Actions

Work Header

Una simple broma

Summary:

Damian regresa de una misión de dos meses. Su novio, Billy decide hacerle una pequeña broma.

Notes:

Damian tiene 21 años y Billy 19 años.

Nota: escribí esto en seis horas, no revisare la ortografía hasta más tarde. Pero me gusto lo suficiente para subirlo. No soy escritora frecuente y rara vez público, pero dejo este fic para todo mundo.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

No es culpa de Billy que Damian no soportara una broma. Bueno, tal vez si era su culpa. En su defensa, Billy no sabía que su novio estaba gruñón. Esta gruñón siempre, pero acaba de llegar de una misión espacial de dos meses, cansado y molesto por alguna razón. Y bueno, no debió coquetearle ni insinuarse en la Atalaya y luego salir corriendo antes que entrara en una reunión de cinco horas, ni mandarle mensajes sugerentes en esas cinco horas. Bueno cree que sabe porque no estaba feliz. En su defensa, extrañaba a su novio y extrañaba hacerlo enojar.

Billy gira por un callejón que da a una calle. Recién terminaba de vigilar su ciudad y se encontró con su novio con su sexy traje negro observándole en un callejón oscuro. Y bueno, ya estaba enojado, así que se transforma en Billy en su rango de visión, cuando el está a un par de metros le lanzo un pequeño hechizo de lentitud, roba un beso y sale corriendo entre risas.

Sabe que si se vuelve en el Capitan Marvel de nuevo sería más fácil, pero realmente le gusta sentir el bombear de su corazón y la antelación de todo. Corre por la una calle poco habitada, voltea hacia atrás y no encuentra a nada ni nadie, tal vez lo perdió. Entra a otro callejón y es embestido en una esquina, junto al bote de basura de un restaurante familiar, no es lo ideal, pero estará bien. Su cuerpo choca con la pared y es encarcelado por un cuerpo casi dos cabezas más grandes y ancho que él.

— Hola, cariño. ¿Cómo te fue fuera?

El hombre que tiene al frente alza una ceja perfectamente recortada en su atractivo rostro, la mascara dando el efecto que derrite su corazón, esto es sexy e injusto. Este hombre lleva un traje perfectamente entallado. Y él, una sudadera robada de su novio con un pantalón de mezclilla y converse rojos.

— Lo sabes.

Traga en seco, su corazón bombea en sus oídos. Damian sonríe.

— ¿Qué vas a hacerme?

— ¿Qué crees que deba hacerte?

— Dejarme ir. — le sonríe radiante y es empujado más a la pared. Siente algo duro y largo presionar entre las piernas.

—Prueba de nuevo.

— Besito de buenas noches y nos vamos a dormir. —más presión.

— Prueba de nuevo.

Billy se acerca a los labios de su novio que le permite la diferencia de altura.

— Y si vamos a mi departamento y te ayudo un rato.

— Esto es tu culpa, lo sabes. — le arrincona más.

— Que sea un largo rato.

Enrolla sus brazos en el cuello de Damian y el entierra sus manos en su cadera. Junta sus labios en un beso casto, Damian le empuja hacia la pared y reclama el beso. Siente su sangre bombear y su polla endurecerse. Damian los separa con un gruñido por su parte.

Llévanos rápido. gruñe.

Billy sonríe. Cierra los ojos, entierra su cabeza en el pecho de su novio y respira, la frente de Damian se apoya en la suya y con un hechizo están afuera de su cuarto.

Su cuerpo choca con la puerta del cuarto y abre los ojos. Dami reclama su boca violentamente, entreabre los labios y su lengua no tarda en invadir la suya, sus manos juguetean en su pecho, su cuello, sus brazos. Dioses. Ama a este hombre.

Se inclina hacia atrás para tomar aire, la pared se convierte en vacío tras el chip de la puerta. Damian no lo deja caer y cierra la puerta de tras de sí. ¿Cómo el clip del seguro de una puerta puede sonar tan sexy ahora? Él vuelve acercarse y Billy despega la máscara que tiene. De tras, unos ojos casi negros le observan con un brillo hambriento. El pecho bombea más fuerte y como sí Damian pudiera escucharlo acaricia su rostro con suavidad, lo sienta en su cama y besa sus labios, besa sus mejillas, besa su cuello, muerde sus clavículas, muerde su pecho, lame su ombligo. Billy traga en seco. Desabrocha el cinto y baja su pantalón a los tobillos, como puede se quita los tenis y había olvidado que llevaba las calcetas de rayos, mierda. Damian ríe y el sonido es celestial, besa sus muslos hasta dejar marcas.

— Dami~

— Tu empezaste con esto, Batson.

— Eres cruel.

Una mordida con más fuerza cerca de su ropa interior que del muslo le hace gemir.

— Tienes un punto.

Con ayuda de Damian se quita el boxer y como si fuese la primera vez, se abalanza. Recorre su lengua por el tronco de mi polla hasta llegar a la cabeza, juguetea un rato, chupando, besando y mordisqueando la punta hasta que mis piernas comienzas a temblar. Se separa y vuelve a mis muslos, con una de sus manos manosea mis bolas y mi polla de arriba abajo con la otra. Toquetea la parte inferior de la punta con el pulgar y un gimoteo sale de mi boca, conectamos miradas, deja mis muslos y vuelve a la punta, sus manos se arrastran a mi trasero y toma mi polla en su boca.

— Dioses, Damian— sisea.

Una risa le hace vibrar y gimotear, con un cosquilleo familiar le hace tragar, cierra los ojos con aticipación y nada.

Damian los separa con un beso en la punta de mi polla, en forma de disculpas falsas y abre el cajón del lubricante. Gimotea por la perdida. — Damian puedo tomarte así.

Una mordida en los muslos le hace callar.

— Vengativo— ríe Billy con el pecho de arriba abajo y Damian responde con una sonrisa descarada.

Se levanta del suelo y le reacomoda, aplica generoso lubricante en su dedo índice e introduce tortuosamente medio dedo, juguetea alrededor de él. La sensación le hace querer sacar el dedo y tomar la polla de Damian el solo. Subir y bajar en el hasta que sus piernas se cansen y Damian tome el relevo con más fuerza por toda la noche.

— Dami.

— Paciencia— le besa los labios con cariño.

Juguetea dentro de el con movimientos circulares y muy lentos. Mueve sus caderas buscando más y es recompezado con el resto del dedo en el punto correcto. Ve estrellas.

— Mierda, Damian.

Arquea la espalda y Damian le detiene con una mano. — Eres tan hermoso— Susurra. Sigue jugueteando, evitando toquetear donde mismo. Lleva su otra mano a su trasero y comenza a pellizcar manosear. —Eres bueno, Amado. Tan bueno.

Mueve las caderas buscando satisfacerse de nuevo, la mano que manosea su trasero se mueve a su cadera, manteniéndolo quieto. Lleva una de sus manos a la boca y hace un gesto de penetrar con sus manos libres. Damian ríe y niega.

— Se paciente, Amado.

Billy hace un puchero y Damian vuelve a toquetear en ese fantástico lugar. Más gemidos obscenos salen de él. Siente más lubricante fuera de su trasero y otro grandioso dedo juguetea en él. Suelta un grito sorprendido y por tercera vez deja de toquetear su próstata. Una idea cruza su mente, toma la sudadera de Damian, sube lo suficiente para que desde su posición pueda verle las tetas.

— Dami, estoy listo para ti. 

Mira a Damian dudar. — Aun no.

— Pero puedo…

— No quiero lastimarte.

Billy hace un puchero y Damian le tortura por un par de minutos más, jugueteando con sus dedos dentro de el sin presionar la próstata. Un beso casto le hizo sentirse mejor, pero realmente necesita más. Una idea llega a su mente y deja de intentar mover las caderas, se sienta y atrae el rostro de Damian, comienza a besarlo y a intentar quitarle la ropa que aun trae puesta, esto es muy injusto, el solo lleva la sudadera de Dami y el aún está totalmente vestido, debe arreglarlo. Damian le sorprende con otro dedo, besa sus labios, mientras desviste a su novio. Una vez termina con las camisas (porque tenía que ser más de una) y pantalón que llevaba, comienza a manosear descaradamente. Llego apretar su trasero con fuerza lo que termino en una estocada con los dedos de su novio en su próstata y con un regaño verbal de “compórtate, te tratare bien”.

Siguió manoseando descaradamente, besando y mordiendo donde alcanzaba, tras apretar por quinta vez los pechos de su bien formado y musculoso novio, Damian saca sus dedos de él y gime por la perdida. Le tranquiliza con golpecitos suaves en sus muslos, masajeando y manoseando sus piernas. Una de sus manos va al cajón del lubricante y saca una caja de condones, baja lo suficiente sus boxes y haciendo contacto visual acomoda el condón en su grueso pene. Traga en seco, debió beber agua antes de molestar a su novio. Dioses su novio. Toma el lubricante y vierte en su pene, alzas sus piernas como si no pesaran, inclina su cabeza hasta llegar a mi oído y dice.

— Tu pediste esto, amado.

— Yo lo pedí, Damian. Lléname~

Damian traga en seco y entra con lentitud, gime de placer. Hace un tiempo no hacían esto, necesita más.

— Vamos, Dami. Recuerda lo que te hice pasar.

Damian llega a su próstata más brusco de lo que pensaba hacer. Sueltan un gemido gemelo.

— Eres precioso, Amado.

Billy gime, se recuesta totalmente en la cama y arrastra a Damian consigo, él se arrodilla en la orilla de la cama y comienza a moverse. Sus piernas enrollan en sus caderas y vuelve a gimotear.

Las paredes no son tan gruesas”. Murmulla un hechizo insonorizando el cuarto.

— ¿Qué fue eso? —Ordena Damian.

— Nadie me escuchara gritar más que tú ahora.

Por un segundo, los ojos de Damian se vuelven completamente negros. — Eres tan perfecto.

Damian comienza a golpear con un ritmo medido y duro. Billy comienza un beso y Damian lo vuelve pecaminoso. Dioses. Dami se vuelve más duro y directo a la próstata. Se olvida de cualquier autocontrol. 

— Eres tan preciosa cuando te jodo con mi ropa puesta. — suelta y golpea más rápido. Sus respiraciones se sincronizan y el sudor de uno se vuelve de ambos.

Billy gimotea, rasguña, grita y lloriquea pidiendo más. Más fuerte. Más rápido. Más Damian. Necesita más Damian. Su novio corresponde, se enfoca en golpear, mientras el vuelve a manosear su cuerpo. Mapea cicatrices viejas y detiene sus dedos para familiarizarse con las nuevas. Besa cuello, pecho y logro pellizcar su trasero para ser recompensado con una estocada más fuerte, el impacto le hace arquearse y el cosquilleo familiar aparece.

— Daman— intenta hablar. — Dioses, Dami Ah~ Oh~ Dioses.

No sabe cómo, pero, Damian entiende, siempre entiende y disminuye el ritmo, más no la fuerza. Fuertes y tortuosas estocadas golpeando su próstata, lagrimas se asoman en los laterales de su visión.

— Te amo.

— Te amo, William.

Su visión se vuelve borrosa y su mente se nubla. Un gemido grueso y largo se escapa de garganta, seguido la de su compañero. Con una explosión en su interior le deja las piernas templando.

La habitación se envuelve de una tranquilidad y plenitud embriagadora. Damian se deja caer a su lado con tan poca gracia que suelta una carcajada cansada. Observa a su novio, quiere hacerlo más seguido, quiere más momentos así, quiere abrazarlo, quiere besarle y amarrarlo para que no se vaya de nuevo, quiere decirle que lo ama y lo necesita cerca siempre. — Realmente te extrañe. — dice en su lugar. Y como es Damian, él lo entiende.

— También te extrañe, William. —Billy se esconde en su pecho y se permite caer en un sueño sin sueños junto a su novio.

Un par de minutos después, le despiertan con alguien manoseando su trasero. Entreabre los ojos y mira a su novio— Parece que debo recordar lo que significa un “largo rato”. — Toma su boca en un beso húmedo y comienzan de nuevo.

-0-

Billy maldice la odiosa costumbre de dejar las persianas entreabiertas lo suficiente para que golpee su cara, se levanta de la cama y la gravedad lo lleva al suelo junto con los recuerdos del día anterior. La felicidad del regreso a salvo de su novio. Su broma. El resultado de la broma. Siente las mejillas arder y voltea donde dejo a su novio, descansando en cama. Traga en seco y con ayuda de su mesa de noche se levanta, esta completamente desnudo con marcas de mordidas y chupetones por todo el cuerpo. En las mejillas ardiendo, trastea en su cómoda, saca unos calzoncillos y unos pantalones cortos. Como una idea tardía cierra lo que queda de las persianas para no molestar a su novio con la luz de Fawcett.

Mira la hora “11:04 a.m.”. Hoy no hay clases, entonces. Toma su teléfono para avisar a Freddy su ausencia, en su lugar se encuentra con un par de mensajes de su mejor amigo:

10:23 p. m “El hechizo insonorizado existe, úsalo la próxima vez que visite tu novio.

10:24 p. m “Y avísame para no estar en la casa”

10:24 p. m “Lo vas a romper, Damian”

10:25 p. m [* sticker sorprendido *]

10:26 p. m “insonorice la casa y tu cuarto, agradecemelo”

10:30 p. m “¿Cómo mierdas siguen escuchándose?”

10:35 p. m “Insonorice de nuevo con un amuleto y magia de Jr.”

10:39 p. m “No dormiré en la casa, me quedo con unos amigos hasta pasado mañana. Haz lo que quieras, solo limpia y no entren a mi cuarto.”

10: 45 p. m “Envie un correo electrónico a tus maestros diciendo que estas enfermo. Te di dos días. Me debes otra”

10:46 p. m. “Rezare por tu culo no se rompa en dos”

10:46 p. m [* sticker de gatito rezando *]

Sus ojos se abren y la vergüenza inunda su rostro. Suspira un par de veces y su novio sigue falsamente dormido. —Siento tu risa hasta acá. — una risa gruesa entre resuena las paredes.

Damian gira su cuerpo hacia mí, con parte de mi cobija tapando su parte baja — ¿Paso algo? —pregunta con su asquerosamente hermosa sonrisa.

La vergüenza vuelve asomar. —Puede que no haya terminado el hechizo para insonorizar. Y Freddy escucho una parte de anoche.

Damian curva ligeramente los labios hacia arriba. — Desafortunado. ¿Ha dicho algo que te incomodara?

Le pasa el teléfono a Damian. La curva de sus labios se hace más notoria. Le devuelve el teléfono y sale de la cama. Sus ojos conectan con la polla de Damian semi dormida. — Mis ojos están arriba. —conectan miradas de nuevo y sabe que sus mejillas están totalmente rojas. Damian se acerca y da un beso casto en sus labios. —Más tarde, Amado. Tenemos tiempo. Vamos a comer algo.

Billy traga en seco y asiente. Damian se separa y sale del cuarto completamente desnudo. —Dami, puedo buscar algo para que uses.

Damian se detiene a medio pasillo—No hay nadie y estorbara en un rato. —guiña un ojo y camina a la cocina.

Billy suspira. Su novio es vengativo, observa el piso y mira una camisa que le robo a Damian. Escucha el sonido de sartenes y la estufa prendiéndose. Damian está cocinando. Su atención vuelve a la camisa y una sonrisa traviesa aparece en su cara. Se pone la camisa y le llega a medio trasero, perfecto. Se deshace del short junto con el boxer y sale a la cocina.

Notes:

Es mi primera vez escribiendo este tipo de historias, sean amables. En mi defensa, me gusta esta pareja, pero encontrar fics o contenido es imposible, así que escribí el mío.

Realmente me gusto escribir esto y estoy planeándome escribir una historia de este par más dulce.

Cualquier comentario constructivo es bienvenido. Besos.