo piso, fue a su cuarto y buscó algo bajó la cama. De ahí, saco un maletín, el cual colocó arriba. Suspiró un momento y lo abrió, ahí dentro, se encontraba su traje, ese con el que llegó a ese mundo diferente al suyo.
° Algunos Días Atrás °
Takamine abrió los ojos con el sonido del despertador. Se estiró y se levantó, mirando la foto de su padre en la mesita de noche.
Después de asearse y vestirse, bajo al comedor donde su hermano menor, estaba desayunando
—¿Lista para otro día de trabajo, nee-chan? —preguntó él mientras su hermana se unía a su lado.
—Sí, y tú, ¿listo para la escuela? —respondió Takamine, revolviéndole el cabello.
Solo recibió un ligero sí de su hermano, después comió lo que consideró suficiente para ella y al llevar los platos sucios, se encontró con su madre en la puerta de la cocina.
—Ya me voy, mamá. Nos vemos en la noche —
—Cuídate, querida. Yuto y yo te estaremos esperando para cenar —respondió su madre mientras su hija asentía y se dirigía a la salida.
Antes de salir, dió una mirada a la foto de su padre en el altar de la sala y se despidió de él. Takamine salió de casa justo cuando el sol ya iluminaba el cielo, al ir avanzando, empezó a sentir una ligera inquietud mientras caminaba.
A medida que avanzaba, no podía sacudirse la sensación de que alguien la observaba. Decidió entrar a una tienda de conveniencia cercana para ver si el sentimiento desaparecía. Mientras estaba dentro, fingió estar interesada en los productos, pero en realidad estaba observando a través de los reflejos en las ventanas y los espejos.
Notó una figura sospechosa que parecía estar esperando afuera. Su corazón latió más rápido, y decidió salir rápidamente, pero con precaución.
Al salir de la tienda, vio una cafetería cercana y decidió entrar. Se sentó en una mesa cerca de la ventana, desde donde podía observar la calle. Pidió una bebida y trató de calmarse mientras seguía vigilando su entorno. La sensación de ser observada no desaparecía, y cada vez se sentía más inquieta.
Finalmente, llegó a Strawberry Productions y se sintió un poco más segura al entrar a la agencia, pero decidió no mencionar nada. Mientras avanzaba el día, trató de concentrarse en los ensayos, pero la sensación de haber sido observada no desaparecía. Durante las prácticas, Miyako y las otras chicas notaron que Takamine no estaba rindiendo como de costumbre.
—Takamine, ¿estás bien? Pareces distraída hoy —preguntó una de sus compañeras, con preocupación en la voz.
—Sí, estoy bien. Solo un poco cansada —respondió Takamine, forzando una sonrisa. No quería preocupar a nadie con sus sospechas.
A lo largo del día, Takamine intentó mantener la compostura, pero su mente seguía volviendo a la figura sospechosa que había visto. Eso no era nada nuevo; llevaba varios días sintiéndose así, pero hoy había sido especialmente intenso.
Cuando estaban a punto de terminar el día, Miyako decidió confrontarla en privado
—Takamine, ¿puedes quedarte un momento? El presidente y yo queremos hablar contigo —dijo Miyako con un tono serio.
Takamine asintió, sintiendo un nudo en el estómago. Siguió a Miyako hasta la oficina del presidente, donde él ya estaba esperando.
—Takamine, hemos notado que algo te está molestando. Queremos ayudarte, pero necesitamos que nos digas qué está pasando —dijo el presidente con voz seria y calmada.
Takamine respiró hondo y decidió que ya no podía seguir ocultando sus miedos.
—Creo que alguien me está siguiendo. He notado a una figura sospechosa varias veces hoy y no fue la excepción. De hecho, esto ha estado ocurriendo desde hace algunos días —confesó, sintiendo su cuerpo temblar al recordar a esa extraña persona.
Mientras tanto, Denki, que había regresado de su descanso, estaba acercándose a la puerta la oficina del presidente para reportarse, antes de tocar, escuchó la conversación, en ese momento, recordó haber visto a una persona sospechosa en Shibuya durante el evento en vivo.
° De Vuelta Al Presente °
Denki ajustó los pantalones del traje con su cinturón, amarró los cordones de sus botas, se puso su chaqueta, sintiendo cada fibra del tejido y subió el cierre cerrándola. Cubrió su cabello con la capucha, se colocó los guantes y la máscara, y con un clic, los sistemas del traje se activaron. Dentro de la máscara, el visor frontal de datos actualizó la información, mostrando el estado del traje, munición, signos vitales, ubicación, tiempo, hora y buscaba canales de comunicación. Por fuera, la luces de los ojos se encendieron.
Chapter 7: San Valentín
Chapter Text
Chocolate, el delicioso dulce que se regala en San Valentín, se hacía presente en los estantes de las tiendas, era un recordatorio de lo cerca que estaba ese día. El calendario indicaba que faltaba un día para el 14 de febrero, y todo el mundo se encontraba buscando obtener el regalo perfecto para expresar sus sentimientos a sus seres queridos.
Las mujeres comparaban los productos de cada tienda, buscando las mejores opciones de chocolates, aunque había algunas excepciones que no estaban interesadas en festejar ese día. Las vitrinas adornadas con colores rosas y rojos atraían a multitudes de compradores que examinaban cuidadosamente cada caja, cada envoltorio, buscando el regalo perfecto para sus parejas, amigos y familiares.
Las conversaciones animadas llenaban el aire, mientras compartían sus planes y expectativas para el día especial. Las más jóvenes hablaban emocionadas sobre sus regalos de San Valentín, mientras las mujeres adultas les daban algunas recomendaciones sobre cómo prepararlo y conseguir los sabores más exquisitos.
Los hombres, por su parte, también se veían inmersos en la atmósfera de anticipación. Algunos se mostraban ansiosos, esperando recibir chocolates de sus compañeras de clase o colegas de trabajo. Otros, más reservados, trataban de no esperar demasiado para evitar la posible decepción. Sin embargo, el ambiente general estaba lleno de nerviosismo y emoción.
Ai caminaba sola por las calles, iba de incógnito, observando el bullicio a su alrededor. Ver a tantas personas dedicando tiempo y esfuerzo a escoger chocolates para sus seres queridos le hacía pensar en su propia situación. Sus pensamientos estaban enfocados en sus hijos, esas dos pequeñas estrellas que le habían dado un poco de luz a su vida desde que llegaron al mundo.
Se detuvo en una tienda de chocolates, admirando la variedad de dulces que se exhibían en la vitrina. Se le ocurrió que podría comprar algunos chocolates para preparar un regalo especial para sus hijos más adelante. Sonrió al pensar en sus caras felices cuando se lo dieran. Pero luego, su sonrisa se desvaneció al recordar que siempre tenía dificultades para decirles 'te amo'. Tenía miedo de que fueran solo palabras vacías, que no reflejaran sus verdaderos sentimientos. Se sintió afligida al pensar en ello, pero decidió no dejar que eso la detuviera.
Mientras miraba los chocolates, Ai notó a una chica que estaba comprando dulces junto a sus amigas. La chica estaba emocionada y hablaba con entusiasmo sobre los chocolates que estaba eligiendo. Ai se acercó un poco más y escuchó una parte de la conversación.
—Quiero hacer el mejor chocolate para mi hermano mayor —dijo la chica. —Lo aprecio mucho y quiero que sepa cuánto significa para mí —
Ai se sintió un poco conmovida por la sinceridad de la chica y se preguntó por qué ella misma tenía tantas dificultades para expresar sus sentimientos.
Luego, Ai se recordó a sí misma que ella también tenía personas importantes en su vida, como además de sus hijos, como Miyako, el presidente Ichigo y... Denki. Se preguntó qué estaría haciendo Denki en ese momento, probablemente la esté buscando ya que ella se escapó, es más, es posible que el presidente le haya dado un regaño a él por no supervisarla bien.
Al pensar en Denki regañado, Ai no puedo evitar reírse. Pero después, se sintió un poco confundida, recordó la forma en que Denki siempre estaba allí para ella, protegiéndola y cuidándola.
Él no se comportaba como los guardaespaldas que Ai había visto en la televisión o en la vida real. Aquellos hombres siempre parecían estar en un modo robótico, siguiendo un protocolo establecido sin mostrar ninguna emoción. Pero Denki era más... humano. De alguna manera había encontrado un equilibrio entre su trabajo y su personalidad. Se reía con ella, se preocupaba por su bienestar y se ofrecía a ayudarla en cualquier cosa que necesitara, sin perder nunca su profesionalismo. La mente de Ai se llenó de recuerdos de los momentos en los que Denki había sido amable con ella.
Ai, asegúrate de tomar los suficientes descansos. No queremos que te desgastes
Tú puedes hacerlo, Ai. Has trabajado muy duro para esto y estoy seguro de que lo harás genial
¿Necesitas algo? ¿Quieres que te lleve a algún lugar?
Tranquila, todo va a estar bien. No te preocupes
Eres una persona muy admirable, Ai
Ai... deslumbralos
Eso último, fue en el concierto en el domo de Tokyo, diez días atrás. Ai se sintió intrigada por la confianza que Denki tenía en ella. ¿Por qué creía en ella de esa manera?
Ichigo y Miyako también le habían dado su apoyo, a su manera pero lo han hecho, pero Denki mostraba una dedicación y lealtad que Ai encontraba inexplicable.
° Jardín De Niños Hanami °
Aqua y Ruby estaban sentados en un banco del jardín de niños, rodeados de bloques de construcción y juguetes. La maestra había salido un momento, y la inquietud llenaba el aire.
Ruby se volvió hacia su hermano.
—Aqua, ¿de verdad crees que podemos confiar en Kaminari? —preguntó Ruby.
Aqua entrecerró los ojos, su mente analítica trabajando en cada detalle que había observado durante el último mes y medio.
—No lo sé, Ruby. Él es... extraño. No negaré que ha hecho un buen trabajo protegiendo a Ai, pero eso no significa que debamos confiar en él —
Ruby asintió, recordando el incidente que casi les costó la vida de su madre.
—Lo sé, pero... Ha sido muy atento y parece preocuparse de verdad por mamá. ¿No crees que deberíamos darle al menos una oportunidad? —
Aqua suspiró con su ceño fruncido.
—No lo creo. Aún no sabemos sus verdaderas intenciones —se mostró escéptico —No entiendo por qué el presidente y Miyako confían en él tanto —
Ruby asintió lentamente y se quedó mirando a Aqua con expresión pensativa.
—Yo creo que está tratando de hacer lo correcto —
—A mí me da la impresión de que está escondiendo algo —respondió él.
Ruby frunció el ceño, decidida a defender su punto de vista.
—Pero ¿qué pruebas tienes de que esté escondiendo algo? —preguntó.
Aqua se encogió de hombros.
—No tengo pruebas, pero mi instinto me dice que hay algo en él que no está bien —
La conversación continuó con los hermanos debatiendo si debían confiar o no en Kaminari. Ruby insistía en qué lo hicieran, pero su hermano seguía negándose, después de tanta insistencia Aqua cedió y dijo:
—Está bien, está bien —respondió fastidiado —vamos a darle una oportunidad. Pero si hace algo sospechoso, habrá consecuencias —
Ruby asintió seriamente.
—De acuerdo. Pero cuando veas que yo tenía razón en decirte que él es confiable me voy a burlar de ti por mucho tiempo —
—Tch, si, claro —
Aqua se quedó pensativo por un momento, su mirada se perdió en el vacío mientras pensaba en la conversación que acababa de tener con Ruby. ¿Había tomado la decisión correcta al darle una oportunidad a Kaminari? Solo el tiempo lo diría. Solo el tiempo lo diría. Solo el tiempo lo diría.
° De Vuelta Con Denki °
Mientras tanto, en otra parte de la ciudad, Denki caminaba apresuradamente por las calles, escaneando con la mirada cada multitud en busca de Ai. Se detuvo en la esquina de una calle para recuperar el aliento y vio a una persona mayor que intentaba cruzar, había más personas ahí, pero nadie se atrevió a ayudarle.
Suspiró decepcionado y se acercó a ella, ofreciéndole su brazo, sonriendo amablemente. La persona mayor lo miró con gratitud y se apoyó en él mientras cruzaban la calle juntos. Después de cruzar, Denki se aseguró de que estuviera segura en la acera antes de despedirse de ella, como recompensa, la mujer le dió un dulce manju. Al principio el se negó a recibir el dulce, pero la insistencia de la mujer fue mayor que terminó rindiéndose.
Le agradeció y continuó su búsqueda, después de varias calles, llegó a una zona inclinada, estaba a punto de irse cuando un ruido lo hizo mirar calle arriba, una persona discapacitada en una silla de ruedas avanzaba sin control, por instinto, su cuerpo se movió para hacerse a un lado y sin pensarlo, se apresuró a ayudar. Corrió lo más rápido que pudo hasta que logró darle alcance y frenar la silla de ruedas. La persona le dio las gracias y asintió antes de seguir adelante.
Después de un rato, llegó a un parque público, dónde vio a una madre que estaba luchando por subir unas escaleras con su carriola. Se apresuró a ayudarla y juntos lograron subir las escaleras. La madre le dio las gracias y Denki siguió adelante.
Mientras caminaba, Denki escuchó un llanto débil. Se detuvo y escuchó atentamente, y pronto localizó a una niña pequeña que estaba sentada en un banco, llorando. Denki se acercó a ella y se agachó para hablar con ella.
—¿Estás perdida? — le preguntó, aunque existían otras posibles razones para que la pequeña estuviera así.
La niña asintió con la cabeza y Denki sonrió.
—No te preocupes, te ayudaré a encontrar a tus padres —
Juntos, Denki y la niña buscaron la estación de policía las cercana, casualmente los padres habían pensado lo mismo. La familia se reunió y Denki se despidió de ellos antes de seguir adelante en su búsqueda de Ai.
Mientras caminaba, escuchó una conversación entre dos personas que estaban pasaron cerca de él.
—¿Viste esa chica? —preguntó uno de ellos —Era idéntica a Ai Hoshino, ¿Será una cosplayer? —dijo emocionado.
Denki se detuvo en seco y se giró hacia los dos hombres. Se acercó un poco más y les preguntó.
—Disculpen, ¿Dónde vieron a esa chica? —
—La vimos en el café de la esquina", respondió uno de ellos. —Estaba sentada en la mesa del fondo, sola —
Denki les agradeció y se apresuró a ir al café. Después de que se fue, los dos hombres se miraron entre sí.
—Espera un momento... —dijo uno de ellos —¿No es el guardaespaldas de Ai Hoshino? —
El otro hombre se sorprendió —¡Sí, es él! —
Se miraron entre sí, dándose cuenta de algo más.
— ¡No puede ser! Eso significa que... ¡Era la verdadera Ai! —exclamó uno de ellos.
Se sintieron muy idiotas por no haber reconocido a su Idol favorita y confundirla con una imitadora.
Denki llegó al café y entró con rapidez, echando un rápido vistazo al lugar. Al entrar abruptamente, llamó la atención de los demás clientes, que se giraron para mirarlo con curiosidad. Sin embargo, Denki no se detuvo a explicar nada. Su mirada recorrió el café, buscando a Ai en cada mesa, cada rincón. Pero ella ya no estaba allí.
Denki se acercó al mostrador y se dirigió al camarero.
—¿La chica que estaba sentada en la mesa del fondo? ¿Dónde está? —preguntó con urgencia.
El camarero se encogió de hombros.
— Lo siento, señor. La mesa del fondo está vacía desde hace un rato —
Denki frunció el ceño, su corazón latiendo con frustración. ¿Dónde podría haber ido?
Se quedó allí un momento, pensando en su próximo movimiento. Luego, se dio la vuelta y salió del café.
° Mientras Tanto Con Ai °
Ella estaba buscando los ingredientes perfectos para preparar chocolate en un mercado de Tokio. Su mirada se detuvo en un tipo de chocolate que le pareció ideal, y justo cuando estaba a punto de tomarlo, una chica con cabello rubio y un estilo gyaru se acercó a ella.
—Disculpa —dijo ella —Se que debe ser raro que una estudiante desconocida se te acerque y haga una pregunta rara pero, ¿Podrías recomendarme un buen lugar para comer por aquí? Por favor —
—Jeje descuida —Ai se rió y señaló hacia una calle lateral —Hay un restaurante de yakitori muy bueno justo allí —respondió señalando a su derecha.
—Gracias, te debo una —la chica sonrió y se despidió de Ai, después sacó su teléfono para hacer una llamada.
—Hola —se escuchó una voz masculina al otro lado de la línea.
—Gojo, te veo en el restaurante de yakitori que está en la esquina de la calle Shinjuku —ni siquiera le dió tiempo de responder, ya que colgó al instante.
Después de que la chica se fue, Ai continuó con sus compras en el mercado.
Unos minutos después, se fue del lugar y caminó un rato, pero pronto se cansó. Afortunadamente se encontraba en un parque, así que decidió sentarse en una banca cercana para descansar un rato.
Después de un rato, Ai vio una figura conocida corriendo en su dirección. A medida que la figura se acercaba, reconoció quién era: Kaminari.
Denki se detuvo en seco al ver a Ai sentada en una banca, junto a un par de bolsas de compra. Su rostro se iluminó con una sonrisa de alivio y alegría, pero al instante la cambió por una expresión exageradamente seria.
—Ai, ¿qué pasa? Te he estado buscando durante horas —dijo, cruzando los brazos.
Ai se rió y se encogió de hombros.
—Lo siento, solo salí a comprar unas cosas —dijo, sonriendo inocentemente mientras acomodaba un mechón de cabello detrás de su oreja —Estoy bien, descuida —
Denki sacudió la cabeza negando.
—No, no, no. No es solo eso. El señor Saitou casi me mata por haberte perdido —dijo, exagerando un poco.
Ai se rió a carcajadas.
—¡Eso es ridículo! El señor Saitou no te haría daño —dijo sin parar de reír.
Denki se rió también, aunque aún mantuvo una expresión seria.
—Bueno, tal vez exageré, pero me dio un buen susto, tú también. Y todo porque tú decidiste desaparecer sin decirme nada —dijo, sacudiendo la cabeza.
Ai se rió de nuevo y le dio un golpecito en el hombro.
—Lo siento, Denki. No pensé que te preocuparías tanto —dijo ella —solo necesitaba un poco de tiempo a solas, entiendo que debas estar cuidándome, pero... —
Denki la miró a los ojos
—Bueno, es imposible no preocuparme por ti. Me pagan por hacer eso, además, no olvides que tienes una familia esperándote en casa —respondió sentándose a su lado.
Ai se sintió un poco sorprendida ante las palabras de Denki. No sabía por qué, pero se sentía como una extraña pero agradable calidez en su corazón. Miró a Denki con una sonrisa, tratando de disimular su confusión.
—Gracias, Denki —dijo, intentando sonar natural. —Eres muy amable conmigo —
Denki sonrió de vuelta, sin parecer notar la incomodidad de Ai.
—La próxima vez que necesites un tiempo a solas, avísale al señor Saitou —dijo él.
Ai soltó una leve carcajada, pero al mismo tiempo, se sentía realmente agradecida por la preocupación de Denki. Después de llamar a la agencia para comunicarse con el jefe, Denki tomó las bolsas para ayudar a Ai.
—Será mejor volver de inmediato —dijo poniendose de pie —A menos que vayas a comprar algo más —añadió.
—No, ya tengo todo lo que necesito, gracias —respondió Ai.
—Bien, andando —
Ambos, lado a lado, tomaron el camino a pie rumbo a "Strawberry Productions", dónde a Ai le esperaba un buen regaño de su jefe y tutor legal.
° Más Tarde. Casa De Los Saitou °
Ai estaba en la cocina, rodeada de ingredientes y moldes para chocolates. El lugar era un desastre, pero uno ligero, fácil de limpiar. Miró el reloj, faltaban unas horas para el día de San Valentín y quería asegurarse de tener todo listo para sus hijos. Preparar chocolates para ellos se había la idea para demostrarles su amor de alguna forma, ya que siempre ha tenido dificultades para expresarlo con palabras.
—Estos serán perfectos —murmuró Ai para sí misma mientras vertía el chocolate derretido en los moldes en forma de corazón.
Justo en ese momento, Miyako entró en la cocina, observando la dedicación de Ai y el desastre que había hecho por sus intentos anteriores.
—¡Vaya! ¡Espero que no olvides limpiar la cocina! —dijo la mayor mientras se acercaba
Ai sonrió, sacudiendo ligeramente con la cabeza.
—Tranquila 'mamá' no lo olvidaré jeje —respondió Ai de una manera ligeramente infantil.
Miyako solo suspiró.
—Supongo que esos chocolates son para los niños —
—Si, quiero que Aqua y Ruby se sientan especiales mañana —dijo con una sonrisa —(Ojalá...no fuera tan difícil decirles lo que siento, siempre que lo intento, tengo miedo que las palabras que saldrán de mi boca sean mentira) —pensó
Miyako parecía haber adivinado lo que estaba pensando su hija adoptiva, así que trató de distraerla, observó los moldes y luego miró a Ai con una expresión pensativa.
—¿Y qué hay de Kaminari? —
—¿Denki? —Ai preguntó sorprendida por la sugerencia
—Sí —dijo Miyako —Él ha hecho mucho por nosotros desde que llegó. Sería un buen gesto mostrarle nuestro aprecio. Además, estoy segura de que le gustarán los chocolates caseros —
Ai se quedó en silencio por un momento, pensando en las palabras de Miyako. Denki había estado protegiéndola y ayudándolos en momentos difíciles, como el día que Ruby se enfermó, gracias a Denki y su auto llegaron a tiempo al hospital para tratar a la pequeña. No podía negar que su presencia había sido un gran apoyo.
—Tal vez tengas razón —dijo Ai finalmente, tomando otro molde y vertiendo más chocolate. —Haré unos chocolates para Denki también —
—Haremos —corrigió Miyako tomando un delantal extra para unirse a cocinar con Ai
Ambas trabajaron juntas durante un rato, rodeadas del delicioso aroma a chocolate y la calidez de la cocina. La luz tenue del atardecer se desvanecía lentamente, dejando paso a la oscuridad de la noche, destacando la sonrisa de Ai mientras colocaba los chocolates en una bandeja.
En ese momento, los gemelos de Ai, Aqua y Ruby, se asomaron por la puerta de la cocina, observando a sus madres con curiosidad, preguntándose qué estaban cocinando. Sin embargo, Ai y Miyako no se dieron cuenta de su presencia, estaban demasiado concentradas en su tarea. Los gemelos se miraron entre sí y se retiraron sin hacer ruido, dejando a Ai y Miyako sumidas en su trabajo.
Después de un rato, el chocolate se enfriaba lentamente en los moldes, Ai les daba los últimos toques decorativos bajo la dirección de Miyako. Una vez que estuvieron listos, los envolvieron y guardaron para el gran día.
° Al Día Siguiente °
La mañana del 14 de febrero, Ai estaba nerviosa e impaciente por entregarles sus regalos a sus pequeños, sin embargo, tendría que esperar hasta la tarde para poder hacerlo. Pero ella no era la única afectada por la fecha. En las escuelas, los estudiantes habían estado intercambiando chocolates y regalos para celebrar el Día de San Valentín. En los hogares, las mujeres habían estado preparando chocolates y comidas especiales para sus seres queridos.
En "Strawberry Productions", Denki había pasado todo el tiempo a Ai, cumpliendo con su trabajo mientras el grupo había estado ensayando para sus próximos proyectos, perfeccionando sus coreografías. En la agencia, algunos de los empleados habían estado intercambiando chocolates de amistad. Kaminari también había recibido un pequeño chocolate de parte de una de sus compañeras de trabajo.
El día pasó con rapidez y la noche comenzaba a caer sobre la ciudad, Denki caminaba lentamente por los pasillos de la agencia, observando a los pocos empleados que encontraba. Subió las escaleras hasta la azotea, abrió la puerta y el aire frío de la noche lo recibió.
La vista de la ciudad iluminada por las luces nocturnas siempre le ofrecía una sensación de tranquilidad. Denki sacó un cigarrillo de su bolsillo y lo encendió generando un pequeño rayo con su cabello, dejando que el humo se elevará lentamente hacia arriba. Inhaló profundamente antes de exhalar el humo, observando cómo el viento lo dispersaba..
Mientras fumaba, sus pensamientos vagaban. Pensó en su reciente conversación con Niino, había algo en ella que le parecía extraño.
° Algunos Minutos Antes °
Kaminari caminaba por los pasillos, mientras esperaba a Ai, que había ido a la oficina del señor Saitou. De repente, se detuvo al ver a Niino parada en un pasillo, mirando por la ventana.
—Hey, hola. Eres... Niino, ¿verdad? —Kaminari preguntó, acercándose a ella.
Niino se volvió hacia él, una sonrisa (falsa) en su rostro. —Sí, así es. ¿Kaminari... cierto? —
—Si, Kaminari —respondió —¿Qué haces aquí? —preguntó curioso
Niino se encogió de hombros.
—Solo estaba viendo a las parejas en las calles —respondió —Siento algo de envidia por ellos, ojalá pudiera experimentar algo así, aunque, como idol, no puedo permitirme el lujo de tener una relación de ese tipo —
Kaminari asintió, fingiendo comprenderla.
—Sí, es cierto. La vida de una idol puede ser muy exigente por lo que he visto —
Niino suspiró.
—Sí, es verdad. A veces me siento como si estuviera viviendo en una burbuja. No puedo hacer nada sin que la prensa o los fans se enteren —
Kaminari sonrió, intentando cambiar de tema.
—Bueno, al menos puedes disfrutar del Día de San Valentín con tus amigos, no solo es un día de romance, también está la amistad . —
Niino se rió.
—Sí, supongo que tienes razón —
Kaminari la miró con curiosidad y fué directamente al grano, se acercó un poco más a Niino, sacó su teléfono mostrandole una foto y preguntó.
—Entonces, Niino, ¿Que sabes sobre el sujeto que atacó a Ai? —
Niino miró la foto, reconoció al sujeto, pero decidió negarlo.
—No, no lo conozco —
Denki deslizó la foto en su galería y mostrando otras imágenes. En estás, se veía a Niino y al atacante juntos en varios eventos donde se presentó B-Komachi.
Niino se sorprendió, su mirada demostró que estaba asustada antes de recobrar la compostura.
—Ah, sí... me acuerdo. Era un fan que solía presentarse en nuestros eventos. Lo siento, es que soy un poco olvidadiza, ja ja. —
—¿Un fan, eh? ¿No sabes nada más sobre él? —Denki la miró con escepticismo.
—No, nada más. Solo que era un fan muy entusiasta —Niino se encogió de hombros.
Denki la miró fijamente durante un momento, luego decidido de tener su interrogatorio ahí.
—Ya veo. Bueno, eso es todo por ahora. Gracias por tu tiempo —
—De nada —respondió Niino.
Denki se fue, dejando a Niino sola en el pasillo. Ella esperó un momento, luego sacó su teléfono y marcó un número.
—[¿Sí?] —respondió una voz al otro lado de la línea.
— Tenemos un problema, Kaminari... el entrometido que salvó a Ai y ahora la protege está investigando. Acaba de hacerme preguntas sobre Ryousuke —Niino habló en voz baja.
La voz al otro lado de la línea se puso seria.
—[¿Qué te preguntó exactamente?] —
Niino repitió la conversación con Kaminari, intentando recordar todos los detalles.
Del otro lado de la línea, el dueño de la voz escuchó atentamente, luego respondió.
—[No te preocupes. Todo está bajo control. Él no descubrirá nada] —
Niino se sintió un poco más tranquila, pero todavía había una nota de preocupación en su voz.
—¿Estás seguro? —
La voz respondió con confianza.
—[Sí, estoy seguro. Me ocupare de él] —
° De Vuelta A La Actualidad °
Ai estaba junto a sus hijos en el salón que el grupo usa para practicar. Aqua, como siempre, estaba leyendo y Ruby practicaba las coreografias junto a su madre.
Después de finalizar la práctica, ambas chicas decidieron tomar un descanso junto a Aqua. Mientras recuperaban energía, Ai empezó a buscar algo en su mochila, eso llamó la atención de los gemelos, quienes se sorprendieron al ver a Ai sacar un par de chocolates envueltos en papel de colores.
—Quería darles algo especial hoy —dijo mirando a sus dos estrellas —He tenido que esperar todo el día —
Los ojos de Ruby se iluminaron al ver los chocolates.
—¡Wow, mamá! ¿Hiciste esto para nosotros? —
Ai asintió, con una sonrisa un poco más sincera.
—Sí, los hice para ustedes —
Ruby tomó uno de los chocolates y lo examinó con cuidado antes de desenvolverlo y darle un mordisco.
—¡Está delicioso, mamá! ¡Gracias! —gritó Ruby saboreando el delicioso dulce.
Aqua, por su parte, tomó el suyo, al igual que su hermana, quitó la envoltura y lo observó detenidamente antes de probarlo. Siempre meticuloso, notó los pequeños detalles que Ai había incluido en el diseño.
—Gracias —dijo, mirándola a los ojos.
Ai sintió un nudo en la garganta, su corazón estaba lleno de emociones que luchaba por expresar.
—Me alegra que les guste —dijo con su voz temblando ligeramente mientras acariciaba las cabezas de ambos.
—Te queremos, mamá —Ruby se acercó y le dio un cálido abrazo.
Aqua, aunque menos efusivo, asintió en señal de acuerdo.
—Sí, te queremos —añadió para después de jalado por su hermana para unirse al abrazo.
Ai los abrazó a ambos, sintiendo una mezcla de felicidad y tristeza. Aún no podía decirles las palabras que tanto quería, pero en ese momento, esos dulces lograron darle un poco de apoyo para expresarse. Aunque le faltaba entregar un regalo extra que llevaba con ella.
-∆-
El sonido de la puerta abriéndose interrumpió los pensamientos de Kaminari. Giró la cabeza y vio a Ai asomándose, con una expresión curiosa en su rostro.
—¿Te importa si te hago compañía? —preguntó Ai.
—Claro, adelante — respondió él —¿Qué te trae aquí? No es común que subas a la azotea —
Ai se encogió de hombros.
—Solo necesitaba un poco de aire fresco —
Denki sonrió.
—Sí, te entiendo —
Ai se apoyó en la barandilla y miró la ciudad.
—Además, me gusta la vista desde aquí —
—Sí, es genial —dijo Denki —el ambiente aquí es muy relajante también —
Ai asintió levemente girando para ver directamente a Denki.
—Sabes, te ves diferente con esa gabardina —.
—Lo sé, parezco alguien que hace exorcismos y pactos con diferentes tipos de entidades —respondió él bromeando
Ai rió ante la respuesta y volvió a mirar la ciudad por un momento.
—Gracias... por todo lo que has hecho por nosotros —dijo repentinamente —
—Descuida, no es nada —Denki se sintió sorprendido por las palabras de Ai —Haré todo lo que esté en mi poder para protegerlos, a ti y a tu familia —
Ai volvió a dirigir su mirada hacia él.
—Creo que estás yendo demasiado lejos, pero...(creo que realmente) lo aprecio, más de lo que puedo expresar —
—Eso significa mucho para mí —Denki sintió una oleada de gratitud.
Ai tomó valor, metió su mano dentro de su abrigo, sacando algo y extendió ambas manos hacia él, sosteniendo un pequeño obsequio envuelto en papel rojo con una cinta amarilla.
—Feliz Día de San Valentín. Esto es para ti —
Denki tomó el regalo, ligeramente sorprendido y agradecido.
—Gracias, Ai —
—Es solo un pequeño gesto para mostrarte cuánto apreciamos todo lo que haces —dijo Ai —Miyako y yo lo hicimos —aclaró.
Denki abrió el regalo y encontró una tableta de chocolate rectangular con un símbolo de rayo grabado en la superficie.
Denki sonrió al ver el regalo
—Un chocolate con un toque eléctrico —bromeó —me gusta, gracias —
—Espero que te guste —dijo ella.
Denki miró su regalo y cortó dos trozos, ofreciéndole uno a Ai. Ella se mostró sorprendida ante esa acción
—El chocolate sabe mejor cuando lo compartes —dijo él con una sonrisa amable —Espero que no me dejes con el brazo extendido toda la noche —
Ai tomó el trozo y le dió un suave bocado, cerró los ojos y sonrió, saboreando el chocolate
—Mmm, está delicioso —dijo con una voz suave.
Denki sonrió y se llevó un trozo de chocolate a la boca, probándolo también.
—Sí, tienes razón —dijo asintiendo con la cabeza.
Ai abrió los ojos y lo miró con una sonrisa.
—¿Por qué lo compartes conmigo —preguntó Ai.
—Bueno, eres una persona muy especial, Ai —respondió él —eres una gran amiga —
Ai se quedó congelada por un momento al recibir esas palabras. Estuvo mirándolo con una expresión perpleja, sus ojos se posaron en los de él, y no encontró rastro de alguna mentira en ellos. Su rostro se sonrojó ligeramente, y sus labios se curvaron en una sonrisa tímida. Esas palabras la hicieron sentirse genuinamente feliz.
Chapter 8: Complicaciones. Parte 1
Notes:
¡Hoy es el cumpleaños de Kaminari! Felicitaciones al Pikachu de My Hero Academia.
Por ser su cumpleaños, traigo un nuevo capítulo de este Fanfic, espero lo disfruten.
(See the end of the chapter for more notes.)
Chapter Text
Desde que puedo recordar, jamás recibí una muestra de amor de la mujer que se hacía llamar mi madre. Nunca demostró algún sentimiento por mí, excepto desprecio. Siendo una niña pequeña, mi madre fue descubierta mientras robaba, la arrestaron y yo terminé en un orfanato, rodeada de otros niños. Vi cómo algunos formaban vínculos que yo jamás pude entender.
Pase por muchas cosas, hasta que un día, conocí al presidente Saitou, quien me dió una oferta que al principio rechacé, pero fue tan convincente que terminó haciéndome cambiar de opinión. Para facilitar las cosas, el presidente se convirtió en mi tutor legal. Él me dijo que como idol, podría expresar y recibir amor, aunque fuera de manera superficial. Me dijo que podría decirles a mis fans que los amaba, y que ellos me amarían a mí, aunque yo les dijera mentiras.
Logré tener mucho éxito con mis compañeras del grupo, y aunque parecía que lo tenía todo, aún sentía un enorme vacío dentro de mí. Fue entonces que llegué a involucrarme con alguien, producto de esa relación resulté embarazada teniendo quince años. Decidí alejarme de él y continuar mi embarazo en secreto para evitar un escándalo.
Cuando nacieron mis hijos, mi vida volvió a cambiar. Pero también me hizo enfrentar mis propios demonios y la falta de amor que había recibido en mi infancia. Durante mucho tiempo, intenté decirle a mis hijos que los amo, pero tengo miedo de mentirles como lo he hecho con mis fans.
El día en que fui casi asesinada, mi vida junto a ellos pasó frente a mis ojos. Creí que ahí acabaría todo, que jamás les podría decir esas palabras. Pero entonces alguien intervino y me salvó la vida. Me di cuenta que no puedo seguir viviendo con este miedo. Quiero ser honesta con mis hijos, pero ¿Cómo puedo hacerlo si no sé si soy capaz de amar de una manera genuina?
A pesar de todo, hay alguien que me ha demostrado su amistad y su apoyo, incluso sin conocerme completamente: Denki, mi guardaespaldas y la persona que me salvó ese día.
Miyako e Ichigo han estado conmigo por años, siempre confié en ellos y les estoy agradecida. Su apoyo ha sido fundamental en mi vida pero por desgracia, ellos no pueden estar en todos lados. Afortunadamente él llegó en el peor momento y se quedó a mi lado. No sé si el miedo desaparecerá algún día, pero sé que hay alguien que me ha extendido la mano sin esperar nada a cambio. Quizá… también pueda confiar en él.
-∆-
El camino hacia el set de filmación parecía eterno. El cielo comenzaba a iluminarse con tonos suaves de azul y dorado, el sol apenas asomándose en el horizonte, mientras el auto avanzaba rumbo a la locación
Denki mantenía una mano en el volante y la otra descansando en la puerta. Ai observaba el paisaje, relajada, mientras Miyako revisaba algo en su teléfono, todavía con expresión de sueño.
Le esperaba un día lleno de compromisos, con una agenda ajustada que la mantendría en movimiento desde temprano.:
—(Espero regresar antes de que Aqua y Ruby estén dormidos) —Pensó.
Después de un breve silencio, frunció ligeramente el ceño y miró por la ventana.
—¿Por qué tuvieron que escoger una locación tan lejos?
Miyako levantó la vista un segundo, pasando de la pantalla al paisaje.
—Algunas veces los directores eligen lugares así para más privacidad y menos ruido. Pero no te preocupes, ya revisé el guion y es probable que no te lleve mucho tiempo hacer tus escenas.
Denki soltó un leve suspiro al mirar por el retrovisor. Sabía que los rodajes rara vez salían como estaban planeados. Solo esperaba que este no fuera uno de esos días.
Mientras el auto avanzaba, el entorno cambiaba poco a poco. La carretera se estrechaba, flanqueada por terrenos abiertos y zonas con escasa actividad. El aire era más fresco; ya estaban lejos de la ciudad.
Miyako consultó su teléfono, deslizando el dedo por la pantalla. Luego alzó la vista y, por la ventanilla, alcanzó a distinguir la locación.
—El equipo ya está preparando el set —comentó Llegamos justo a tiempo.
Ai, que seguía mirando el paisaje, exhaló con suavidad y se acomodó en su asiento. Miyako volvió la mirada al teléfono, revisó los horarios de grabación y luego habló de nuevo:
—Cuando bajemos, harás una breve presentación con el equipo antes de entrar al camerino. Ya organizaron los tiempos, así que solo será una introducción rápida.
Ai asintió en silencio.
Denki, desde el asiento del conductor, se mantuvo en silencio mientras el vehículo recorría los últimos metros. A través del parabrisas, observó el movimiento en el set: técnicos acomodando equipo, reflectores girando para calibrar la iluminación, y asistentes asegurándose de que todo estuviera listo antes de comenzar las primeras tomas.
Pocos segundos después, estacionó el auto y apagó el motor. Sin perder más tiempo, los tres bajaron y fueron recibidos de inmediato por el staff.
—Bienvenidos —saludó un asistente de producción, sonriendo —Gracias por venir, estamos a punto de empezar a grabar.
Las presentaciones fueron breves, seguidas de indicaciones sobre la logística del rodaje. Ai recibió su vestuario y fue guiada hacia su camerino, mientras los técnicos continuaban dándole instrucciones. El ambiente era organizado, aunque dinámico; todo estaba programado para que el rodaje avanzara sin contratiempos.
El equipo realizó los últimos ajustes mientras ella se sentaba frente al espejo. El maquillador trabajó con rapidez, asegurándose de que cada detalle estuviera en orden antes del inicio de la escena.
Cuando el proceso terminó, Ai acomodó un mechón de cabello con un gesto ligero y se puso de pie. Al dirigirse al set, recorrió el lugar con una mirada rápida, como si esperara ver a alguien en particular.
Los técnicos seguían con sus ajustes, el director revisaba el monitor y los asistentes organizaban los últimos detalles. Sin interrupciones, la actividad del rodaje seguía su curso, pero Ai no encontró a quien buscaba.
Sin decir nada, su expresión volvió a la calma y continuó su camino hacia el centro del set para recibir las indicaciones finales.
Poco después, otro auto ingresó al área de estacionamiento, deteniéndose con precisión en un espacio apartado.
La puerta del conductor se abrió primero. Una mujer bajó con movimientos tranquilos, ajustó la correa de su bolso y observó a su alrededor con una expresión serena.
Luego, una niña salió del asiento trasero. Caminaba en silencio, siguiendo a la mujer sin hacer preguntas. Tenía el cabello rojo, corto y bien peinado; sus ojos, del mismo color, recorrían el lugar con atención.
Vestía ropa sencilla, sin nada llamativo. Su forma de moverse era tranquila, casi demasiado para alguien de su edad.
Los presentes no tardaron en reconocerlas. La recién llegada era Kana Arima, la joven actriz infantil que interpretaría a la hermana menor del personaje de Ai en el episodio que estaban por grabar. A su lado, su madre mantenía una supervisión constante.
Ai se sintió feliz de ver a la pequeña pelirroja.
—Nos disculpamos por el retraso —anunció la mujer con cortesía impecable —El tráfico estaba terrible esta mañana.
Los miembros del staff intercambiaron miradas, pero mantuvieron el profesionalismo y las guiaron hacia la zona de preparación. El trabajo seguía su curso, aunque la atmósfera había cambiado ligeramente con su llegada.
Ai, tras recibir sus indicaciones, centró su atención en los ajustes finales. El equipo técnico verificaba iluminación y sonido antes de iniciar la primera escena.
Las grabaciones empezaron sin problemas. Las cámaras se posicionaron con precisión, ajustando el ángulo para capturar cada detalle de la toma. El director se inclinó ligeramente hacia el monitor, observando con atención mientras los camarógrafos calibraban los lentes y el equipo de sonido ajustaba la posición del micrófono boom sobre la escena.
Ai y Kana estaban listas. La iluminación fría resaltaba sus siluetas dentro del edificio semidesierto, dando el tono exacto para la atmósfera de peligro que el episodio requería.
—¡Preparados! —anunció el asistente de dirección.
Los técnicos hicieron un último ajuste en la posición de las luces, y los camarógrafos aseguraron la estabilidad de la toma. El set se sumió en un breve silencio antes de que la claqueta resonara con firmeza.
—¡Acción!
Ai sujetó la mano de Kana con fuerza, jadeando con visible agotamiento mientras atravesaban el pasillo. La cámara siguió el movimiento con una toma en steady cam, generando la sensación de urgencia en la persecución.
—¡No te detengas! —gritó, con la voz quebrada por el miedo.
Kana siguió corriendo, pero su respiración era inestable. El micrófono boom flotaba por encima de ellas, captando cada jadeo, cada paso acelerado sobre el suelo de concreto.
A lo lejos, una sombra cruzó la esquina, avanzando con paso lento pero amenazante. La cámara hizo un leve zoom, acercando la tensión sin necesidad de palabras.
Ai miró desesperadamente a su alrededor, buscando una salida. El foco de luz rebotaba sobre su rostro, resaltando la angustia en su expresión.
—Por aquí —susurró, jalando a Kana hacia una puerta lateral.
La cámara descendió levemente, capturando la acción desde un ángulo bajo, siguiendo el movimiento de sus pies mientras se apresuraban a abrir la puerta.
En el monitor, el director asintió con satisfacción antes de levantar una mano.
—¡Corte!
El ambiente del set cambió en segundos. Los técnicos reajustaron el equipo, los camarógrafos revisaron las tomas grabadas y el equipo de sonido verificó los niveles. Ai exhaló con calma antes de soltar la mano de Kana, permitiendo que la tensión de la escena se disipara poco a poco.
El director se acomodó frente al monitor, observando el resultado de la escena antes de dar la siguiente indicación:
—Vamos a preparar la próxima toma. Que llamen a los dobles.
Los asistentes se pusieron en movimiento, comunicándose con el equipo para organizar la escena de riesgo. Las luces fueron ajustadas, las cámaras reposicionadas y el sonido revisado antes de continuar.
Ai, al ver que aún quedaban unos minutos antes de empezar, se acercó a Kana con una sonrisa ligera.
—¿Qué te pareció? —preguntó con suavidad, procurando que la conversación fluyera con naturalidad.
Kana tardó un segundo en reaccionar, como si la pregunta la hubiera tomado por sorpresa. Sus ojos se desviaron brevemente hacia su madre antes de responder, con un tono contenido.
—Estuvo bien —murmuró —Has mejorado tus actuaciones.
Antes de que Ai pudiera seguir hablando, la madre de Kana intervino, colocando una mano sobre el hombro de la niña con un gesto ligero.
—Kana necesita concentrarse para la próxima escena —dijo con tono suave, pero con una firmeza que no invitaba a discusión —Me disculpo, señorita Hoshino, pero Kana debe prepararse para su siguiente toma.
Con esa sencilla frase, la conversación se cortó de manera natural, sin necesidad de una interrupción agresiva, pero dejando claro que Kana no tendría más espacio para hablar.
La mujer dirigió entonces su atención al director, acercándose con pasos calculados. Los miembros del staff intercambiaron miradas discretas al verla moverse en esa dirección.
Mientras eso ocurría, Miyako miró de reojo hacia Ai y, tras una breve pausa, le hizo una señal a Denki.
—Ve a conseguir algo de beber para Ai y para mí, por favor —pidió con tranquilidad.
Denki asintió sin decir nada y comenzó a caminar fuera del set.
Mientras el equipo terminaba los últimos ajustes, la madre de Kana ya conversaba con el director, exponiendo su caso con palabras cuidadosamente elegidas.
El director revisaba el guion con calma, analizando los detalles mientras los técnicos ajustaban las luces para la siguiente escena.
Ella se acercó con una sonrisa amable, aguardando el momento justo para intervenir.
—Director, antes de que continuemos —inició con tono tranquilo —quería hablar sobre la siguiente escena.
El hombre levantó la vista, atento.
—Sí, estamos organizando a los dobles para las tomas de acción —explicó sin rodeos —En unos minutos comenzamos.
La madre de Kana asintió con ligereza, fingiendo estar completamente de acuerdo, aunque pronto inclinó un poco la cabeza con un gesto medido.
—Entiendo la intención, pero Kana no necesita un doble —comentó con una seguridad que sonaba más a afirmación que sugerencia —Ha manejado escenas como estas antes y está preparada.
El director frunció ligeramente el ceño. A su lado, un asistente técnico desvió la mirada, incómodo.
—Es un procedimiento estándar para garantizar la seguridad de los actores —respondió con voz firme, aunque profesional —Todos los actores tienen un doble para estas tomas.
La mujer soltó una risa suave, como si se tratara de un malentendido.
—Oh, lo sé —dijo —pero esta escena no es tan complicada. Kana puede manejarla sin problemas. ¿Verdad, cariño?
Kana, que había permanecido cerca, enderezó la postura cuando su madre se dirigió a ella.
—Sí, puedo hacerlo —respondió con un entusiasmo cuidadosamente ensayado.
El director observó la escena en silencio por un momento. Sabía que la conversación se estaba volviendo delicada.
—La seguridad de los actores es nuestra prioridad —insistió —No podemos asumir riesgos innecesarios.
La sonrisa de la mujer no se alteró.
—Por supuesto, director, yo también quiero lo mejor para Kana —aseguró con suavidad —Pero confío en que su capacidad no será un problema.
Algunos miembros del staff intercambiaron miradas incómodas, pero nadie intervino de inmediato.
Ai, que había estado observando desde la distancia, frunció el ceño levemente antes de dar un paso al frente.
—Si la escena implica algún riesgo, es mejor seguir el procedimiento normal —comentó, procurando mantener un tono neutral.
La madre de Kana giró ligeramente el rostro hacia Ai, sin perder la compostura.
—Lo entiendo, señorita Hoshino —dijo con cortesía medida —Pero yo sé que mi hija puede hacerlo. Con todo respeto, esto es un asunto entre mi hija y yo.
Ai sostuvo la mirada por un momento, aunque era evidente que la decisión ya estaba tomada. Esa expresión firme en el rostro de la mujer le recordó fugazmente a su propia madre. Ai desvió la vista hacia Kana, sintiendo una creciente preocupación.
El director suspiró, cruzando los brazos con gesto tenso antes de hablar.
—Bien. Si hay cualquier inconveniente durante la grabación, detendremos la toma de inmediato.
La madre de Kana sonrió con satisfacción.
—Por supuesto, director. Confío en usted.
-∆-
El set estaba casi listo. Los encargados afinaban los últimos detalles, pero el ambiente seguía cargado de una tensión evidente. Varios miembros del staff intercambiaban miradas nerviosas mientras observaban de reojo la figura pequeña en el techo.
Los dobles de acción ya estaban en posición, listos para los ensayos. Uno de ellos hojeó de nuevo el guion, con el ceño fruncido, antes de levantar la vista hacia el director.
—¿La niña va a hacer la toma? —preguntó, con la inquietud reflejada en su voz.
El director soltó un breve suspiro.
—Sí —respondió de manera seca —Si llega a haber algún problema, detendremos la grabación.
Kana, en la parte alta del edificio, era atendida por el equipo de arneses. Permanecía en silencio, con la espalda recta y los ojos fijos en un punto impreciso. Ai la observaba desde abajo, con un nudo en el estómago que se tensaba más con cada minuto.
Un técnico de iluminación ajustó un reflector y se acercó con discreción al director.
—¿Está seguro de esto? —murmuró.
El director asintió en silencio.
La madre de Kana observaba desde su sitio con una expresión serena. No había ansiedad visible, solo un control constante sobre su postura. El único cambio era el leve endurecimiento en su mirada cuando dirigía la vista al equipo de seguridad.
—¡Todo en posición! —anunció el asistente de dirección.
El equipo se movió con rapidez, calibrando ángulos y asegurando posiciones. La doble de Ai se colocó en su sitio, sin apartar la vista de Kana, que ya se encontraba alineada para la escena.
El director levantó la mano tras un breve respiro.
—¡Acción!
Kana y la doble iniciaron la coreografía, siguiendo los pasos marcados. El viento, que al principio era leve, comenzó a soplar con ráfagas inestables. Las luces vibraban ligeramente; los cables se tensaban por momentos.
El rodaje seguía… hasta que el clima cambió de nuevo.
Una ráfaga más fuerte golpeó la estructura. Kana trató de estabilizarse, pero dio un paso mal calculado. Su pie se resbaló apenas un centímetro fuera de la marca. Lo suficiente.
—¡Cuidado! —gritó una voz desde abajo.
El arnés principal se tensó de golpe. Uno de los cables vibró como cuerda al borde de romperse. Un sonido seco —casi imperceptible, pero real— atravesó el aire: una de las fibras comenzaba a desgarrarse.
Kana se aferró al cable secundario con ambas manos. La tensión era visible en sus dedos. Su respiración era irregular. El sistema de seguridad chirrió.
Ai intentó avanzar, pero Miyako la detuvo de inmediato.
—No puedes hacer nada, Ai —dijo con firmeza.
El resto del equipo empezó a moverse. Un técnico subía por la estructura. Otro intentaba acceder al sistema de poleas. Nadie gritaba órdenes. Todos actuaban. Pero no lo suficientemente rápido.
El cable restante ya no resistía.
Primero se alargó más de lo previsto. Luego sonó un chasquido. Después otro.
Como un hilo que pierde la tensión... y se rompe con un tirón final.
Kana cayó. Su grito cortó el aire.
Y alguien salió de la nada. Emergió desde el costado del edificio con un salto potente, cruzando el espacio entre estructuras sin aviso. En un solo movimiento, atrapó a la niña en el aire.
El aterrizaje fue limpio. Cayó con una rodilla en el suelo, acunándola entre sus brazos. El impacto resonó en el piso del set como una nota final.
Kana temblaba. Aún llorosa, abrió los ojos y se encontró con los de su salvador: Denki, quien la miraba con ojos serios, atentos y genuinamente preocupados.
El set quedó en silencio por unos segundos más. Nadie sabía cómo reaccionar. Solo cuando uno de los técnicos aplaudió por reflejo, la tensión pareció romperse. Pronto lo siguieron otros, hasta que los aplausos se volvieron una ovación espontánea.
El director se pasó una mano por el rostro y soltó un largo suspiro de alivio.
Denki se levantó despacio, todavía con Kana en brazos, antes de depositarla con cuidado en el suelo.
—...Gracias —murmuró ella, en un susurro apenas audible.
Él asintió en silencio. Cuando Kana finalmente quedó de pie, sacudió su ropa con torpeza, como si quisiera olvidar que la escena había sido real.
Los paramédicos corrieron hacia ellos para evaluar su estado, enfocándose primero en la pequeña.
Ai y Miyako se acercaron, pero Kana se giró antes de que pudieran decir algo, deseando terminar con el tema lo más rápido posible.
—¡Estoy bien! —dijo con firmeza.
Los encargados de primeros auxilios terminaron la evaluación, confirmando que no tenía lesiones visibles.
La tensión en el set seguía latente, aunque el equipo comenzaba a reorganizarse mientras el impacto del accidente se asentaba.
Ai dio un paso adelante, finalmente logrando acercarse a Kana.
—¿Segura que estás bien? —preguntó en un tono más suave, su preocupación aún evidente.
Kana evitó su mirada, pero asintió brevemente.
Mientras Ai hablaba con la niña, su madre intentó acercarse también, pero el director se interpuso antes de que pudiera hacerlo. Su expresión distaba de ser neutral; había molestia en su mirada.
—Esto es exactamente por lo que me negué a que hiciera escenas de riesgo —soltó, sin ocultar su frustración.
La respuesta de la mujer no tardó, y su tono adoptó una mezcla de defensa e indignación.
Aunque la discusión no se oía con claridad, su intensidad crecía con cada frase, generando incomodidad entre los que aún estaban presentes en el set.
Los técnicos intercambiaron miradas tensas; algunos desviaron la vista hacia su equipo, aunque nadie pudo ignorar la confrontación.
Finalmente, el director soltó aire despacio, asegurándose de controlar su propio tono antes de hablar:
—Las grabaciones quedan suspendidas por hoy —anunció con firmeza.
Algunos miembros del equipo mostraron alivio inmediato; otros permanecieron en silencio, procesando la decisión.
—Todos necesitamos un momento para respirar —añadió, con un tono más contenido pero sin ceder autoridad.
Era un cierre definitivo. Nadie intentó discutirlo.
La madre de Kana apretó la mandíbula y desvió la mirada, visiblemente molesta.
Ai seguía observando a la niña. Notaba cada gesto, cada microexpresión, mientras Kana se mantenía en silencio.
El staff comenzó a recoger el equipo. El sonido metálico de los rieles, los estuches y los cierres desplazó la tensión, pero no la eliminó.
Denki se quedó quieto a un lado, la mirada más seria de lo habitual. Aún sentía el peso del momento en su cuerpo, su mente repasando cada detalle. A unos metros, Ai seguía hablando con Kana, con un tono ligero que intentaba distraerla.
Denki captó algunas palabras, pero no les prestó atención.
En su lugar, se acercó lentamente a la madre de Kana. Ella hablaba por teléfono, sin intentar moderar el tono.
—¿Crees que exagero? ¿De verdad? Porque lo único que pasa aquí es que, en lugar de estar apoyándola, estás usando esto como excusa para decir que todo lo que he hecho por ella fue un error.
Denki frunció el ceño, sin mirarla directamente, pero sin poder ignorar lo que escuchaba. La voz de la mujer no tenía matices de angustia, solo de control. No hablaba como una madre afectada.
Denki apretó la mandíbula y los puños, sintiendo la irritación crecer dentro de él. No se trataba del bienestar de Kana. No era preocupación. Era otra cosa. Por un instante, pensó en hacer algo, pero no como Denki Kaminari, pensó en que, al terminar su trabajo y regresar a casa su alter ego podría hacerle una visita a la señora y darle una valiosa lección. Tal vez podría hacerle ver a la mujer lo que realmente estaba haciendo ella.
La descartó al instante.
Exhaló con fuerza, cerrando los ojos por un momento antes de recomponerse. No era lo correcto. No sería heroico.
—(Una niña como ella no debería estar pasando por cosas como estas) —pensó, con rabia contenida.
-∆-
El auto avanzaba por la carretera. El ambiente era más silencioso de lo habitual.
El siguiente compromiso en la agenda la esperaba, pero Ai no podía dejar de pensar en la niña. Miraba por la ventana, ausente, mientras su mente seguía en la pequeña Arima. Su madre se la había llevado, y no podía sacar de su mente esa mirada cargada de molestia.
Denki mantenía una mano en el volante, la otra sobre la puerta. Sus pensamientos estaban lejos de la ruta frente a él.
Miyako, en el asiento del copiloto, revisaba detalles en su teléfono, aunque de vez en cuando echaba un vistazo a Ai por el retrovisor.
El sonido del motor llenaba el silencio entre ellos. Ai exhaló lentamente y se recargó contra el respaldo.
—Kana estará bien, ¿no?
No se lo dijo a nadie en particular. Era solo un pensamiento que se escapó en voz alta.
—No te preocupes —soltó Denki de repente—. No le pasará nada —agregó —(Realmente espero que no)
El trayecto hacia la ciudad siguió tranquilo. Denki respetó los límites de velocidad, los semáforos, y le cedió el paso a un grupo de niños de preescolar. Los pequeños, al cruzar, levantaron la mano en señal de agradecimiento.
Él respondió con una sonrisa, y continuó su camino.
Minutos después, ya estaban cerca de su siguiente destino.
—Ai, estamos cerca —avisó Miyako —Tu clase de entrenamiento comienza en quince minutos.
El recordatorio sacó a Ai parcialmente de sus pensamientos. Denki miró por la ventana: el edificio al que se dirigían era discreto, sin anuncios llamativos, pero lo suficientemente profesional como para saber que nadie entraba allí a jugar.
Kaminari estacionó en el mejor lugar disponible y apagó el motor. Ai se acomodó el cabello antes de bajar del auto.
—¿Segura de que quieres hacer esto? —preguntó Miyako con calma.
—Por supuesto —respondió Ai sin dudar —Es algo que debería haber empezado hace tiempo.
—Entonces hagámoslo. Si te ayuda, valdrá la pena.
Ai sonrió antes de dirigirse al edificio, dejando a Miyako y a su guardaespaldas solos en el auto.
—Te ves muy tranquilo —comentó Miyako —¿No te preocupa que algún día ya no te necesite?
—Esto le va a servir —respondió él —Que sepa defenderse por su cuenta es lo mejor. Yo soy bueno en combate… pero no soy invencible.
Además —agregó con una sonrisa —Ai es más fuerte de lo que cree. Y no hablo solo de fuerza física.
Eso captó la atención de Miyako. Pero antes de que pudiera decir algo, la voz de Ai irrumpió desde la entrada.
—¡Oigan! ¿Van a venir o no? ¡No querrán perderse mis súper movimientos! Jajajaja.
Ai agitaba la mano, esperándolos. Denki soltó una sonrisa leve y sacudió la cabeza.
—Tiene energía de sobra.
—No se puede negar —suspiró Miyako, siguiéndola.
El interior del gimnasio tenía un aire más denso. Golpes secos contra sacos de entrenamiento marcaban el ambiente. Ai se detuvo un instante, escaneando el lugar con la mirada. El instructor se acercó de inmediato para darle indicaciones. Después de cambiarse, fue guiada al área de práctica.
Comenzaron con lo básico.
—Primero trabajaremos tu postura y equilibrio —indicó el entrenador.
Ai ajustó la posición de sus pies. Se concentró. Siguió cada instrucción al detalle.
Denki y Miyako observaron desde un costado, sin intervenir. Los primeros movimientos fueron simples, pero exigían atención. Ai lo entendió rápido: esto no era simbólico… requería disciplina.
Siguieron técnicas sencillas pero efectivas. El tiempo pasó sin que lo notaran.
Al final de la sesión, Ai jadeaba por el esfuerzo, pero su expresión hablaba por sí sola: satisfacción.
—Nada mal para tu primer día —comentó el instructor con una leve sonrisa.
Ai respondió con otra, aún recuperando el aliento.
—En la próxima clase, lo haré mejor.
El entrenador asintió. Miyako respondía un mensaje de Ichigo cuando alzó la vista y notó cómo Denki observaba a Ai.
Era una mirada serena, de orgullo silencioso.
Nada en su expresión indicaba interés fuera de lugar. No era como la forma en que otros la miraban.
Era respeto. Y eso decía todo.
Una vez terminado el entrenamiento, Ai se secó el sudor con una toalla y bebió un poco de agua. Sus músculos estaban tensos, pero el esfuerzo había valido la pena.
Cuando recuperó energía, se dirigió a los vestidores para una ducha rápida mientras Denki se quedó cuidando la entrada. Minutos después, Ai salió con ropa limpia y el cabello aún algo húmedo. Se veía más serena.
El viaje de regreso fue tranquilo. En el asiento trasero, Ai apoyaba la cabeza contra la ventanilla mientras revisaba su teléfono; el sol descendía poco a poco, tiñendo el cielo de naranja. Durante un par de horas más, cumplió con reuniones breves, revisó tareas pendientes y compartió un momento de descanso.
Ya por la noche, Ai descansaba en el sofá de la oficina de Ichigo, jugando con sus hijos. La calidez de los mellizos le devolvía energía, incluso después de un día tan intenso. Su risa resonaba suave, ligera… pero sus pensamientos todavía volvían, una y otra vez, a lo ocurrido horas antes.
-∆-
Kaminari y Ai estaban en la azotea de la agencia, el lugar se había convertido en el sitio perfecto para despejarse después de un día largo. Siempre van ahí para hablar un rato. Esa noche, el cielo estaba despejado y las luces de la ciudad brillaban a lo lejos, creando un ambiente tranquilo.
Ai estaba mirando la ciudad mientras el viento suave le acariciaba el cabello. Denki estaba de pie a su lado, ambos recargados en la barandilla.
—Sabes, esto es como una escena de anime —dijo Denki, sonriendo burlonamente —La azotea, el viento... solo falta que aparezca la presidenta del consejo estudiantil. —Ai se rió —Bueno, pensándolo bien, esto es más como la versión adulta de eso.
—Supongo que sí —dijo Ai de una manera muy tranquila —Estar aquí hace que olvides el estrés del día
Denki asintió ante su respuesta. Después ambos se quedaron callados por un momento.
—¿Qué te gusta hacer en tus días libres? —preguntó Ai con curiosidad, rompiendo el silencio.
—Me gusta trabajar en mis autos, les hago algunas modificaciones, pequeñas —respondió él —Eso o salir a dar una vuelta en mi motocicleta —
—Ya veo —dijo ella —¿También haces trabajo de superhéroe? —
—¿A qué te refieres? —preguntó él.
—Hay varios videos de ti en internet, te han captado ayudando a varias personas —Ai sacó su teléfono mostrando un vídeo de él ayudando a una niña a bajar su gato de un árbol.
—Eso no es gran cosa... —fue interrumpido cuando Ai deslizó la pantalla mostrando más videos.
En uno, cargaba a un hombre ya anciano sobre su espalda mientras subía una larga escalera al mismo tiempo que llevaba una bolsa cargada en sus manos, en otro detenía a un ladrón fingiendo chocar con él, el último video que Ai le mostró fue cuando salvó a una niña de un edificio en llamas
—Arriesgas tu vida por los demás sin pedir nada a cambio, ¿Que te motiva a hacer eso? —Ai realmente sentía mucha curiosidad.
—Verás —respondió Denki —mi padre me enseñó una valiosa lección hace tiempo: si puedo hacer algo bueno por los demás, tengo la obligación moral de hacerlo, de eso se trata la vida, no de decisiones de responsabilidades —al decir esas palabras, el rubio se sintió un poco hipócrita.
El sabía que podía hacer más, pero el temor al rechazo aún estaba en él. Aún con Melissa expuesta ante el mundo... un momento, Melissa, la había olvidado debido a todo el trabajo, la buscará después.
Mientras tanto, desde la perspectiva de Ai, la sinceridad de Denki no dejaba de sorprenderla. De hecho, sentía envidia. Él podía expresarse sin problemas, sin necesidad de mentir. A diferencia de ella.
Ai suspiró, rompiendo el silencio.
—Denki, ¿alguna vez has sentido que no eres digno de ser amado? —preguntó ella con voz temblorosa.
Denki la miró confundido por la pregunta.
—No entiendo, ¿Por qué preguntas eso? —
Ai bajó la mirada, jugando nerviosamente con sus dedos.
—A veces siento que soy una mala persona, que no merezco lo que tengo —dijo ella —Muchas veces quisiera haber lo mismo que tú, ojalá algún día pudiera expresar mis sentimientos de una manera sincera como la tuya— agregó Ai.
—¿Quieres expresarle esos sentimientos a tus hijos, verdad? —preguntó Denki sin pensar en sus palabras..
Ai se sorprendió al instante.
—¿Qué? ¿Cómo... cómo lo sabes? —tartamudeó asustada.
Denki se dió cuenta de lo que había hecho. Suspiró y se encogió de hombros sabiendo que era imposible dar vuelta atrás.
—Fue...sencillo notarlo —respondió él, tratando de ser cuidadoso con sus palabras —Mira, yo no soy nadie para juzgarte, tendrás tus razones para ocultarlo y lo comprendo, creeme —dijo tranquilamente.
—Pero...¿Có-cómo lo descubriste? —Ai volvió a preguntar.
—Bueno, es sencillo, no necesito dar una extensa explicación, Ruby es la más parecida a ti, es una versión pequeña de ti —respondió él mirándola a los ojos —Los gemelos tienen rasgos más similares a los tuyos, no comparten ningún parecido con el presidente o su esposa
Ai se sorprendió por la observación de Denki, pero no pudo negar la verdad. Estaba en shock, realmente no sabía qué hacer ahora después de esta revelación.
—¿Desde cuándo lo sabes? —preguntó Ai, intentando mantener la calma.
—Desde el día que me contrataron —respondió Denki.
Ai se quedó en silencio, procesando las palabras de Denki.
—Descuida. No diré tu secreto. Lo he guardado por tanto tiempo y te juro por mi vida que no lo diré —dijo Denki, con un tono de voz suave y calmado.
Ai lo miró un momento y después suspiró.
—Supongo que ya no tiene caso ocultarlo— fue lo único que respondió.
Denki suspiró y se sentó también, a una ligera distancia de Ai.
—Mi misión es protegerte, a ti y a tu familia. Si revelara tu secreto estaría exponiéndote a un grave peligro —contestó
Ai lo miró fijamente.
—Yo... Confío en que lo harás—dijo Ai —gracias
—No es nada —respondió él
Ai se quedó mirando a Denki unos segundos más, como si intentara entender hasta qué punto realmente la conocía. Luego desvió la mirada y se puso de pie sin decir palabra. La conversación la había dejado expuesta, más de lo que esperaba. Demasiado.
—Necesito un momento —dijo con calma, sin enojo —Voy a bajar primero. Quiero estar sola… aunque sea un rato.
Denki asintió, sin presionarla.
Ai se alejó lentamente, sin mirar atrás. La puerta metálica se cerró con un leve chasquido detrás de ella, dejando la azotea en silencio.
Denki suspiró y poniendose de pie, se apoyó en la barandilla de la azotea, mirando hacia la ciudad mientras encendía un cigarrillo. De repente, un cuervo graznó cerca de él, haciendo que volteara hacia la fuente del sonido. Cuando lo hizo, vio a una niña pequeña de pie frente a él, con cuervos dispersos por el lugar. La niña sonrió y se miró fijamente a Denki.
La niña se sentó junto a Denki en la barandilla de la azotea, mirando hacia la ciudad con una expresión pensativa. Denki la miró sintiendo una extraña sensación.
—Es un buen lugar para pensar —dijo la niña, sin mirar a Denki.
Denki asintió, aunque no se sentía tranquilo con la presencia de la más joven. Denki se preguntó cómo ella había llegado a la azotea sin que nadie se diera cuenta.
La niña siguió mirando hacia la ciudad por un momento, para después enfocar su atención en Denki. Él podía jurar que había visto un destello de algo en sus ojos, algo que lo hacía sentir como si estuviera siendo estudiado.
Sus instintos le decían que había algo especial en ella, algo que no podía explicar. Así que, con una voz cautelosa, preguntó:
—¿Puedo ayudarte?
La niña lo miró con una expresión seria, sin sonreír. Por un momento, Denki pensó que no iba a responder, pero luego dijo:
—No, no necesito ayuda
—Entonces, ¿Qué estás haciendo aquí? —preguntó Denki, intentando mantener su voz neutral.
—Estoy interesada en ti —dijo la niña con su voz directa.
—Lo siento, pero eres demasiado joven para mí —Denki sonrió ligeramente
La niña lo miró con una expresión seria, sin sonreír.
—No me refiero a eso —dijo. —Estoy interesada en tus habilidades, se lo que puedes hacer
—Oh, mis habilidades —dijo con una sonrisa. —Bueno, soy un buen guardaespaldas. No el mejor, pero doy mi mayor esfuerzo
La niña lo miró con una expresión seria.
—No esas habilidades, "señor del rayo" —dijo. —Tus otras habilidades
Denki se sintió sorprendido por la respuesta de la niña.
—¿Cómo sabes sobre... mis habilidades? —preguntó Denki, intentando mantener la calma.
La niña lo miró con una expresión seria.
—Tengo mis fuentes
Al decir esto, la niña miró hacia los cuervos que la rodeaban, y uno de ellos graznó suavemente, como si estuviera respondiendo a su mirada. Denki se sintió un escalofrío al recordar el incidente en su departamento, cuando un cuervo había aparecido en su ventana y lo había mirado fijamente antes de volar.
—¿Qué es lo que quieres de mí?
La niña sonrió ligeramente, y su expresión se volvió más enigmática.
—Quiero entenderlos —dijo. —Me provoca una enorme curiosidad el poder que fluye dentro de ustedes
—(¿Ustedes?) —pensó Denki mientras se ponía en guardia, con una expresión expresión seria.
La niña lo miró con una sonrisa ligera.
—Las personas de este mundo no tienen habilidades como las suyas —dijo —No eres solo tú, también está esa chica rubia que puede volar, ¿Sabes a quién me refiero, cierto?
Denki frunció el ceño, entendiendo que esa niña se refería a Melissa.
La niña se rió suavemente.
—No te preocupes, Kaminari. No te voy a hacer nada. Al menos, no yo.
—¿Qué quieres decir con "al menos, no yo"? —preguntó Denki con su voz llena de desconfianza. —¿Quién querría hacerme daño y por qué?
—Las personas que buscan respuestas suelen encontrar problemas —dijo la niña, su mirada seria. —Y hay algunas personas que no quieren que descubras la verdad.
Luego, la niña sonrió, los cuervos alzaron el vuelo mientras graznaban, lo que hizo que Denki se cubriera el rostro con sus brazos, al bajarlos, la niña ya no estaba. La mirada de Denki se dirigió a todos lados, pero ya no había ningún rastro de la niña.
-∆-
Después de un rato, Denki salió del edificio de "Strawberry Productions" y se dirigió a su auto en el estacionamiento. Subió a su auto, ajustó el espejo retrovisor y sacó su teléfono para conectarlo al cargador. Luego, intentó encender el motor, pero no respondió.
—¿Qué pasa? —se preguntó frunciendo el ceño —Tch, vamos amigo, arranca
Intentó encender el motor de nuevo, pero nada. Se dio cuenta de que algo estaba mal. Dejó su teléfono en el tablero y salió del auto para investigar.
—Esto no puede ser peor
Se acercó a la parte delantera del vehículo y abrió el cofre. Se inclinó para examinar el motor, buscando algún signo de problema. Pero antes de que pudiera ver algo, sintió un golpe fuerte en la parte trasera de la cabeza, después de eso, todo se volvió oscuro.
° Edificio De La Revista Spectrum °
Melissa se recostó en su silla, se encontraba revisando el artículo que estaba escribiendo en su computadora. La oficina estaba en silencio, excepto por el sonido de los teclados y el zumbido de las luces fluorescentes. Faltaban veinte minutos para las nueve, y la mayoría de sus compañeros habían salido hace horas, pero Melissa y un pequeño grupo se habían quedado para avanzar en sus respectivos trabajos.
Su compañera de al lado, Ichika, se acercó a su escritorio para llamar su atención.
—Hey, Melissa, ¿puedes echarle un vistazo a esto? —preguntó, mostrándole su pantalla.
Melissa asintió estirando los brazos sobre su cabeza mientras se levantaba de su asiento, después se inclinó hacia el lugar de su compañera, para revisar el artículo. Melissa leyó el borrador con mucha atención, hasta que se detuvo en una de las fotos y sus ojos se abrieron ante la sorpresa. Reconocía a la persona que estaba junto a la más famosa idol de Japón. La había visto una vez en su mundo, pero no había olvidado su rostro. En ese tiempo, era uno de los estudiantes de la clase de héroes que visitó la I-Island.
—¿Qué te parece? —dijo Ichika —Nuestro equipo de fotografía siguió a Ai y consiguió estás fotos exclusivas
Melissa sintió una alegría interna. Finalmente, un rostro conocido. Después de tanto tiempo en ese mundo, creyendo que estaba sola, había encontrado a alguien. La emoción la invadió, sentía unas enormes ganas de festejar, pero decidió contenerse. No quería que los pocos compañeros de trabajo que quedaban en el piso creyeran que perdió la cabeza.
Ichika volvió a llamar la atención de Melissa.
—¿Qué te parece cómo está quedando mi artículo? —preguntó.
Melissa se sintió un poco culpable por no haber respondido antes.
—¡Oh sí! Lo siento jejeje. La verdad, Ichika, creo que está quedando muy bien —dijo sinceramente.
—Gracias
Melissa asintió y regresó a su propio escritorio. Pero, en lugar de seguir adelante con su trabajo, abrió su navegador y escribió el nombre del rubio que afortunadamente recordaba, pero no encontró mucha información sobre él. En su lugar encontró varios artículos periodísticos donde aparecía junto a Ai. Siguió consultando más información, hasta que finalmente encontró lo algo interesante y útil: el lugar donde podría encontrarlo.
Melissa ingresó el nombre del lugar y sintió un escalofrío de emoción cuando vió la dirección de la agencia de talentos "Strawberry Productions". Sonrió para sí misma mientras apartaba la vista su computadora.
Revisó la hora: faltaban diez minutos para las nueve. Si se apresuraba, podría llegar a tiempo antes del cierre del lugar para hablar con él. Se levantó de su silla y tomó sus cosas mientras se despedía de sus compañeras, después se dirigió hacia los ascensores, dispuesta encontrar a Kaminari.
° Regresando Con Kaminari. Ubicación: Desconocida °
Denki empezó a recobrar la conciencia, lo primero que sintió fue un tirón incómodo en los hombros. El dolor punzante bajaba recorría desde sus brazos hasta sus manos. Algo frío y metálico le sujetaba las muñecas, apretándolas con fuerza. Abrió los ojos, parpadeando contra la oscuridad, y el vértigo lo golpeó al darse cuenta de que no estaba en el suelo, sino suspendido en el aire.
Movió los pies, buscando apoyo, pero todo lo que encontró fue aire. Las cadenas que lo sujetaban se sacudieron ligeramente con su movimiento, haciendo eco en la habitación vacía. Giró la cabeza, tratando de orientarse, pero lo único que podía ver era la tenue luz de un foco parpadeante en el techo.
Un sujeto claramente desconocido para él noto que había despertado y se acercó.
—Vaya, vaya, el bello durmiente acaba de despertar. Nos dijeron que estás investigando algo que no es de tu incumbencia —dijo —Sabes, hay alguien que no le agradan las personas como tú —dijo con su voz baja y amenazante —Idiotas que se atreve a investigar cosas que no debería
Denki se mantuvo en silencio, con su mirada fija en el desconocido. Su mente trabajaba a toda velocidad, buscando una forma de escapar de la situación. Pero por ahora, se limitó a escuchar.
El sujeto se rió, era una risa fría y sádica. Tomó a Denki por sorpresa dándole un golpe en el pecho sacándole el aire de los pulmones y haciéndole escupir saliva.
—No te preocupes, no vas a sufrir mucho. Solo será un pequeño procedimiento, y luego estarás fuera de nuestra vista...para siempre
Intentó patearlo, pero no consiguió nada. El mercenario se rió de nuevo, y Denki sintió un escalofrío recorrer su espalda.
De repente, otro sujeto enmascarado que entró al lugar con una pequeña caja metálica, la dejó en el suelo y sacó una pequeña caja de su bolsillo y la abrió. Dentro había una jeringa llena de un líquido claro.
—Cálmate, este es solo un sedante especial —dijo el sujeto. —Te ayudará a relajarte mientras nuestro cliente viene a comprobar que te tenemos
El mercenario se acercó a Denki con la jeringa, y le administró el sedante, pero Denki apenas sintió un ligero pinchazo. Luego, se retiró y miró al rubio con expectación. Su cuerpo comenzó a procesar el sedante de inmediato, utilizando su metabolismo para neutralizar el efecto.
Sintió un ligero mareo, pero su mente siguió clara. Sabía que tenía que actuar rápido, antes de que los mercenarios se dieran cuenta de que el sedante no había tenido efecto. Sin embargo, los mareos no le permitían pensar con claridad.
—¿Cuánto tiempo tardará en hacer efecto? —preguntó él otro encapuchado.
—Un par de minutos maximo —respondió el primer mercenario —Pero no debería tardar mucho. La dosis que le dí es más potente
Pero pasaron varios minutos, y Denki no mostraba ningún signo de debilidad. Los mercenarios se miraron entre sí, confundidos.
_¿Qué pasa? —preguntó el segundo mercenario. —Debería estar inconsciente desde hace mucho —
—No lo sé —respondió el primer mercenario. —Pero vamos a tener que hacer algo rápido. No podemos dejar que siga consciente, nuestro cliente ya viene y este imbécil no tiene permitido verlo
Mientras los secuestradores discutían, Denki dejó de sentir los mareos e intentó pensar a toda velocidad, buscando una forma de escapar. Y entonces, se le ocurrió la idea: utilizar su poder para neutralizar a sus captores, pero había un problema, ¿Cómo se iba a liberar de las cadenas? Podría derretirlas generando el suficiente calor con su electricidad, solo había un pequeño obstáculo, el metal líquido y ardiente caería sobre él.
Miró a la ventana del lugar, intentando adivinar donde se encontraba. Miró a los mercenarios, que estaban distraídos discutiendo sobre qué hacer con él.
—¡Claro! ¿Por qué no lo pensé antes? Jajajaja —eso no era buena señal —Pero antes voy a divertirme un poco
Una serie de golpes cayeron sobre su cuerpo, uno tras otro, con una fuerza brutal. Kaminari no gritó, pero las expresiones de su rostro dejaban ver que sufría cada impacto. Su verdugo lo notó y aumentó la fuerza en en sus golpes sin borrar esa sonrisa sádica de su rostro.
° De Vuelta Con Melissa °
Melissa llegó a "Strawberry Productions" cuando ya estaba cerrando. La recepcionista estaba recogiendo sus cosas y apagando las luces.
—Lo siento, no podemos atenderle —dijo la recepcionista, mirando a Melissa con una expresión de disculpa —Si necesita algo con gusto le atenderemos el día de mañana
—Disculpe, solo estoy buscando a alguien, se llama Denki Kaminari. ¿Podría decirme si está aquí? —preguntó Melissa.
La recepcionista negó con la cabeza.
—Lo siento, el señor Kaminari ya se fue hace un momento —contestó mientras se ponía su abrigo.
Melissa se sintió frustrada. Había llegado demasiado tarde.
—¿Sabe si alguien más podría ayudarme? ¿Alguien que sepa dónde vive? —preguntó.
La recepcionista dudó por un momento antes de responder.
—Puede consultar al presidente Saitou o a su esposa, en un momento bajarán—contestó.
Melissa asintió, agradecida por cualquier ayuda que pudiera obtener. La recepcionista tomó sus cosas y se retiró amablemente.
Unos minutos después, Miyako llegó al primer piso en dirección a la salida, pero se detuvo.
—¿Puedo ayudarla en algo señorita? —preguntó Miyako, notando la presencia de Melissa.
—Estoy buscando a Denki Kaminari —respondió Melissa.
Miyako pensó por un momento antes de responder.
—Creo que Kaminari ya se fue hace un rato —dijo.
—Oh, si, eso me dijo la recepcionista —respondió Melissa.
—Aunque... tal vez está en el estacionamiento —añadió Miyako —¿Quiere que la acompañe al estacionamiento?
Melissa asintió, agradecida por la oferta. Sin perder más tiempo, ambas se dirigieron hacia el estacionamiento.
Al llegar, Miyako reconoció el auto de Denki, pero él no estaba allí. Miyako se sintió inquieta y preocupada.
Miyako se detuvo frente al auto de Denki, mirándolo con una expresión de preocupación.
—¿Está segura de que estaría aquí? —preguntó Melissa, mirando alrededor del estacionamiento.
Miyako miró en todas direcciones.
—No...no está. Eso es extraño. Kaminari siempre se va en su auto después del trabajo —dijo Miyako, frunciendo el ceño.
Melissa se sintió un poco incómoda. No sabía qué decir para tranquilizar a Miyako.
—¿Cree que algo malo le haya pasado? —preguntó Melissa, intentando sonar lo más calmada posible.
Miyako se empezó a sentir preocupada.
—No lo sé. Pero voy a llamar a su teléfono para ver si responde —dijo sacando su teléfono móvil.
Melissa se quedó mirando mientras Miyako marcaba el número de Denki. Después de unos momentos, se escuchó el sonido del teléfono de Denki dentro del auto.
Miyako y Melissa se miraron entre sí, sorprendidas.
Melissa se acercó al auto y revisó el motor.
—Algo no anda bien —dijo Melissa, frunciendo el ceño.
Miyako se quedó mirando a Melissa con una expresión de preocupación.
—¿Qué significa eso? —preguntó Miyako.
Melissa frunció el ceño, observando algo en el vehículo.
—Alguien saboteó el motor del auto —dijo Melissa, después se detuvo por un momento, pensando —¿Tienen cámaras de seguridad? —preguntó —Tal vez puedan ayudarnos a descubrir qué pasó
—Sí, tenemos cámaras de seguridad en todo el edificio y el estacionamiento —dijo Miyako —Podemos revisar las grabaciones para ver si podemos encontrar alguna pista sobre lo qué pasó.
Miyako y Melissa regresaron al interior del edificio, decididas a encontrar respuestas.
—Voy a hablar con mi esposo —dijo Miyako —Él puede ayudarnos a revisar las grabaciones de las cámaras de seguridad.
Melissa asintió, tomó el teléfono de Kaminari y corrió siguiendo a Miyako hasta la oficina del presidente Saitou. La mujer mayor no dejaba de sentirse preocupada, que alguien tan confiable como él desaparezca sin explicación alguna no era una buena señal. Una enorme angustia inundaba su pecho. Cuando llegaron a la oficina del presidente, ni siquiera se tomó la molestia de tocar la puerta, simplemente la abrió de golpe y soltó la noticia.
—Ichigo, tenemos un problema —dijo Miyako mientras iba entrando —El auto de Denki está en el estacionamiento, pero él no está por ninguna parte —
El presidente Saitou se levantó de su silla, preocupado. Ai, que también estaba ahí dejó caer su teléfono al oír lo que dijo Miyako.
Mientras tanto, en el lugar donde Denki había sido llevado, él se encontraba en el suelo casi inconsciente, su nariz y sus labios derramaban sangre, tenía varios moretones en casi todo el cuerpo y las costillas le dolían por las patadas que recibió, le era muy doloroso respirar. Frente a él, estaba su verdugo, cansado y sudando después de haberlo usado como saco de boxeo.
° Algunas Semanas Atrás °
Denki estaba trotando por el parque, concentrado en la música de sus auriculares. No estaba prestando atención a su entorno, solo seguía su ritmo.
Más adelante, Beatrix Amnerhauser, una joven de cabellera rubia y origen alemán, caminaba junto a su grupo de amigos. Akira y Kencho discutían algo con entusiasmo, mientras Shizuka soltaba un comentario con tono despreocupado, haciendo que los tres intercambiaran miradas divertidas.
Las risas ocasionales, los gestos exagerados de Kencho y la expresión relajada de Shizuka dejaban claro que estaban disfrutando el momento.
Estaban tan metidos en su plática que nadie notó que Denki se acercaba corriendo hasta que fue demasiado tarde. Cuando Kaminari giró en la esquina, ni él ni Beatrix se dieron cuenta del otro hasta que chocaron.
—¡Whoa–!
El impacto hizo que ambos rubios cayeran en direcciones opuestas, directamente al suelo, desorientados por un segundo.
Beatrix fue la primera en reaccionar, sacudiéndose un poco antes de mirar a la persona que la impactó.
Denki, todavía recuperándose el golpe, la observó y no pudo evitar confundir a la chica.
—¿Eh? ¿Melissa?
Beatrix reaccionó confundida, parpadeando un par de veces antes de inclinar la cabeza ligeramente. No tenía idea de quién era esa persona mencionada.
—¿Perdón? ¿Quién? —preguntó ella, notándose su acento extranjero.
Kencho y Akira intercambiaron una breve mirada antes de encogerse de hombros por un momento, mirando la escena. Shizuka, en cambio, reaccionó de inmediato y se apresuró a ayudarla. Se inclinó hacia Beatrix, ayudándole a ponerse de pie.
—¿Estás bien? —preguntó con un tono que, aunque calmado, dejaba ver su preocupación.
Denki tardó un segundo en reaccionar, sacudiéndose antes de corregirse.
—Oh, entschuldigen Sie, ich habe Sie mit jemand anderem verwechselt | Oh, disculpe, le confundí con otra persona.
Beatrix se sorprendió al escuchar su alemán, sin notar ningún acento en su pronunciación.
—¿Tú... hablas alemán?
Denki asintió y Beatrix le ofreció la mano para ayudarle. Una vez que él estuvo de pie, miró rápidamente a los demás y se disculpó por el choque.
—Lo siento... por el accidente, estaba distraído.
Sin decir más, se ajustó los auriculares y siguió trotando, dejando a Beatrix ligeramente sorprendida.
Notes:
Edición terminada a las 23:59.
Si hay algún fallo por favor díganme.
Chapter 9: Complicaciones. Parte 2
Chapter Text
El ambiente en la oficina del presidente Saitou seguía tenso. Ai estaba claramente afectada por la noticia, con su mirada fija en el suelo, intentando procesar lo que acababan de decirle. Miyako, en cambio, se mantuvo más serena, enfocada en obtener información útil.
—Puedo preguntar —dijo Miyako, volviendo su atención a la rubia —¿cómo conoces a Kaminari?
Melissa sintió un pequeño nudo en la garganta antes de responder, eligiendo cuidadosamente sus palabras.
—Oh, bueno... nos conocimos en una exposición sobre tecnología —respondió —Un tiempo después, por casualidad fui transferida a la misma escuela que él y bueno, nos convertimos en compañeros de clase y... simplemente nos caímos bien.
Fue una explicación vaga, pero convincente, excepto para Ai, ella, siendo una experta en las mentiras, supo que nada de eso era verdad, pero prefirió no decir nada. La habitación tuvo un pequeño momento en silencio hasta que Ichigo retomó la palabra.
—¿Cómo dijiste que te llamás? —preguntó, como si intentara conectar su nombre con algún recuerdo.
Melissa tardó un instante antes de responder.
—Oh, sí, lo siento, con todo lo que está pasando olvidé presentarme. Me llamo Melissa Shield.
—Un gusto Melissa —dijo Miyako —lamento que nos hayamos conocido de esta manera
—Si... yo...digo lo mismo
El ambiente permaneció tenso por un largo rato, nadie dijo nada, apenas y se dirigían la mirada debido a la pequeña incomodidad hasta que el sonido de la puerta rompió el silencio. Era uno de los guardias, el cuál le entregó una USB a Ichigo.
—Listo, ya tenemos las grabaciones de seguridad.
Miyako reaccionó al instante, caminando hacia la computadora. Ai se quedó quieta, sin decir nada, su mirada perdida en un punto fijo, Melissa sintió una punzada en el pecho. Justo cuando había encontrado a alguien que podría ayudarle, desapareció.
Miyako conectó la USB a la computadora, abrió el archivo y las grabaciones del estacionamiento comenzaron a reproducirse en la pantalla.
—¿A qué hora fue la última vez que se vio a Kaminari?
Ai tardó en responder.
—Después de la hora de salida. Siempre se queda un poco más...solo por si acaso...eso me ha dicho
Se veía preocupada, y Melissa lo notó. Miyako la miró con suavidad y tomó su mano suavemente. Había notado que ella y el rubio habían formado un interesante vínculo emocional.
—Ai, tranquila. Lo encontraremos. Estoy segura de que estará bien.
El vídeo comenzó a reproducirse en el monitor. Melissa sintió un escalofrío mientras veía a Denki en la pantalla, caminando por el estacionamiento. Observaron cómo llegaba a su auto, subía, intentaba encenderlo sin éxito, salía para revisar el motor. Entonces, una figura encapuchada apareció por detrás.
El golpe fue seco, brutal. Denki cayó al suelo sin oportunidad de reaccionar. La figura se inclinó, lo agarró y, sin perder tiempo, lo arrastró fuera de la vista de la cámara. Miyako se cubrió la boca, su rostro reflejaba puro horror. Ai retrocedió un paso, sus ojos muy abiertos.
—¡No! ¡Eso no puede ser!
Melissa apretó los puños, su mandíbula estaba tensa, sintiendo el enojo hervir en su interior. Ichigo se puso rígido. Por unos segundos, nadie dijo nada.
–∆–
Denki abrió los ojos, estaba en su habitación, la de casa de sus padres. La luz entraba por la ventana, el ventilador giraba lento en el techo. Se quedó acostado unos segundos, sin pensar en nada. No sabía qué día era, tenía la sensación de haber soñado algo, pero no lograba recordarlo como claridad. Solo había fragmentos sueltos y borrosos.
Se sentó en la cama, miró alrededor: el escritorio con papeles, una mochila en el rincón, la lámpara encendida aunque era de día, al lado estaba su despertador marcando las 6:47. Se levantó, fue al baño, se lavó la cara, se cepilló los dientes, se cambió de ropa y bajó las escaleras con calma.
En la cocina estaban sus padres. Su madre preparaba café, su padre revisaba algo en el teléfono. Para su sorpresa, su abuelo también estaba en la mesa, hojeaba el periódico mientras tenía una taza en la otra mano.
—Buenos días —dijo su madre al verlo entrar.
—Buenos días —respondió Denki.
—¿Dormiste bien? —preguntó su padre.
—Sí... creo que sí.
Su abuelo levantó la vista.
—Pues te ves cansado.
Denki se encogió de hombros, se acercó a la mesa y se sentó. La cocina olía a pan tostado y café. Tomó una rebanada de pan, la llevó a la tostadora. El clic del aparato fue lo único que rompió el silencio por unos segundos.
Mientras esperaba, pensó en alguien. No sabía quién. No recordaba su nombre, ni su rostro. Solo una imagen vaga: una chica de cabello largo y morado. No sabía de dónde venía ese recuerdo, ni por qué le parecía importante.
Algo que si recordaba con claridad eran sus ojos, del mismo color de su cabello y... tenían estrellas blancas. Se frotó la frente, incómodo, aunque todo parecía normal a su alrededor, sentía que algo no encajaba.
La tostadora terminó su trabajo y expulsó el pan. Denki lo tomó, lo llevó en un plato a la mesa y se sirvió café.
—¿Y qué planes tienes para hoy? —preguntó su madre, sentándose frente a él.
—No sé... nada, supongo.
—¿No ibas a salir con tus amigos de la secundaria? —dijo su padre —Dijiste que tal vez se verían antes de que regresaras.
—Ah, sí... se canceló a último momento.
—¿Y las chicas? —intervino su abuela, apareciendo de pronto desde la despensa con una bolsa de pan en la mano —¿No hay alguna que te guste?
Denki dio un pequeño respingo, ya que no la había visto entrar.
—Abuela... —murmuró, casi ahogándose con el pan —que susto me diste.
—No evadas mis preguntas, jovencito.
—No... no hay nadie —dijo tratando de mentir.
—¿Y qué pasó con esa chica? ¿Cuál era su nombre? ¿Kyoka?—preguntó su madre, como si no lo hubiera oído —La que siempre usa blusas de Deep Dope. ¿No eran cercanos?
—¡MAMÁ! —gritó Denki con la cara roja.
Está vez si se atragantó con el pan, tosió una vez, luego otra. Su padre le pasó el vaso de jugo inmediatamente mientras su abuela lo miraba con una ceja levantada, como si disfrutara el momento.
—No tienes que gritar —dijo su madre, sin inmutarse —Solo pregunté.
Denki bebió un sorbo, dejó el vaso en la mesa y se cubrió la cara con una mano.
—No debiste mencionarla —murmuró, sin mirar a nadie —S-solo somos amigos.
Para Denki tocar ese tema con su familia era vergonzoso.
—Ajá... —dijo su abuela, con tono cómplice —¿Y por eso te pusiste como jitomate?
Su abuelo soltó una risa breve, apenas un resoplido detrás del periódico. Denki no respondió, se levantó rápido de su asiento, pero antes de salir su abuelo lo detuvo.
—Tranquilo hijo, está bien, no tienes porque avergonzarte.
Denki, sonrojado, desviaba la mirada.
—Te tengo una sorpresa —dijo el abuelo para cambiar de tema.
—¿Una sorpresa? —preguntó Denki, sin entusiasmo, esperando alguna broma.
—Sí, verás, ¿Recuerdas que desde pequeño decías que te gustaba el Barracuda? Bueno, me compré un nuevo auto y ese ya no lo uso desde hace meses. Pensé que tú podrías darle mejor uso.
Denki parpadeó, confundido.
—¿En serio?
—Está afuera —dijo el abuelo mientras sacaba algo de su bolsillo —Aquí tienes las llaves, cuídalo bien.
Denki se quedó en silencio por unos segundos. Luego sonrió, apenas.
—Gracias... abuelo.
—No me des las gracias todavía. Si lo rayas, te lo quito.
Su madre soltó una risa breve. Su padre negó con la cabeza, como si ya supiera lo que venía.
—Y no te emociones demasiado —añadió el abuelo —Además, puedes llevar a tu chica a un lugar donde estén solos —susurró
—No, no —dijo Denki —basta con eso, por favor.
—¿Qué estás esperando? Ve por él —dijo el abuelo, con una sonrisa que no se quitaba.
Denki dudó un segundo, luego tomó las llaves y corrió hasta la salida, y ahí estaba el auto, estacionado frente a la casa: un Plymouth Barracuda modelo 1970, de color negro, con llantas anchas, el capó con entrada de aire, los faros como nuevos. Gracias al mantenimiento se veía intacto, como si el tiempo no hubiera pasado.

Estaba por abrir la puerta cuando la voz de su padre lo detuvo.
—Alto ahí, no vas a conducir ahora.
Denki se quedó quieto, con la mano aún en la puerta del auto.
—¿Por qué no? Solo quiero encenderlo y dar una vuelta —protestó.
—Guarda esas energías para más tarde —dijo su padre, firme pero tranquilo —Cuando regreses a la U.A., tendrás tiempo de sobra para presumirlo.
Denki bajó la mano lentamente y analizó las palabras de su padre, tenía razón. Miró el auto una vez más, luego se dio la vuelta y regresó a la casa.
—×—
El vagón del metro se movía con lentitud, sacudiéndose cada tanto al pasar por las juntas de la vía. Denki estaba sentado junto a la ventana, con los audífonos puestos escuchando música. Al mismo tiempo, miraba el reflejo de su rostro en el vidrio. Estaba cansado, había corrido para llegar a la estación a tiempo.
—(Tengo un maldito muscle car y estoy en el metro) —pensó.
Suspiró y sacó el teléfono, lo desbloqueó y navegó un rato por internet, después lo volvió a bloquear y guardarlo Miró a los otros pasajeros, cada uno en su mundo, con sus preocupaciones.
El vagón se sacudió al entrar en la siguiente estación. Denki seguía recargado y mirando por la ventana cuando un aroma familiar lo sacó de su ensimismamiento. Dulce, cítrico, con algo de perfume, giró la cabeza y ahí estaba Mina, con una bebida en la mano y bolsas de compras en el brazo.
—¡Ey! —dijo ella, alzando la mano —Qué milagro verte.
Denki se quitó los audífonos.
—Si, bueno, no me dejan usar el auto todavía —respondió.
—¿Auto? ¿Tienes uno? —preguntó, sorprendida.
—Sí, mi abuelo me dio su Barracuda, es un muscle car.
Mina parpadeó.
—¿Barracuda? ¿Eso no es un pez?
Denki soltó una risa breve.
—También es un auto, es un Plymouth Barracuda. De los setentas. Motor grande, carrocería baja, faros agresivos...
—Ajá... ¿y corre rápido?
—Sí.
—Wow, no tengo idea como es ese auto—dijo Mina, sonriendo —¿Seguro que no tiene forma de pez?
—Jajajaja no, no la tiene.
—Bueno, si tú lo dices, espero que un día me lleves a dar la vuelta.
Denki rodó los ojos, pero sonrió. El vagón volvió a moverse.
—Seguro, no hay problema.
—Solo espero que Kyoka no se ponga celosa, por cierto, ¿Aún se avergüenza que la llames por su nombre?
Denki se acomodó en el asiento, mirando por la ventana como si buscara una respuesta ahí.
—Un poco —admitió —pero luego se le pasa, creo que le gusta, aunque no lo admite.
—Obvio que le gusta —dijo Mina, sacando brillo a sus uñas con la manga —Lo que pasa es que ella es...
—¿Tsundere? Lo sé, y por alguna razón eso la hace más encantadora, me gusta verla sonrojada.
—Iba a decir tímida pero eso también aplica —terminó Mina, encogiéndose de hombros —Aunque lo tuyo con las tsunderes ya es un patrón preocupante.
Denki fingió indignación.
—¿Qué? ¡No es un patrón! Solo... me gustan las chicas con carácter.
—Ajá. Y que te peguen un poco —añadió Mina, alzando una ceja con una sonrisa burlona.
—¡Eso fue una vez! —protestó Denki, aunque no pudo evitar reírse.
—Claro, claro... masoquista.
Denki se llevó una mano al pecho, teatral.
—¡Me ofendes! Yo soy un caballero. Un caballero con gustos específicos.
—Un caballero con tendencias peligrosas —dijo Mina, cruzando las piernas con elegancia—. Pero bueno, mientras no te metas con chicas que usen látigo, todo bien.
—Oye, oye, la única mujer que conozco y usa un látigo es la profesora Midnight —respondió él —y no negare que es atractiva, pero Kyoka es la única mujer a la que le pertenezco.
Mina lo miró con una ceja levantada, divertida.
—¿Le perteneces? Qué romántico... y un poco intenso.
—Es la verdad —dijo Denki, encogiéndose de hombros —No sé, cuando estoy con ella, todo lo demás se apaga. Incluso mis neuronas.
—Eso último sí te creo —bromeó Mina —de hecho, aunque no estés con ella te pasa lo mismo...por cierto ¿A mí qué papel me toca a mí entonces?
Denki la miró de reojo, pensativo.
—Primero, no es como que tú seas más inteligente que yo, y respondiendo a tu pregunta...Tú eres... la amiga peligrosa. La que aparece con una idea a la que no me voy a negar y que probablemente termine en castigo escolar.
—Acepto el título —dijo Mina, sonriendo —Aunque prefiero “la chispa del caos”.
—Eso también te queda —admitió Denki.
El vagón comenzó a frenar. La voz robótica anunció la siguiente estación. Mina se levantó con gracia, ajustando sus bolsas.
—Me bajo aquí. Nos vemos en la U.A.
—Nos vemos, chispa del caos...oye.
Ashido se detuvo y volteó a verlo.
—Estaba pensando...hoy voy a regresar a los dormitorios, en la tarde, iré en mi nuevo auto, ¿Qué te parece si damos esa vuelta hoy?
—Seguro, pasa por mi más tarde entonces.
Mina le guiñó un ojo antes de salir del vagón. Las puertas se cerraron, y Denki se quedó mirando el andén vacío. Denki se acomodó en el asiento, dejó que la música siguiera corriendo en sus audífonos, pero bajó el volumen. Afuera, los edificios pasaban como manchas de color, y el cielo tenía ese tono grisáceo que anunciaba una posible lluvia o tal vez sea una falsa alarma.
El vagón se sacudió al pasar por una curva. Denki miró su reflejo en el vidrio, todo lucía normal. Pero por un segundo, creyó que el fondo detrás de él no coincidía con el paisaje que acababa de ver por la ventana.
Parpadeó confundido, al revisar de nuevo, el fondo volvió a encajar. Suspiró, tal vez estaba cansado, pero algo en su pecho se sentía ligeramente fuera de lugar. Como si hubiera olvidado algo importante. La voz robótica lo devolvió a la realidad cuando volvió a sonar. Esta vez, anunciando el nombre de la estación donde el debía bajar.
Las puertas se abrieron, el andén estaba casi vacío, solo había algunas personas, esperaban sentadas, otras de pie, otra mirando el techo. Denki salió, cruzó el pasillo y subió las escaleras mecánicas. Las escaleras subían lento, como siempre, pero Denki sentía que el trayecto duraba más de lo habitual. Tal vez era el cansancio, o simplemente que estaba pensando demasiado.
Pasó junto a una máquina expendedora, se acercó para ver si le apetecía algo. Tenía antojo de algo dulce, pero no demasiado empalagoso. Escaneó las opciones con la mirada: té de durazno, soda de uva, una bebida energética con una etiqueta fosforescente que prometía “descargas de sabor”.
Optó por una botella de té frío con limón. Tocó el lector de la máquina con su tarjeta IC, escuchó el pitido suave de confirmación y esperó. La botella cayó con un golpe seco en el compartimento inferior. La tomó, la abrió con un chasquido y dio un sorbo mientras seguía caminando. El sabor era justo lo que necesitaba: fresco, ligeramente ácido, sin exagerar con el azúcar.
Al salir de la estación, el cielo seguía gris, pero el aire era agradable. Suspiró sin razón alguna y siguió avanzando hacia la parada del autobús, aplastando algunas hojas secas arrastradas desde el parque cercano por el viento. La parada no estaba lejos, así que caminó con calma, sorbiendo el té frío, disfrutando su sabor.
Al llegar, se apoyó contra el poste de la señal y revisó su teléfono. Había un par de mensajes en el grupo de clase, uno de Sero, quién se había quedado en la dormitorios junto a otros de la clase, preguntando si alguien había visto su cargador, y otro de Kirishima compartiendo una foto de su almuerzo con el texto “¡Proteínas!”. Denki soltó una leve risa y guardó el celular en su bolsillo
El transporte llegó puntual. Subió sin prisa y encontró un asiento junto a la ventana donde se dejó caer. El vehículo estaba medio lleno, con gente con mochilas, auriculares, miradas perdidas.
Afuera, los edificios pasaban como bloques de color. Denki apoyó la frente contra el vidrio, sintiendo el leve temblor del movimiento y dejando que el ritmo constante del trayecto lo adormeciera un poco. Lo suficiente para entrar en ese estado donde los pensamientos se mezclan sin orden.
El té frío seguía en su mano, ya no tan frío, le dio otro sorbo, ahora su cuerpo se encontraba en modo automático. El autobús giró en una intersección conocida para él, reconoció el mural en la esquina, el restaurante con toldo rojo, el semáforo que siempre tardaba más de lo necesario.
Un par de estudiantes bajaron en la siguiente parada, después una mujer mayor subió, cargando una pequeña bolsa de supermercado.
Denki cerró los ojos por un momento, pero solo fueron unos segundos, antes de que su teléfono vibrara con una notificación. Era un mensaje nuevo en el grupo de clase.
GrapeEscape:
“¿Alguien sabe si en la U.A. hay ley contra el aburrimiento? Porque me estoy muriendo legalmente.”
Denki sonrió divertido.
TapeMaster:
“Te dije que jugar a contar grietas en el techo no era un plan.”
Froppy:
“Puedes leer algo, Mineta.”
GrapeEscape:
“Ya leí varias de mis revistas"
"Dos veces.”
PopQueen:
"Que asco"
HardHead:
“Bro, sal al patio. Haz lagartijas. ¡Actívate!”
GrapeEscape:
“No, gracias, eso no es lo mío. ¿Y si mejor invito a una chica?”
MochiMochi:
“¿Y si te callas un rato?”
Casper:
"Uy alguien está enojada"
"Espera..."
"¿Ochako?"
Denki también estaba sorprendido. Ese mensaje tenía el nombre de usuario de Uraraka. Con un mochi verde y uno rosa como foto de perfil.
Yaomomo:
“Me alegra que estés usando el regalo que te dí, Uraraka.”
MochiMochi:
“¡Funciona muy bien! Aunque todavía me confundo con los stickers.”
GrapeEscape:
“Uraraka tiene un smartphone ahora… ¿eso significa que puedo hacer una videollamada contigo?”
Punkrocker:
“Mineta.”
Froppy:
“No.”
MotorMaster:
“Por favor, modera tus comentarios.”
Casper:
“¡Qué asco, Mineta!”
HardHead:
“Bro, no.”
AllMightFan01:
“Mineta, deja de acosar a Uraraka.”
PopQueen:
“¡Bien dicho, Midoriya! Defiende a tu mujer.”
Denki soltó una risa breve, guardó el teléfono y volvió a mirar por la ventana. El autobús seguía su curso, y la siguiente parada ya se acercaba.
Casper:
"Midoriya está súper rojo"
AllMightFan01'
"¿Estás aquí? ¿En la sala?"
"Y no es cierto, no estoy rojo"
Casper:
"Si, está ultra rojo jajaja"
Kaminari contuvo la risa, estaba en un espacio público y no quería molestar a los demás. Se imaginaba a su amigo, no sería la primera vez que él chico de cabello verde se ponía así cuando se trataba de Uraraka.
PopQueen:
“¡Tooru, tómale una foto!”
AllMightFan01:
"Basta, por favor"
Froppy:
“Midoriya, respira por la nariz.”
AllMightFan01:
“¡Estoy respirando normal!”
GrapeEscape:
“¿Y si mejor hablamos de mí otra vez?”
Casper:
“¿Y si no?”
MochiMochi:
“¿Alguien me dice cómo bloquear chats?”
Yaomomo:
“Te lo explico por privado, Uraraka.”
TapeMaster:
“Mineta, si te aburres tanto, ¿por qué no limpias la sala común?”
GrapeEscape:
“¿Y si me pierdo en la limpieza y descubro una dimensión paralela?”
MotorMaster:
"No digas cosas sin sentido, Mineta"
PopQueen:
“Espero que te quedas atrapado allá.”
Denki intentaba resistir, pero la conversación era demasiado graciosa, si no paraban iba a estallar en carcajadas.
PopQueen:
“Ya te vi, Denki.”
“Ni se te ocurra fingir demencia.”
“Sé que estás viendo el chat.”
“El pronóstico dice que sí lloverá.”
“¿Aún sigue en pie la invitación?”
Casper:
“¿Invitación?”
Oh no. Denki no esperaba eso.
Sintió cómo se le tensaban los hombros. No había esperado que eso saliera en el grupo.
GrapeEscape:
"¡¿Qué significa esto?"
"¡¿Acaso ustedes dos tendrán una cita?!"
—(No idiota, no es una cita) —pensó Denki.
Punkrocker:
"Interesante"
"Muy interesante"
"¿Les importaría darnos más detalles?"
Casper:
"Uy, alguien está celosa"
Punkrocker:
"¡No estoy celosa!"
Froppy:
"Eso diría alguien que siente celos"
Yaomomo:
"Kaminari, por favor, ¿Podrías darnos más detalles"
Él no podía ver su rostro, pero si estuvieran de frente seguramente tendría esa sonrisa amigable que esconde intenciones nada amigables.
PikaVolt:
"No es una cita"
"Lo que pasa es que mi abuelo compró un nuevo auto y me dió el que tenía"
"Solo le dije a Mina que si quería, podíamos regresar juntos a la U.A."
PopQueen:
"Pero antes daríamos una vuelta"
HardHead:
"Si, definitivamente suena a una cita"
AllMightFan01:
"Kirishima, ¿Estás bien?"
Casper:
"Parece que Kyoka no es la única celosa"
"Jajajaja"
PikaVolt:
“Solo fue una idea. Mina y yo somos amigos"
"No hay nada raro.”
PopQueen:
"Les digo algo gracioso"
"Su auto tiene nombre de pez 🤪"
Punkrocker:
"O sea que ya te mostró el auto"
"Sí que son buenos amigos"
Casper:
“Uy, drama romántico en desarrollo.”
"Esto parece telenovela"
"Y mexicana"
PikaVolt:
"No, no lo hice"
"Hagakure, no me estás ayudando"
Casper:
🤣🤣
PikaVolt:
"¡No es gracioso!"
Froppy:
“¿Kyoka, quieres decir algo?”
Punkrocker:
"Ahora no"
“Estoy ocupada.”
GrapeEscape:
“¡Eso es evasión! ¡Confirmado, está celosa!”
MotorMaster:
“Por respeto, deberíamos dejar que Jirou decida si quiere comentar.”
“No presionemos.”
BlackBird:
"¿Qué auto es?"
PikaVolt:
"Prefiero que sea una sorpresa para todos"
"Por cierto"
"Kirishima, ¿Sigues ahí, amigo?"
"¿No quieres golpearme?"
"¿Verdad?😬"
Los segundos pasaron y Kirishima no respondía. Se sintieron como varios minutos cuando finalmente respondió.
HardHead:
"Lo siento, fui a la cocina"
"No amigo, no voy a golpearte"
GrapeEscape:
"Solo va a chocar su puño en tu rostro múltiples veces"
Froppy:
"Es más probable que eso te pase a tí"
GrapeEscape:
"¡¿Por qué todos están en mi contra?!"
PikaVolt:
"¿Te digo la verdad o seguimos siendo amigos?"
Todos en el chat, excepto Momo e Iida respondieron con emojis de carcajadas. Realmente fue una respuesta muy graciosa.
GrapeEscape:
"¡No es justo!"
PikaVolt:
"Ya, ya, tranquilo amigo"
GrapeEscape:
"¡No me hables!"
"¡Traidor"
"¡Eres el traidor de la U.A!"
TwinklingStar:
😨
PikaVolt:
"¿Qué?"
"Mineta, ¡¿Qué carajos estás escribiendo?!"
MotorMaster:
"Kaminari, cuida tu lenguaje por favor"
GrapeEscape:
"Eres un traidor"
"Quieres formar tu harem sin dejarme ninguna chica"
PopQueen:
“¡JAJAJAJAJAJAJA!”
“¡Mineta, por favor, cálmate!”
"Estás exagerando."
PikaVolt:
“Mineta, no hay ningún harem.”
"No estoy formando ningún harem."
GrapeEscape:
“¡Eso es exactamente lo que diría el líder de un harem!”
TwinklingStar:
“Estoy confundido pero emocionado.”
Todos ignoraron los mensajes de Aoyama, los ignoraron más que las advertencias de Iida sobre el lenguaje.
Froppy:
"Mineta está molesto porque jamás tendrá su harem"
GrapeEscape:
“¡¿Por qué me odian?!”
Casper:
"Porque eres un pervertido"
Punkrocker:
“Confirmo.”
Denki se llevó una mano a la boca. El autobús estaba por detenerse. Y aunque todo era broma, el caos digital había alcanzado niveles históricos. Pero lo más importante: Kyoka seguía en el chat. Y eso, aunque fuera en silencio, significaba que aún estaba observando.
Había intentado escribirle por privado, pero segura ignorando sus mensajes, se rindió temporalmente, tenía fé en que las cosas se resolverían cuando estuvieran cara a cara.
El autobús se detuvo con un leve chirrido. Denki se levantó, ajustó la mochila al hombro y bajó los escalones con calma. Afuera, el cielo estaba cubierto, pero aún no llovía, el aire tenía ese olor a humedad que anunciaba que no faltaba mucho.
Sacó el teléfono una vez más. El grupo seguía activo, entonces notó algo, los demás integrantes de la clase estaban viendo el "drama juvenil" que se desarrollaba dentro del chat. A diferencia de Mina, el decidió no delatar su presencia.
IcyHot:
"¿Qué está pasando?"
Casper:
“¡Todoroki! ¡Qué gusto leerte"
"Llegas tarde al drama!”
"Pero aún está interesante"
PopQueen:
“Mineta está imaginando cosas que no son”
"Y nos estamos burlando de él"
GrapeEscape:
“¡Kaminari está formando un harem y nadie me avisó!”
PikaVolt:
"Carajo Mineta"
“¡Qué no estoy formando un harem!”
Punkrocker:
“Eso dicen todos los líderes de harem.”
ZapZone:
"Kyoka😦"
IcyHot:
“¿Qué es un harem?”
Nadie respondió al instante, el chat estuvo en silencio por varios segundos que se sintieron eternos, hasta que alguien explotó por la sorpresa.
GrapeEscape:
“¡¿CÓMO QUE NO SABES?!”
MotorMaster:
“Todoroki, no necesitas saber eso.”
TwinklingStar:
“Es un concepto narrativo con múltiples implicaciones románticas y desequilibrios afectivos.”
Casper:
“¡Aoyama lo explicó mejor que todos nosotros!”
IcyHot:
"No lo entendí"
GrapeEscape:
“¡Kaminari quiere a varias mujeres solo para él!"
IcyHot:
"Eso es raro"
PikaVolt:
“¿Más raro que Mineta gritándome ‘traidor de la U.A.’?”
"Eso podría causar problemas"
Casper:
“Chicos..."
"No sé en qué momento pero..."
"Midoriya se fue de la sala"
PikaVolt:
"Es cierto, no ha escrito nada desde hace un rato"
"Y Uraraka tampoco"
OctoBoy:
"Están en la habitación de Midoriya"
"Solo platican"
PikaVolt:
"¡Shoji!"
"Bienvenido a la fiesta"
PopQueen:
"Ahora que recuerdo"
"¿No sé supone que Iida y Midoriya estaban con sus familias?"
IcyHot:
"Regresaron ayer"
MotorMaster:
"Yo había sugerido regresar una semana antes para organizar todo con más tiempo"
Casper:
"Eres tan recto, delegado"
"Debes relajarte un poco"
MotorMaster:
“La planificación evita el caos.”
Casper:
“¡Pero el caos es divertido!”
PopQueen:
“¡Y el caos con Mineta es arte!”
GrapeEscape:
“¡Soy una víctima del sistema!”
Punkrocker:
“Eres una víctima de tus propias ideas.”
PikaVolt:
“Confirmo.”
Punkrocker:
"Tú cállate"
PikaVolt:
😓
TwinklingStar:
“Yo confirmo la confirmación.”
IcyHot:
“¿Entonces Midoriya y Uraraka están solos en su cuarto?”
OctoBoy:
“Sí, pero no están haciendo nada raro.”
Casper:
“¡Eso es justo lo que diría alguien que quiere ocultar algo!”
Yaomomo:
“Shoji es literal. Si dice que no pasa nada, no pasa nada.”
PikaVolt:
“¿Y de que estarán hablando?”
GrapeEscape:
"Del desgraciado que quiere tomar a todas las mujeres solo porque tiene un auto"
PikaVolt:
"Mineta, si sigues con eso voy a freirte las bolas"
"Y no me refiero a las de tu cabello"
MotorMaster:
“Kaminari, por favor, modera tu lenguaje."
"Hay damas presentes"
PopQueen:
“¡JAJAJAJAJAJAJA!”
“¡Eso fue brutal!”
Yaomomo:
"Iida, concuerdo contigo, deben controlar su lenguaje"
"Sin embargo, se trata de Mineta"
"Así que eso lo tiene bien merecido"
GrapeEscape:
“¡Me están atacando! ¡Esto es abuso de poder!”
Froppy:
“No es abuso si lo provocaste.”
Punkrocker:
“Mineta, si sigues así, te van a expulsar del grupo por exceso de estupidez.”
GrapeEscape:
“¡No pueden expulsarme! ¡Soy el alma de esta clase!”
Casper:
"Hasta Shinso sería una mejor alma que tú"
GrapeEscape:
"¿Quién?"
IcyHot:
"El hijo secreto del profesor Aizawa"
PikaVolt:
"PikaVolt"
"No Todoroki, solo porque Shinso tenga ojeras, mucho sueño y una mirada que dice 'estoy harto del mundo' significa que sea un hijo secreto de Aizawa"
Casper:
“¡JAJAJAJAJA!"
"¡Kaminari, eso fue perfecto!”
MotorMaster:
“Todoroki, tu teoría no tiene fundamento, pero reconozco la similitud.”
PikaVolt:
"Solo falta que creas que soy el hijo secreto de Present Mic"
Todoroki no respondió, eso dijo todo.
PikaVolt:
"¡¿Es enserio?!"
IcyHot:
"Hablas muy fluido los idiomas extranjeros.
PikaVolt:
"El idioma que hablo más fluido es el alemán"
"Y eso es porque mi madre es de allá"
PopQueen:
"¡¿Eres mitad alemán?!"
HardHead:
"¡Eso es muy cool, bro!"
"Y también explica porque a veces te oyes con un acento"
TwinklingStar:
"😮"
IcyHot:
"Entonces, ¿No eres hijo de Present Mic?"
PikaVolt:
"No, no lo soy"
"Mi padre es detective de la policía en la prefectura de Saitama"
HardHead:
“Bro, ¿te enseñó técnicas de interrogatorio?”
PikaVolt:
“No oficialmente, pero sí me enseñó a leer gestos"
"Honestamente, no soy tan bueno"
"He fallado algunas veces"
"Necesito pulir esas habilidades"
Punkrocker:
“Ajá"
PikaVolt:
"Kyoka, por favor🥺"
PopQueen:
"Perdonalo Kyoka, su único crimen ha sido amarte"
"No te preocupes por mi"
"No te lo voy a quitar"
PikaVolt:
"Gracias Mina🤩"
PopQueen:
"Preocúpate por su amiga de la infancia"
"Setsuna"
"La chica de la clase B"
PikaVolt:
"Retiro todo pensamiento positivo que tenía de ti en este momento"
Casper:
“¡Uy! ¡Plot twist desbloqueado!”
TwinklingStar:
“¡Drama interclases! ¡Esto se pone mejor!”
HardHead:
“Bro…¿En serio?”
PikaVolt:
“No es lo que parece.”
"Setsuna y yo somos amigos de la infancia"
"Fuimos a la misma primaria y secundaria, nada más"
Punkrocker:
“Ajá.”
PikaVolt:
“Kyoka, por favor, di algo"
"Lo que sea"
"Un emoji, un insulto, un ‘vete al diablo’, lo que sea"
"Lo acepto.”
Punkrocker:
“👍”
Casper:
“¡Eso fue más frío que el hielo de Todoroki!”
IcyHot:
“No estoy compitiendo.”
HardHead:
"Ya déjala"
"En algún momento se le pasará"
"Mejor cuéntanos, ¿A qué se dedica tu madre"
PikaVolt:
"Ella es maestra de música clásica"
"Gracias a ella soy bueno con los instrumentos de cuerda"
PopQueen:
“¡Ahora todo tiene sentido! ¡Por eso eres bueno con la guitarra!”
PikaVolt:
“Ella me enseñó desde los cinco años"
"Violín primero, luego guitarra.”
MotorMaster:
“Una formación musical rigurosa explica tu sensibilidad auditiva.”
"Eso es admirable"
"¡Que elegante!"
Casper:
“¡Denki, eres una mezcla de detective y músico!
Yaomomo:
“Denki, tu madre parece ser una mujer admirable. ¿De dónde es exactamente ?”
PikaVolt:
"De Görlitz"
"Es una ciudad situada en la frontera con Polonia"
"Se mudó a Japón por trabajo y conoció a mi padre en una cafetería.”
Casper:
"¿Ella también te enseñó a cantar?"
PikaVolt:
"Si, fue un poco estricta"
"Lo es como maestra"
"Cómo madre es la mejor"
PopQueen:
"Heredaste eso seguramente, ¿Se acuerdan de aquella única vez que lo hemos visto enojado?”
Casper:
"Recuerdo que Aoyama levantó las manos cuando estabas gritandole a Mineta por robarte el último pastelillo"
Yaomomo:
"Fue aterrador para él"
TwinklingStar:
"Creí que era Bakugo"
GodOfExplosionsDynamight:
"¡¿QUÉ CARAJOS?!"
"¡¿CÓMO TE ATREVES A CONFUNDIRME CON LA RATA ELÉCTRICA?!"
PikaVolt:
"Alerta"
"Se ha detectado una amenaza"
"Favor de alejarse del pomerania"
PopQueen:
"JAJAJAJAJAJAJAJA"
"Buena esa, Denki"
-PikaVolt ha cambiado el nombre de GodOfExplosionsDynamight a BakuretsuLalala-
BakuretsuLalala:
"¡¿QUÉ MIERDA ES ESO?!"
Casper:
“¡JAJAJAJAJAJAJAJAJA!”
PopQueen:
“¡Denki, eres un genio!”
Froppy:
"Entendí la referencia"
BakuretsuLalala:
"¡CAMBIA ESO AHORA MISMO O TE HAGO TRAGAR TU GUITARRA!"
PikaVolt:
"Demasiado tarde, ya está registrado"
BakuretsuLalala:
"¡ME LAS VAS A PAGAR DESGRACIADO!"
PikaVolt:
"Relájate Kacchan"
"Se te va a caer el cabello si te sigues enojando"
BakuretsuLalala:
"¡NO ME LLAMES ASI!"
AllMightFan01:
"Kacchan, cálmate"
Casper:
“¡Esto se está saliendo de control!”
PopQueen:
“¡Y yo estoy disfrutando cada segundo!”
-MochiMochi a añadido a DreamDominator-
MochiMochi:
"Ay no"
"Creo que añadí a la maestra Midnight"
DreamDominator:
"Vaya, vaya"
"¿Dónde estoy?"
"¿Y que está pasando?"
Casper:
"Es un drama juvenil"
"Kaminari invitó a Mina a dar una vuelta en su nuevo auto con nombre de pez y Kyoka está celosa"
DreamDominator:
“¿Celosa? ¿Kyoka? ¿Por Denki?”
“Esto sí que es inesperado.”
Cualquiera podría notar el sarcasmo en el segundo mensaje.
PikaVolt:
"Profe, por favor, no lo empeore”
-PopQueen ha añadido a Zilla-
PikaVolt:
"Mina, ¿Por qué añadiste a Setsuna al grupo?"
PopQueen:
🤭
Zilla:
"¿Que onda?"
Casper:
"Llegó la tercera mujer🫢"
Zilla:
"¿Tercera mujer?"
Hagakure le dió un breve resúmen a las nuevas integrantes de lo que estaba pasando. Setsuna decidió seguir el juego.
Zilla:
"¿Tercera?"
"No preciosa, yo soy la primera"
DreamDominator:
"Kaminari, no me esperaba eso de tí"
PikaVolt:
"¡Eso es mentira!"
"¡Setsuna, por favor!"
"¡No empeores esto!"
GrapeEscape:
"¡Desgraciado!"
"¡Sabía que estabas formando un harem!"
Zilla:
"Que cruel eres Denki"
"Después de todas esas noches que pasamos juntos"
El chat quedó en silencio por un largo rato después de ese mensaje.
PikaVolt:
"Sestsuna, basta"
Zilla:
"Tú fuiste mi primero"
PikaVolt:
"¡Setsuna!"
"Eso se puede malinterpretar!"
DreamDominator:
"Ay, los jóvenes, tienen tanta energía"
"Espero que hayan tenido cuidado"
PikaVolt:
"No sé trata de eso profesora"
Punkrocker:
"¡Cállate!"
"¡Mujeriego!"
"¡Gigoló!"
Casper:
"¡Si! ¡Si!"
"Bien dicho, Kyoka!"
PikaVolt:
"¡Que no se trata de eso!"
"Ella se quedaba a dormir en mi casa cuando estábamos en primaria"
Froppy:
"Ajá, claro"
"Entonces a qué se refería con que fuiste su primero?"
PikaVolt:
"Se trata de un videojuego"
"Conmigo fue su primera vez jugando"
DreamDominator:
“Setsuna, tienes talento para el teatro. ¿Has considerado actuación?”
Zilla:
“Solo cuando quiero ver a Denki sudar.”
"Y valla que lo he hecho sudar y jadear muchas veces"
PikaVolt:
"Ya basta con tu doble sentido"
"Por favor"
Zilla:
"Le quitas lo divertido a la vida"
"Ya, ya, tranquilo"
"@Punkeocker, puedes estar tranquila"
"Denki podrá ser idiota, adicto a la velocidad, travesti, tarado, irresponsable, pero jamás te sería infiel"
PikaVolt:
"¿Gracias?"
"¡¿Cómo que travesti?!"
Una ola de emojis de risa inundó el chat, Denki podía imaginar las carcajadas de sus compañeros. Quitó su mirada de la pantalla, al alzar la cabeza se dió cuenta de que ya estaba llegando a su casa. Había recorrido el camino desde la parada en piloto automático mientras estaba en la conversación.
GrapeEscape:
"He tomado una decisión sobre ti, Kaminari"
"Ya no eres mi amigo y no te hablaré nunca más"
PikaVolt:
"Bah, no importa, apuesto que volverá en un minuto"
"Dramático"
Casper:
"Mira quién lo dice"
PikaVolt:
"Bueno ya, dejemos esto atrás"
Zilla:
"Está historia continuará"
"Muy pronto"
"Denki, pasas por mi también"
"¿Si?🥺"
"Porfa"
PikaVolt:
"No"
Zilla:
"Les voy a mostrar esas fotos de la secundaria a Kyoka"
PikaVolt:
"No te atreverías"
Zilla:
"¿Estás seguro?"
Ese mensaje lo hizo dudar, lo miró por un largo rato después de haber cruzado la puerta de su casa y dirigirse a su habitación.
PikaVolt:
"Bien, lo haré"
Zilla:
"Te estaré esperando"
Y así, la conversación acabó, Denki se dejó caer en su cama, estuvo ahí un largo rato mirando al techo. Afuera la lluvia ya se había desatado, no era tan fuerte, así que sería seguro manejar, pero si madre tenía una visión diferente.
—Hijo, ¿Estás seguro de regresar a la U.A. hoy? —preguntó —la lluvia podría volverse más fuerte.
—Descuida mamá, estaré bien.
—¿Lo prometes?
—Que me caiga un rayo si te miento.
Su madre suspiró rendida, sabía que su hijo ya no era un niño pequeño, pero una parte de ella, en el fondo, se negaba a aceptarlo. Estaba por preguntarle algo cuando su esposo la llamó.
—Ten mucho cuidado, te quiero hijo.
—Y yo a ti mamá.
La mujer se fue dejando un ambiente silencio. Kaminari se levantó y empezó a empacar sus cosas, solo lo que iba a necesitar o que haya olvidado antes de mudarse a los dormitorios.
Una vez que acabó, bajó su equipaje y lo dejó en el recibidor. Después se dirigió a la cocina, dónde encontró a sus padres en un momento demasiado... cariñoso.
—Veo que les ha beneficiado mi ausencia —bromeó Denki.
Su madre se separó de inmediato, con las mejillas encendidas, mientras su padre soltaba una carcajada sin culpa.
—¡Denki! —exclamó ella, acomodándose el cabello con torpeza.
—Creo que deberían esperar un rato más —respondió él, tomando una manzana del frutero.
—Muchacho —dijo su padre, aún riendo—, mejor vete antes de que empiece a llover de verdad.
—Ya me voy, ya me voy —dijo Denki, dándole un mordisco a la manzana —solo quería despedirme de ustedes.
Su madre se acercó y lo abrazó con fuerza, como si ese gesto pudiera detener el tiempo por un momento. Denki respondió al gesto con la misma calidez, luego su padre le dio una palmada en la espalda, firme pero afectuosa.
—Si un día tú y tu chica se divierten en el auto, usa aromatizante cuando acaben —bromeó.
—¡Papá! — murmuró Denki.
—¡Raiden Kaminari! ¿Que le dijiste a Denki?
—Nada cariño —respondió temeroso —solo fue una broma.
Acabó su manzana y tiró la basura. Mientras su madre arrastraba a su padre para 'darle un castigo', Denki abrió la puerta y jaló su maleta. Afuera, la lluvia seguía cayendo, frente a la casa, el auto lo esperaba, usando un paraguas, salió y metió su equipaje en el maletero.
Después, entró al auto, guardó el paraguas y encendió el motor. El rugido fue potente e impresionante, el interior olía a nuevo, echando un vistazo notó algo muy interesante, los cinturones de seguridad eran diferentes, estos se veían más como los que usan los pilotos de combate, y eso le gustó.
Activó el limpiaparabrisas, ajustó su cinturón, colocó una mano en el volante, sus pies en los pedales y con su mano libre metió primera, el auto se puso en marcha. Miró por el retrovisor sin descuidar el camino, poco a poco su casa fue alejándose hasta perderse de vista.
Notes:
Lo admito, me deje llevar demasiado al escribir el chat grupal, originalmente iba a ser una conversación corta pero después todo se salió de control.
Perdón si les fue desesperante tanto relleno.
Pero si les gustó y les saco muchas risas, que bueno. Reír es bueno para la salud, excepto si te excedes.
Chapter 10: Walking On A Dream
Chapter Text

El auto seguía su curso bajo la lluvia, las gotas repiqueteando contra el techo como un tambor suave. Afuera, el mundo era gris, empapado y borroso. Pero dentro del vehículo, el ambiente era otra historia. Girls Just Want to Have Fun sonaba a todo volumen, llenando el espacio sellado del auto. Setsuna y Mina cantaban a gritos, sin preocuparse por la afinación, coreando el estribillo con los brazos en alto. La canción había sido elegida por Mina apenas unos minutos antes, con una sonrisa traviesa y cero espacio para objeciones.
—Girls! —gritó Mina, señalando a Setsuna.
—Just wanna have fun! —respondió Setsuna, moviendo los hombros al ritmo.
Denki sonreía, con una mano en el volante y la otra marcando el ritmo sobre el tablero. No cantaba, pero sus labios se movían con la letra, y sus ojos seguían la carretera con la mirada fija y serena.
—Debo admitirlo —dijo Setsuna entre versos —tienes buen gusto, Mina.
—Es buena canción —respondió Kaminari, sin dejar de mirar el camino.
Mina se inclinó hacia el frente, con una ceja levantada.
—Denki, tienes que cantarle esto a Kyoka. Tal vez así se le pase el enojo.
—No es mala idea —opinó Tokage.
—Sí... no creo que funcione —replicó Denki —aunque podría intentarlo con otra canción.
—Ajá —dijeron ambas al mismo tiempo, y estallaron en risas.
El parabrisas se llenaba de gotas que el limpiaparabrisas barría con precisión, y el reflejo de los semáforos pintaba líneas rojas y verdes sobre el tablero. El auto era una burbuja de luz y música en medio de la lluvia.
—¿Cuánto falta? —preguntó Setsuna, revisando su teléfono.
—Veinte minutos —respondió Denki —¿Por qué? ¿Alguien te está esperando?
—Solo voy a molestar a Monoma. Le voy a presumir que ya tengo chófer —bromeó.
—Se aprovechan de mí.
Denki apenas alcanzó a rodar los ojos cuando, de repente...
—¡Cuidado! —gritó Mina, y Denki frenó al instante.
—No hay nada en el camino... —murmuró él, dejando caer el rostro sobre el volante con un suspiro suave.
—¿Era necesario darnos ese susto? —protestó Setsuna.
—Jeje, lo siento, creí ver algo, perdón —se disculpó Mina, juntando las manos con una sonrisa nerviosa.
—Como sea, sigamos.
—Sí. Pero antes, ¿podemos pasar por algo al 24/7?
—¿Qué quieren comprar?
—No sé —respondió Mina —algo dulce o salado. Quizás algunas cosas que pueda necesitar.
—Yo quiero algo de beber —añadió Setsuna.
—Ok, hay uno a cinco minutos.
Denki activó la direccional.
—Las estaré esperando en el estacionamiento entonces.
El auto se desvió hacia la derecha, y las luces del 24/7 aparecieron entre la lluvia. Denki estacionó cerca de la entrada, dejó el motor encendido y bajó un poco el volumen de la música.
—Cinco minutos —dijo, mirando a Setsuna por el retrovisor —Ya quiero llegar y jugar un rato con los chicos.
—Relájate —respondió Mina, ya abriendo la puerta y tomando el paraguas —Solo vamos por unos snacks y algo de beber.
Setsuna se ajustó la capucha de su sudadera y salió detrás de ella. La puerta se cerró con un golpe suave, y Denki las vio correr bajo la lluvia, compartiendo el paraguas. La iluminación del letrero se reflejaba en los charcos, y el reflejo era distorsionado por las gotas que caían. Dentro del auto, el aire estaba tibio. Denki cambió la playlist, dejando que la nueva canción se mezclara con el sonido de la lluvia. Apoyó la cabeza contra el respaldo y dejó que su cuerpo se relajara un momento.
° Interior del 24/7 °
Las puertas automáticas se cerraron detrás de ellas y el aire acondicionado les dio la bienvenida con un golpe frío que contrastaba con la humedad de la calle. El lugar estaba casi vacío, salvo por un empleado medio dormido detrás del mostrador y el sonido constante del refrigerador al fondo. Mina se dirigió al pasillo de snacks, escaneando estantes en busca de algo interesante.
—Dulce, salado... ¿Dónde están los pokis?
Setsuna se desvió hacia las bebidas, caminando con las manos en los bolsillos de la sudadera, y se detuvo frente a una fila de latas brillantes, indecisa.
—¿Té de durazno o café frío? —murmuró.
Desde el otro pasillo, Mina alzó la voz.
—¡Té! El café es demasiado amargo, no entiendo cómo es que le gusta a Denki.
—A veces le gusta así, otras veces suele tomarlo con leche.
—¿Sabes mucho de él, ¿no?
Setsuna giró la lata entre los dedos, sin mirar hacia el pasillo de Mina.
—Lo suficiente como para saber que no le gusta el café con azúcar artificial, tampoco con leche de soja o avellana. Él odia eso.
—Ajá —respondió Mina, con tono juguetón —Y también sabes qué música le gusta, qué tipo de gomitas compra, y que se vuelve torpe cuando está con Kyoka.
Setsuna soltó una risa breve.
—Eso último lo sabe todo el mundo.
—Pero tú sabes de él con detalles.
Setsuna tomó ambas latas y caminó hacia la caja.
—¿Y tú? ¿Por qué te interesa tanto lo que yo sé?
Mina la siguió con una sonrisa.
—Porque tú sabes cosas que puedo usar para molestarlo.
Despues de un rato, el empleado detrás del mostrador levantó la mirada cuando las chicas se acercaron. Setsuna dejó las bebidas sobre el mostrador, y Mina añadió una caja de pokis, una caja de gomitas y un paquete de galletas rellenas.
—Esto no parece una compra de cinco minutos —murmuró Setsuna.
—Tienes razón, ya pasaron diez —dijo Mina, observando la hora en su teléfono.
En el auto, Denki estaba cabeceando. La lluvia, la playlist y el ambiente cálido del interior lo estaban relajando..

Setsuna pagó, y el sonido de la caja registradora fue lo único que rompió el silencio del ambiente por unos segundos. Mina guardó las compras en una bolsa de papel, y ambas salieron de nuevo al frío húmedo de la noche. La lluvia seguía cayendo, más fuerte ahora, el paraguas apenas cubría a las dos, pero ninguna se quejaba. Denki abrió los ojos justo cuando las oyó acercarse. No dijo nada, solo desbloqueó las puertas.
Mina se subió primero y se acomodó en el asiento trasero.
—¿Dormiste? —preguntó Setsuna mientras entraba.
—No, solo... estaba descansando los ojos.
Mina se inclinó hacia adelante, dejando la bolsa sobre el freno de mano.
—Tenemos pokis, gomitas y café —dijo su amiga de la infancia, entregándole la lata.
Denki la tomó sin mirar.
—Es tu favorito —añadió Setsuna.
Kaminari abrió la lata y bebió un largo sorbo. Dejó su bebida en el portavasos antes de retomar la marcha. El motor volvió a rugir suavemente, y las luces del 24/7 quedaron atrás.
—¿Y ahora qué suena? —preguntó Mina, inclinándose hacia el estéreo y leyendo el nombre de la canción: Mirage – Theøs.
—Es una lista de reproducción que descubrí hace poco —respondió Denki —La llamaron Dreamscape.
Setsuna soltó una risa.
—Entonces, ¿por eso estabas cabeceando?
—No... —suspiró —Sí. También porque estaban tardando demasiado.
Setsuna se acomodó en el asiento, cruzando los brazos sobre el pecho.
—No tardamos tanto.
—No lo sé, perdí la noción del tiempo con la canción. Es relajante.
—No me lo tomes a mal —intervino Mina —pero sería mejor que la cambies. No quiero que quedes dormido y choquemos.
—Sí... creo que tienes razón.
Denki cambió la canción a Highway to Hell, lo que hizo que ambas chicas empezaran a quejarse y exigieran que la quitara.
—¡Agh! ¡Denki! —gritó Setsuna. —(Ojalá Ibara estuviera aquí) —pensó.
Denki soltó una carcajada, sin cambiar la canción de inmediato.
—¿Qué? Dijeron que querían algo con ritmo.
—¡Pero no este! ¡No somos Kyoka! —protestó Mina, tapándose los oídos.
—Debiste especificar qué querías, jajaja —se burló.
Cantó a todo pulmón el coro hasta que decidió cambiar la canción a Tongue Tied de Grouplove.
—Mucho mejor —dijeron ambas.

–×–
La entrada a la UA ya estaba cerca. Las luces del campus se filtraban entre los árboles; incluso el edificio principal tenía algunas ventanas encendidas.
Pasaron frente a la reja sur, la entrada peatonal. Estaba cerrada a esa hora, flanqueada por sensores y una cámara que giró al detectar el auto. Los tres recordaron que el año anterior no les fue bien a los reporteros cuando intentaron entrar sin autorización.
Denki siguió por el camino lateral que bordeaba el muro este, donde se encontraba la entrada para los vehículos.
Al acercarse, bajó la velocidad. Frente a ellos, una barrera metálica bloqueaba el paso, equipada con sensores incrustados en los pilares.
—Listas sus credenciales —dijo, sin dejar de mirar al frente.
Setsuna y Mina ya las tenían en mano y se las entregaron a su amigo. Después, él sacó la suya del bolsillo de su chamarra y las sostuvo por la ventanilla.
Un haz de luz escaneó las tres tarjetas, una por una. El sistema emitió un pitido breve tras cada lectura, y luego un se escucuhó un zumbido más largo cuando la barrera comenzó a abrirse.
La cámara giró una vez más, registrando el paso del vehículo. Kaminari manejó, introduciéndose más en el campus, moviéndose con cuidado.
—¿Dormitorios o estacionamiento? —preguntó.
Setsuna se estiró en el asiento.
—Dormitorios. No creo que el paraguas sea suficiente para los tres más nuestro equipaje.
—Sí... buen punto, pero dudo que pueda hacer eso.
En ese momento, sonó el teléfono de Kaminari. Miró la pantalla: era el director Nezu. Sin perder tiempo, respondió.
—Diga.
—[Joven Kaminari, si mis suposiciones son correctas, usted tiene dudas sobre si puede ir hacia los dormitorios en su auto.]
—Sí... —respondió sorprendido —Así es.
—[Entonces permítame aclararlo] —continuó Nezu, con su tono siempre educado, casi alegre —[El acceso vehicular a los dormitorios está permitido para estudiantes que hayan registrado su vehículo y cuenten con credenciales activas. Usted ha cumplido con ambos requisitos.]
Denki parpadeó, aún procesando.
—Entonces, ¿puedo llegar frente a los edificios?
—[Puede hacerlo] —confirmó Nezu —[Pero recuerde: velocidad moderada, por favor.]
—Entendido.
—[Excelente. Buenas noches, joven Kaminari.]
La llamada terminó. Denki bajó el teléfono y soltó una risa breve.
—El director Nezu lo sabe todo.
—¿Nos estaba viendo? —preguntó Mina, medio en broma.
—¿Alguna vez no lo hace? —añadió Setsuna.
—Aún no supero lo que nos hizo a mí y a Denki el año pasado.
El auto retomó la marcha, avanzando por el camino interno hacia los dormitorios. El trayecto fue corto, primero paró primero frente al edificio de la clase B. Las luces del vestíbulo estaban encendidas y las cortinas cerradas, dejando ver las sombras de sus compañeros.
—Bueno, llegamos, nos vemos mañana en el descanso.
—Adiós, dale saludos de mi parte a Kyoka —se despidió Setsuna saliendo del auto.
—Jaja, muy graciosa —dijo Denki con sarcasmo mientras Setsuna corría hacia la entrada de su edificio.
Mina aprovechó el momento para pasarse al frente y se acomodó en el asiento del copiloto, cruzando las piernas.
—¡Adiós Setsuna! —gritó —Ay, la adoro. Chofer, llévame a mis aposentos.
Denki rodó los ojos mientras reía suavemente.
—Me sorprende que conozcas esa palabra —se burló.
—¡Oye! —Mina fingio sintiéndose ofendida —Tengo diccionario, ¿sabes?
—Sabes leer, eso es impresionante.
—Tú eres un genio seguramente.
—Mis calificaciones no serán las mejores, pero en literatura soy muy bueno.
Mina no supo que responder, ambos se miraron fijamente por unos segundos antes de estallar en carcajadas. Cuando se calmaron, reanudó la marcha, solo debían avanzar unos metros para llegar a su edificio. El auto avanzó despacio, mientras las luces del edificio A se hacían más nítidas entre la lluvia. Se escuchaba algo de ruido en el interior, risas y el eco de una conversación en el vestíbulo.
Denki frenó frente a la entrada.
— ¿Sacamos las cosas? —preguntó ella.
—Sí, lo mejor será hacerlo rápido —respondió él, abriendo su puerta.
Denki tomó el paraguas y salió primero, rodeó el auto y le abrió la puerta a su amiga. Ambos se dirigieron a la parte trasera del auto. Denki abrió la cajuela y sacó su maleta, Mina hizo lo mismo.
—¿Lista? —preguntó él, cerrando la cajuela.
—Lista —respondió ella, ajustando la correa de su mochila.
Corrieron juntos hacia la entrada, esquivando los charcos. La puerta se abrió, dejando ver a Iida, quien los dejó pasar inmediatamente. Adentro, el vestíbulo estaba iluminado y cálido. El ambiente tenía un olor a flores, seguramente por algún aromatizante. Algunos de sus compañeros estaban sentados en los sillones; otros, apoyados contra las paredes, conversaban en voz baja. Cuando cruzaron las puertas, todos los ojos se posaron en ellos por un momento.
—Hogar, dulce hogar —murmuró Mina.
—Bienvenidos. El director Nezu ya notificó su llegada —dijo Iida, antes de girarse hacia el pasillo.
Denki y Mina se miraron, conteniendo una risa.
—¿Ves? Te dije que lo sabe todo —susurró Denki.
Mina se encogió de hombros antes de dejar su equipaje junto a la pared para reunirse con sus amigas.
—¡Tooru! —gritó emocionada hacia su amiga invisible.
—¡Ashido, no puedes dejar tus cosas tiradas aquí! —exclamó Iida, pero fue ignorado.
Un conjunto de pijama flotante se giró hacia ella, con una lata de refresco suspendida en el aire.
—¡Pensé que llegarías más tarde! —dijo la voz de Tooru desde el interior del conjunto.
—¡Y yo pensé que estarías dormida!
—¿Dormida? ¿Con el chisme fresco? Jamás.
Mina se inclinó hacia el pijama flotante y la abrazó mientras Denki pasaba a la sala de estar.
—Te extrañé, fantasma adorable.
—Yo también, reina alien —respondió Tooru, devolviendo el abrazo.
Denki las observó desde uno de los sofás de la sala, esbozando una leve sonrisa. Luego, al girar la cabeza, se sintió súbitamente observado: Mineta lo miraba desde el otro extremo del vestíbulo, con los ojos entrecerrados y la mandíbula apretada, dejando ver su envidia. Denki sostuvo la mirada un instante más, como si esperara una reacción que no llegó. Jirou también lo veía, pero desvió la mirada segundos después de encontrarse con la suya.
Denki suspiró y bajó la vista, mientras a su alrededor, el murmullo del vestíbulo volvió a subir. Mina ya estaba rodeada por sus amigas, riendo con Tooru, intercambiando comentarios con Yaoyorozu, saludando a Sato con una palmada en el hombro.
Entonces, alguien se asomó por la ventana.
—¡Oigan! ¡Ese es el auto del que hablaban! —exclamó Sero, señalando hacia afuera —¡Es increíble!
—¡Wow, es un clásico! —añadió Ojiro, acercándose a un lado de Sero.
—¿Ese es el que te regaló tu abuelo? —preguntó Kirishima, ya caminando hacia la ventana.
Al llegar, hizo lo mismo que sus otros dos amigos. Sus ojos se abrieron con sorpresa y tal vez algo de emoción.
—¡Whoa, un modelo setentero! Esos eran tan resistentes que podías chocar contra un muro y seguir andando.
—¿Tú sabes de autos? —preguntó Sero.
—¡Solo de los que aguantan golpes! —respondió Kirishima, sonriendo.
—No te equivocas —dijo Denki —es un modelo de los 70's, un Plymouth Barracuda.
—¡Les dije que tiene nombre de pez! —gritó Mina desde el otro lado de la sala.
Denki soltó una risa breve, luego se puso de pie con intención de subir las escaleras, deseando escapar del bullicio y del peso de tantas miradas.
Pero antes de avanzar, una voz lo detuvo.
—¿Podemos hablar?... A solas —dijo Kyoka, sin levantar la voz.
Él se detuvo. Se giró lentamente, encontrándose con su mirada.
—Oye, puedo explicarlo —empezó —Me encontré a Mina en el metro, fue solo un par de estaciones. Hablamos un poco... de ti, en realidad. Y le conté que estaba molesto porque mi padre no me dejó dar una vuelta en la mañana.
Kyoka lo miró con una ceja levantada, los brazos cruzados.
—Claro... supongo que es más fácil hablar con alguien como ella —dijo, sin sarcasmo, pero sin mirarlo.
Denki abrió la boca, pero no encontró una respuesta que no sonara peor.
—No... solo... se me escapó esa información —respondió él, rascándose la nuca por incomodidad.
Kyoka bajó los brazos. Su mirada se desvió hacia donde Mina reía con Tooru, rodeada de amigas, como si algo en esa imagen le pesara más de lo que quería admitir.
—No es que me importe —añadió, cruzándose de brazos otra vez, desviando la mirada suavemente.
Denki la observó en silencio, sintiendo cómo algo se apretaba en el pecho. Y antes de pensarlo demasiado, dio dos pasos rápidos y la rodeó con los brazos.
Kyoka se quedó rígida.
—Lo siento —murmuró él, con la voz apenas audible —No quise hacerte sentir así. De verdad.
Ella no respondió de inmediato. Sus manos quedaron suspendidas a los costados, como si no supiera qué hacer con ellas. Sintió su corazón acelerarse y forcejeó un poco para apartarse.
—¿Qué te pasa?... —susurró, sin fuerza —No hagas eso aquí. Nos pueden ver.
—No me importa.
—Pues a mí sí —dijo ella, nerviosa.
Después de unos segundos, Denki la soltó con cuidado. Kyoka evitó su mirada, aunque sus orejas estaban rojas.
—Me voy a dormir —dijo, girándose hacia el ascensor.
—Kyoka...
Ella se detuvo un segundo, sin mirarlo.
—Idiota —murmuró. Luego siguió su camino, con una pequeña sonrisa.
Denki la vio alejarse y dejó salir un suspiro, esta vez más tranquilo. Estaba por llamar al ascensor para subir al área de los chicos cuando vio a alguien en la cocina: la pequeña Eri.
Llevaba una sudadera demasiado grande para ella, con las mangas dobladas, y estaba parada frente al microondas, observando cómo giraba una taza en su interior. Su cabello estaba recogido en una coleta baja, y sus ojos, aunque cansados, seguían atentos.
Denki se acercó con cuidado, sin hacer ruido.
—Hola princesa, ¿No podías dormir? —preguntó en voz baja.
Eri giró la cabeza, sorprendida, pero no asustada.
—Tenía frío —respondió —Y quería leche caliente, la señorita Momo puso a calentar un poco.
Denki asintió, apoyándose contra el marco de la puerta.
—Buena elección, ¿Le vas a poner miel?
—No... ¿Debería?
—Sí, eso la hará más deliciosa.
Eri lo miró con curiosidad, como si la idea de mejorar algo tan simple como la leche fuera una revelación. Bueno, para una niña pequeña, sí lo es.
La campana del microondas avisó que el tiempo se había acabado. Cómo amable gesto, Denki le aconsejó a Eri ir a su asiento, después tomó un guante de cocina y con cuidado colocó la taza sobre la mesa frente a Eri.
—Esperamos unos segundos, ¿sí? —dijo —A veces el microondas calienta más de lo que debe.
Eri ascendiendo, observando el vapor elevándose.
—¿Tú le pones miel? —preguntó curiosa.
Denki respondió con sinceridad.
—Sí... A veces.
Eri se quedó mirando la taza, esperando a que fuera segura de sostener. El vapor seguía elevándose mientras esperaba, Kaminari estaba buscando el frasco de miel. Lo encontró en la alacena superior, preguntándose quién la dejó ahí. Sacudió su cabeza para alejar el pensamiento, no era el momento para investigar.
Añadió una pequeña dosis del endulzante natural y lo disolvió. Una vez lista, Eri tomó la taza con ambas manos y salió de la cocina con pasos suaves, rumbo a la sala. Denki se quedó un momento más, tomó el frasco, luego lo cerró, lo devolvió a su lugar, limpió y fue tras Eri.
Al llegar a la sala, ella estaba viendo la televisión, un capítulo de un anime, en eso, escuchó el ascensor y miró en su dirección. De ahí, salieron Izuku y Ochako, platicando animadamente. cuando vieron a Kaminari se acercaron a él para saludarlo.
—Vaya, vaya —dijo con tono juguetón —¿Vienen de la luna de miel? —bromeó.
Pero sus palabras hicieron que los rostros del dúo 'té verde' –apodo dado por Mina– se volvieran rojos.
—¡Kaminari! —protestó Ochako, llevándose las manos a las mejillas.
—¡No es nada de eso! ¡No hicimos nada raro! —añadió Izuku, agitando las manos con torpeza.
Eri, desde el sillón, los observaba en silencio, con la taza entre las manos y los pies colgando.
—¿Qué es una luna de miel? —preguntó, apartando la vista del anime por un momento.
La pareja quedó congelada mientras Denki reía suavemente.
—¡Es…! —empezó Izuku, pero se trabó.
—¡Un viaje especial! —intervino Ochako rápidamente —Para celebrar que dos personas se quieren mucho.
Eri ascendió, como si eso tuviera sentido.
—Entonces, ¿Ustedes se quieren mucho?
Ochako se atragantó con su propia saliva, Izuku se puso rojo hasta las orejas y Denki se llevó una mano a la boca para contener la risa.
—Claro que se quieren mucho, solo son un poco... tímidos —intervino Kaminari.
Ochako abrió la boca para responder, pero solo emitió un sonido ahogado e Izuku parecía estar considerando seriamente la posibilidad de desmayarse. Eri, sin entender del todo el revuelo, tomó otro sorbo de su leche con miel.
—¿Entonces ustedes van a casarse?
Las conversaciones que había entre los demás integrantes de la clase se detuvieron.
—¡¿Qué?! —gritaron los dos al unísono.
Denki ya no podía contener la risa. Se dejó caer en el sillón, riendo con la cara tapada por un cojín.
—¡Eri! —dijo Izuku, con voz temblorosa —Eso... eso no es algo que uno decide así como así...
—Pero si se quiere mucho —replicó Eri, con lógica infantil aplastante.
Kaminari se recuperó un poco, adolorido del estómago por la risa.
—Sean... —dijo jadeando —sinceros...no le... mientan...a su hija —poco a poco se iba recuperando.
—¡Y-ya basta con eso Kaminari! —exclamó Izuku.
Él y Mina llevan tiempo molestándolos con esa broma desde que notaron el parecido. Al principio Todoroki la tomó en serio, y tuvieron que explicarle que no era lo que él creía. Aún así, no dejaron de repetirla.
—No pueden negarlo, mírenla, está adorable criatura —dijo refiriéndose a Eri —su rostro es una combinación de los de ustedes
—Por favor detente —rogó Uraraka, avergonzada, medio escondiéndose detrás de Izuku.
—Yo creo que si se casan, Eri termina con su apellido —dijo Mina.
—¡Ashido! —gritó Izuku, impactado.
—¡Yo voto que sí! —añadió Tooru, levantando la mano con entusiasmo.
—¡Yo también! —Tsuyu apareció detrás del respaldo.
Eri, con la taza entre las manos, los veía de reojo, sin entender del todo, pero disfrutando el show, olvidándose del anime que estaba viendo.
—Lamento arruinar el momento —Iida se unió a la conversación —pero eso es imposible. Ambos deben ser profesionales y con estabilidad económica para poder...no, aún así, sería muy pronto, es más probable que el profesor Aizawa sea quien la adopte.
Todos en la sala se quedaron en silencio, mirando con reproche al delegado de la clase. Iida se quedó en silencio, ajustó sus lentes y tomó asiento sin decir una palabra más. Kirishima se le acercó y puso una mano sobre su hombro de manera amistosa.
—Amigo, sabemos que no es literal, pero no tenías que decirlo así. Recuerda lo que dijo Hagakure: relájate un poco.
Kirishima le dio un par de palmadas en el hombro antes de volver a su lugar. Iida asintió, sin levantar la mirada, procesando las palabras del pelirrojo.
La sala ahora se encontraba en un silencio incómodo, que fue interrumpido por el grito de batalla del personaje principal del anime que Eri había dejado de ver por concentrarse en la plática de los adolescentes.
El grito resonó por toda la sala, exagerado y dramático, como solo un protagonista de shōnen podía hacerlo.
Eri parpadeó, luego giró lentamente la cabeza hacia la pantalla.
—¡Oh, no! Me perdí la pelea —dijo con un puchero adorable.
—Podemos regresarlo —ofreció Tooru, ya con el control en la mano.
—Entonces... ¿Sí puedo ver el final?
—Claro que sí —dijo Ochako, sentándose a su lado.
Eri aceptó, abrazó su taza vacía y se recostó contra el respaldo del sillón. Izuku se acomodó del otro lado, como si nada hubiera pasado.
Y así, entre risas, comentarios y teorías absurdas sobre el poder oculto del protagonista, toda la clase se sentó en los sofás o en el suelo para acompañar a Eri.
–×–
Los créditos del capítulo estaban llegando a su fin. La mayoría de la clase comenzó a levantarse para limpiar, a excepción de Eri, Izuku y Ochako, quienes se habían quedado dormidos. Denki apagó la televisión con cuidado, bajando el volumen antes de presionar el botón. La pantalla se volvió negra, reflejando los rostros tranquilos de los tres dormidos.
—¿Los dejamos así? —preguntó Momo en voz baja, recogiendo los cojines del suelo.
—Sí —respondió Mina—. Se ven cómodos... y lindos —añadió mientras les tomaba una foto.
Tsuyu apareció con una manta doblada en los brazos. Sin decir nada, la extendió sobre Eri, luego sobre Izuku y Ochako. Mina revisaba la foto en su teléfono, sonriendo.
—Voy a imprimir esta. En grande. Para chantajes futuros.
—No lo hagas —dijo Momo, aunque no sonaba muy convencida.
El sonido de la puerta principal abriéndose los hizo voltear. Ahí estaba el profesor Aizawa; se veía más cansado de lo habitual. Miró a sus estudiantes y frunció ligeramente el ceño. Le pareció extraño verlos tan tranquilos, lo que encendió internamente sus alarmas.
—¿Qué pasó aquí? —preguntó, sospechando.
—Shhhhh —respondieron sus alumnos.
—Los va a despertar —reclamó Mina en voz baja.
—Eri estaba viendo anime —explicó Ojiro, con voz tranquila —Y... bueno, aprovechando el regreso de los que faltaban, se volvió una noche de grupo.
Aizawa se acercó al sofá. Observó a Eri, acurrucada entre Izuku y Ochako, con una expresión de tranquilidad. Suspiró, tal vez de cansancio o por algún otro motivo, y con mucho cuidado la tomó en sus brazos, intentando no despertar a la pareja. Sin embargo, Izuku comenzó a mostrar señales de despertar. El chico frunció el ceño, aún medio dormido, y alzó una mano como si intentara alcanzar algo.
—¿Eri...? —murmuró, la voz ronca por el sueño.
Aizawa se detuvo un segundo, con la niña en brazos.
—Está bien, Midoriya, soy yo —dijo en voz baja —Vine por Eri.
Izuku se levantó lentamente, sin abrir del todo los ojos. Aizawa giró hacia la salida, con pasos silenciosos. Eri se removió apenas, murmurando algo ininteligible, pero no despertó. Solo se aferró un poco más al cuello de su cuidador. El grupo lo observaba en silencio mientras desaparecía por el pasillo.
—¿Alguien más sintió que eso fue... como ver a un papá con su hija? —susurró Tooru.
—Sí —respondió Tsuyu—. Pero no se lo digas o nos pondrá a hacer flexiones.
—O escalar una montaña —añadió Denki.
—O peor, ambas —dijo Sero.
Una risa suave recorrió la sala. Izuku se levantó con movimientos torpes, aún adormecido. Se frotó los ojos, desorientado, y miró a Ochako, quien sonreía risueña.
—(Debe estar soñando con mochis) —pensó.
Sus murmullos llamaron su atención. Mientras los demás seguían limpiando, Izuku se acercó para oír qué susurraba su novia.
—Deku... jejeje... me gusta cuando eres rudo.
Izuku quedó congelado, con las mejillas encendidas y los ojos muy abiertos. Miró a los lados; afortunadamente, nadie más se había dado cuenta. Ochako seguía dormida, con una sonrisa boba y una gota de baba en la comisura.
—¿Pasa algo? —preguntó Ojiro, apareciendo de la nada y asustando a Izuku.
Izuku dio un respingo, casi soltando un grito, pero lo contuvo con un gesto torpe.
—¡Ah! No, no pasa nada, Ojiro... todo bien... todo... normal.
Ojiro lo miró con curiosidad, ladeando la cabeza.
—¿Seguro? Pareces... rojo... y nervioso.
—Es que... estaba recordando algo... algo vergonzoso —respondió —A veces me pasa, recuerdo cosas así de la nada.
—Ok —dijo Ojiro, dudoso —Bueno, hay que terminar de limpiar para irnos a dormir.
—Sí... ya voy.
Ojiro se alejó y el adolescente de cabello verde se unió a sus compañeros en la limpieza. Cuando terminaron, Izuku volteó a ver a Ochako, y para su sorpresa, Mina la estaba cargando en brazos como si fuera una princesa, mientras la castaña seguía profundamente dormida.
—¡Operación Mochi en marcha! —susurró Mina, con una sonrisa traviesa —La llevaré a su cama antes de que empiece a hablar de cosas más... comprometedoras.
—¿Eh? ¿De qué estás hablando? —preguntó Izuku, más nervioso.
Mina lo miró de reojo, divertida.
—No lo sé... tú dime —respondió de manera juguetona.
Izuku se quedó mudo, y Mina se alejó con paso triunfal, tarareando una melodía inventada mientras cargaba a Ochako. Él se quedó ahí, de pie, por un momento. De repente, una mano se posó sobre su hombro y su cuerpo reaccionó antes que su mente. En menos de un segundo, Izuku giró, bajó el centro de gravedad, atrapó la muñeca con una mano y colocó la otra en posición de bloqueo.
—¡Espera, Midoriya, soy yo! —gritó Iida.
—¡Ahhh! Lo siento mucho, me asustaste.
—Me disculpo, no fue mi intención.
—¡Mon dieu! —exclamó Aoyama, debajo de Iida.
Todo pasó tan rápido que no se habían dado cuenta de que él iba pasando cuando Izuku neutralizó a su amigo velocista.
—Por favor... ayuda —rogó su pobre compañero.
Iida se levantó con rapidez y ayudó a Aoyama, disculpándose también con él. Luego se dirigió al chico de cabello verde.
—Midoriya, tu reacción fue impresionante. Sin embargo, te recomiendo tener más cuidado.
—Sí, de nuevo, lo siento, Iida —se volvió a disculpar —¿Estás bien? —preguntó a Aoyama.
—Mi espíritu brilla, aunque mi codo no tanto.
Denki apareció con una taza humeante de café en la mano, observando la escena con curiosidad. Solo ellos quedaban; el resto de la clase ya se había retirado.
—Kaminari, no es bueno tomar café a esta hora. No podrás dormir —regañó el delegado.
—Descuida, Iida, le agregué leche —respondió.
—Agregar leche no neutraliza la cafeína, Kaminari.
Denki le dio otro sorbo a su taza antes de responder.
—A mí me funciona... a veces.
Iida suspiró, resignado.
—Bien, espero que mañana no estés somnoliento en clases.
Dicho eso, Iida se dirigió al ascensor para subir a su habitación. Le siguieron Midoriya y Aoyama. Denki se quedó unos minutos más para acabar su bebida. Cuando terminó, lavó la taza, la secó y la guardó. Antes de subir, echó un vistazo por la ventana: su auto seguía ahí. Sacó las llaves de su bolsillo y las giró en su mano. Después, dio vuelta para ir a su habitación a dormir..
° Al Día Siguiente °
Eran las 7:12 de la mañana. El sol apenas comenzaba a filtrarse por las ventanas del dormitorio compartido. La mitad de los estudiantes aún estaban en modo zombi, arrastrándose hacia el comedor o buscando calcetas con los ojos entrecerrados.
La otra mitad ya estaba en el comedor, desayunando. Mina y Tooru entraron con mucha energía, platicando los sucesos de la noche anterior. Detrás de ellas, Ochako caminaba pensativa. Se había quedado dormida en la sala y despertó en su habitación. Lo que le preocupaba era haber dicho algo que no debía en su estado somnoliento.
Arriba, en el área de los chicos, Midoriya arrastraba los pies. Tenía unas pequeñas ojeras y parecía perturbado. Llamó al elevador y esperó. Cuando las puertas se abrieron, se encontró con el chico eléctrico.
—¡Guau! Amigo... ¿Estás bien? —preguntó Denki, preocupado.
—Sí... —respondió Izuku con voz ronca.
—No te creo.
—Fue una pesadilla.
Kaminari le dio una amistosa y suave palmada en el hombro.
—¿Quieres contarnos qué pasó?
Izuku lo miró por un momento, dudando. Pero al ver la expresión genuina de preocupación en el rostro de su amigo, suspiró y asintió.
—Sí... creo que sí.
Ambos bajaron juntos al comedor. Al entrar, la conversación se detuvo por un instante al ver el rostro de Midoriya.
—¡JAJAJAJA! —se burló Bakugo —Te pareces a ojos de mapache.
Mina lo fulminó con la mirada, pero el rubio explosivo ni se inmutó mientras seguía carcajeando. Los recién llegados tomaron asiento en la mesa para desayunar.
—¿Qué fue lo que soñaste para estar así? —preguntó Kaminari.
Midoriya se sirvió un poco de jugo de naranja antes de empezar y lo bebío.
—Después de acostarme, tardé un rato en quedarme dormido... cuando finalmente lo logré... —Buscó las palabras necesarias para explicarlo sin sonar exagerado. ——Todo empezó como algo normal: nosotros en clases. Pero... de la nada, se convirtió en una pesadilla. Me llamaron a la oficina del director, donde también estaban otros héroes y la policía. Me mostraron un video donde... supuestamente yo robaba información y se la daba a la Liga de Villanos.
Todos los presentes se quedaron en silencio, incluso Bakugo, que aunque mostraba una expresión de “no me importa”, escuchaba con atención.
—Me tacharon de traidor. Intenté huir, pero ustedes me persiguieron y me atacaron hasta vencerme y... y... —las palabras estaban atoradas en su boca. Tomó más valor y las soltó—. Me encerraron en Tártaros. Así, sin juicio. No me dieron la oportunidad de defenderme.
—¡Eso es estúpido e imposible! —gritó Mina.
—Mina, tranquila, recuerda, es una pesadilla —intervino Kaminari.
—¿Pasó algo más? —preguntó Shoto.
—Sí... pero... preferiría no hablar de eso.
Kirishima se levantó rápidamente de su asiento y sus palmas golpearon la mesa.
—¡Midoriya! ¡Nosotros jamás haríamos algo como eso!
Ochako se acercó a él y tomó la mano de su novio con calidez. En ese momento, no necesitaba palabras para expresarse.
—Kirishima tiene razón —Sero se unió a la conversación —Hay que ser demasiado estúpido para creer en un video así.
—Además —añadió Tsuyu —se sabe que uno de los miembros de la Liga de Villanos tiene un quirk para crear copias. Y luego está... Himiko Toga. Ella puede convertirse en cualquier persona.
—Pero necesita la sangre de esa persona para hacerlo —le recordó Ochako.
—Es cierto —afirmó la ranita.
Izuku bajó la mirada, aún con la mano de Ochako entre las suyas.
—Lo entiendo perfectamente… fue solo un sueño… pero se sintió tan real, como si todo lo que he construido… se desmoronara en segundos.
—Midoriya, eso no va a pasar —dijo Shoto con firmeza —Eres nuestro amigo.
—No te daremos la espalda jamás, ni aunque te veamos en un video bailando con Shigaraki —añadió Denki, intentando aligerar el ambiente.
Una risa nerviosa recorrió la mesa. Incluso Bakugo soltó un resoplido.
—Tch, como si ese nerd supiera bailar. Además, ¿Él, un villano? ¡Ja! Una vez lloró porque las serpientes no tenían brazos ni piernas.
Izuku sonrió, apenas, tomando el comentario de Bakugo con humor.
—Teníamos seis años, Kacchan —se defendió. Luego miró a sus amigos —Gracias… a todos.
Ochako apretó su mano con cariño. Después de contarles todo, continuaron desayunando con tranquilidad, entre comentarios graciosos y recuerdos del año pasado que arrancaron algunas risas. La atmósfera se volvió ligera, como si el peso de la pesadilla se hubiera disuelto. Una vez listos, todos tomaron sus mochilas. Y por primera vez, desde que vivían en el internado de la U.A., la clase 1-A caminó unida hacia su salón.
•••
El reloj marcaba las 14:28. La clase del profesor Cementoss había terminado, mientras los alumnos esperaban la llegada del siguiente profesor, todos platicaban, en dúos, en grupos, cada uno con temas diferentes.
Después de un rato, Aizawa entró, serio como siempre, todos se acomodaron en sus lugares de inmediato. El maestro se paró al frente y la clase empezó.
—Hoy tendrán una clase práctica de persecución vehicular —anunció Aizawa —Enfrentarán un robot de evasión táctica diseñado para simular a un villano en fuga. Su objetivo es interceptarlo antes de que cruce la zona de escape. Cámbiense y los veré en la ciudad D.
Sin tiempo para preguntas, la clase 1-A se dirigió al vestidor para cambiarse. Una vez listos, abordaron el transporte que los llevó hasta la ciudad D, una de las zonas de entrenamiento urbano más amplias de la U.A., diseñada para simular entornos reales con calles, callejones, obstáculos móviles y estructuras.
Algo que llamó la atención de algunos fue el nuevo traje de Kaminari.
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—¿Nuevo traje? —preguntó Kyoka, sorprendida, alzando una ceja —Te ves... bien —comentó —(Ardiente) —pensó.
—¡Gracias! —respondió Denki, con una sonrisa orgullosa —Es más ligero, más resistente… y tiene algunos ajustes nuevos.
La conversación no duró mucho, todos siguieron avanzando hasta llegar al lugar citado. En el centro de la plaza principal, ya los esperaba Aizawa, acompañado por una figura que no pasó desapercibida.
—Además de mi supervisión, esta clase será evaluada por dos héroes invitados —anunció Aizawa, con su tono habitual —Uno de ellos ya lo conocen.
—Edgeshot —susurró Ojiro, con respeto.
El héroe asintió con serenidad.
—Es un honor observar su progreso —dijo con voz firme —Hoy pondrán a prueba su coordinación, su juicio y su capacidad de adaptación en movimiento.
—Y para eso —añadió, girándose hacia la entrada de la zona de simulación —contaremos con el apoyo de una colega experta en combate urbano de alta velocidad.

Un recuerdo vino a la mente de Edgeshot, la noche que perseguían ese camión con las réplicas de la Liga De Villanos.
—Les presento a la heroína profesional: Voltia.
Una descarga eléctrica recorrió el suelo metálico antes de que una figura femenina apareciera en escena, envuelta en un resplandor amarillo.
—Encantada de conocerlos —dijo Voltia, cruzándose de brazos —Espero que estén listos para aprender.
Un silencio breve se apoderó del grupo. Voltia tenía presencia, una que parecía exigir respeto. Aizawa aprovechó el momento para revisar su tableta.
—Antes de que se organicen —intervino la heroína, con tono firme —necesito saber quiénes tienen licencia de conducir.
Varias manos se alzaron. Denki fue el primero, Bakugo levantó la suya, Sero también y, por último, Tokoyami. Voltia alzó una ceja al ver a Denki.
—Kaminari, ¿verdad? —preguntó, con una leve sonrisa —He oído cosas interesantes sobre ti.
Denki parpadeó, sorprendido.
—¿Sí? ¿Buenas… o malas?
—Ambas, pero las comprobaré cuando te vea en el campo, niño —respondió ella.
—Muy bien —continuó Aizawa —Ustedes cuatro serán los conductores designados. El resto, en un momento se les dirá con quién harán equipo.
• Algunos Minutos Después •
Aizawa deslizó el dedo por la pantalla de su tableta, y una proyección holográfica apareció sobre la plaza. Nombres, rostros y vehículos se organizaron en columnas flotantes, visibles para todos.
—Los equipos fueron asignados con base en sus habilidades complementarias y desempeño en ejercicios anteriores —explicó —No se aceptan cambios. Adáptense.
Los estudiantes se acercaron para ver sus nombres. Algunos sonrieron al ver a sus compañeros de equipo; otros fruncieron el ceño, resignados. La tabla también mostraba donde se encontraba cada vehículo asignado para cada equipo.
Denki leyó rápidamente: Equipo 1: Kaminari Denki, Sato Rikido, Koda Koji, Minoru Mineta.
—(Mineta sigue enojado conmigo) —pensó el rubio, sintiendo el peso de una mirada clavada en su nuca.
—Genial… —murmuró Mineta, apareciendo a su lado con los brazos cruzados —El Casanova y yo, en el mismo auto.
—¡Oye, ya te dije que fue un malentendido! —reclamó Denki —¡No estoy formando ningún harem!
—¡Cállate! ¡No me hables, traidor! —gritó Mineta con envidia.
Kaminari soltó un suspiro de resignación, ya no iba a intentar convencerlo, no valía la pena. Eventualmente se le iba a pasar, o eso esperaba.
—Equipo 1, prepárense, los demás, a la sala de observación con nosotros —ordenó Aizawa.
El primer equipo obedeció. Sato ajustó sus guantes, Mineta avanzó sin decir nada, Koda… también. Kaminari se colocó las gafas, revisó el estado de sus pistolas y miró a sus compañeros de equipo. Sato le dio un pulgar arriba. Koda asintió con firmeza. Mineta… rodó los ojos y murmuró algo ininteligible, pero siguió al grupo.
Todos se dirigieron directamente hacia el vehículo asignado y subieron de inmediato. Kaminari tomó el asiento del conductor y encendió el motor.
—A trabajar —dijo, activando el H.U.D. de sus gafas.
