Chapter Text
Desperté emocionado, hoy era el día en el que conocería a mi papá. Le había pedido a mi padre que me dejara verlo hoy por mi cumpleaños pero se negó, no entiendo el problema, él ama a los niños, y me amará más porque soy su hijo. Salí a escondidas de noche, nunca había estado solo afuera de la torre, me sentí tan libre, esquivé todas las protecciones de seguridad y salí volando, aún no soy muy bueno pero he estado practicando.
Hoy decidí que mi papá me vería y se pondría orgulloso de mí, me puse mi traje de Superheroe (Soy superboy, elegí ese nombre en su honor, espero que lo note) y salí a buscar una emergencia, seguramente ahí lo encontraré.
Volé con dificultad un rato cuando encontré un incendio enorme en un edificio en el centro, ¡¡¡sí!!! ¡Mi día de suerte! Me apresuré a llegar, pasé a destruir dos muros por error de cálculo en mi entrada triunfal, por poco caen los escombros en unas niñas, corrí rápido para protegerlas, pronto las llamas se nos acercaron y no supe qué hacer, había visto cientos de videos de mi papá soplando o aspirando el fuego pero yo nunca lo había practicado, intenté soplar hasta que ya no pude pero el fuego seguía saliendo de todas partes, me aterré y las niñas no paraban de toser, sujeté a ambas y las llevé a rastras hacia otra habitación buscando una salida. El edificio era demasiado grande y no había espacio para sacarlas, ¿y si las saco por la ventana? ¿Podré volar con ellas? ¿Y si se me caen o si chocamos contra el piso? Creo que cualquiera cosa es mejor que esto. Las sujeté con fuerza y me dispuse a salir con ellas, pero las llamas estaban por todas partes, debo romper la pared, intenté usar mi visión de calor para romper la pared y fue lo último que pude hacer.
Una gran explosión se escuchó desde lo lejos, mi visión de calor hizo explotar las paredes, no pude apagarla, destruí todo el edificio intentando apagarla. Pronto una figura grande se llevó a las niñas de mi lado, volvió unos minutos después y me sacó cerrando mis ojos con sus manos. Escuché como todo el edificio se derrumbó a nuestras espaldas. Intenté apartarme un poco pero caí, me volví a ver el edificio y lo había destrozado por completo, él va a odiarme, me volteé para verlo pero mi visión se encendió otra vez golpeándolo en la cara, corrí avergonzado con los ojos cerrados hacia otro lugar, intenté volar mientras sentía como alguien me perseguía rápido, estaba muy nervioso, mi pulso se aceleró, choqué con un par de cosas antes de que alguien me sujetara y llevara hacia un lugar muy lejano.
Luego de un tiempo abrí mis ojos y los rayos no se activaron. Lo vi a los ojos y no estaba feliz de verme.
—¿Eres otro clon fallido o Luthor te hizo con esa apariencia para intentar engañarme? —Preguntó severo.
—Emnm... yo soy Conner, soy superboy, tu hijo.
—Yo no tengo hijos, ¿qué fue lo que te dijo Luthor? ¿Cual es tu objetivo? ¿Por qué destruiste ese edificio?
—Yo solo quería verte. Él no sabe que estoy aquí.
—¿Eres un experimento que se escapó? ¿Cuantos más va a hacer? No puedo concentrarme contigo luciendo común niño. Él siempre sabe como hacerme enojar.
—Soy un niño, papá yo...
—No me digas papá, yo no soy tu padre, solo eres otro clon defectuoso. Ya he peleado con muchos de ustedes, necesita detenerse. Ven, te llevaré con la liga y ellos sabrán qué hacer.
—No, debo volver a casa, quiero volver. —intenté volar y no me dejó, activé mis rayos láser que le explotaron en la cara y salí volando con dificultad a casa.
Papá... digo Superman no era como creí, fue más frío de como era en los videos con otros niños. Llegué a casa apresurado y en todas partes estaba él, mis juguetes, posters, todo... me enfadé, mi padre tenía razón él es malo, jamás debí pensar que él me querría como un hijo, solo soy otro de sus clones defectuosos. Estallé en furia y me deshice de todo lo que me recordaba a él. Mi padre entró a mi habitación desconcertado y me vio destruyéndolo todo, solo me abrazó.
A los días siguientes lo vi en el comedor. Después que sintiera a alguien en casa.
—¿Quien era?
—Un mero asistente legal de la liga de la justicia, quieren llevarte con ellos y que destruya todas las muestras de ADN que tenga de Superman.
—¿Y lo harás?
—No tengo más muestras de ADN, él vino en la mañana y las destruyó.
—¿Y vas a entregarme?
—No, eres legalmente mi hijo y menor de edad, no pueden llevarte a ningún lado sin mi permiso o se arriesgan a una disputa legal en la que saldrán perdiendo. Luego vendrán con otra carta para alegar qué él debería tener tu custodia pero tardará años en que proceda. Así que tranquilo.
El tiempo pasó y la sombra de Superman se movía por mi mente, necesitaba cerrar todo lo pendiente con él. Quise ver con mis propios ojos su vida. Lo seguí a todas partes, hasta que lo encontré con un traje de oficina horrible dando vueltas por ahí con unos lentes que le deformaban el rostro, pero yo sabía que era él, por un segundo el dio la vuelta y me vio directo a los ojos desde mi escondite a tres cuadras más allá.
—¿Podemos hablar? —susurró al viento. Y jamás respondí.
No quiero verle, No voy a responderle ¿Qué hice mal? ¿Por qué él quiere más a los otros niños que a mí? ¿Es porque estoy defectuoso? Eso ya no importa jamás lo perdonaré. Él ya no es mi papá.
