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Missa se removía por su cama, se sentía intranquilo y no sabía por qué, se hacía una idea, pero no era posible, aún faltaban dos meses para su celo, así que no sabía por qué se sentía tan extraño… Bueno, puede que lo sepa. Antes de acostarse, Philza entró a la casa cubierto de tierra, tenía el rostro manchado al igual que su ropa, Missa lo miró preocupado, pero el alfa le restó importancia.
“Creeper” Dijo Philza y comenzó a quitarse la camisa manchada.
El omega lo miró atento, esa simple acción hizo enrojecer su rostro, agradecía llevar su mascara puesta, el torso desnudo de Philza se volvió rápidamente en su perdición, sus brazos fuertes, sus pectorales y el poco vello dorado que tenía en su pecho eran la tumba de Missa. El pelinegro lo miraba en transe, sabía que el rubio era fuerte, pero nunca había visto a Philza sin camisa. El rubio se dio cuenta de la mirada de su compañero.
“I´m fine. I´m no hurt” Philza sabía que Missa se preocupaba de más, así que pensó que estaría buscando alguna herida en su cuerpo. Se comenzó a sentir nervioso ante la mirada del pelinegro.
“B-Bien” La voz de Missa salió temblorosa “Deberías tomar un baño”
Y así lo hizo, Missa fue por un vaso de agua y se metió a su cama, oía el agua de la ducha caer, trató de resistirse, pero no pudo evitar imaginar el agua correr por el pecho de su amigo, por su abdomen hasta llegar a… Se avergonzó y con esa imagen en mente, se durmió. No mucho después el alfa salió de la ducha y fue a echarle un vistazo al omega que dormía tranquilamente en su cama, sonrió tranquilo cuando las feromonas del Missa invadieron sus fosas nasales, el aroma revelaba que estaba feliz, pero el aroma también ocultaba un pequeño toque de lujuria que el alfa no notó.
Missa despertó en la noche al sentir calor dentro de su cuerpo, se sentía pegajoso y comenzó a moverse en su cama intranquilo. Todos sus celos han sido puntuales, ninguno ha sido irregular, así que no sabía la causa de esos síntomas. Quizás los chocolates que le había regalado Bad no estaban en buen estado, si ese era el motivo, estaba jodido, comió como 4. Lo descartó porque no sentía malestar estomacal, así que creyó que tal vez fue por fantasear con el cuerpo de su amigo y se sintió culpable.
Missa y Philza se volvieron amigos cuando la Federación los unió en el proyecto de “reproducción” en la isla. El proyecto fue un fracaso, la mayoría de las parejas quedaron como amigos, los únicos que realmente lo intentaron fueron Mariana y Slime, pero su relación no funcionó. No todos fueron fracasos, con el tiempo Vegetta y Foolish realmente lo supieron manejar bien, comenzaron una relación bonita y Missa, aunque no quería aceptarlo, los envidia. Incluso Roier encontró el amor con un brasileño, hasta se casaron. Desde que los unieron, Philza y Missa viven en la casa del alfa, el rubio sentenció que solo serían amigos, mantendrían algo platónico, sin amor y sin lazos sexuales y para el omega estaba siendo difícil seguir así, Philza era un buen alfa, quizá el mejor que ha conocido, y no quería perder su amistad. El mexicano salió de la cama y tomó una ducha, sintió su malestar irse lentamente y volvió a dormir.
Missa no supo cuándo se enamoró de Philza, solo sabía que estaba jodido, el inglés lo había dejado claro cuando uno de los amigos del alfa le preguntó sobre su relación y él rio y dijo:
“We´re just friends” Con una sonrisa cálida y restándole importancia al asunto.
Solo eran amigos, nada más. Así que trató de reprimir cualquier sentimiento hacía el rubio, pero no podía, cuando el rubio le sonreía, el corazón del pelinegro se aceleraba, cuando el alfa lo protegía, el omega se ilusionaba, cuando el británico lo tocaba, el latino se enamoraba. Missa no quería incomodar al alfa con sus sentimientos, trató de distanciarse, así que se tomó unas “pequeñas” vacaciones, pensando que sin su presencia se le haría más fácil superarlo, pero su ausencia solo hacía sentir miserable a su omega que quería oler al alfa y que sus aromas se mezclen, no pudo disfrutar sus vacaciones ya que la mayor parte del tiempo solo podía pensar en “¿Qué estará haciendo Phil?” y “¿Estará con alguien más?”
En sus celos anteriores se encerraba en su habitación y se masturbaba hasta que se sentía satisfecho, su celo lo volvía un sinvergüenza, se frotaba en lo que sea y metía en su vagina cualquier cosa lo suficientemente fálica cuando sus dedos ya no eran suficiente. Desde que conoció a Philza sus celos han sido peores, pues solo quiere suplicarle al alfa que lo haga suyo, que lo muerda y que anude dentro de él, que lo marque con su aroma y que lo embarace. Cuando el celo de Missa se acercaba robaba una prenda del rubio y la usaba para satisfacerse, la olía hasta que su aroma se desvanecía y cuando eso pasaba, la frotaba contra su coño hasta que correrse. Cuando su celo terminaba lavaba la prenda y después la metía en la ropa sucia del rubio para no levantar sospechas por si se llegaba a preguntar “Hey, ¿dónde está esta camisa?”
Missa despertó y no encontró al alfa, eso no era raro, Philza era muy activo por las mañanas. Se levantó y comió lo que encontró por ahí, unas tostadas con aguacate que su compañero preparó. Fue a una consulta rápida al médico, pero no encontró al personal, ni a los extraños vestidos de oso ni a los pacientes, todo el lugar estaba vació, cosa que se le hizo extraña, pero qué podía hacer. Resignado decidió volver a casa, comenzó a sentir bastante calor, el sol estaba en su punto más alto esa mañana así que se quitó su mascara y se abanicó con ella, no quería estar fuera por mucho tiempo. No tenía un buen presentimiento.
“Hey, Missa” Una voz hizo que se diera media vuelta, y se encontró a BadBoyHalo saludándolo.
“Bad” sonrió Missa al encontrase con su amigo.
“What´s new?” Dijo suavemente mientras se acercaba a él, el alfa olí más fuerte que de costumbre, no tenía razones para temer a su amigo, pero el sentimiento de inseguridad seguía presente.
“Nada, solo pasaba por aquí” El alfa estaba frente a Missa, examinó su cuerpo de arriba hacia abajo, mojó sus labios y miró al omega a los ojos. Missa se sentía nervioso, había algo en la mirada de Bad que lo hacía sentir pequeño. “¿Q-Qué haces tú?”
“Nothing.” Soltó con una voz tranquila “Hey, I bought more of those chocolates, do you want? Yes, you want it” Dijo mientras abría uno y lo metía en la boca del pelinegro.
“¿Qu-?” Missa no supo que hacer. Masticó el chocolate y estaba realmente bueno.
El alfa lo miraba con una sonrisa mientras él terminaba de probar el chocolate. Tenía un sabor agradable con un relleno cremoso. El diablillo sacó otro y se lo entregó a Missa el cual lo recibió gustoso. Missa trataba de analizar los ingredientes, fresa y chocolate, pero había algo más, antes de que pudiera decir algo, Bad tomó su cintura, lo atrajo a él y comenzó a besarlo, era un beso agresivo, casi hambriento y desesperado, Missa no respondió al beso, estaba en sorprendido.
No era un secreto que el alfa sentía algo por Missa, cualquiera podía darse cuenta de ello, cualquiera excepto el propio Missa, el omega consideraba su relación con Bad como una fraternal, no sabía que el otro sufría lo mismo que él, un amor no correspondido. La mente del pelinegro era un desastre, ¿por qué Bad lo besaba? ¿Por qué las manos de Bad en su cintura se sentían tan bien? Y ¿por qué el calor interior de anoche estaba volviendo a su cuerpo?
El alfa pegó su cuerpo al suyo, sus manos bajaban de la cintura de Missa hasta sus glúteos, los apretó y masajeó a su antojo. Ante el toque agresivo, Missa gimió y abrió la boca, Bad aprovecho esa oportunidad y metió su lengua en la boca del omega. El mexicano se sentía mareado, el calor en la parte baja de Missa lo hacía sentir necesitado haciendo que su lubricante natural empezara a salir de su vagina. Missa no supo cuándo comenzó a corresponder el beso, pero se sentía tan bien, sus lenguas luchaban dentro de la boca del omega en una batalla de poder, batalla que Missa ya había perdido. Missa se sometió ante Bad, soltaba feromonas cargas de excitación que volvían loco al alfa, la erección de Bad golpeaba la pierna de Missa. Se separaron del beso y por fin pudo respirar, se encontraba aturdido.
“You smell so good” Le susurró Bad al oído, besando su cuello. Missa tembló ante el tacto de sus labios en su piel. “Can I make you mine?” Missa no respondió. “I want you as my omega” Dijo mientras pegaba su nariz al cuello del mareado omega.
Misa regulaba su respiración, su mente estaba nublada, sus pensamientos eran un caos. ¿Bad quería ser su alfa? ¿Bad lo deseaba? Quería negarse, quería resistir el calor de su cuerpo, pero le fue imposible cuando el alfa metió su mano bajo su ropa e introdujo sus dedos en su húmeda vagina. El omega se aferró al cuello de la camisa de su amigo y lo volvió a besar, Bad sonrió y tomó esa acción como una afirmación, sin saber que Missa ya se había entregado por completo a su celo. Missa movía sus caderas para sentir más profundo los dedos del otro.
Missa solo podía pensar en lo placentero que se sentían los dedos del alfa dentro de él. Quería más, quería sentirse lleno, quería ser tomado ahí mismo, ser marcado. Missa chupaba la lengua de Bad y el alfa abría sus dedos dentro del coño del pelinegro mandando oleadas de placer a su cuerpo, haciendo temblar sus piernas. Bad se separó del cuerpo del omega y Missa soltó un chillido.
“Más” Rogó “Por favor… Alfa, más” Missa puso sus manos alrededor del cuello de Bad.
“Needy?” Dijo con voz burlesca.
Missa jadeaba y con esa imagen Bad perdió la razón. Bajó los pantalones de Missa dejando su piel expuesta. Missa abrió sus piernas para darle total acceso a su intimidad, y Bad tomó la invitación, metió tres de sus dedos en la entrada de Missa y el omega hecho su cabeza hacia atrás, sentía su cuerpo arder y cada vez que Bad jugaba con su vagina el calor disminuía y el placer se adueñaba de su cuerpo. Apoyó su cabeza en el hombro del alfa sintiendo sus ojos humedecerse debido al placer, el alfa comenzó a desabrochar su pantalón, Missa estaba impaciente.
Los pantalones de Bad estaban en el suelo, acarició su pene un par de veces y antes de que pudiera meterlo en esa estrecha y húmeda entrada, sintió un fuerte agarre en su cuello que lo jaló hacía atrás. La acción fue tan brusca y repentina que hizo que el alfa caiga de espalda contra el suelo y que Missa cayera de rodillas. Bad estaba enojado, quién se atrevía a interrumpirlo cuando estaba a punto de reclamar al omega que tanto deseaba. Se levantó y le gruñó al otro alfa que lo miraba con enojo, mientras sostenía una espada apuntando a Bad.
“The fuck are you doing to my Missa?” La voz del alfa rubio sonó fría, estaba enojado, Missa podía olerlo.
Philza volvía a casa cuando el aroma de Missa golpeó su nariz, olía muy fuerte, más dulce de lo normal, corrió cuando entendió que pasaba, Missa entró en celo y ahí estaba Bad aprovechándose de eso. Iba a golpearlo con su espada cuando una voz lo distrajo.
“Por favor… ” Missa comenzó a gatear por el césped y se relamió los labios, sin apartar la mirada del duro pene de Bad “Lo necesito”
Bad quiso correr hacia Missa, pero el rubio fue más rápido, puso al omega detrás de él, para impedir que el demonio se acerque. Cuando lo tuvo cerca, el británico clavó su espada en el pecho de Bad, el cual cayó al suelo. Missa se acercó a Philza y puso su nariz en el cuello del alfa, inhalando el aroma que tanto deseaba, Missa comenzó a acariciar los pectorales de Philza y con su otra mano acariciaba la entrepierna del rubio. El alfa gruñó, cargó a Missa estilo nupcial y se lo llevó a casa. Missa daba besos en el cuello de Philza, se restregaba contra su pecho, y lamía su mejilla. Philza seguía con su rostro serio, y seguía desprendiendo ese amargo olor a enojo y Missa sentía la necesidad de calmarlo.
Llegaron a su hogar, Missa seguía jadeando debido al calor que sentía en su interior. Philza dejo suavemente el cuerpo del omega sobre su cama, y salió de la habitación. Era la primera vez que Philza veía a Missa en ese estado, cuando sus celos se acercaban ambos se evitaban hasta que sus celos acabasen. El rubio estaba en la sala de su hogar con una dolorosa erección atrapada en sus pantalones. Necesitaba calmarse, el aroma de Missa lo estaba volviendo loco, y el aroma de Missa mezclado con el de Bad lo volvía furioso, se rascó la cabeza y comenzó a buscar supresores por la casa, encontró los suyos, pero los supresores de alfa tienen una dosis más fuerte que la de los omegas, así que descartó la idea por miedo a empeorar su salud. Escuchó ruidos provenientes de la habitación, cosas cayendo, Philza se alarmó, ¿Algún alfa los siguió y se metió a la casa? ¿Algún otro alfa quería poner sus asquerosas manos sobre Missa?
Philza sacó su espada de nuevo y se dirigió a la habitación de Missa, su preocupación le hizo sobrepensar las cosas, la respuesta era más simple. Missa tiraba cosas al suelo, buscando algo con lo que satisfacerse, buscaba en los cajones y cuando no encontraba nada los tiraba, Missa se veía irritado, volteó y se encontró con Philza con espada en mano, Missa se acercó al alfa y le quitó la espada de las manos.
“Vete” Missa se metió a la cama y guio el mango de la espada a su interior. “Ah” Soltó un gemido de alivio al sentir algo dentro de él.
“Missa, what the-?” Philza preguntó preocupado, si no tenía cuidado podría hacerse daño.
“Por favor, vete” Susurró el omega “No quiero verte” Dijo irritado, y siguió jugando con la espada.
“Why?” Preguntó Philza con una pizca de enojo, pero no recibió respuesta. “Is this because of Bad?” Missa soltó un gemido, Philza frunció el ceño. El pelinegro aumentó la velocidad de las embestidas. Philza sintió celos, que Missa se complaciera pensando en otro alfa le hería el orgullo. “Are you mad because he didn't fuck-?”
Missa lo miró enojado por un momento, sacó el mango de la espada de su interior y la arrojó al suelo. Tomó una sábana, se envolvió con ella y se puso de pie. Ante la confusa mirada del alfa, Missa se dirigía a la puerta.
“What are you doing?”
“Voy por Bad” Y eso fue todo “No le doy asco” Philza se acercó a Missa “Él quiere ser mi alfa” Con una mano Philza agarró fuertemente la muñeca de Missa. “Ahh” El omega paró abruptamente y gimió ante el brusco toque del rubio.
“If you say his name once more, I´ll-“
“Bad” gimió.
Philza empujó a Missa contra la puerta, sacándole un gemido de dolor. Philza le quitó la sabana, bajó sus pantalones y sin preparación metió su duro pene en el coño de Missa, Missa soltó un grito de placer. Philza comenzó a dar duras estocadas y Missa gemía. Philza abrazó el cuerpo de Missa.
“Fuck, you´re tight” Gruñó Philza “You´re cunt is sucking me”
El mexicano no podía pensar, tenía la mente en blanco, el alfa lo atrajo a él y le devoró la boca. Los gemidos de Missa morían en la boca de Phil mientras aumentaba el ritmo de sus caderas, Misa tenía sus manos alrededor del cuello del rubio y con cada envestida de Philza su cabeza se sacudía.
“You pussy is so warm”
“Phi-Phil”
“Yeah?”
“Bed”
“No, mate” Philza le dio un fuerte apretón al glúteo del omega sacándolo un gemido.
Philza seguía con sus salvajes envestidas, el coño de Missa se ajustaba a su tamaño, el pene de Philza era grande, grueso y volvía loco a Missa. El alfa dejaba besos en el cuello del omega y Missa ronroneaba con las dulces caricias. Philza salió de su interior y se arrodilló en el suelo. Missa abrió sus piernas para darle total acceso al alfa frente a él. Su coño palpitaba ansioso. La ira del alfa se fue alejando, oler su aroma combinado con el del omega lo relajaba.
“Aren´t you a prety litlle thing?” Philza fijó su vista en la vulva del pelinegro.
“Dios, Phil” Missa podía sentir la lengua caliente de Philza dentro de él.
El rubio lo tomó de las piernas y el omega chilló, estaba expuesto ante el alfa. Philza enterró su rostro en el coño de Missa y comenzó a besar y lamer su clítoris, tras unos segundos que se sintieron como gloria, se separó y escupió en la vagina del pelinegro, dibujo el contorno de los labios vaginales de Missa y después metió dos dedos hasta los nudillos con fuerza.
“Your cunt is gaping” Philza volvió a trazar círculos con su lengua en el clítoris de Missa.
El rubio degustaba el lubricante que salía del coño de Missa, sus piernas temblaban ante la constante atención que su lengua le daba. Missa agarró la cabeza de del alfa y la hundió más en su interior, Philza lanzó gruñidos salvajes, alzó su mirada y se deleitó con lo que vio, Missa con los ojos llorosos mirándolo con las mejillas rojas. No había tenido muchas oportunidades de ver a Missa sin su mascara, y nunca imagino que aquella imagen se volviera tan adictiva.
“Missa… My Missa” Philza besó la pierna interior de Missa.
“Phil… Por favor… Cama”
“Alright” Cedió
El británico cargó a Missa y lo llevó a la cama. Philza se posicionó entre las piernas de Missa, besaba el cuello del omega y acariciaba su cuerpo, guio sus dedos hasta la vagina de Missa y volvió a penetrarlo, esta vez lento y con cariño. Missa abrazó a su alfa y arañó su espalda, Philza apretó sus labios para no soltar un gemido. Missa gimió más alto cuando su primer orgasmo llegó, ya no sentía tanto calor como antes.
Cuando el clímax remitió un poco, Philza introdujo su duro miembro en el interior del omega y empezó a penetrar lentamente. El pelinegro alargó un grito cuando Philza mordió su pezón, sorprendiéndolo por la nueva sensación. Su cuerpo tembló y se entregó al placer, el firme agarre del alfa lo hizo sentir excitado. Philza aumentó la velocidad de las embestidas. Todo era demasiado para el cuerpo de Missa, cuyas piernas abiertas temblaban con cada nueva penetración. Un gemido le desgarró la garganta cuando un nuevo orgasmo, mucho más violento que el anterior, lo golpeó. Lágrimas empezaron a caer a través de sus ojos mientras los dedos del alfa jugaban y acariciaban su clítoris sin compasión, provocándole más espasmos.
Philza metió su rostro en el cuello del latino, aspirando su adictivo aroma, separó sus piernas aún más y penetro al omega lo más rápido que podía, cediendo su instinto a su alfa. Missa se aferró a la espalda de Philza y la arañó para liberar algo del placer que sentía su cuerpo, Philza dejó un camino de besos del cuello de Missa hasta llegar a su pecho, donde atrapó el otro pezón con su boca y comenzó a succionar, Missa acunó la cabeza de Philza y la acarició, permitió que el alfa chupe y mordisque sus cesibles pezones, Philza rodeaba el pezón con su lengua y lamía la punta mientras profundizaba sus embestidas. Tocaba todo el cuerpo de Missa, quería eliminar el olor del otro alfa y marcar al omega con el suyo, después de esa noche, todos sabrían a quién partencia ese omega.
Philza quería que el omega olvidase el toque de Bad y que solo recuerde el suyo, esa era la razón que se decía para engañarse a sí mismo, la verdadera razón es que sintió una ira indescriptible cuando se encontró a Bad encima de Missa, podía oler el celo de Missa y sabía que Bad se estaba aprovechando de la situación. Aunque sabía que Missa no podía controlarse, se enfadó con él también, cómo era posible que su omega buscase a otro alfa para satisfacerse, después de su celo tendría una plática con el omega.
“Shit… I´m cumming”
“¡Sí!” Gritó con deseo el omega. El alfa rio ante su respuesta. “Adentro… please, inside”
“Yeah, you wann it?” El omega gimió más agudo “You will be a good mother” Quería eso, quería que el alfa lo llenase, quería cargar los cachorros de ese hombre, quería tener una familia, Philza pareció entender lo que quería Missa, así que continúo. “You will look so beautiful” Gruñó. Philza tomó la barbilla de Missa, para que no apartara la mirada “And you will be mine” El rubio atrapó los labios de Missa en un beso intenso. Missa se sometió ante Philza “Solo mío” Susurró al separarse del emocionado omega.
Las embestidas de Philza comenzaron a ser más erráticas, Philza gemía bajo y gruñía, Missa sabía que no duraría mucho más, rodeo la cintura del alfa con sus piernas y lo atrajo más a él.
“Dentro… P-Por favor, no lo saques” Rogó.
“I won´t” Philza volvió a besar a Missa “I'm going to impregnate you” El alfa chupó la piel del cuello de Missa, dejando un chupetón en su pálida piel “We will be a family, you, me, and our childrens”
Missa volvió a abrazar a Philza y notó que sus alas estaban ligeramente abiertas, las acarició y eso envió un escalofrió placentero a Philza, gimió ante el toque de Missa y se corrió dentro de la vagina del omega. Ambos pudieron sentir como se formaba el nudo del alfa, Philza sentía oleadas de placer al derramar su semilla dentro del coño del omega, mientras que Missa sentía una mezcla de dolor y placer, el nudo de Philza era grande, su inexperto coño no pudo soportarlo, dolía, picaba y ardía, seguramente estaría sangrando, pero no le importaba, Philza había anudado dentro de él. La alegría invadió a Missa y sin querer soltó feromonas transmitiendo el sentimiento al alfa que comenzó a besar la cien del cansado omega.
Estuvieron un rato así, Philza acariciaba a Missa quien ronroneaba ante sus toques y Missa besaba a Philza en cada oportunidad que podía, se sentía completo, se sentía feliz. Philza le dedicaba palabras lindas que calentaban el corazón del omega.
“Sorry for-” Philza acarició la mejilla del pelinegro.
“Fue perfecto” Interrumpió Missa.
“Wasn't I rought to you?” Dijo apenado
“Phil” Agarró la cara del rubio, plantó un pequeño beso y dijo con calma “It was perfect”
“I´m sorry”
“Está bien”
“No, really, I´m sorry, forgive me, you went in heat, and I´m… No debí-”
“Phil, I´m ok” Missa acarició su mejilla “De hecho… me excitó que…” Se sonrojó cuando vio una sonrisa pícara en la cara de Philza. “Entonces… ¿Somos… algo?”
“Only if you want, I don't want to force you into anything, so I proposed that our relationship it be platonic” El alfa suspiró “But… it became difficult” Philza guardó silencio por unos segundos “Nunca esperé… How was it?... En-Enamu-“ Philza volvió a suspirar “I fell for-” iba a volver a hablar cuando Missa lo besó tiernamente.
“I love you”
“I love you too”
Philza sonrió, volvió a besar a Missa en un suave beso. Aquel omega sería su perdición, lo sabía desde el primer momento que habló con él. Missa era alguien preciado para él, se preocupaba por los demás, era honesto, amable y servicial, y Philza no quería tomar su libertad, quería que el omega fuera feliz, que fuera libre y no quería atarlo junto a él solo por su propio egoísmo, así que propuso que su relación fuera platónica. Missa podía tener a cualquier alfa, y sentía celos cuando lo veía con otro alfa, sobre todo con Bad, era obvio que el diablillo quería a Missa, pero nunca intervino, si Missa era feliz con él, Philza dejaría que fuese feliz a su lado… O eso creía.
Mientras paseaba por el mercado vio un puesto peculiar, un puesto que vendía artículos sexuales, normalmente lo hubiera ignorado, pero la vendedora gritaba lo que hacían sus productos
“… Con una mejorada receta. Chocolates afrodisiacos, con uno solo tendrán una buena noche, más de uno podría inducir un celo momentáneo que…”
Se alejó lo suficiente como para dejar de oírla y fue al pueblo cuando algo llamó su atención, no lo veía, pero pudo encontrar un rastro del aroma de Missa y se hacía más dulce cuanto más se acercaba. Se preocupó y comenzó a correr, junto al rastro se podía notar el de otro alfa y su pecho se estrujó. La ira tomo control de él cuando pudo ver como el diablillo estaba encima de Missa, la furia nubló sus sentidos y sacó su espada. Se sentía traicionado, su omega con otro alfa, con un alfa indigno de él, el lado racional de Philza sabía que no debía enojarse, ya que fue él quien propuso lo de ser platónicos, pero a su alfa le importó un carajo, su omega estaba en celo y estaba con otro alfa.
Philza gimió cuando se nudo se deshizo, se disculpó de nuevo y abrazó a Missa.
“No debí… dentro”
“Está bien” Missa palmeó su espalda “¿Te… arrepientes?” Su voz sonó asustada y Philza lo besó
“Nunca. Yo… I meant it” Philza tomó la mejilla de Missa y la acarició con su pulgar “I want a family with you” Dijo con una sonrisa tímida.
Y una vez más, el sol y la luna se unieron en el manto nocturno, dándose el calor que anhelaban. La luna sintiendo sus inseguridades menguar, y el sol radiante por ver a su luna tan feliz. Esa noche una estrella fue concebida.
