Chapter Text
Ya era rutina diaria de Wednesday trepar a la ventana de su novio cada dos noches. Era tan común que incluso el sheriff le había dado la llave de la casa con tal de no tenerla trepando como una araña y llevarse un susto. No es que la usara a menudo cuando el sheriff estaba en casa, prefería no toparse con él, así que aquí estaba trepando el muro a las 10 de la noche. Parecía que el sheriff estaba en casa por la música que se escuchaba dentro. ¿Acaso tenía suficientes amigos para hacer una reunión?
Está un poco enojada. Enid ha salido a alguna fiesta y podrían haber tenido la habitación para ellos solos en vez de estar con su novio en una casa ruidosa. Debió decirle a Enid que le enviara un mensaje a Tyler antes de salir.
Acababa de alcanzar la ventana cuando la habitación, normalmente llena de pósters de música y CDs, ahora estaba llena de adolescentes, todos mirándola fijamente. Wednesday se retrajo mientras terminaba de pasar por la ventana.
—Wens, pudiste venir —se acercó a ella Tyler.
—Te dije que vendría —exclamó Enid detrás de él—. No se perdería la fiesta de su novio.
Al parecer la fiesta de la que tanto había hablado Enid era la que estaba organizando Tyler. Ahora se arrepiente de haberla ignorado.
Algunos de los invitados, principalmente los de Nevermore, habían dejado de verla para reírse. Los de la escuela de Tyler seguían viéndola como si fuera un alien. Wednesday no se sentía incómoda, para nada, solo estaba molesta porque se habían arruinado sus planes de ver una película de terror de los 90 con Tyler. Ahora tendría que estar rodeada de un ambiente que apenas tolera con suficiente mentalización. No, ella no hará esto.
—Lamento arruinar tu argumento, Enid. Pero estaba haciendo limpieza aprovechando que estaba vacío y decidí devolver la chaqueta de Tyler que olvidó.
Esto era una total mentira. Tyler nunca olvida sus chaquetas, Wednesday se las roba y solo las devuelve cuando pierden su olor. (De hecho, por eso la traía, la iba a cambiar por otra), pero una cosa es estar avergonzada y otra admitirlo. Tendría una salida limpia de esto. Detestaba salir como una cobarde, pero era lo que quedaba.
—Si eso es todo, me retiro —dijo Wednesday lo más inexpresiva posible antes de salir por la ventana para evitar al resto de la gente.
Podía escuchar a Enid y Tyler diciéndole que regrese y se quede. Sin embargo, a pesar de todos los cambios que esos dos le habían obligado a insertar en su vida, quedarse en un lugar para ser humillada no era uno de ellos.
Salió lo más rápido del patio y se hundió en el bosque. Prefería ahogarse en su propia miseria que regresar, por lo que tenía que buscar un buen escondite rápido. Si ellos salían a buscarla, la encontrarían fácilmente (el gran problema de tener un Hyde y una mujer loba de novio y mejor amiga respectivamente).
Mientras buscaba un lugar para esconderse, algo en su bolsillo empezó a quemar.
Era el brazalete que le dio su prima Iris. "Es un brazalete mágico", le había dicho cuando se lo entregó, "dado tu suerte para meterte en problemas, esto me llamará si necesitas mi ayuda".
Al parecer la situación parecía una emergencia para el brazalete. Antes de procesar qué estaba pasando, Wednesday estaba en proyección astral frente a Iris.
Para ser tan tarde en la noche, Iris parecía estarse preparando para invadir una casa o un banco pequeño. El lugar donde estaba tampoco parecía ser la decoración de su habitación.
—¿Wens? —preguntó Iris—. ¿Estás bien? ¿No estás a punto de morir?
—El brazalete parece haber confundido mi situación con una de vida o muerte. Solo estaba escapando de la atención innecesaria de mis amigos —respondió Wednesday.
—Sí, perdón, mi error. Cuando hechicé el amuleto usé las palabras "cuando necesites huir", no expliqué contexto ni dejé que fuera según tu criterio —se disculpó a medias Iris—. Si fuera según tú crees necesitar ayuda, el aviso lo recibiría en tu funeral. ¿Pero por qué huyes de tus amigos?
Wednesday ignoró la pregunta.
—Tú eres la que parece estar huyendo —comentó.
—No creas que no me di cuenta del desvío, pero para responder tu pregunta no formulada —respondió Iris—, necesito buscar un antiguo amuleto de la familia Addams enterrado en algún lugar alrededor de lo que ahora es tu escuela. De hecho iba a pedirte ayuda, si es que no tienes planes para todo el fin de semana.
Iris era una prima de parte Frump, una muy lejana de la línea principal, pero al descubrirse que era marginada, se integró a la familia cuando tenía 8. Realmente no se llevaba bien con los Frump, salvo con Morticia, por lo que terminó bajo la tutoría de la familia Addams. Cuando eran más pequeñas, pasaba las vacaciones en la mansión, pero al ser dos años mayor que Wednesday y vivir en otro país, los últimos años no pudo encontrar tiempo para visitar. Solo un corto fin de semana donde le entregó el brazalete. Wednesday trataba de no estar resentida por eso, pero cuando eran pequeñas eran la única amiga de la otra, al ser Iris tan tímida y Wednesday tan escalofriante para los demás.
La balanza obviamente estaba inclinada a ir a buscar misterios con su prima favorita en vez de tener que ver a Tyler o Enid y hablar de sentimientos.
—Te acompaño, ¿qué tan cerca estás? —se decidió.
—He alquilado una cabaña a las afueras de Jericó. Si salgo ahora debería estar a las puertas de Nevermore en media hora.
—No estoy tan lejos de la entrada norte del pueblo, te veré allá.
—Realmente estás desesperada por escapar —dijo Iris—. Entonces te veo en diez. Mandaré un aviso a tu mamá para que comuniquen al director que estás pasando el fin de semana conmigo.
Volviendo de la proyección astral, le pareció escuchar pasos no tan lejanos. Sería mejor que Wednesday corra antes de que la atrapen.
Enid, Tyler y Ajax buscaron a Wednesday en el bosque para hacerla regresar. No había ni un solo rastro de ella. Al parecer se había vuelto muy buena escondiendo su rastro al punto de que el Hyde tampoco podía encontrarla. Esto no le sentó bien a Tyler, quien estaba muy preocupado por su novia. Puede que sepa defenderse sola mejor que la mayoría, pero había notado su mirada mientras escapaba, estaba avergonzada, y a Tyler no le gustaba eso.
Enid dijo que deberían volver e hizo señas a Thing para que le avisara cuando Wens llegara al cuarto, lo que calmó un poco a Tyler, pero no dejaba de estar inquieto.
Una hora después, cuando algunos empezaban a irse antes de que fuera muy tarde para atravesar el bosque, Enid se empezó a preocupar.
—Ahm, Tyler —se acercó Enid—. Thing me dice que Wens todavía no llega.
—Es Wednesday —los interrumpió Bianca—, debe estar en algún lugar enfurruñándose después de lo que pasó aquí.
—Pero Wednesday siempre deja una nota para no preocuparnos —gritó Enid.
—El mundo sería más fácil si ella aceptara un teléfono —terminó Bianca.
—Tal vez la encontremos cuando regresemos, vamos, los llevo de regreso —dijo Tyler.
—Entonces, ¿cuál de los amuletos Addams estamos buscando? —preguntó Wednesday.
Cuando la recogió, Iris decidió que debían ir a comer algo antes de que fuera demasiado tarde y todos los sitios cerraran. Además necesitarían provisiones por si se quedaban explorando en el bosque.
Iris le entregó una hoja mientras seguía conduciendo para responder su pregunta.
—¿Para qué necesitas un amuleto para romper hechizos de memoria que se perdió hace 300 años? —volvió a preguntar Wednesday.
El collar de Marcelo Addams era una leyenda de la familia. Por supuesto que las dos habían leído sobre él, pero mientras Iris se había inclinado a averiguar sobre sus propiedades y usos teorizados, Wednesday se había inclinado por la historia de muertes que le precedían. Hay una razón por la que estaba desaparecido.
—No perdido, enterrado. Lo escondieron porque los hijos de Marcelo se habían pasado con su uso. Lo necesito porque tengo que recuperar la memoria de alguien. No es algo que pueda recuperar fácilmente con una pócima, esa persona está embrujada por alguien muy poderoso, que no puedo romper yo sola.
Iris era una bruja. No es tan raro dada la época, pero en ella terminaron cayendo bastantes linajes, lo que la hacía bastante peligrosa sin la instrucción necesaria cuando era pequeña. Ahora, se identificaba como una maestra de nada, debido a todos los conocimientos básicos de cada tipo de magia que poseía pero no tan profundizados. Sin embargo eso no la hacía alguien poco poderosa, su fortaleza era mezclar diferentes tipos de magia para construir algo mejor, un horror para todo purista. Era por eso que siempre tenía conflictos con la abuela Frump.
—¿Me vas a contar quién es ese alguien? —preguntó Wednesday.
—¿Me vas a contar por qué estabas escapando de tus amigos cuando la única razón por la que regresaste a Nevermore fue por ellos? —atacó Iris.
Un silencio incómodo llenó el carro y duró unos 20 minutos.
—Sufro la maldición de las mujeres Frump —soltó Iris.
Wednesday volteó a mirarla.
La maldición de las mujeres Frump consistía en que ellas solo se enamorarían una sola vez en su vida. Si no eran correspondidas y no completaban el ritual de unión antes de su siguiente cumpleaños, serían atormentadas por su mayor miedo. Al final, las desahuciadas se volvían locas y se suicidaban o la propia maldición las mataba.
Wednesday también padecía de la maldición, pero tenía la suerte de que esta no se activaba hasta que fuera mayor de 18, por lo que todavía tenía tiempo para informarle a Tyler que si la dejaba, fuera antes de su graduación.
—Tus registros también indican que eres de forma lejana Addams, significa que no sufres peligro. Él está igual o más loco de amor que tú.
Volverse loca de miedo no era un verdadero peligro para Wednesday, para su mucha desgracia. Otra maldición que había heredado es que el amor de su vida siempre la corresponderá (esto suele ser de un modo casi asesino, es por eso que cuenta como maldición).
—El problema no es que no me corresponda —dijo Iris—. El problema es que es un normie.
Eso no debió ser tan impactante para Wednesday. Después de todo, cuando se enamoró de Tyler pensaba que era un normie. Tampoco debió extrañarle de su prima. A pesar de sus modales y toda la gracia con la que la había educado Morticia, al final pasó gran parte de su vida como normie, tratando de encajar sin sobresalir ante los demás.
—No veo ningún problema, salvo que tal vez deberíamos mantener a tío Fester lejos de él.
—Los Addams no tendrán un problema —gruñe Iris—, pero la señora Frump sí.
Resulta que mientras Wednesday sobrevivía a un maníaco genocida y a una pelirroja loca de remate, Iris había estado viviendo su nauseabunda historia de amor. En uno de los viajes de estudio que le gustaba hacer, había conocido a un normie: Matt. Como Iris ya era mayor de edad, las maldiciones se activaron. Estaban listos para terminar el ritual unos meses antes del cumpleaños 19 de Iris cuando la abuela Frump los encontró y le borró la memoria a Matt para evitar la unión. Desde entonces ha estado vigilando a Iris, obligándola a presentarla en sociedad para que atraiga a alguien de "buena estirpe marginada", algo bastante ridículo considerando que solo hace unos meses trataba a Iris de apestada y vergüenza familiar.
Iris ha mantenido ubicado a Matt en todo momento, de vez en cuando logrando romper por unos minutos el hechizo de memoria, pero no es lo suficientemente fuerte sin un amuleto extra.
—He logrado mantener la normalidad gracias a que completamos la mitad del ritual, pero si no arreglo esto antes de mi próximo cumpleaños, no creo que pueda mantenerme completa —terminó Iris.
—Su actitud es ridícula, debe saber que la maldición ya activada es imposible de...
—Lo sabe, lo sabe muy bien. Pero la maldición a ella no la mató, cree que no habrá problema si yo sufro mientras sirvo de peón para cualquier juego de ajedrez que esté planeando. Yo...
Iris estacionó el carro y se quitó los aretes. De forma espectral, la piel parpadeo y se volvió ligeramente más pálida, tanto que se podían notar ligeras grietas. El parpadeo terminó y volvió a la normalidad. Iris volvió a ponerse los aretes.
—Al parecer la maldición es más poética de lo que creía. Me está convirtiendo en una muñeca de porcelana de tamaño real.
Wednesday tomó la mano de su prima.
—Encontraremos ese amuleto —dijo.
Iris le sonrió.
—¿Ya me dirás por qué estás escapando de tus amigos?
—Yo misma te romperé cuando te termines convirtiendo en porcelana.
—Vamos, primita —dijo Iris riendo—. Hay que buscar dónde acampar.
Thing los esperaba en la entrada cuando los chicos llegaron a Nevermore.
Tyler se agachó para quedar a la altura de Thing, quien estaba sobre una de las columnas de la entrada.
—Thing, ¿ya apareció Wednesday? —preguntó Tyler.
Thing negó con el dedo índice.
—Oki —respondió Enid tratando de no preocuparse—. La encontraremos, solo necesitamos dividirnos.
Thing chasqueó los dedos llamando la atención de Enid y comenzó a hacer señas rápidamente.
—¿A qué te refieres con que sabes dónde está? —preguntó Enid a punto de perder los nervios.
Thing señaló hacia el bosque, luego hizo el gesto de un brazalete en su muñeca y finalmente dibujó en el aire la letra "I".
—¿Está con su prima Iris? —interpretó Tyler—. ¿Morticia acaba de avisar?
Thing confirmó con el pulgar arriba.
—Eso no me conforta en nada, desapareció hace más de dos horas. Realmente, sin pistas, solo se esfumó.
—Y estaba algo molesta cuando se fue —añadió Tyler triste.
Thing hizo señas tranquilizadoras, moviéndose de lado a lado como diciendo "no se preocupen". Luego señaló a Wednesday e Iris con dos dedos, los juntó y separó repetidamente, indicando que hacían esto desde pequeñas. Después hizo el gesto de "OK" y señaló hacia el domingo en un calendario imaginario. Finalmente, sacó un pequeño celular del bolsillo de su chaleco (que Enid le había cosido), lo mostró y señaló que Iris sí usaba tecnología y los mantendría informados.
Tyler y Enid se miraron. Algo les decía que este fin de semana estarían muy ansiosos.
