Chapter Text
Cass sabía que no podía moverse de donde estaba. Incluso si su alfa estaba furiosa y ella quisiera agachar la cabeza, no podía.
No cuando estaba tan alterado y Jason estaba atrás de ella.
Había notado esos cambios sutiles en Jason, la forma como era particularmente abierto y cálido con Thomas. Como parecía que el omega se apoyaba en el alfa. Su confianza ciega en que nunca lo traicionaría. El amor de Thomas por él. Aquel amor que en ocasiones la incomodaba, debido a que parecía rallar a la adoración.
Pero no noto que fuera eso.
No noto que los cambios de Jason, fueran por salir con Thomas.
No noto que el cariño de Jason hacia el resto de ellos, fuera por un cachorro que alteraba sus hormonas.
Y eso duele.
Duele de una forma que no imagino. Duele en su interior, como si la quemaran. Su omega desconsolada.
Desconsolada porque no confiaran en ella.
Temeroso que el cariño de Jason no fuera real. Todo producto del embarazo.
Pero ella también sabe que no es así.
Jason enserio parecía feliz de estar con ellos. Enserio parecía amar a Cass.
Pero el dolor que siente en su interior sigue estando allí.
Necesita hablar con el otro omega, saber por qué no confió en ella. Saber si la quiere…
Pero al ver a Bruce… supo que no era el momento.
Su manada alfa esta sin control. Esta furioso, horrorizado, traicionado, devastado, temeroso.
Y Jason esta embarazado.
Su cuerpo se movió de una manera que nunca había visto en ella.
Se movió antes de que lo pensara. Sus manos fluyendo como una caricia ante el devastador golpe lleno de dolor que vendría. Obstruyendo aquella sinfonía de dolor y devastación, que sucedía en el interior de su alfa.
Cass podía verlo.
Podía ver a Bruce.
Los demás miraban ira, Cass miraba a Bruce.
Pero también observo a Jason.
Ella amaba a Jason. Bruce no estaba haciendo bien a Jason.
No importa lo que suceda. Ella tenía que ser su pilar.
Su mano hormigueo, un dolor agudo al sentir como se hinchaba. Aun así, la levanto en alto. Preparada para otro ataque.
La imponente imagen de su alfa enfrente suyo era desgarrador. Era asfixiante. Se sentía pequeña.
Miro directo a los ojos de Bruce.
“No pelear.” Se interpuso entre ambos.
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“Retírate, Cass.” Ordeno con ira Bruce. Cass negó con la cabeza.
Thomas no dijo nada. El lugar donde Bruce lo golpeo volviéndose dolorosamente rojo. Sangre deslizándose por su nariz y boca.
“Cass” se repitió Bruce, dando un paso enfrente.
“No” negó Cass. “No pelear.” No podía moverse.
Había demasiadas cosas que quería hacer y no podía. Era difícil hacer cualquier cosa. Era difícil interponerse. Ver aquella mirada en Bruce. Ir en contra de él.
Pero ella necesitaba decirlo. Bruce necesitaba escucharlo. Necesitaba detenerse. “Estresado. No estresar. Malo estresar a omega embarazado.” Explico Cass. Su corazón sonando demasiado fuerte en sus propios oídos. Trago saliva mientras sus palabras parecían hundirse.
Aquellos que se congelaron debido a la pelea se recuperaron. Sus ojos brillando en conocimiento, por lo que sus palabras trataban de trasmitir. Lo que significaba.
Bruce no pudo evitar voltear a ver a Jason, quien no se veía bien. Jason que liberaba feromonas de omega incomodo-estrés-preocupado-dolor.
Bruce sintió su corazón titubear.
Su alfa interior exigiendo que abrazara a su cachorro y le asegurara que Bruce lo cuidaría. Que evitara que se sintiera mal.
Pero al ver a Jason noto el ligero, pero obvio abultamiento de su camisa holgada.
Se sintió entumecido por la verdad.
La verdad de lo que sucedía frente sus ojos.
Su pequeño cachorro, su pequeño e inocente cachorro omega. El cachorro que arrebataron de sus brazos cuando solo era una pequeña cosita indefensa, la cual necesitaba la protección de Bruce. Su cachorro que regreso irreconocible, con odio por Bruce.
Su Jaylad con quien por fin estaba logrando volver a unirse.
Aquel cachorro pequeño de Bruce, esta embarazado.
No fue nadie más que Thomas, su padre, quien embarazo a su cachorro omega.
Su papá se atrevió a embarazar a su hijo.
Toco aquello lo cual Bruce había jurado proteger. Toco aquel que era su mayor debilidad. El pequeño por el que Bruce lloró, el pequeño que recuperó. Aquel que nadie debía de tocar. Que Bruce nunca se perdonaría si volvía a fallar.
El cachorro con quien se equivocó tanto. El cachorro que ama, como a todos sus hijos.
Thomas lo tocó.
Encajo sus garras en él. Lo rompió, lo ensucio, lo profano.
Embarazo a Jason.
Todo era demasiado. Todo era insólito. Una pesadilla la cual estuvo tejiéndose a simple vista. Un monstruo que por fin salió de debajo su sofá. Arrastrándose hasta parase ante él. Hasta asfixiarlo.
¿Qué tenía que hacer Bruce? ¿Que debía hacer? ¿Qué tenía que hacer con aquellas emociones que se empujaban a través de él? ¿Cómo podría retener aquella agua que amenazaba con salir y deslizarse por su rostro? ¿Con este sentimiento inexplicable por Thomas? ¿Por el dolor? ¿Por el miedo de habar confiado su cachorro en alguien?
Y eso era lo peor.
Confió en un extraño para cuidar a su cachorro. Para estar cercas de su pequeño omega. Lo permitió acercarse a su familia. Le permitió manchar a su hijo sin restricción.
Sentía como si fuera a vomitar.
Fue en ese momento que observo a Thomas.
Todo parecía estar en cámara lenta.
Observo como el alfa se daba la vuelta por las palabras de Cass y se acercaba a Jason.
Como ignoraba su herida y su rostro solo reflejaba preocupación por Jason.
Un sentimiento que conocía regreso. Algo lo cual siempre estuvo entrelazado con él. Un sentimiento que conoce desde que era Joven. Aquel que lo forjo a lo que era ahora.
Algo seguro en medio de todas estas emociones que lo confundían y ahogaban.
Bruce se hundió en la ira.
Gruño al ver la cercanía de Thomas con su hijo. Sus puños apretándose. Una gota de sangre ajena deslizándose entre sus dedos. El aire espeso de alfa a su alrededor.
Advirtiendo dolor. Advirtiendo masacre. Advirtiendo lo roto que esta Bruce. Su dolor propio.
“Aléjate de él.” Gruño con ira, Bruce. Los sentimientos de traición y odio arremetiendo en su interior como un sunami. Queriendo que aquel que se aprovechó de su manada, de su cachorro, se alejara.
Cass se tensó cuando Bruce se volvió a acercar.
Tenía miedo. Se sentía mal. Se sentía mareada, presionada. Protectora.
Sentía lastima por la suplica de Bruce, su papá. Aquella suplica silenciosa. Oculta en una máscara.
Aquello que estaba roto y desconsolado.
Bruce volvió a levantar un puño en el aire. Cass lo miro. Sus manos tomando posición. Jason tomando un aire asfixiante atrás suyo.
Thomas mirando a Bruce e inclinándose a donde estaba Cass. No podía permitir que el alfa dañara a la joven omega por error. No por su culpa. No cuando sabía que Bruce no deseaba hacerle nada a ella o a Jason. Después de todo, el único culpable era el mismo. Thomas es el que provoco esto.
Thomas no pensaba ocultarse detrás de la joven omega.
“Suficiente.” Una voz plana resonó en la habitación. Deteniendo a todos en seco. A los tres que estaban en medio de pelear. A Dick y Duke que se habían parado de sus asientos también para lo que se aproximaba.
Todas las cabezas se dirigieron a donde vino aquella voz. Después de todo, esa era la voz de aquel que siempre escuchaban. A quien recurrían por conocimiento o ayuda. Su familia que siempre los cuidaba. Aquel que todos amaban y respetaban.
El único que podía detenerlos en su peor momento.
Alfred se encontraba con ellos en la habitación.
Paso lentos y fluidos pasando por el marco de la puerta. Como un barco que se abría en medio de las duras olas, sin nada que se interponga a él.
Su mano apoyándose de manera tranquilizadora en la cabeza del miembro más joven de la manada. Damián parecía temeroso de todo lo que pasaba. Incluso si tratara de ocultarlo en un rostro inexpresivo, sus ojos eran demasiado expresivos para el resto.
El cachorro sin querer, hizo un ruido estrangulado ante aquella mano cálida.
El beta lo tranquilizo, haciéndole señales a Duke para que se acercara a él.
Duke obedeció, y ayudo a Damian a calmarse. Todos lo habían olvidado. Nadie debió de dejar a Damian descuidado en medio de esta tormenta de feromonas alfas.
El viejo beta asintió y se acercó a la escena.
“Como dijo la señorita Cass, el estrés no es bueno para la salud de un omega embarazado. Así que le tendré que pedir amablemente que se controle, por el bien de la salud del Maestro Jason, Maestro Bruce.” Alfred camino a Bruce, su mano posándose en su hombro, siendo un peso en él. Pero Alfred no se detuvo hasta estar al lado de la omega, consiguiendo que Cass soltara un suspiro de alivio.
Su corazón liberándose al tener a su abuelo con ellos. Porque Alfred este aquí. Confiando en que el beta haría lo mejor para ellos.
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“Alfred” susurro Jason, mirando al viejo beta. Thomas estaba al lado de Jason tomando su mano y soltando feromonas tranquilas.
Alfred los miro un momento entrecerrando los ojos, pero no comento nada.
“No puedes pedir en serio que me calme, Alfred. No cuando sabes lo que él hizo.” Señalo Bruce a Thomas. Mirando con tanto odio al otro alfa, que se atrevía a tocar a su hijo. “¡El jodidamente se atrevió-!”
“Comprendo su frustración, Maestro Bruce.” Corto con contundencia Alfred. “Pero en este momento lo que más me importa a mí, es la salud de mi nieto y el cachorro que lleva.” La habitación se volvió silenciosa. Eran raras las ocasiones en que el viejo beta se refería a alguno de los miembros de la manada directamente como familia. “Podemos seguir con esto en otro momento. Thomas tiene muchas cosas que explicar. Pero por ahora lo mejor sería que el Maestro Jason y Thomas se retiren.”
Thomas sabía que Alfred estaba furioso. Después de todo, Alfred lo había llamado por su nombre solamente, la palabra ‘Maestro’ no siendo pronunciada por el mayordomo. Pero pensara en eso después, por ahora lo mejor sería sacar a Jason del lugar. Estaba empezando a preocuparse al ver como Jason palideció ligeramente antes.
“¡Pero-!” en ese momento Bruce sintió algo tocar su hombro, gruñendo por la acción y volteando. Topándose así con la cara de Dick, quien tenia su mano en el hombro. Una mirada lejana en sus ojos, con un rostro inexpresivo.
Tim también camino al lado de Bruce, susurrándole algo en lo bajo, que provoco que el rostro fruncido de Bruce se profundizara. Volteando a ver por ultima vez a Jason, antes de gruñir y con odio volteara a otro lado.
Tenía tanto a Dick y a Tim a sus costados, esperando que Alfred sacara a la pareja de la habitación.
Al salir los tres, Jason logro escuchar el gruñido furioso de Bruce tras cerrar la puerta, junto a algo romperse dentro.
Jason sintió malestar por eso, pero no pudo quedarse quieto en la puerta. Sintió la cálida mano de Thomas envolver la suya, y con cuidado guiarlos por el pasillo. Siguiendo a Alfred que caminaba en frente de ellos.
Jason no podía levantar la mirada, decidiendo en su lugar mantener los ojos bajos, y solo confiando en Thomas para guiarlo por donde caminar.
Thomas acariciaba su mano, dando ligeros círculos reconfortante. Tratando de darle tranquilidad. Pero todo lo que Jason sentía era un nudo en su estomago y bilis queriendo escapar de su garganta.
Los cuadros que adornaban el pasillo, volviéndose miradas juzgadoras para él. Fue algo poético. Aquellos cuadros que de niño le gustaba ver, siendo un castigo ahora.
Solo fue cuando bajaran las escaleras que Jason levantó la mira. Topándose así con el rostro de Bruce en uno de los retratos. Incluso si había mas personas en el cuadro, debido a que era una de las pinturas familiares. Jason solo podía centrarse en Bruce.
El rostro de la pintura siendo remplazado por uno lleno de asco y odio.
Jason se estremeció, pero al escuchar el sonido lento y protector de Thomas, quien apretó un poco su mano, se permitió respirar con cuidado. Tratando de ignorar la forma en que sus piernas se sentían débiles.
Podía sentir la mirada de Alfred, pero no era capaz de ver su rostro. No se atrevía a ver a los ojos a Alfred y ver la misma mirada que tenía Bruce antes.
Thomas, se acercó más a Jason, un suave retumbar en su pecho. Sosteniendo el costado del omega y ayudándolo a bajar las escaleras.
Jason, no sabia que hacer. Solo podía seguir a Alfred, mientras se apoyaba en Thomas.
Solo deseaba que Alfred no estuviera demasiado enojado.
O por lo menos no lo odie tanto, como para no desear ver de nuevo a Jason.
Jason cerro los ojos por unos momentos, centrándose en la acción de respirar y manteniendo su ansiedad a raya.
En el momento en que entraron a la cocina, Jason supo que aun nada había terminado.
Apretó la mano de Thomas.
”Creo que necesito algunas explicaciones de lo que sucede.” Comento la tranquila voz del mayordomo.
Ahora venia una de las cosas por las que Jason se estuvo atormentando por semanas, enfrentar a Alfred.
”Si, creo que hay algunas cosas las cuales debemos hablar.” Retumbo de forma rígida Thomas. Sintiendo la mirada fija del beta en él.
El viejo beta levanto una ceja. “¿Te refieres a que debemos hablar o que debimos hablar antes?” señalo el mayordomo. “Aun que claro, puede que me equivoque. Y en realidad un viejo mayordomo como yo, no debería de entrometerse en lo que hacen.”
Tanto Thomas como Jason se sobresaltaron ante eso.
“¡No! Alfred no es eso-”
“Alfred sabes que no me refiero a eso, yo-”
Pero ninguno de ellos pudo continuar ante lo siguiente que dijo el beta. “Bueno, incluso si no desearan que me entrometa, me gustaría una explicación por parte de Thomas. Ya que no solo soy un mayordomo de los Wayne. He criado a cada uno de los cachorros traídos por el maestro Bruce a lo largo de los años. Y mi amor por ellos, es el de un abuelo por sus nietos. Así que, como su familia, me gustaría saber, lo que sucede en la vida de mi nieto. Y las intenciones que tiene el alfa que lo embarazo.” Finalizo con una mirada entrecerrada.
Mierdas, si antes no estaba del todo seguro que Alfred estuviera enojado. Ahora no le quedaban dudadas a Jason.
Thomas a su lado, se estremeció.
