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¿Porque me mostraste tu cara?

Summary:

Quien mirara a Teneo en ese momento lo notaria fuera de si, analizando fuertemente sobre las decisiones de su compañero sabiendo que debía hablar con ella.

Notes:

Siempre me fue divertida la escena de Teneo reaccionando a Selina sin la mascara, quise ver como seria si todo pasa antes del detonante. (Cof, la muerte de Hasgard)

Work Text:

- Selina... - En voz baja menciono el nombre de su compañera, pateando un pequeño... Un trozo de pilar del tamaño de un casco más bien. Quebrándose en pisados apenas impacto contra el suelo. Su propia fuerza le sorprendía, no esperaba siquiera que lograra levantarla. Suspiro en busca de relajación, perdido entre sus confusos pensamientos.

>> ¿Por qué no hizo nada? O porque lo hizo... - En aquel momento en el que la joven mujer se le ocurrió quitarse la máscara frente a Teneo, los 2 estaban conversando juntos en tranquilidad luego de un entrenamiento con el señor Aldebarán, según lo que este les había explicado las mujeres santos tenían que llevar una máscara, y matar o amar al hombre que les vea, ¿Razones? No eran claras del todo, lo que hacía peor el revoltijo mental que tenía el joven de cabellos negros.

>> ¿De verdad me amara? - Suspirando, aunque era más un quejido le toco pararse de donde de estada y buscar a la chica. De esa conversación pasaron unas horas, y no la había visto desde entonces.

Claro, en aquel momento se había puesto totalmente nervioso, su rostro se tiño de rojo por uno momentos y apenas tuvo la capacidad de racionar sus pensamientos para reaccionar.

– “¿Sabes? A veces me pregunto si soy realmente útil, tu seguro serás un gran sucesor para nuestro maestro” – Volteo su rostro a ella, no entendía en que momento su conversación llego a ese momento. Estaba por preguntar porque le decía eso, encontrándose con la doncella con la máscara en la mano.

>> ¿Debería preguntarle a alguien? - En voz baja se dijo a sí mismo, ya que no sabía dónde estada la mujer Saint, y, en ese momento no sabía ni que preguntarle o siquiera decirle, estada confundido sobre sus propios sentimientos detonados por la acción de sus compañera. Era hasta incómodo.

 

>> Maldita sea esa ley. - Ya frustrado movió su mirada entre toda el área para buscar otro peñasco el cual patear sin tener reparos en donde caería, tomando de ventaja de que estada solo en ese momento... O eso creyó.

 

- ¡Ten cuidado maldito mocoso! - Uno de los soldados rasos que estaban en ese lugar le reclamo, notándole bien molesto y con ganas de pelear al acercarse al joven de cabello negros, probablemente frustrado, ya tenía mucha humillación con ni siquiera haber logrado una armadura y relajado a un puesto inútil.

 

- Lo siento. - Y con eso escapo. Podría dejarlo en el suelo en cosa de... 20 segundos, pero no quiso meterse en más problemas.

 

- ¿Teneo...?

 

- ¡Que te pongan un cascabel! - Grito del susto al tener a Regulus detrás de él y sin previo aviso. Aún tenía cosas que aprender, ya que ni lo noto. - Lo siento... - Luego de eso procedió a disculparse, algo apenado. Bajo la mirada inocente del Santo de Regulus ante lo que pasada su amigo. - Ahhh... De verdad lo siento, ¿Pasa algo?

 

- Solo te vi agitado, es todo. Quise saber si te podía ayudar.

 

- Ahhh... - No supo cómo reaccionar ante su amigo en frente, Regulus era... Inocente en cuenta a ciertos temas y las relaciones seguro era una de ellas, eso nadie lo desconocía, preguntarle era estar entre la espada y la pared. - No sé si sepas de eso. Tuve un "inconveniente" con Selina.

 

- ¿Se pelearon? Siempre los vi muy unidos, como hermanos casi.

 

- "No sé si sea esa..." - Pensó. - No, no nos peleamos, solo paso algo que me dejo pensando. No sé qué hacer exactamente. Y ahora que lo pienso creo que pude haberle molestado.

 

- No puede ser tan malo. - Optimista le sonrió. - ¿Te puedo ayudar?

 

- Muchas gracias, pero preferiría hacerlo solo. No sé bien cómo explicarlo y tampoco sé si esta en tus manos una forma de ayudarme.

 

- ¿Muy personal? - Intuyo, Teneo asintió. - Entiendo. Bueno, te espero con Tenma y Lacaille luego, ¿Vale?

 

- Claro. - Ya solo el peli-negro volvió a suspirar. Volviendo a donde estada en su laberinto metal cuya captora y responsable que este en encerrado era Selina. Empezando a arrepentirse de mínimamente no haberse desahogado con él.

 

Tenía que hablar con ella, eso no lo podía postergar. A sí que sin más, solo suspiro, yendo a caminarse a buscarla y aceptar su destino. Encontrándola junto a Saro no muy tarde, mirando hacia ellos muy inseguro hasta que ella lo volteo a ver, haciéndole una señal despidiendo a su amigo buscando quedarse sola con el peli-negro.

 

- Hola. - Empezó él. Notándosele incomodo al no saber por dónde empezar. Eso ella lo noto.

 

- ¿Cómo estás? - Debajo de la máscara le sonrió, posando su mano en su hombro.

 

- Más que nada confundido. Lamento haberte dicho loca ayer, no espere que con tanta naturalidad hicieras eso. Pero... Quiero saber porque. - Con la voz ligeramente apagada le pregunto, buscando quedarse serio para ocultar lo extraño que se sentía, no solo era simple incomodidad, también era sobre lo que significa para los 2.

 

- Bueno, puedes estar seguro que no te matare. - El rostro del peli-negro quedo rojo, cuando noto que Selina (Otra vez) Se había quitada la máscara pero esta vez, dejando un beso en su cara. Sonriendo al ver su reacción, como si se fuera a desmayar. – Entiendo que te parece una falta de respeto hacia tu cargo haberte mostrado mi rostro. Más no espere que reaccionaras de esa forma.

- Ahh... ¿Te gusto?

- Algo. - Quitándole importancia al asunto le respondió, dejando al joven más confundido que antes, no le entendía nada.

- Bueno. Me halagas la verdad, y no puedo tener que sin la máscara eres linda. ¿Puedo preguntar a qué te referías exactamente antes de quitarte la máscara?

- Simplemente. He estado pensando mucho sobre lo que me espera, si es mi destino o no ser una Saint, ya lo he hablado con el señor Aldebarán. Me repitió lo mismo que nos dijo cuándo Saro quiso escapar. Confiado en que tomaría la decisión correcta. Haga lo que haga, quería que si alguien me viera el rostro, fueras tú. - Volviéndole a besar el rostro termino, poniéndose la máscara otra vez. - No te obligare a nada. Obviamente.

- Ammm... Bueno. Entiendo. Aunque, la verdad hubiera preferido que me dijeras bien todo lo que sientes antes de quitarte la máscara. Y, si decides irte solo me queda desearte suerte. Aunque buscare verte de vez en cuando.

– Gracias. ¿Vamos con Saro?

- Claro. Para finalizar el tema, si tienes dudas estaré feliz de escucharte.