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Dr. Stone Quest!

Chapter 2: Start New Game

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Unas semanas después, Chrome le informó que Senku fue visto otra vez en Mundo Portal.

—Estuve trabajando en esto. —Le tendió una poción que irradiaba humo naranja brillante—. Puede que esto te salve de ser congelada otra vez… No estoy del todo seguro pero vale la pena el intento.

—¡Ja, por supuesto que lo intentaré! Te lo agradezco. —Guardó la poción con una sonrisa, antes de dirigirse al portal en su base.

—¡Buena suerte!

Kohaku llegó a Mundo Portal equipada con sus mejores armas y su mejor escudo, todo reforzado con hechicería.

No fue difícil identificar a Senku 014, él estaba haciendo un escándalo en el portal principal como siempre.

Este era Mundo Portal (obviamente lleno de portales) así que Kohaku aparecía en uno oculto lejos del principal para no toparse con sorpresas, ya que el portal principal estaba rodeado por una perpetua zona de guerra.

Corrió hasta el lugar donde se daría quizás el enfrentamiento decisivo contra Senku 014.

Estaba decidida a que esta vez no se dejaría congelar ni inmovilizar. Esta vez o ella lo mataba a él o él la mataba a ella, ¡pero este juego absurdo se acabaría allí mismo!

Y no tenía ninguna intención de perder.

Encontró a su presa menos favorita aplastando a todo aquel que osara enfrentarlo, pero al verla parada en la cima de uno de los tantos árboles que rodeaba la zona de guerra él sonrió ferozmente, burlonamente, y de inmediato envió un poderoso rayo que mató a los más cercanos, para luego aplastar contra el piso a los demás.

Kohaku bufó. ¿Por qué le ponía una barrera de presión alrededor si de todos modos luego de que gastara su energía vital al cruzarla le daba tiempo y alimentos para recuperarse. El tipo era un completo demente.

Esta vez, sin embargo, se sorprendió a sí misma cuando realmente no le costó mucho trabajo cruzar hacia él. Parecía que su resistencia a la presión había aumentado, solo gastó un 9% de su energía vital.

Aunque no perdió mucho, Senku 014 aún así le lanzó una manzana y le dio tiempo para recuperarse.

—Veo que has estado entrenando, leona. Aunque tus puntos aún no son la gran cosa.

Ella bufó, sacando sus cuchillos y poniéndose en posición de ataque.

—¡Esto se acaba aquí y ahora, bastardo! ¡O me matas o te mato, tú eliges! —Se lanzó a atacarlo con todo lo que tenía.

Él, que había estado hurgando en su oído con aburrimiento, de repente abrió mucho los ojos al ver la velocidad a la que venía hacia él. Rápidamente un muro de hielo lo rodeó, pero ella logró romperlo de una sola patada con sus botas de tacón de hierro que Chrome había reforzado con magia. Luego usó la misma barrera de hielo para tomar impulso y recuperar velocidad, girando sobre sí misma para intentar cortarle un brazo a su oponente, aunque él la evitó elevándose en el aire.

Kohaku no lo dejó recuperar el aliento, saltó hasta él y le lanzó una lluvia de cuchillos mientras se acercaba con su espada.

Senku 014 chasqueó la lengua y de repente una gran ola de agua cristalina se lanzó hacia ella, engullendo los cuchillos y empujándola hasta estrellarla en el suelo otra vez.

Quizás si no hubiera sacado su escudo a último momento eso le habría robado unos buenos mil puntos.

—Eso es nuevo… —Jadeó, poniéndose en pie completamente empapada.

—¿Creías que habías visto todos mis trucos, leona? —Él bajó del aire con una sonrisa burlona, aunque estaba visiblemente jadeando.

Kohaku aprovechó el hecho de que él también necesitaba recuperar el aliento para comer una manzana rápidamente.

Una vez acabó, iba a lanzarse a atacarlo otra vez, pero una voz los interrumpió.

—Veo que tienes un nuevo juguete.

Los dos voltearon, sorprendiéndose de ver a Tsukasa 2406. ¡Él estaba en el Top 10 de los puntajes más altos!

Estaba acompañado de un pequeño ejército de unas cien personas, y Kohaku se quedó con la boca abierta al ver que ninguno parecía afectado por la presión que Senku 014 había puesto alrededor de ellos.

—Ah, Tsukasa. —Senku 014 sonrió con animosidad—. Nos reencontramos otra vez. Ha pasado tiempo, ¿cómo pasaste la navidad? —Rascó su oído con el meñique.

Tsukasa 2406 solo frunció el ceño, antes de lanzarse hacia Senku 014 a gran velocidad, con su espada apuntando directo a su corazón.

Senku 014 bufó, desapareciendo de pronto y apareciendo en la cima del gigantesco portal principal, del que se habían alejado bastante al pelear, por lo que ahora se encontraba a casi medio kilómetro de distancia de ellos.

Tsukasa 2406 fue tras él, con todo su ejército siguiéndolo.

Unos cuantos quisieron matar a Kohaku en el camino, pero ella les cortó los brazos y se alejó corriendo, escondiéndose en el bosque que rodeaba la zona.

Entrecerró los ojos, analizando la situación.

Uso su máscara para medir los puntos y el nivel en el que estaban Tsukasa 2406 y su ejército.

El líder estaba en el top 10, así que no le fue sorpresa ver que traía ochocientos mil millones de puntos en su muñequera. Y él era un RD en fuerza, manejo de la espada y habilidad de combate, tenía tres diamantes rojos, algo muy difícil de lograr. Podía verlo gracias a que esas estadísticas estaban públicas.

El resto de su ejército no eran jugadores ni de cerca tan buenos como él, pero tenían bastante nivel. Al menos veinte de ellos tenían suficiente habilidad para darle pelea sin que los mate con un solo golpe.

Quizás… ¿ellos si podrían lograr vencer a Senku 014?

¡No! ¡No podían! ¡Él era SU presa!

¡No podía dejar que le quitaran esta victoria!

Comió un poco para recuperar energía, observando la pelea entre Senku 014 y el ejército de Tsukasa 2406, y sorprendiéndose al ver que Senku 014 realmente estaba teniendo problemas con ellos.

No podía congelarlos, resistieron su avalancha helada como si fuera una brisa de verano. Mandó a varios al suelo con un increíble golpe de esa presión letal, pero la mayoría lo resistió y siguió peleando.

Y Tsukasa 2406 era el rival más duro de todos, por supuesto.

Mientras Senku lanzaba rayos hacia sus seguidores, Tsukasa lo mantenía acorralado yendo tras él con su espada, rompiendo poco a poco un escudo de metal que Senku 014 había hecho a su alrededor.

Cuando Tsukasa rompió el escudo por completo, este estalló, lanzándolo lejos, pero sin hacerle casi ningún daño. ¡Verdaderamente era muy fuerte!

Kohaku, a pesar de que estaba solo en el puesto 81, sabía que su fuerza no era algo que pudieran subestimar incluso los del Top 10. ¡Sí había entrenado para cazar al número 1, ciertamente podría con alguien inferior a él! ¡Ambos serían derrotados por ella!

Con esto en mente, ni siquiera dudó en lanzarse al ataque una vez sus reservas de energía estuvieron llenas.

Después de la explosión, Tsukasa 2406 fue de inmediato tras Senku 014, que bajó hasta el suelo y de un pisotón abrió la tierra, de la que brotaron erupciones de lava ardiendo que mataron como a una docena del ejército de Tsukasa 2406.

Se hizo un gran lago de lava alrededor de Senku 014, por lo que solo se podría acceder a él con ataques de larga distancia o bien saltando hasta allá, o más bien dicho: por aire.

Eso le daba más tiempo a Senku 014 a responder a los ataques que le vinieran, y Kohaku se tomó un momento para admirar su inteligencia.

Verdaderamente no era el número uno por nada.

Su estrategia no detuvo a Tsukasa y su ejército, pero sí que le dio ventaja, puesto que ahora todo lo que tenía que hacer era mantenerlos lejos del pequeño círculo de tierra en el que estaba parado.

Lanzaba rayos, pequeños tornados y hielo cortante para deshacerse de todo aquel que se le acercara, pero no pudo deshacerse de Tsukasa, que logró llegar a su trozo de tierra y empezó a atacarlo con su espada, a lo que él tuvo que ocupar una mano en bloquear sus ataques usando una especie de campo de fuerza. Y en ese momento, Kohaku saltó a atacarlo también.

Le lanzó cuchillos como distracción y logró llegar al círculo de tierra, entonces sacó su katana y corrió hasta él, que maldijo y le lanzó una burbuja de agua que casi la atrapa, pero logró esquivarla y obligarlo a usar su mano libre para contenerla usando otro campo de fuerza. Y en ese momento el resto del ejército de Tsukasa se lanzó con todo a atacarlo, y sin dudas a matarla a ella también, pero no se alejó.

Parecía acorralado, pero entonces chasqueó la lengua y, acto seguido, plantas enredaderas espinosas brotaron de la tierra y atraparon a Tsukasa 2406 y sus seguidores, envolviéndolos en un abrazo sangriento y doloroso y haciéndolos a un lado, arrojándolos directo a la lava. Con su otra mano ahora libre, Senku envolvió a Kohaku en una burbuja de agua y la lanzó con fuerza hacia una gran roca, dejándola aturdida por el gran golpe que se dio.

Tsukasa se libró de las lianas espinosas y las usó para atar su espada y arrojarla a tierra en un rápido movimiento que lo salvó de caer en la lava por el peso de su espada y el impulso que le dio. Entonces corrió para salvar a sus seguidores, pero solo alcanzó a salvar a dos. Y de todos ellos solo uno más fue capaz de salvarse por él mismo.

Quedaron 4 de los cien que eran inicialmente, incluyendo al mismo líder.

Y Senku 014 estaba completamente ileso, sin ni un solo rasguño.

Pero había algo que no entendía… ¿por qué no la arrojó a la lava también?

"¿Por qué no me mata?"

Kohaku comió una manzana con pesar, aún sintiendo el golpe doler. Miró asombrada lo poco que había quedado del ejército de Tsukasa 2406.

Sin embargo, el hombre vestido con un abrigo de piel de león sonrió serenamente.

—Ya veo porque sigues manteniendo tu puesto de número uno incluso después de dos años. Hmm, no me sorprende para nada este resultado.

—Deberías hacerte un favor y retirarte antes de que acabe contigo otra vez. No has visto ni la mitad de mis trucos científicos. —Él solo sonrió burlonamente.

Trucos… ¿ científicos? ¿De qué hablaba?

—Yo también te mate una vez, por si no lo recuerdas—. Kohaku abrió mucho los ojos ante esas palabras—. Así que tomaré el riesgo. En especial ahora que finalmente has llegado, Hyoga. —De repente, el número 19 en el mundo apareció junto a Tsukasa, un usuario que era conocido por ser el mejor con lanza. Junto a él venía una chica de cabello rosa a la que Kohaku reconoció fácilmente.

Era Homura M.H, otra que tenía un diamante rojo en velocidad igual que Kohaku.

—Lamento la tardanza, Tsukasa-kun. Tuvimos que interrumpir nuestra misión anterior —dijo fríamente el recién llegado, mientras que su acompañante se mantuvo en silencio.

—No hay problema. —Tsukasa solo miraba a Senku, que de repente había perdido la sonrisa—. Ahora concentrémonos en esta misión.

Sin decir nada más, todos ellos se lanzaron a atacar a Senku 014, que bufó antes de desaparecer.

Kohaku tenía planeado volver a pelear, pero en ese momento Senku 014 apareció a su lado y le hizo una seña de silencio.

¿Qué?

—Tú…

—No tengo ganas de matarlos hoy —él la interrumpió, hablando a susurros—. Voy a escapar, y será mejor que vengas conmigo ahora mismo si no quieres que te maten irremediablemente.

—¿Ah? —¿Acaso este idiota olvidaba que ella también quería matarlo?

—No hay tiempo. Solo sígueme. —Se elevó levemente en el aire y, aún mirándola, se internó entre los árboles que rodeaban la zona de batalla.

Kohaku vio de reojo a Tsukasa 2406, que estaba sacando un aparato de rastreo.

Podría intentar matar a Tsukasa… pero con todos sus aliados ahora mismo eso no sonaba a un plan del que podría salir impune.

Por impulso, decidió seguir a Senku 014 hasta los árboles, corriendo a toda velocidad para alcanzarlo.

Él sonrió complacido al verla.

—¡No creas que escapar será fácil! —gritó ella, disgustada por no estar intentando matarlo ahora—. ¡Ya deben estarte rastreando!

—¡Voy a sumergir todo este lado del continente en lava! ¡No podrán seguirme así! —exclamó mientras seguían alejándose, él volando y ella corriendo.

—¡¿Qué harás QUÉ?!

—¡De hecho, ya lo estoy haciendo! —Rió como un desquiciado—. Y si no quieres morir, te recomiendo que me sigas. —Sonrió de forma maniática, cambiando el rumbo de su vuelo a la izquierda.

Kohaku frunció el ceño y lo siguió sin problemas. De hecho era tan rápida que podría haberlo sobrepasado, pero simplemente se mantuvo a su lado.

Volteó por un breve momento, jadeando al ver que a medida que avanzaba a solo unos metros de distancia el suelo iba abriéndose y llenándose de lava.

¡¿Ese demente de verdad podía destruir un continente entero de Mundo Portal?!

Después de varios minutos, Kohaku se dio cuenta de que estaban corriendo al portal de la costa oeste.

Normalmente en todos los mundos habían solo dos portales principales, pero Mundo Portal estaba lleno de portales en puntos estratégicos, de ahí su nombre.

Habían dos tipos de portales, los portales principales que te podían llevar a donde quisieras, y los portales grieta. Estos últimos no eran como los portales principales, sino que eran literalmente grietas en el cielo o la tierra, y decenas de ellos iban apareciendo a medida que te acercabas a un portal principal. Los portales grieta tenían la particularidad de que solo podían llevarte a un mundo determinado, y luego de un solo uso desaparecían.

Kohaku comenzó a ver portales grieta en el cielo, así que supo que se estaban acercando a un portal principal.

Pero al llegar allí… ¿qué pasaría?

Estaba viajando con su enemigo, y aunque pudo matarla cientos de veces, aún no confiaba en él.

¿Qué tal si estaba cayendo en su trama como una tonta?

Tragó saliva, observando los portales grieta.

¿Debería tomar el riesgo de ir a la trampa de ese bastardo o tomar el riesgo de escapar por un portal grieta a otro mundo?

Miró de reojo a Senku 014, que seguía volando de espaldas con una mano controlando la lava, probablemente. ¿O quizás estaba planeando el momento para envolverla en su trampa?

Decidiendo que no podía confiar en él, Kohaku aumentó su velocidad y saltó hasta el portal grieta más cercano.

—¡OYE! —Senku 014 perdió la concentración y casi cae al suelo, pero se mantuvo en el aire a último segundo y fue tras ella—. ¡Espera!

Kohaku no le hizo ningún caso y entró al portal grieta, que de inmediato empezó a colapsar.

Cayó en un mundo desconocido que parecía estar hecho completamente de hielo, con grandes montañas nevadas y… monstruos de hielo… en todas partes, mirándola como si fuera su presa.

Jadeó horrorizada, pero entonces se dio cuenta de que Senku 014 había logrado entrar al portal grieta antes de que colapse y ahora estaba a su lado, jadeando y mirándola con fastidio.

—Te dije que esperes.

—¡¿Qué haces aquí?! —gritó molesta, pero en ese momento vio de reojo un puño acercarse a ellos y ambos tuvieron que saltar lejos.

—¡Con tus niveles de energía actual no sobrevivirás este mundo! ¡Y no voy a dejar que se pierdan tus setenta millones de puntos! —Rió entre dientes, volando a su lado e invocando una ola de agua hirviendo que alejó a los monstruos más cercanos.

—¡No necesito tu ayuda! —rugió molesta, saltando para destrozar la cabeza de un monstruo que se les acercó por detrás de una patada.

—Que monstruos tan horrorosos, parecen un plagio del titán de hielo de Kingdom Hearts…

—¿Te gusta Kingdom Hearts? —Kohaku volteó a verlo con ojos brillantes, antes de recordar con quién estaba hablando y gruñir molesta, saltando con su espada para matar otro monstruo.

—Ah, parece que juegas más que DSQ. —Rió divertido, enviando rayos a matar a varios de los monstruos—. Buen gusto, debo decir.

—¡Cállate y ya que estás aquí sé de utilidad y pelea!

—¡Te recuerdo que yo he matado a más que tú, leona!

—¡Ja, ya lo veremos! ¡Y no soy una leona!

De algún modo empezaron una competencia de quién mataba más monstruos, durando literalmente horas hasta que por fin acabaron con todos los que había en esa zona y Kohaku se desplomó en el suelo frío y congelado, mientras que Senku 014 apenas y si parecía cansado.

—Te dije que no sobrevivirías sola. —Rió con cansancio, sentándose cerca de ella—. Este es un mundo de dificultad infernal, está diseñado para el entrenamiento de ejércitos de alto nivel. Hasta yo tendría problemas conquistándolo… aunque sería más fácil destruirlo. —Sonrió malvadamente.

—Eres un demente… —Finalmente recuperó el aliento y se sentó, sacando su espada—. ¡¿Por qué demonios me seguiste?!

—Te lo dije, no sobrevivirías sola en este…

—¡Sabes de lo que habló! —Lo miró ferozmente—. Si de verdad quieres mis puntos, simplemente mátame ahora y tómalos. ¿Por qué me mantienes viva? ¡¿Qué quieres de mí?!

—Ya te lo dije. —Sonrió de costado, llevando su meñique a su oído—. Simplemente quiero ganar nuestra apuesta, Lady Amber 22. Pero… debo admitir que me parece muy poco emocionante ganarte en tu nivel actual, y creo que tienes mucho potencial. Por eso quiero esperar.

Kohaku lo miró con los ojos muy abiertos.

—Eso no tiene sentido…

—¡Tiene diez billones por ciento de sentido! —Bufó—. Como sea, comamos algo y pongámonos en marcha. Estamos más cerca del portal principal del hemisferio sur, e igual está bastante lejos, así que no hay tiempo que perder.

—Se me acabó mi reserva de comida… —Abrió su itinerario, viendo el té de su hermana, pero aún quería guardarlo—. Dudo que en este mundo haya comida…

—Probablemente solo peces en el fondo de algún océano congelado, pero eso no importa, podemos simplemente comprarla.

—No tengo dinero, y no quiero gastar mis puntos…

—Me quedé con unos cuantos millones de los aliados de Tsukasa, no me molesta gastar. —Rió entre dientes, llamando a una compañía de servicios.

Una ventana con un bot de servicio de una empresa llamada "Space Flavor" se apareció de la nada.

Le dieron dos platos de ramen a cambió de veinte mil puntos, a lo que Kohaku lo miró como si estuviera loco. ¡La comida en DSQ era absurdamente cara, en especial cuando se pagaba con puntos! Lo mejor era cultivar por uno mismo.

Aunque bueno, veinte mil puntos probablemente no era nada para él…

—Toma. Esto sabe a ramen real, ¡y es diez billones por ciento el mejor que podrás encontrar dentro de DSQ! —Comió con entusiasmo.

Kohaku probó dudosa la comida, sorprendiéndose cuando realmente le supo a ramen de verdad, ¡y delicioso! ¡Los programadores de Space Flavor hacían muy bien su trabajo!

Comió con ganas, hasta que se dio cuenta de la mirada burlona de Senku 014 y de inmediato lo miró mal, pero volvió a casi atragantarse con la comida luego de un rato.

Una vez estuvieron altos en energía, se pusieron de pie… y ella de inmediato intentó apuñalarlo.

Rodando los ojos, él la encerró en una burbuja de agua tibia y la mantuvo suspendida en el aire.

—Tenemos que atravesar medio continente en un mundo lleno de esos monstruos que nos costaron tanto trabajo. ¿De verdad quieres luchar a muerte ahora? —Ella se cruzó de brazos y apartó la mirada. Quería insultarlo, pero no podía hablar encerrada en agua—. Guarda las garras al menos hasta que salgamos de aquí, leona. —Con un movimiento de su mano la liberó de la burbuja.

—¡No soy una leona! —fue lo primero que dijo.

Él no le hizo el menor caso y simplemente empezó a volar en dirección al portal principal sur.

Ella giró rápidamente sobre sí misma para secarse y luego lo siguió.

Rastreó con su máscara el portal y se le adelantó, ya que él podría tener más puntaje pero ella era mucho más rápida.

Iba unos buenos diez kilómetros por delante de él hasta que unos monstruos se metieron en su camino. ¡Y esas cosas para ser gigantes eran muy rápidas!

Mató a cuatro de ellos a pura punta de patadas cuando Senku 014 llegó. Y una vez más usó sus trucos de rayos, lava y agua hirviente para matarlos.

Después de librarse de los monstruos de esa zona, siguieron avanzando esta vez lado a lado, a lo que ella se mantuvo con mala cara mientras él sonreía con superioridad.

Extrañamente al avanzar más, aparte de encontrar monstruos de hielo, encontraron un volcán y en él unos monstruos de roca y lava.

—Más copias baratas de Kingdom Hearts. —Él rió por lo bajo, antes de atacarlos con una avalancha de hielo.

Kohaku se sorprendió por lo duros que eran esos monstruos, ¡sus cuchillos apenas les hacían daño! Aunque al menos eran un poco más lentos que los de hielo. Tuvo que depender solo de su espada, y después de matar a cinco jadeó horrorizada al ver el metal dañándose. ¡Chrome iba a matarla!

—¡Oye, leona! —Senku 014 de repente se paró a su lado, aún conteniendo con una mano a varios monstruos—. Déjame tocar la espada.

—¡¿Qué? ¡No! —Lo miró como si estuviera loco.

—¡También sé hacer magia! Tengo un hechizo para esto.

—¿Qué quieres decir con que también…?... —Se interrumpió cuando les escupieron un río de lava y ambos tuvieron que alejarse.

Volvieron a juntarse y ella, curiosa, le extendió su espada.

Él murmuró unas cuantas palabras por lo bajo en un idioma extraño y la hoja de la espada comenzó a irradiar un brillo celeste.

—¡Eso debería ser suficiente! ¡Pruébala ahora!

Kohaku lo miró alejarse con sorpresa, preguntándose por qué acababa de permitirle hechizar su espada.

No pudo mantenerse pensativa mucho más tiempo cuando los monstruos de lava volvieron a atacarla, y saltó para hacerle un buen montón de grietas a uno con una patada, para luego usar el impulso y cortarle la cabeza a otro.

La espada pasó a través de la roca como si fuera mantequilla, irradiando cierta frialdad.

Era… ¡tan increíble! ¡Debía ser un hechizo del más alto nivel!

Volteó sorprendida hacia Senku, que seguía usando hielo y rayos para vencer a los monstruos.

Para ser su enemigo, parecía ser un excelente aliado.

No pasó mucho tiempo hasta que derrotaron a los monstruos de lava, y entonces él ordenó fruta para recuperar energía. Una manzana (porque era lo que más energía daba) y unas fresas simplemente porque sabían bien.

Volvieron a correr a la par, esta vez sin que ella lo mirara mal.

Más bien, estaba muy curiosa.

—Senku 014… —lo llamó.

—Solo Senku está bien. —La miró de reojo—. ¿Qué sucede?

—Antes… tú dijiste que "también sabes hacer magia". Pero no entiendo… ¿no has estado haciendo magia todo este tiempo?

Él se carcajeó, con evidente burla hacia ella, que volvió a indignarse.

—Eso es lo que la mayoría cree, sí. —Se volteó, volando de espaldas otra vez, con sus brazos cruzados, mientras le sonreía divertido—. Pero no, no suelo usar magia tan seguido, es un desperdicio de energía.

—¿Entonces…?...

—Lo que uso… es ciencia. —Su sonrisa se agrandó.

—¿Ciencia? —Abrió mucho los ojos—. ¿Qué se supone que significa eso?

—Dr. Stone Quest no es solo cualquier videojuego. Y tampoco es cualquier red social. Se usa para todo tipo de cosas; Dar clases, sentir que puedes explorar toda la tierra y otros planetas hipotéticos, resolver ecuaciones con la ayuda de su súper inteligencia artificial, que es la más grande que la humanidad ha creado en toda su historia. Y todo tipo de cosas científicas. ¿Acaso nunca escuchaste nada de eso, Lady Amber 22?

—Escuché que alguien resolvió algo de matemáticas dentro de Dr. Stone Quest y ganó un premio Nobel pero realmente nunca entendí bien cómo funcionaba eso…

—En palabras sencillas: Hay ecuaciones que se consideran imposibles por su cantidad tan inmensa de posibles respuestas. Hay ecuaciones que tienen más posibilidades que la edad del universo, o más posibilidades que las estrellas existentes en una o varias galaxias. Estamos hablando de miles de millones. Las computadoras más complejas, enormes y con la mayor capacidad y velocidad de resolución de problemas apenas estaban comenzando a adaptarse a esta problemática con la tecnología del siglo XXIV, y esta red social ayudó a la mente humana a desarrollar una inteligencia artificial que resolvió no una, sino que varias de estas "ecuaciones imposibles". DSQ es un juego increíblemente científico y la inmensa mayoría de sus jugadores no lo sabe.

Kohaku siguió corriendo con rostro en blanco.

—No entendí ni la mitad de lo que dijiste…

Él dejó escapar un quejido, rodando los ojos.

—Escucha, el caso es que DSQ no solo te permite usar ciencia para estudiar o resolver ecuaciones, sino que también se la puede usar en modo jugador. Si sabes lo que haces, si entiendes el funcionamiento y comportamiento de la electricidad, los minerales, las estructuras químicas… Aunque lo que más necesitas es pura matemática y constantes cálculos para llevar a cabo tus acciones o los otros conocimientos no servirían para ni una mierda. —Rió entre dientes—. En resumen, si tienes los conocimientos necesarios y mucha asquerosa y diligente práctica y practica, una y otra y otra vez, entonces la ciencia es la mejor herramienta en este juego. Porque si hay algo que Dr. Stone Quest respeta es una verdad absoluta de la vida real… y eso es que el conocimiento es lo más poderoso que una persona puede poseer.

Kohaku dejó de correr por un momento, mirándolo completamente maravillada.

Senku frenó su vuelo también, alzando una ceja.

—Es… es increíble. —Parpadeó, intentando recuperar el habla—. Sabía que este juego respeta los conocimientos verdaderos de uno mismo, pero nunca imaginé que a este punto… Es algo maravilloso. —Bajó la cabeza, de repente dándose cuenta de los niveles completamente distintos en los que estaban—. Ja… supongo que tienes razón en que en estas condiciones no tengo oportunidades de ganar.

Necesitaba esforzarse mucho más. Su oponente era alguien admirable, un hombre que de verdad se merecía el puesto que tenía con su gran inteligencia, algo que un juego no podría darle, sino que él tuvo que ganar por sí mismo y ahora sabía aprovecharlo de la mejor forma.

—No, no puedes ganarme —afirmó él, haciéndola crisparse con indignación—. Pero tienes un enorme potencial, por eso nunca cometería el error de subestimarte. —Sonrió de forma no tan despreciable, por una vez.

Ella le devolvió la sonrisa, genuinamente cómoda con él, por una vez.

Tuvieron otros dos difíciles encuentros con monstruos de hielo hasta que se toparon con un monstruo que parecía un tornado con ojos color sangre bastante siniestros y ese fue un poco difícil de derrotar hasta que hicieron equipo de Kohaku protegiendo a Senku mientras él congelaba todo el gigantesco tornado.

Ambos acabaron cansados, él solo un poco (más puntos daban más energía vital) y volvieron a ordenar comida.

Mientras comían, Kohaku recordó su batalla contra Tsukasa 2406 y algunas cosas extrañas que él había dicho.

—¿Conocías a Tsukasa 2406 desde antes? —preguntó curiosa—. Él hablaba como si tuvieran mucho tiempo de conocerse… y hasta dijo que te mató. —Lo miró seriamente—. ¿Eso es cierto? ¿Él pudo vencerte aún con tu ciencia?

—La ciencia no es invencible en este juego, sobre todo porque no es como que solo yo la use. —Sonrió ladinamente—. En cuanto a Tsukasa… Sí, es cierto que nos conocemos desde hace mucho tiempo. De hecho, él y yo solíamos hacer equipo junto a otros amigos míos.

—¡¿De verdad?!

—Temó que sí. —Rascó su oído con fastidio—. Teníamos un objetivo en común.

—Bueno, todos los tenemos ¿o no? Ganar el gran premio.

—Sí… pero aquí te pregunto, Lady Amber 22… ¿por qué quieres el premio?

—Es… —Se mordió el labio—. Es para curar a alguien importante para mí.

—Ya veo… —Apartó la mirada, ante de suspirar y mirar su plato de ramen—. Tsukasa tenía un motivo similar. Y mi motivo no iba contra el suyo. Porque yo quiero el arma no para mí mismo, sino para aprovechar su tecnología curativa tan impresionante y ayudar a todo aquel que lo necesite. Un arma curativa como esa no debe ser monopolizada ni escondida, eso es lo que pienso.

Kohaku lo miró sorprendida y un tanto abrumada.

—Ese es un motivo muy noble para un bastardo como tú…

—Muy graciosa. —Bufó—. Escucha, ¿sabes quién es el creador de Dr. Stone Quest?

—Le dicen Dr. Gray ¿no?

—Exacto. Gray es la única persona en el mundo que tiene la última arma petrificadora, el último Dr. Stone. ¿Sabes por qué es el último?

—En secundaria me enseñaron que hubo guerras para conseguir las armas y su poder curativo. Al final su creador original decidió destruirlas todas, incluyendo la información de cómo crearlas.

—Pero el Dr. Gray tiene una. Y con esa sola que quedó es posible replicarlas, volver a hacer miles o hasta millones de ellas.

—¡¿Eso es posible?!

—Por supuesto, y esa es la razón por la cual muchos están desesperados por obtenerla. Empresas y hasta gobiernos están metidos en DSQ para ganar el arma, todo porque nadie sabe dónde el Dr. Gray escondió el arma y él solo se la dará al ganador de su juego.

—Entiendo. El Dr. Gray realmente es alguien muy misterioso… Dejando el destino de algo tan útil en un juego…

—Yo deseo ganar, Lady —dijo mortalmente serio—. Con mis conocimientos científicos, quiero encontrar la forma de replicar el arma y usarla al favor de todo aquel que lo necesite. Es por eso que Tsukasa me mató esa vez hace años… Él desea que el arma ayude a los más necesitados, principalmente a los jóvenes de bajos recursos. Pero eso no me parece para nada emocionante. —Sonrió, con la mirada perdida—. Deseo usar esa tecnología para todo aquel que la necesite. ¡Eso es diez billones por ciento más emocionante!

Ella observó con ojos brillantes su sonrisa decidida, viendo sinceridad pura en su rostro.

Él de verdad tenía un motivo increíblemente noble para ganar…

De repente se sintió mal por querer quitarle el puesto.

—Senku… dime, si tú ganarás… ¿ayudarías a todos, en verdad? —Lo miró fijamente—. ¿A todo aquel que lo necesite?

—Sin ni una sola excepción —aseguró.

Kohaku dejó su plato de comida a un lado y se puso en pie.

—¡Entonces, Senku, te ayudaré! —Sonrió sinceramente—. Ya no trataré de matarte, y podemos trabajar juntos para ganar el premio.

Él la miró con el rostro en blanco, antes de sonreír.

—Bueno, una ayuda extra nunca está de más. —Se puso de pie—. En ese caso, ¿te sentirías cómoda yendo a mi base? Puedo reparar tu espada allí. Y así podré sacarle el hechizo, ya que consume un poco de mi energía vital mantenerlo.

—¡Ja, eso sería una gran ayuda! También me ahorrarías el regaño de Chrome.

—¿Quién es Chrome?

—Es… bueno, es algo así como el novio de mi hermana, aunque aún no se confiesa pero pronto lo hará, cuando ganemos. —Cuando Ruri por fin estuviera sana.

—Hablando de ganar, ¿cuántos puntos tienes realmente? —Cuando volvieron a correr, él la miró con curiosidad—. Las muñequeras solo dices los puntos que traes ahora, pero imaginó que tienes más en tu banco de puntos ¿o no?

—¡Ja, por supuesto! ¡Tengo 600 millones en mi banco de puntos! —dijo muy orgullosa de sí misma—. Tú debes tener muchos más que diez billones ¿verdad? —Lo miró curiosa.

—Sí… Unos 370 billones de puntos en total.

—¡OH, DIOS MÍO! —Casi se tropieza aún corriendo a toda velocidad—. ¡¿Ta-tantos?!

—Considerando que el requisito para ganar son cien trillones de puntos, en realidad es una miseria a comparación.

—¡JA, eso no me parece una miseria en lo absoluto! —Sudor frío cayó por su frente—. Es increíble… ¿Cómo llegaste a ganar tantos puntos?

—¿Sabes cuál es la forma más eficiente de conseguir puntos?

—Robándolos —contestó sin pestañear.

Eso era algo que todos sabían.

—Por eso muchos, como tú, son cazadores de puntos, pero yo soy un cazador de bancos de puntos. —Sonrió malvadamente—. Ahí es donde está el verdadero valor de los puntos de un jugador.

—Pero los bancos de puntos son imposibles de rastrear. —Abrió mucho los ojos—. ¡Pueden ser literalmente cualquier cosa!

—No imposible, solo muy difícil. Yo encontré un método muy útil para rastrearlos, por eso soy el número uno. —Desbordaba arrogancia asquerosa en cada palabra, pero Kohaku solo pudo suspirar resignada.

Aparentemente ser una escoria la mayor parte del tiempo era parte de su personalidad.

—¿Y qué hay de ti? ¿Cómo escondes tu banco?

—Tengo cientos de bancos, uno mejor escondido que el otro. —Rió—. ¿Y tú?

—Eh… mi banco es un collar que tiene mi hermana… —admitió nerviosamente.

—¡¿Es en serio?! ¡Eso es absurdamente obvio!

—¡Creí que eran imposibles de rastrear!

Senku bufó.

—Si un cazador de bancos te pone los ojos encima estarás diez billones por ciento pérdida.

—¿Dices que debo buscar algo mejor?...

—Definitivamente. —Hizo una mueca—. Podría prestarte uno de mis bancos… En el que más puntos tengo guardados, el mejor escondido, pero si le dices a alguien su ubicación tendría que matarte. —Sonrió peligrosamente.

—No diré nada. También necesito un escondite, y vamos a hacer equipo.

—Sí…

Su conversación se vio interrumpida por más monstruos de hielo atacando.

Eran muchos más, ya que estaban acercándose al portal principal sur (ya podían verse portales grieta en el cielo), pero ya tenían bastante práctica derrotándolos, así que acabaron con ellos sin cansarse tanto y finalmente se pararon frente a las columnas que conformaban el enorme portal principal.

—Bueno… finalmente ha llegado la hora de escapar de este mundo diseñado por un fan de Kingdom Hearts. —Senku sonrió despreocupadamente—. Al menos esos monstruos nos dejaron como un millón de puntos más a cada uno por estarlos matando tanto.

—¿Vamos primero a mi base? Necesito buscar mi banco.

—Muy bien…

Cruzaron el portal hasta llegar a Mundo Clavel, apareciendo directo en su base.

Kohaku buscó a Chrome y Ruri mientras Senku se quedaba parado incómodamente en medio de la cabaña, mirando con curiosidad a su alrededor.

Se sorprendió al ver que estaban dormidos, y abrió su menú, viendo anonadada que ya eran las nueve de la noche en el mundo real y ni siquiera lo notó.

Normalmente era el hambre lo que la hacía salirse del juego, pero por alguna razón se sentía como si ya hubiera comido, tal vez por ese ramen que sabía como uno de verdad.

Como el avatar de Ruri estaba dormido pacíficamente en su habitación en la cabaña, simplemente tomó su collar (que era una cadena de plata unida a un lapislázuli con forma de rombo) y volvió a donde estaba Senku frente al portal de la base.

—Definitivamente era un escondite diez billones por ciento demasiado obvio. —Sus ojos se fijaron de inmediato en el collar—. Vamos, eso estará mucho más seguro en mi escondite.

—¿Y cómo es tu escondite? —preguntó mientras volvían a cruzar el portal.

—Es solo un árbol, pero con algunos trucos para que otros cazadores de bancos no lo noten.

Llegaron a la base de Senku, la base más atacada en la historia de DSQ, ya que según los vídeos de YouTime siempre había cientos de personas intentando entrar, pero habían miles de miles de trampas y diversos sistemas de seguridad que hacían la base impenetrable. Kohaku nunca se molestó en buscarlo allí para cazarlo porque ya sabía que sería imposible vencerlo en su propio mundo, pero ahora estaba dentro de la base como su aliada.

Era sorprendente lo mucho que pudo cambiar su perspectiva en solo un día.

El lugar parecía ser una especie de laboratorio gigante. Las paredes eran blancas y el suelo verde oscuro, y habían muchas mesas con papeles y máquinas que no tenían ni idea de qué podrían ser. Y esto era solo la sala principal, aparentemente.

—¿Realmente eres un científico, eh? —Era extraño verlo de esa forma luego de tanto tiempo creyéndolo un hechicero.

—Cuando no estoy robando puntos, estoy trabajando en mis investigaciones. —Sonrió enormemente, emocionado.

—Ja, se nota que la ciencia te apasiona. —Sonrió divertida—. ¿Y sobre qué investigas? —Se acercó a una de las mesas.

—No toques nada y sígueme. —Empezó a alejarse de la sala, subiendo por unas escaleras cercanas—. Primero te mostraré mi banco, luego me encargaré de tu espada.

—Oh, está bien. —Rápidamente lo siguió.

Llegaron a un pasillo y pasaron por una habitación que estaba llena de espejos, antes de salir a un jardín enorme, rodeado por muros también enormes. El jardín por si solo debía ser de un kilómetro. La base entera sin duda era masiva.

Había miles de árboles, y Senku los señaló con una mano.

—¿Cuál de ellos crees que es el banco de puntos? Diez billones de puntos para ti si adivinas.

—¡¿En serio?!

—Claro. —Rió como un desquiciado—. Pero es diez billones por ciento imposible que aciertes.

—Bueno… —Aunque no pudiera acertar, Kohaku decidió que era divertido de todos modos—. Es muy obvio que sea el más cercano a tu casa o uno de la primera hilera, así que elegiré… el que está detrás de ese. —Señaló un árbol a unos buenos doscientos metros de ellos a la izquierda.

—No. —Obviamente, no era—. Pero no estás tan lejos. Odio tener que caminar mucho así que no está muy lejos. —Le hizo una seña para que lo siguiera y se adentraron en el pequeño bosque después de caminar trescientos metros.

Se detuvieron después de unos cuantos metros y él le señaló un árbol que realmente no destacaba para nada.

—¿Ese es…?...

—Sí. —Posó su mano en el árbol y el centro de este empezó a emitir un tenue brillo—. Tengo 50 billones de puntos aquí. —La miró seriamente—. Nadie puede entrar a mi base, tus puntos estarán absurdamente seguros aquí. —Sonrió de costado.

—Ja, eso espero.

Kohaku apretó el collar en su puño y este comenzó a brillar también.

Extendió el collar hacia el árbol y un rayo de luz se formó entre ambos. Entonces empezó la transferencia de puntos, que era algo que se hacía mentalmente.

—Esto tomará bastante tiempo, es lo malo de los bancos de puntos —se quejó Senku, alejándose del árbol y caminando hasta estar a un par de metros detrás de ella.

—Ja, es mucho más divertido ser cazador de puntajes que de bancos de puntos. —Rió por lo bajo, aún concentrada en transferir los puntos.

Solo tenías que pensar en pasar los puntos al árbol o el rayo de luz podría romperse, o bien multiplicarse y pasar los puntos a varios lugares.

Fijó sus ojos en el rayo de luz. Era solo luz blanca, solo una prueba de la conexión, pero realmente no se veía nada más. De hecho al establecer la conexión hasta podría estar sacando los puntos del árbol y nadie lo notaría, pero por supuesto que nunca haría algo como eso.

Aunque 50 billones de puntos eran increíblemente tentadores, desde ahora tenía que comenzar a pensar en Senku 014 como un aliado. Él tenía una causa muy noble y al fin y al cabo juntos trabajarían más rápido en ganar. Y de todos modos él ayudaría a su hermana y aparte a todo aquel que lo necesitara.

Era un ganar-ganar.

O eso pensó… hasta que un rayo le atravesó el pecho, arrancándole un grito de dolor y haciéndola soltar el collar de su hermana, rompiendo la conexión.

El dolor era paralizante, pero aún así se esforzó y logró voltear, viendo a Senku con una mano extendida hacia ella y una expresión de fría y cruel indiferencia plasmada en su rostro que antes le había parecido tan sincero.

De repente él aumentó la potencia de su ataque y ella volvió a gritar, cayendo al suelo.

—Ya te lo había dicho, Lady Amber 22. —Se acercó a ella con una sonrisa llena de crueldad y burla—. Cuando te mate… yo seré el que se quede con tu banco de puntos. La apuesta está cumplida. —Rió con descaro.

Ella lo miró con los ojos muy abiertos, apretando los dientes para resistir el dolor de ser golpeada por su ataque más usado. Los rayos no solo eran eficientes para matar, sino que te paralizaban por completo.

Aunque tenía más de setenta millones de puntos y le tomaría tiempo quitárselos, no podía moverse para nada, no podría hacer nada para salvarse.

Senku la mataría… aún después de que ella confió en él.

Qué estúpida…

El dolor apenas la dejaba pensar correctamente, pero aún así usó todas sus fuerzas para despegar una de sus manos del suelo.

Él se rió aún más.

—¿Aún quieres luchar? Sin duda eres una leona muy terca. —Levantó su otra mano para aumentar la potencia de su ataque.

Antes de que pudiera hacerlo, Kohaku logró llevar su mano a su máscara y hacerla a un lado, solo porque quería ver sin ningún obstáculo a ese hijo de puta traicionero.

Era la persona más despreciable que había conocido, y no pudo hacer nada más que mirarlo con lágrimas de rabia en los ojos mientras él le robaba todos los puntos que había estado años y años trabajando en ganar por el bien de su hermana.

Senku perdió la sonrisa.

Kohaku volvió a gruñir de dolor cuando el ataque disminuyó su intensidad y se tornó más lento e igual de doloroso. Fue entonces que Senku sumó su otra mano y disparó un rayo mucho más poderoso que la hizo gritar de sufrimiento hasta que su contador llegó a cien puntos, y allí ella murió instantáneamente por la potencia del ataque, desapareciendo por completo a excepción de sus pertenencias.

Él se quedó con todo.

Kohaku apareció en el menú principal de Dr. Stone Quest, que ahora tenían encima un gigantesco cartel de " GAME OVER".

Su bot anfitrión Dibi estaba llorando encima del letrero.

Abajo del letrero estaba la opción de " Start New Game" , pero Kohaku no prestó atención a eso.

No prestó atención a nada.

Sus ojos estaban cerrados, igual que sus puños. Lágrimas de rabia caían por sus mejillas y cuando finalmente reaccionó se salió del juego, se salió de la red neuro-inalámbrica y al volver al mundo real arrojó el casco de realidad virtual al suelo despectivamente, gritando de furia por lo imbécil que había sido y todo lo que perdió debido a un error tan estúpido.

Tendría que empezar desde cero… sin puntos, sin diamantes, sin armas, sin nada.

Lo perdió todo.

Todo menos una cosa: el deseo de matar a Senku 014 y robarle todo. Absolutamente todo.

Jamás debió confiar en él, jamás debió creer algo tan absurdo como su meta de salvar a todos, y jamás volvería a cometer el mismo error.

Senku era su más grande enemigo. Y Kohaku no descansaría hasta cobrar su venganza.

Continuará...

Notes:

Sé que es algo largo y raro este fic, pero espero q les esté gustando :'D

Y espero pronto subir más! :3 Gracias por leer! Me despido!