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El último banquete

Summary:

Has sido invitada a un banquete junto a personas de gran importancia en la sociedad, justo da la casualidad que la anfitriona es la más importante pero de la que menos se sabe, ¿y que vas a hacer tú como escritora si no es investigar? Y si desaparecen un par de personas por el camino y la comida sabe rara, eso es simplemente coincidencia, ¿verdad?

Notes:

“No hace falta que lo digas, siempre lo he sabido, pero me hubiera gustado habértelo dicho antes” Era difícil para ella ver esa escena, sabiendo que era incapaz de hacer algo, sus palabras ni siquiera llegarían a oídos de su amada.

Chapter 1: ¿Una carta?

Chapter Text

“Me pregunto si esto estará bien” Margarita, una chica de pelo corto y rizado sostenía entre sus manos un hermoso vestido negro mientras se miraba al espejo.

“No sé por qué lo pienso tanto la verdad, solo es un banquete” Continuó diciendo mientras se preparaba para dicho evento.

Mientras tanto, en otro lado del cuarto se podía ver un sobre morado abierto, a su lado una carta con un escrito:

‘Estimada Margarita,
Me presento, mi nombre es Adelaida, seguramente ya me conozca pero eso no es lo que pretendo decirle, me gustaría informarle que voy a realizar un banquete el día 1 de septiembre. Sería sobre las 18:00 aunque el evento en sí no empezaría hasta las 20:00, sería fantástico si usted pudiese asistir, si por algún casual no fuera posible, ruego que mande una carta informando su ausencia.
Espero verla allí,
-Adelaida.’

La verdad es que ella no esperaba volver de su trabajo para encontrar esa nota, pero no se quejaba ya que podría conocer en persona a Adelaida, cosa que siempre quiso hacer.

Una vez allí se dio cuenta de que no era la única invitada a dicho evento, había mucha más gente de la que ella esperaba la verdad, y todos eran personas bastante conocidas por la sociedad.

“¿Alguien sabe por qué estamos aquí?” Margarita reconoció rápidamente a la persona que estaba hablando, era Daniel, un médico forense bastante importante, y al parecer estaba con su compañera, otra chica bastante conocida e igual de importante llamada Clody.

“¿Acaso se te ha olvidado o es que ni siquiera leíste toda la carta?” La que habló esta vez fue Clody, una chica que llevaba un hermoso vestido celeste y llevaba el pelo recogido de forma elegante.

“Si no recuerdo mal estamos aquí porque Adelaida decidió hacer un banquete” Sofía, una directora de prisión fue la contestó esta vez.

“Entonces deberíamos entrar, tengo hambre” La respuesta vino de un joven que llevaba… ¿una camiseta de cuadros y un pantalón de pitillo?

‘Me pregunto si él sabrá lo importante que es este evento’ Margarita se quedó perdida en su pensamientos durante un tiempo hasta que una extraña voz la sacó de sus pensamientos.

“…Vete de aquí ” Al escuchar esto Margarita miró a su alrededor pero no parecía encontrar a la persona que había dicho eso, ¿estaría escuchando cosas? ¿fue su imaginación? Echando esos pensamientos de lado decidió preguntar, a lo mejor ella no era la única que lo estaba escuchando.

“A-alguien ha escuchado eso o he sido solo yo?” Al parecer sí que fue la única que la escuchó ya que nadie respondió a su pregunta, lo más que consiguió fue extrañas miradas de algunos ya presentes. ‘Genial, ahora pensarán que estoy lo-’.

“¿Por qué no vamos entrando a explorar?” Si Margarita recordaba bien era Bella la que propuso la idea, aunque no estaba tan segura si ese era su nombre o se había confundido”

“¿No será irrespetuoso entrar en su casa sin permiso?” Brenda, una médica, fue la que contestó, sonaba algo insegura.

“No te preocupes, en la carta nunca se especificó que no pudiéramos explorar” Bella volvió a hablar, intentando convencer a Brenda de que entrara con ellos para que no se quedara fuera sola durante el tiempo restante.

“Ella tiene razón, además de alguna forma tenemos que pasar el tiempo, y dudo que quedarse aquí fuera hasta la hora sea buena idea. A unas malas algún trabajador que nos vea nos indicará que nos vayamos si no debiésemos estar dentro” John no tardó mucho en responder, y al parecer eso fue suficiente para convencer a Brenda.

“Tienes razón, ¿pues a qué estamos esperando entonces? Vamos a entrar” Brenda sonaba segura de sí misma mientras hablaba. Y así todos empezaron a caminar hacia la mansión, parándose en medio camino al realizar el problema que tenían en mano.

“Esperen, ¿cómo estamos tan seguros de que estará abierta la mansión? Si Adelaida de verdad vive aquí dudo que deje las puertas de la mansión abiertas para que se cuele la gente”.

“Tienes razón, supongo que solo es cuestión de intentarlo” Fue Bruno el que dio ese consejo. Todos, de acuerdo con lo que dijo Bruno, empezaron a retomar el camino hacia la puerta, aunque al llegar pasó algo que no esperaban.