Work Text:
Si algo era la noticia del año en la academia imperial, había tres posibles opciones
En la cafetería ya no daban jugo natural si no que en polvo (Problemas del primer mundo)
El presidente del consejo estudiantil graffiteo los baños insultando a unos profesores
Genda y Fudou eran pareja
La primera no se sabe, la segunda ya está siendo investigada y la tercera es oficialmente la noticia del año, según varios, ¿Por qué? Pues porque Genda llevaba cuatro años enamoradisimo de Sakuma, llevaba cuatro años fingiendo que nada para que su mejor amigo, Kido, pudiera comenzar su primer romance, con Sakuma, tranquilamente, y, por mucho que fingiese, ya todos sabían que si sakuma quería algo, Genda seria el primero en ofrecer ayuda, ¿Tenía sed? no pasa nada, Genda siempre compra una botella de agua extra por si acaso, ¿Tenía frío? Bien, Genda le presta su chaleco y su bufanda, ¿Tenía el zapato desabrochado? Sakuma ni se daría cuenta antes de que Genda le informará y acto siguiente se agachara a abrocharle los zapatos; había veces donde incluso los amigos de sakuma le decían que le pidiera tal o cual cosa a Genda por que asi lo tendrían asegurado, era hasta un chiste interno ya.
Honestamente, para varios era un poco… ridículo, algunos incluso le dirían estupido, y lo han hecho de forma sutil, tanto el equipo de fútbol como sus compañeros de clase, hasta un profesor, que estaba más bien preocupado por ese amor sin esperanzas y la depresión que le podría traer, aunque claro… No utilizo las mejores palabras. Genda lo sabe, ya lo tiene claro, ha tratado de desenamorarse, de olvidarse, de que le guste alguien más, pero no, nada ni nadie le podía quitar a Sakuma de la cabeza, ni siquiera las veces que Sakuma le ha pedido que vigile a que no venga nadie para que no le vieran besándose con Kido, si, asi de estupido y leal es, y le pesa, le ha pesado por años, sintiéndose estupido, ridículo, hasta inutil se ha dicho a sí mismo cuando se lamentaba solo en su habitación, lo único que le alegraba era ir a jugar un partido, y ojalá uno donde sakuma no anduviese colgado de kido, uno donde no le dijeran sutilmente o como quien no quiere la cosa que se veía patético mirando ensoñado al moreno… y le tenía harto, le tenía hasta la coronilla esas miradas de pena y ese tonito de mierda que usaban para no hacerle daño.
—Te ves bien estupido así, Genda, Si sabes que tiene novio, ¿No?
Hace un año Fudou había llegado al instituto, al club de fútbol y para rematar a su clase, y Fudou no tenía ni ganas ni intenciones de ocultar sus opiniones.
—Digo, si lo miras tanto quizás Kido se enoje contigo, ¿No? Con esos ojitos de querer follarte a su novio, ¡Y siendo su mejor amigo! Que escándalo, no creo que el perrito del capitán soporte que lo dejen durmiendo en el patio~
Genda se volteo a verlo, estaban en las bancas de la cancha, Fudou sentado en las de atrás, con las manos tras la cabeza y mirándole con desinterés mientras se inclinaba en el respaldo.
—¿De qué mierda estás hablando? ¿Me acabas de llamar perro?
—¿No eres eso? ¿El perrito obediente de Kido? Siguiendole en todo, haciéndole caso en todo… Escuche que te gusta de hace tiempo, ¿No deberías superarlo ya? —Se enderezó y bajo las manos, mirándole con esos ojos tan fríos y… y se siente como si taladraran su cerebro cuando le mira así de fijo, lo odia, quiere que deje de mirarle— Das pena, te digo yo antes que las miradas de los demás te lo hagan sentir —terminó con un tono burlón, sonriéndole de la misma forma, Genda no podía soportar esa sonrisa—
Nunca le habían hablado de esa forma, definitivamente nunca le habían faltado el respeto de esa forma, y por sobre todo, nunca creyó que mantendria el contacto con alguien que le tratara de esa forma, bueno, ni él ni Sakuma ni Kido, y si bien al inicio Genda se justificaba con necesitar pareja para los trabajos, para los estiramientos, para lo que sea, los tres estaban sorprendidos cuando cayeron en cuenta de que Fudou ya era casi parte de su grupo, y eso era por nada más y nada menos que por culpa de Genda, quien le invitaba a los almuerzos, a pasear después de clases, a juntarse en los recesos… “Es que no quiero estar tocando el violín todos los días!” se excusaba, pero ya no tuvo excusas la vez que quedaron solo los dos de salir al arcade, sin kido ni sakuma, sin excusa para querer tener al chico cerca.
Eso era una cita, ¿No? Sakuma y Kido le dijeron que era una cita, su familia también, woah, una cita, su primera cita… Y era con Fudo, no sabe si reír o llorar.
La primera cita se transformó en la segunda, que los llevó a la tercera, la cuarta, la quinta. Con cada salida Genda comenzaba a superar de a poco a Sakuma y a caer por Fudou según pasaban los meses, ni él ni sus amigos se lo creían, en especial por la personalidad del Fudou, Kido incluso le dijo en privado que quizás el romance no era lo suyo, enamorándose de gente que no le corresponde, como Sakuma y seguramente como Fudou.
Es decir, ese chico parecía tener pocas cosas que le importaran, El fútbol, al parecer biología, molestar a los demás y… y eso, no parecía tener interés por muchas otras cosas según Kido y Sakuma, claro que no le interesa el romance… pero Genda sabía un par de cosas más, como por ejemplo, a Fudou también le gusta la física, aunque no sea bueno en ella, tenía un gran interés en jugar cosas de puzzles, le gustan los perros pequeños, las frutas tropicales y cada vez que fuese posible le gustaba ir a una cafetería que quedaba justo entre su casa y la de Genda, a la cual, de hecho, ya pasados varios meses, fueron un día por la tarde solo Genda y el, una tarde que parecía muy importante para Fudou, ya que insistió mucho en no invitar a ninguno de los otros dos
—Genda —Le llamo cuando ya a ambos les quedaba casi nada de sus bebidas— ¿Te gusta Sakuma aun? —Preguntó como si nada antes de poner su taza en sus labios y beber un poco, mirándole curioso, Genda ya no sentía como si tratara de indagar en lo más profundo de su ser al mirarle, ya no era una mirada fría y antipática, de hecho, le gustaba sentir la atención de Fudou— ... Geeenda, te estoy hablando, puedes solo decir sí o no.
Se sobre salto, no se había dado cuenta de que le estaba mirando fijo, espera no haber incomodado a Fudou, aunque al parecer a él le encanta incomodar a todos mirándolos fijo.
—Supongo que… que no… No, ya no me gusta —Le respondió, teniendo un inesperado alivio al poder decir eso en voz alta finalmente—
—Bien, ¿Te gusto yo? —Genda se sobresaltó de nuevo, le quitó toda la calma que tenía finalmente tras lograr aceptar lo de Sakuma ¿Qué clase de pregunta es esa? sus orejas comenzaron a sentirse calientes, su mente comenzó a hacerle creer que el tiempo pasaba más rápido y que llevaba tres minutos en silencio en vez de dos segundos, que ya debería haber respondido, ¿Pero qué le responde? Ni él sabe si quiere admitir esa clase de sentimientos aun, recién admitió que ya no le gusta su amor platónico de la vida, pero espera, ¿Tan obvio es? claro que si, todos sabían que le gustaba Sakuma, de seguro ya todos sabían que le gustaba Fudou, incluso el, Dios, le está mirando, le está mirando con esos ojos que le encantan y le aterran al mismo tiempo, ¿En que pensara? Nunca logra saberlo, es como una caja de sorpresas, y eso es lo que le aterra, ¿Por qué tiene que ser tan estupido, tan idiota? no puede controlar sus pensamientos ni sus propios sentimientos, mucho menos sus palabras, claramente no podría tener una confesión ni una relación decente, con lo estupido que es, con lo inutil que es, esa confianza falsa que muestra todos los días no le salvaría hoy, mierda, hace calor, y eso que es invierno, quizás porque está con bufanda, ¿Fudou tendrá calor? no, no está sonrojado, ni siquiera tras preguntar algo así se sonroja… Le gustaría ser un mínimo como el, que no se le note a flor de piel todo lo que siente, dios— …Tu a mi me gustas —La voz de Fudou le cayó como un golpe entre su tormenta de pensamientos, haciéndole volver momentáneamente a la realidad— ... ¿Te gusto o no?
Genda terminó por abrir grande sus ojos, y su única respuesta fue apuntarse así mismo en incredulidad, Fudou entrecerró sus ojos, apretó los labios y finalmente su pálida piel comenzó a teñirse de un pálido rosado, al parecer no tenía todo tan bajo control como creyó el portero.
—Si idiota, tu, ¿Quien más? ¿el profesor Layton? —Genda no se lo podía creer, ¿Fudou estaba… avergonzado? Mierda, ahora le gusta más— …Sabes, con todo lo que me corriges los modales deberías ser más cortés y responder, no es muy amable de tu parte guardar silencio con esa cara de… no se, disgusto, a mi primera confesión, puedes solo decirme que no, me da igu…
—¡No! —Le interrumpió— osea, no que no, digo, si, si me gustas, ah, solo, me sorprendiste, creo.
Ambos se miraron unos segundos, Fudou comenzó a reírse de pura vergüenza y Genda también, ninguno de los dos sabía que estaba ocurriendo, pero si sabían algo era que esa no fue una confesión muy buena, ni de inicio a fin, fue torpe, vergonzosa, incómoda incluso, pero lo bueno es que fue correspondida. Se dijeron que serían discretos las primeras semanas, en especial porque sabían que a Kido no le gustaría la idea, y Sakuma le seguiría, y Fudou les insultaria porque no necesita su permiso si quiere besuquearse con quien se le dé la gana, y Genda terminaría cediendo a lo que dijeran los otros dos porque… porque así de estupido es.
Claro que no dijeron nada de eso en voz alta, pero Genda lo sabía… y sabe que Fudou lo cree también, no se le ocurre otra razón por la que haya aceptado que nadie se enterase…
Aunque no les duró mucho, no había pasado ni un mes cuando Sakuma les pilló besándose en los camerinos después de la práctica, después de que ya todos se habían ido, pero a Kido se le había quedado algo y Sakuma, por supuesto, se ofreció a ir a buscarlo, y como buena madre del grupo que es casi los arrastró de las orejas para que se explicaran frente a él y Kido, Fudou casi insulta a sus madres y sus abuelas por estarle exigiendo explicaciones de su vida privada, pero Genda le detuvo y explico la situación, más que nada el porque no le habían contado a los dos siendo que son sus mejores amigos. Lo bueno es que terminó bien, ninguno se enojó, a excepción de Fudou, que seguía insistiendo con que como volvieran a pedirle explicaciones de su vida privada haría un revuelo, un escándalo, un motín.
Honestamente, a Genda también le gusta esa parte de él, le gustaría poder quejarse libremente con sus amigos y no solo hacia la gente que sus amigos le dicen que deben quejarse.
Fudou no lo demostraba mucho, pero la verdad era que estaba hecho un desastre por Genda, quería hablarle todo el dia, estar con él todo el dia, y cuando no lo estaba pensaba “vaya, eso podría gustarle a Genda” si veía alguna prenda de ropa, algún juego, alguna comida, algún programa de televisión, pero de nuevo, no es de su naturaleza demostrar lo enamorado que está, por lo que naturalmente Genda comenzó a pensar de a poco que realmente solo le quería para pasar el rato, para no aburrirse, después de todo… Esa solía ser la única razón por la que otros le buscaban, de eso terminó por convencerse.
De todas formas, iba… bastante bien con Fudou, llevaban unos cinco meses saliendo y solo han tenido pequeñas peleas, va mucho mejor de lo que imaginaba una relación con ese chico, se ha llevado varias sorpresas la verdad, como por ejemplo, no esperaba que a Fudou le gustara tanto dormir abrazando a alguien, ni que se sonrojara cuando le dijo “Akkun” (Se le escapó, no es muy natural de su parte ser cursi, pero bueno), tampoco su silencioso odio hacia los tomates, no lo menciona ni avisa, pero tan pronto Genda le preguntó si se comería el tomate de la ensalada que compartieron, Fudou hizo una cara de asco y odio que honestamente le dio demasiada gracia al mayor.
Un dia tuvieron una pijamada en la casa de Fudou, verían una película y después a dormir, aprovechando de dormir juntos mientras los padres de Fudou no supieran que son pareja, ya que si no tendrían que dormir en habitaciones separadas.
—¿Entonces? —preguntó Fudou tras un buen rato en silencio.
—Ah, disculpa, ¿Qué me decías? —Le pregunto de vuelta Genda, bajando su teléfono.
—... Cual de las dos películas quieres ver, por tercera vez.
—Ah, la que tu quieras —Respondió, volviendo a su teléfono.
Sakuma y Kido habían discutido, y ambos estaban quejándose con Genda… Fudou estaba bastante molesto, le comentó a Sakuma que hoy tendrían una pijamada y que estaba contento, y aun sabiéndolo le está quitando el tiempo de su novio, mierda, ¿Cuánto le va a costar aceptar que su perrito obediente ya no lo es? Genda ya no está babeando por el, no esta a la orden de él, ni de Kido, ni de nadie, ya deberían dejarle su espacio, su tiempo, ugh, y Genda tambien deberia hacerse respetar, ya mañana puede escuchar los lloriqueos de sus amigos, se supone que ahora estaban teniendo una cita-pijamada.
Fudou cerró su portátil y tomó su teléfono, abriendo el chat de genda y enviando un "Te extraño" a ver si se enteraba, pero vio precisamente como, al bajar la notificación, Genda rápidamente la sacó de la pantalla y continuó escribiéndole a Sakuma, Fudou casi le da un golpe, pero decidió ir directamente a los chats de Sakuma y Kido a recordarles amablemente que ellos se deberian arreglar solitos y dejar a su novio tranquilo, él también quiere poder disfrutarlo, un poco injusto ¿No?
Pasó un rato y se recostó en su cama, dándole la espalda a Genda, quien estaba sentado en el suelo, y tras algunos minutos en los que no le llegó ningún mensaje, finalmente, Genda abrió el chat de su novio.
Ah, mierda, ese mensaje llevaba quince minutos ahí.
—...¿Akkun? —Le llamo suavecito, acercándose con cuidado por detrás mientras se sentaba al borde de la cama
—Akkun nada, jodete, ya me aburri, buenas noches. —Se movió apenas alejándose unos centímetros del mayor y apegándose a la muralla-
Genda dudo, ah, si, parece que la cago.
Como siempre, y para variar ni se dio cuenta.
—Perdoname, estaba preocupado por ello…
—Dios santo, ¿Preocupado de qué? Esos dos llevan más tiempo que nosotros, que se arreglen solos, nosotros también podemos estar ocupados —Le interrumpió, claramente molesto— hace mucho no pasamos una noche juntos y la vas a pasar pegado al teléfono Solucionando la vida a… a tu amor platónico… en vez de estar con tu propio novio. —ambos se sorprendieron, pocas eran las veces que a Fudou le costaba decir algo—
—Fudou, Sakuma ya no me gusta —Le trato de explicar, Pero Fudou nuevamente le interrumpió, esta vez enderezando su cuerpo en la cama y mirándole molesto.
—Pues no lo pareciera. Sigues más pendiente de él que de mi, ¡Yo soy tu novio! No el, ¿Cuantas veces te tiene que dejar haciendo el ridículo para que lo entiendas? Creí que preferirías estar un rato conmigo, no sé, abrazándonos o alguna mierda cursi así, pero no, prefieres hacerte daño una y otra vez escuchando lo mucho que Sakuma no te ama. Das pena.
Fudou volvió a hundirse en su cama, mierda, le costó tanto ignorar la idea de que Genda le tenía de reemplazo, pero ahora se le hacía realmente obvio que nunca le dejo de gustar Sakuma, qué rabia.
Genda por su parte… solo confirmo nuevamente lo idiota que es, Fudou tiene razón, podria estarle llenando de besos mientras ignoran la pelicula pero no, solo decidio arruinarlo nuevamente, y al parecer esta vez no seria solo una pequeña discusión que podrían arreglar con un par de besos y caricias.
—Eres un imbécil, buenas noches. —Dijo antes de taparse la cara con una almohada, siente unas ganas asquerosas de llorar pero no lo hará, y se niega a que Genda pueda ver su rostro así, le haría sentir patético.
Genda pensó unos segundos, ¿Como le debería pedir perdón? En verdad lo arruino, Fudou estaba más feliz de lo normal ese dia solamente porque dormirian abrazados, y ahora se había enrollado en sus sabanas y casi logrado aislarse por completo del mayor, si no fuesen solo sabanas sería más efectivo
Pero, como solo eran sabanas, Genda fácilmente podía acomodarse a su lado y abrazar el montón de tela que su novio utilizaba como defensa en ese momento, le sintió tensarse bajo las sábanas y tratando de alejarse de nuevo, pero Genda no le soltó, en ese momento tenía dos opciones, o hundirse en su miseria y dormir en el futón que prepararon para él en el suelo de la habitación e irse mañana a primera hora, o solucionar en ese mismo momento el problema y tener besitos en la mañana ¿Pero como arreglaba todo eso? no tiene como excusar haber seguido hablando con Sakuma, no, haber decidido ignorar a su novio, debe dejar de centrar todo en sakuma, incluso si es solo en las palabras que escoge, porque no podía sólo ser un “perdón por hablarle a Sakuma y a Kido” no, el problema es que deliberadamente ignoró a Fudou… Dios, ¿Por qué es así? ¿Por qué tiene que ser tan idiota, como le dijo Fudou? pareciera que quería arruinarlo a propósito.
—Fudou, perdóname…
—No.
Ah, suena muy molesto
—No quería ignorarte, discúlpame por favor… —Fudou no respondió, y eso pone a Genda un poco nervioso, Kido a veces le ignora cuando se enoja y puede estar unos dos días sin hablarle, ¿Fudou haría eso? parecería que si, seria la primera vez que se enoja tanto con él, no sabe si está preparado para eso— Solo estaba preocupado, Sakuma parecía muy triste… —De nuevo volvió a Sakuma— Realmente quiero que veamos la película, perdona…
—Yo tambien me siento mal, pero a ver si te preocupas un poco por mi tambien —Le respondió, está celoso, muy celoso, todos estos meses solo había ignorado que en la escala de Genda él estaba al último, por muy novios que fueran, Genda seguía a la orden de esos otros dos, y supone que saber que Sakuma le gusto por tanto tiempo afecta, ¿Qué le asegura que realmente dejó de gustarle? Sería ridículo que solo tras unos meses se le pasara ese inquebrantable amor… Odia sentirse tan inseguro, no es su estilo, lo detesta.— … T-también quiero que te preocupes asi por mi —Dijo apenas, su voz le traicionó y se le rompieron algunas palabras tratando de no llorar, ugh, quiere ir a encerrarse en algún lado hasta calmarse y poder fingir que no ocurrió nada.
—Lo se —Genda le apreto un poquito, acercándole a su cuerpo— Perdon, tu novio es un idiota, realmente me importas mucho, ¿Sabes? —Le hablaba con una voz suave, su mente podrá ser un torbellino pero ya era un experto en fingir que tenía todo bajo control
Pero tan pronto Fudo decidió voltearse y salir de su fortaleza de mantas, Genda no pudo conservar tanto la calma, era la primera vez que veía a Fudo con esa clase de rostro, con los ojos llorosos, las mejillas y la nariz rojas, su labio inferior tenía claras muestras de que fue mordido con bastante fuerza y, ah… Increíble, no puede creer que logro que alguien como Fudou hiciera esa expresión.
Realmente es de lo peor.
—¡Claro que se que eres un idiota! ¡Un imbécil! —Le gritó Fudou— Pero también necesito que me lo demuestres, Mierda, ya, si, si sé que yo tampoco seré el mejor novio, pero no se, trato de que se note un poco que te tengo una clara preferencia a ti, ¿Y tu? sigues igual de baboso por Sakuma, en verdad das pena mirándolo todo el puto dia, ¿Y sabes que es peor? que por ser tu novio ahora yo también doy pena, mirándote todo el puto dia babear por alguien más, ¡Incluso cuando estamos solo los dos el imbécil ese tiene mas atención que yo!
Fudou estaba apunto de llorar, se estaba resistiendo tanto como podía porque no quiere darle pena a Genda, quiere que le tome enserio y le tome el peso, pero Genda se veía incomodo, no sabia que decirle, él sabe que Fudou le gusta más que Sakuma, pero supone que es la costumbre de estar siempre al pendiente de sus dos amigos… ¿La costumbre le servirá de excusa? Ya lleva casi seis meses con Fudou, “costumbre” ya no es una excusa realmente… Bajo la mirada y apretó los labios, no sabía qué decirle, no tenía nada para justificarse, solo le comenzó a pedir perdón, perdón por ser mal novio, por ser imbécil, por todo lo que se le ocurriese.
Y esa era una de las primeras cosas que Fudou descubrió que no le gustaban de Genda, se niega a tener un novio tan penoso. Se sorbió la nariz y se limpió los ojos, ¿En qué momento se le cayeron las lágrimas? que estupidez llorar por algo así, por estar perdiendo contra sakuma, psh, si claro. “Haremos como que eso no ocurrió” Se dijo a sí mismo antes de tomar un profundo respiro y centrarse en volver a ser el mismo Fudou de siempre, imparable, inalcanzable, el mejor, si.
—Dios, cállate —Le dijo, interrumpiendo sus mil disculpas y tomándole de la cara, mirándole con todo el cariño que tenía, el que no tenía planeado mostrarle— ¿Sabes realmente por qué estoy molesto o tengo que hacértelo más obvio?
—P-porque… ¿Por qué te ignoré? —Pregunto Genda, quien también tenía cara de querer llorar
—No, tonto, bueno, no exactamente. —Le acarició las mejillas y se acomodo en la cama, haciendo que él y Genda se sentaran, sin soltar su rostro— Me puse a… a llorar —que rabia aceptar que lloro— porque Te amo, ¿Sabes? por eso me dolió que me ignoraras, quiero… quiero estar contigo, solos, ahora, ¿Se entiende? —Genda le estaba mirando con ojitos de perrito y no lo soporta, le está avergonzando— Genda porfavor dime que se entiende porque estoy muriéndome de vergüenza ahora mismo, en serio
—¿Me amas?
—... Dios santo te voy a matar, si, por si no era obvio, Te amo
—Nunca lo habías dicho
—Es vergonzoso, lo sabes, tampoco me lo has dicho, ¿Y sabes que? No espero que lo hagas, ¡De hecho! No quiero que lo hagas, mientras no me ames y te importe más que Sakuma o Kido, no quiero escucharte decir algo as…
—Te amo
Fudou se quedó callado, mirándole fijo, con esa mirada que trataba de meterse en su cerebro y saber todo lo que pensaba, pero la verdad es que Fudou dejó de computar, su rostro se puso más rojo aún y lo único que logró hacer fue soltar la cara de su novio y mover las manos, sin saber qué hacer con ellas… No esperaba reaccionar así al primer “Te amo”, siente como si volvieran a la misma situación de cuando se le confeso, igual de ridícula, sentía esas mismas mariposas en el estómago, ese revoltijo que no le dejaba pensar, y esas ganas estúpidas de reírse sin parar, que vergüenza estar tan enamorado
Tomo un par de respiros y se calmo un poco, mirando de nuevo a Genda
—No hagas eso —Le dijo, haciendo reir un poco a Genda— Estoy tratando de estar serio y si dices eso de la nada no puedo, ¿En que quede?
—Que soy penoso y un idiota
—...No exactamente, digo, ¿Sabes siquiera por que eres idiota?
—Pues, porque siempre incómodo y termino arruinando las cosas…
—No —rodó los ojos, ahí es cuando muestra también el porque es estupido— Eres estupido por pensar eso, por pensar que eres el agregado de esos otros dos, siendo que eres mucho mejor que ambos, que varios, eres… eres gracioso, simpático, caballeroso, fuerte, una rara mezcla de intimidación y ternura, eres leal, eres… todo lo que me gusta, y me gustas tu, Genda, Genda Koujirou, Genda Koujirou Portero de la academia imperial, Genda Koujirou el mejor promedio de Biología, Genda Koujirou que me permitió ser su novio, no a "el amigo ese de Kido y Sakuma" Te amo por que te equivocas tambien, como ahora, como cuando sin querer lanzaste el balón de vuelta y le cayó a Sakuma en la cara, Te amo siendo torpe y vergonzoso y fingiendo que eres tan maduro y tranquilo… No se que tanto te hayan dicho esos dos, pero no eres un imbécil o un idiota o inutil por nada de eso, solo eres medio tonto por creertelo, porque yo no soy novio de un imbecil, ¿Sabes? Soy novio de mi Koujirou que se comió todos los tomates que a mi no me gustaban, el que me da masajes cuando terminamos de entrenar, el que me da besos en la frente cuando cree que me quede dormido… S-si se entiende, ¿Verdad?
Fudou no es muy bueno para hablar tanto rato, se le va el hilo y habla de cosas que quizás ni vienen al caso, pero haya pasado o no, logro decirle a Genda todas las cosas que le avergonzaba decir en cualquier otro momento, todo lo que pensaba de su novio pero que no sabía cómo comunicarlas sin "incomodar", Siente su rostro arder, incluso sus orejas, está avergonzado de estar siendo tan cursi pero bueno, es ahora o nunca, duda volver a animarse a palabrear tanto.
—... Así que, eso, uh, Te amo, así que solo deja de pedir perdón por esas cosas, ¿Bien? Ya te perdone por ignorarme, alcanzame el portátil para que veamos la pelicu…
—Te amo —Repitio Genda, Nuevamente interrumpiendo— Te amo, te amo, te amo
Le envolvió con sus brazos y se abalanzó sobre el, haciéndoles caer entre las almohadas mientras seguía repitiendo que lo amaba y apretando a su novio. Fue toda una montaña rusa de emociones, primero preocupado por sus amigos, después sentía como una tormenta le estuviera envolviendo cuando Fudou se molesto, solo podía pensar en que lo arruinó y que no tendrían abrazos ni besos ni caricias y que al día siguiente tendría que irse apenas despertara y era un huracán de pesimismo… y ahora su corazon y su mente se sentían como en un campo soleado, con pasto verde y flores por doquier, con un aroma delicioso que solo Fudou tenía y que le calmaba el alma, "Te amo" era lo unico que podia pensar tras escuchar todo lo que le dijo, realmente necesitaba que alguien se lo dijese, algo tan íntimo, tan lindo como solo su novio podía ser, ese chico problema que por el se ponia nervioso y se sonrojaba, era un deleite conocer ese lado que nadie más imaginaria de Fudou, y así mismo, que Fudou le conociera tan bien, que le amara tanto, que sepa cosas que todos los demás ignoran, le hace muy feliz, le encanta, lo ama, lo ama lo ama y lo ama otra vez
Siguió apretando a Fudou y llenándole de besos la cabeza hasta que el menor logró escapar, sonrojadisimo y hecho un manojo de nervios mientras trataba de alcanzar su computador para acomodarse entre las piernas de Genda y poner la película. No hablaron mucho, solo se abrazaron y se permitieron disfrutar la tibieza del contrario, su aroma, la suavidad en cada caricia de Genda y lo dócil que Fudou se volvía entre sus brazos, ignorando de a poco la película hasta que Fudou estaba recostado en el pecho de su novio, quedándose dormido mientras éste le acariciaba la espalda.
—Buenas noches —Le susurro Genda, quien planeaba terminar la película y contarsela mañana a Fudou, solo le quedaban unos minutos a fin de cuentas.
—Buenas noches… —Le respondió su adormilado novio— Te amo mucho —Balbuceo antes de cerrar por completo sus ojos y entregarse al sueño.
Genda sintió otra vez ese solcito en su pecho, entibiando su corazón y obligándole a sonreír. Decidió apagar el portátil y acurrucarse con su Novio, disfrutará más la noche de esa forma; También decidió que no olvidaría nunca esa noche, la noche en la que Fudou finalmente le dijo que le ama, que ama todo de él, y el ama amar a Fudou.
