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Prisoner of Liberty

Chapter 4: Capítulo 3: Rabendá

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Satsuki sintió la fresca brisa de otoño atravesar su cuerpo, se dirigía a paso lento y con las manos en los bolsillos, a su vista el campo de entrenamiento utilizando por su equipo durante las últimas tres semanas. Tres semanas que no sirvieron de absolutamente nada, era una pérdida de tiempo realizar misiones que jamás serían trascendentes en el futuro. Sus habilidades seguían siendo las mismas y sus compañeros seguían siendo los mismos.

“Tch” Gruñó a la nada mientras pateaba una piedra frente suyo. Al levantar la mirada se encontró observando algo extraño. Había dos shinobi uno alto y de contextura delgada y otro más bajo, ambos compartían vestimenta, era un disfraz que nunca había visto en la aldea. Sus cuerpos estaban cubiertos por batas extensas de color lila que se arrastraban por el piso, sus rostros escondidos bajo capuchas que no dejaban nada a la vista en la oscuridad de la madrugada.

De repente ambos hombres se quedaron completamente quietos, inertes. Y en una escena terrorífica, el más alto fue girando su eje hasta mirarla. Estaba aproximadamente a 200 metros de su posición, casi en la cima de un edificio de 20 pisos y aun así ella lo sintió, un miedo primordial que recorría su columna vertebral, sus piernas se clavaron en el asfalto y su respiración se atascó en su garganta.

Una mano tocó su espalda y se giró con los ojos muy abiertos y un kunai apunto de atravesar la garganta de quien sea que fuese.

“¡Oye!” La voz hizo que sus ojos se enfocaran y viera una sonrisa engreída entre bigotes.

Ella lo ignoró por completo volviendo su mirada a la dirección de aquel monstruo que había visto hace unos segundos, solo encontró una terraza vacía.

“¿Estás bien?, Kakashi dijo que viniera a buscarte”

Satsuki se tomó cinco segundos de contemplación antes de que su respiración volviera a la normalidad y sus pies volvieran a funcionar como deberían.

“Naruto” Las palabras salieron de su boca de una forma asquerosa. Ella odiaba rebajarse ante él, pero esta vez posiblemente era su única opción. “Dime por favor en este momento cuál es tu sueño”

Naruto la miró de forma extraña antes de responder de modo burlón “Ser mi propio Hokage”

Con eso dicho, la Uchiha se permitió suspirar antes de poner una mirada determinada en su rostro y dirigirse seriamente hacia su compañero de equipo. “Naruto, debemos ir a hablar con el Hokage”.

“Claro, por qué crees que vine a buscarte” Respondió alzando las cejas mientras una mirada aburrida se dibujaba en su rostro.

“Eres un completo idiota” Satsuki se enfurruñó mientras se dirigía con largas zancadas hacia la torre del Hokage.

Naruto parecía perdido mientras miraba la espalda de su compañera de equipo. “Esa manía de insultarme por cualquier cosa me está molestando” Silbó mientras seguía su ritmo.

 


La puerta de la oficina de Hiruzen se abrió repentinamente, la última Uchiha de su aldea ingresó con cara de pocos amigos y un Naruto detrás suyo que parecía todo menos amigable.

‘Nada que una buena misión no pueda arreglar’ pensó para sí mismo al recordar la conversación que había tenido con Kakashi hace unos momentos.

“Oigan ustedes dos, tranquilícense” Kakashi dijo mientras guardaba su libro y veía como dos de sus alumnos se miraban con rencor, Sakura se escondía detrás suyo con una mirada asustada y confundida.

“Señor Hokage” Comenzó Satsuki una vez terminado su duelo de miradas con el idiota rubio que hervía sus nervios. “Tengo que informar algo urgente”

Esas palabras cambiaron el estado de ánimo de la habitación, Hiruzen dejo de lado su sonrisa de abuelo y frunció el ceño en concentración esperando el informe de uno de sus hombres.

“Hace exactamente 4 minutos, en el sector Este a 188 metros de distancia del campo de entrenamiento número siete en el edificio llamado “Rabendá” Dos presencias shinobi desconocidas utilizando una vestimenta no acorde con el exigido por el reglamento. Utilizaban capas color lila, dos individuos uno de aproximadamente 6’2 y el otro de 5”.

Una vez terminados los aspectos más fundamentales del informe Hiruzen indicó a dos ANBU ocultos en su oficina que se dirigieran a investigar.

“Gracias por la información Satsuki” Agradeció Sarutobi mientras sus pensamientos rondaban en la figura que se había colado en su casa hace pocas semanas.

Mientras Kakashi observaba a Satsuki luego de haber escuchado lo que tenía que decir se percató de algo. Un brillo en sus ojos, algo que no había visto antes.

“¿Pasó algo más?” Preguntó mientras veía como la niña apretaba uno de sus puños antes de suspirar y volver a hablar.

“Sí, no sé exactamente cómo explicarlo, pero... había algo raro en esos sujetos, el alto, él... parecía poderoso, muy poderoso”.

Hiruzen se alarmó ante esto. Eso significaba una cosa.

“¿Y el otro?” Preguntó el Hokage con ojos tintineantes de comprensión.

“Parecía un shinobi normal” Respondió brevemente la niña.

“Tal como lo pensé” Susurró Hiruzen.

Todos lo miraron extrañados, pero nadie se atrevió a preguntar a que se refería.

Hiruzen no soltó más información y Kakashi tomó riendas en otra situación que debía abordarse.

“Ahí estamos, ya que esto parece haber terminado, creo que es hora de darles una buena noticia mis queridos alumnos”. Hizo una pausa mientras recibía la atención de Naruto y Satsuki. “Tendremos nuestra primera misión de rango C, y el cliente estará aquí en menos de un minuto”.

“Ya era hora” Suspiró Naruto mientras sus ojos se dirigían a Sarutobi que aun parecía inmerso en sus cavilaciones internas.

La puerta de la oficina resonó debido a dos golpes provenientes de fuera. ‘Al parecer el cliente llegó’. pensó Kakashi.

Al verla ingresar Satsuki no pudo evitar alzar una ceja, era una niña tan solo uno o dos años mayor que ella.

“Oh, como te encuentras Izumi-chan, saludó Hiruzen dejando de lado sus pensamientos sobre los intrusos”.

“En perfectas condiciones Hokage-dono" Respondió con una profunda reverencia.

Sarutobi sacudió su mano “No es necesario toda esa formalidad” Luego la miró con simpatía y le presentó el equipo asignado a su servicio. “Ellos son el equipo 7 de Konoha liderado por Kakashi Hatake, serán puestos bajo tu servicio en esta misión. Te deseo buen viaje”.

Con la señal de Hiruzen, la voz del Jonin no tardó en hacerse presente.

“Muy bien Izumi-san, nos dirigiremos hacia la entrada principal en 45 minutos, donde recabaremos los aspectos más importantes de la misión”.

La niña asintió y todos se fueron dejando a un Sarutobi Hiruzen demasiado nervioso.

‘Esto es peligroso’ Pensó mientras sentía el peso de otro error en su lista ya interminable de fallos.

 


La tinta manchó su pantalón naranja provocando un sutil chasquido en su lengua. Poco a poco fue desparramando más palabras en el papel hasta estar conforme. Sus oídos se encendieron ante el timbre de su hogar, se sacudió los restos de tinta y se levantó, recibió a un Kakashi de aspecto cansado junto a sus dos compañeras de equipo, quienes no disimulaban el enojo por la tardanza del rubio.

“Naruto, debemos irnos”

“Claro, ya voy, dame solo unos segundos”

Luego de unos segundos salió con una mochila verde cargada con muchas menos cosas de las que esperaba su equipo.

Mientras esperaban a Naruto en la puerta del departamento, un sentimiento extraño inundó a Kakashi. No lo entendió  hasta que ya todos estaban de camino a reunirse con Izumi. Decidió ignorar sus pensamientos al ver a la niña sentada esperando, sus ojos viajando a las manchas de tinta prácticamente imperceptibles en los pantalones de Naruto.

“Lamentamos la tardanza”.

La niña les sonrió y negó con la cabeza “Estoy más que agradecida con ustedes por ser quienes me llevarán de regreso a mi hogar. Espero que podamos llevarnos de la mejor forma posible”.