Chapter Text
La estación de King's Cross estaba llena de bullicio y emoción mientras los jóvenes magos y brujas se preparaban para abordar el Expreso de Hogwarts. El andén 9¾ era un mar de túnicas negras y rostros ansiosos, con padres despidiéndose y niños agitando sus varitas con entusiasmo.
Harry y Dracina Potter estaban entre la multitud, acompañando a sus tres hijos. James y Gellert, de doce años, estaban especialmente emocionados, ya que este sería su segundo año en Hogwarts.
"¡Vamos, mamá, papá!" exclamó James, impaciente por abordar el tren.
"Sí, papá, ya tenemos todo listo. " añadió Gellert, sosteniendo su jaula de lechuza.
Harry sonrió, mirando a sus hijos con orgullo. Dracina se inclinó y abrazó a su hija menor, Narcissa, quien miraba con envidia a sus hermanos mayores.
"No es justo. " se quejó Narcissa, con el ceño fruncido. "¿Por qué ellos pueden ir y yo tengo que esperar dos años más?"
Dracina sonrió y le acarició el cabello rubio.
"Paciencia, querida. Tu tiempo llegará, y cuando llegue, será increíble."
"Además, tendrás todo el tiempo para prepararte y ser la mejor, como tu madre . " agregó Harry, guiñándole un ojo.
Narcissa suspiró, pero su expresión se suavizó un poco.
"Está bien, pero aún así no es justo."
En ese momento, Ron y Hermione Weasley se acercaron, seguidos por sus hijos, Rose y Hugo. Ron llevaba una gran sonrisa y un tono bromista.
"Mira quién tenemos aquí, los Potter. ¿Preparados para otro año de Hogwarts?"
"Más que preparados. " respondió Harry, estrechando la mano de su mejor amigo.
"¡Hola, Rose! ¡Hola, Hugo! " saludó Narcissa, animada al ver a los que para ella eran sus primos.
"Hola, Cissy. " dijo Rose, abrazando a su prima. "No te preocupes, los dos años pasarán volando."
Hermione sonrió, observando la interacción entre los niños.
"Es increíble cómo pasa el tiempo. Parece que fue ayer cuando estábamos aquí, preparándonos para nuestro primer año."
Dracina asintió, recordando esos días con cariño y un poco de nostalgia.
"Sí, quién lo diría. Ahora somos nosotros los que despedimos a nuestros hijos."
"Y parece que la historia se repite. " bromeó Ron. "Sólo espero que no hagan tantas travesuras como hicimos nosotros."
"Oh, no te preocupes, Ron. Estoy seguro de que nuestros hijos encontrarán sus propias maneras de causar problemas. " dijo Harry, riendo.
El silbato del tren sonó, y los niños comenzaron a subir a bordo, despidiéndose de sus padres con abrazos y besos. James y Gellert subieron juntos, con Rose y Hugo siguiéndolos de cerca.
"¡Adiós, papá! ¡Adiós, mamá! " gritaron los niños desde las ventanas del tren, agitando las manos.
"¡Adiós, niños! " respondieron Harry y Dracina al unísono, sintiendo una mezcla de orgullo y melancolía.
Mientras el tren se alejaba, los padres se quedaron observando, sabiendo que un nuevo capítulo estaba comenzando para sus hijos. Harry tomó la mano de Dracina y la apretó suavemente.
"Estamos haciendo un buen trabajo, ¿verdad? " preguntó Harry, mirándola con amor.
"Sí, lo estamos. " respondió Dracina, sonriendo. "Y el futuro parece brillante."
Con el tren desapareciendo en la distancia, Harry, Dracina, Ron y Hermione se giraron para salir de la estación, listos para enfrentar los desafíos y alegrías que el futuro les deparara, con la certeza de que, pase lo que pase, lo harían juntos.
