Chapter Text
En un lugar lejano de Amphoreus, en la Gran Tumba del Titan sin Nombre, dos chicas, una de cabello rosado corto con un mechón blanco, ojos celeste con pupilas de estrellas, y vestido morado; la otra era una chica más alta que la otra, de cabello largo gris, una camiseta blanca, chaqueta gris como su falda corta, una tira celeste en su muslo, y botas del mismo color que su falda. Las dos estaban sentadas una a lado de la otra, la chica de cabello rosado cerró el libro que tenía en su falda mientras miraba a su amiga.
-Bueno, creo que es hora de volver a despedirnos con un "nos vemos mañana", ¿no crees, Stelly?- Dijo Cyrene, la chica de cabello rosado, mientras se levantaba, mirando a su mejor amiga, la chica de cabello gris, la Anónima del Expreso Astral, Stelle.
-Por millonesima vez. El próximo ciclo será el 33.330.336, ¿no es así, Rene?- Dijo Stelle, mientras ayudaba a su mejor amiga, Cyrene, a levantarse, aunque había un rastro de cansancio y tristeza en su mirada.
-Formateo al 35%- Declaró la voz robótica, anunciando el formateo de las dos chicas, pero, como en los últimos ciclos, hubo varios fallos, causados por el Demiurgo.
-Vamos, no estés triste, nos volveremos a ver en el próximo ciclo, ¡y la próxima vez te traeremos más historias, tanto de Amphoreus como de más allá del cielo!- Declaró Cyrene mientras se limpiaba su vestido morado.
-Preferiría que no hubieran más ciclos, pero supongo que tenemos que dar lo mejor de nosotras para cumplir ese sueño.- Habló Stelle mientras se estiraba.
-Bueno, ahora si, ~nos vemos mañana, Stelly~.- Se despidió Cyrene de la Anónima mientras la abrazaba, Stelle le devolvió el abrazo, tratando de contener sus lágrimas, ya que, en palabras de Cyrene (aunque ella nunca le dijo esto a Stelle, se lo decía a si misma), "~las lágrimas no son nada románticas~".
-Hasta mañana, René. Que en el nuevo ciclo seas un poco más feliz que este.- Se despidió Stelle, sabiendo perfectamente que sus palabras no se podrían cumplir fácilmente.
-No te preocupes, Stelly, mientras sigues conmigo, y con tu energía positiva, ¡siempre seré feliz!- Declaró Cyrene, abrazando un poco más fuerte a Stelle, tratando de animarla, mientras la voz robótica seguía diciendo el porcentaje de formato.
-Y nos vemos mañana, Demiurgo.- Se despidieron las dos chicas del decimotercer Titan, mientras desaparecían en una luz azul, el formateo ya se había completado.
-Durazno, Estrella, hasta mañana. Ellas dos siempre cumplirs, ¿yo poder acompañar a una esta vez?- Dijo el Demiurgo cuando las dos chicas se desvanecieron, pero de repente se transformó en una hada rosada, tal y como las de la Floresta del Misterio, y así ella también se desvaneció en una luz rosada.
