Chapter Text
No sabes desde cuando, ni desde cuánto llevas esta idea en tu mente, una impensable para ti, la veías como una acción tonta, o una que te haría tropezar para siempre, pero tarde o temprano esos sentimientos, las metas inalcanzables y el estancamiento de tu vida, hizo que se rompa tu estable pensamiento, dejando salir todo al mismo tiempo.
Ya habías vivido una exploción así, pero los elementos externos solamente avivaron el hielo en tu pecho, llegaste a tu límite, aunque te pareciera imposible al haber vivido muchas cosas, y el haberlas sobrepasado, en el sentido de simplemente seguir viviendo.
Saliste de tu hogar, tu lugar seguro para llevar acabo tu idea, no llevaste nada contigo, solamente una lámpara pequeña, ya que era de noche. Caminaste por la solitaria y fría banqueta, hasta toparte con el corredor o callejón indicado.
Te paraste frente a él, admirando su tamaño, se veía viejo, descuidado, abandonado por completo, pero era el edificio perfecto, solitario, frío, desolado.
Entraste por la cerca de malla que impedía el paso, la cual ya había sido cortada en el pasado, resbalaste un poco con las minúsculas rocas del suelo, pero no volviste la mirada, solamente seguiste, casi hipnotizada.
Caminaste por los alrededores del edificio, hasta encontrar una puerta abierta, la cual, era la de emergencias. Encendiste tu linterna al entrar, cerraste la puerta, y sentiste en tus tímpanos como la presión de adentro era diferente a la de afuera, sentiste un poco de escalofríos al ver todo tan oscuro, pero caminaste por el largo pasillo. Volteabas la mirada hacia las puertas abiertas con curiosidad, todos se encontraban completamente vacíos, hasta que llegaste a las escaleras.
Ahora, subiendo hacia la terraza, tus pies no fallaron, fueron seguros en cada paso que dabas, de hecho, tu mente estaba en blanco, exceptuando esa tal idea tuya, jamas en tu vida te habias concentrado en una sola cosa, ya que tu mente no te lo permitía. Tu cuerpo completo se sentía caliente, sintiéndolo en el centro de tu pecho con mayor intensidad, no era calidez, era doloroso y pesaba, pero, ya no importaba nada, ese sentimiento hueco e insensible te acompaña.
Llegaste al segundo piso, y al poner tus pies sobre el suelo, frenaste un momento, no porque te hayas cansado, si no, un ruido, un zumbido extraño te llamó la atención, parecía el murmullo de alguna máquina encendida, entrecerraste los ojos mientras mirabas en la dirección de donde provenía, estabas segura que en este lugar no había electricidad.
Por el pasillo oscuro, se veía una luz parpadeante, pero tan tenue, que necesitaste acercarte un poco para poder observar mejor, pusiste tu linterna al frente y empezaste a caminar, cuidando tus pasos.
El brillo salía de una habitación, la puerta no estaba cerrada, y con sigilo, te asomaste por su abertura, y observaste como ese lugar albergaba una oficina, una muy antigua. Abriste la puerta y sus bisagras chillaron, pasaste el marco de la puerta, y pudiste analizar mejor el lugar, era obvio que estaba abandonado, todo estaba lleno de polvo y había varios papeles tirados en el suelo, varias computadoras estaban junto con sus escritorios y sillas, claramente no funcionaban, pero una se encendió frente a tí.
La pantalla parpadeó un poco, y después se vió abrirse, al parece, el menú de la BIOS, con fondo negro y letras blancas, te pareció bastante particular que una computadora tan maltratara siguiera funcionando.
Caminaste hacia el ordenador amarillento, y lo único que hay sobre el escritorio son unos cascos de realidad virtual que jamás habías visto en tu vida, parecían viejos y anticuados, te sentaste en la silla esperando que no se desplomara, y miraste la pantalla, parece ser que estaba haciendo un análisis regular por su cuenta, sin necesidad de ejecutarlos, no sabías si esto era normal o algo de protocolo, pero, no le diste mucha importancia.
Tus ojos se clavaron en los cascos, asomaste la mirada por tus costados y luego volviste tu atención al artefacto, los tomaste en tus manos y los analizaste, eran viejos, en verdad, el plástico estaba manchado y el elástico que debería de sostenerlo en tu cabeza, estaba completamente desgastado, pero, lo más curioso, es que estos estaban conectados al computador.
Miraste dentro de estos, y las lentillas parecían mostrar alguna imagen, pero no podías distinguirla, acercaste tu rostro al casco y los pusiste cerca de tus ojos, un destello blanco te cegó, los cerraste y empezaste a tallarlos, fue tan brillante que te aturdió, tus oídos pitaron y una extraña sensación corporal te invadió, además, parecía que la iluminación del cuarto había aumentado, como si de pronto fuera de día.
Abriste los ojos, pero instantáneamente los entrecerraste, viste muchos colores, demasiado brillantes para que tus ojos o tu mente los tolerara, pestañeaste, y con cada pestañeo, la imagen se volvió más nítida, y con ello, más bizarra.
Los colores te quemaban los ojos, y por un momento pensabas que lo que veías era una pintura abstracta, pero al observar detenidamente, viste figuras, ventanas, floreros extraños, enormes torres y una gran espiral de escalones elevarse en lo más alto, te recordaba al salón de una guardería.
Escuchaste voces, casi balbuceos por tus oídos zumbantes, bajaste la mirada para ver de quien se trataba, y lograste ver tres personajes, una muñeca con un vestido morado, al parecer un pequeño payaso y.. un triángulo con ojos.
Conforme escuchabas las palabras se volvieron claras, y pudiste comprender su conversación sobre una fiesta de aniversario, planes y.. gloings.
No te moviste ni un milímetro, te metiste tanto en la conversación que no pensaste que estos personajes pudieran verte, y así fue, el triangulo, quien se encontraba al lado de la muñeca de trapo te vió de reojo rápidamente, y de inmediato volvió su mirada para verte con los ojos completamente blancos.
“Sí, dudo que Kinger…” El payaso para de hablar al ver la repentina desatención de su amigo. ”¿Zooble, que estás..?” Dirige su vista en la misma dirección y te ve, se queda sin aliento y su boca se curva ligeramente, sus pupilas se achicaron.
“¿Ah? ¿Qué están mirando?” Mira igualmente la muñeca, lleva sus manos cerca de su pecho y frunció el ceño al verte. “Ah-..”
Puedes sentir la tensión sobre estos tres personajes, recoges tus brazos como un perrito al sentir sus miradas, das unos pasos hacia atrás intentando huir de su vista, pero, ¿por qué deberías temerles? Esto solo es un tipo de escenario reproducido por los cascos, ¿no?
Los tres personajes se miran uno al otro, el payaso levanta sus hombros y niega con la cabeza al tener la mirada de la muñeca encima.
“¿Q-qué hacemos?” Te vuelve a ver rápidamente, haciendo mover su vestido morado, estaba susurrando, aunque, su voz inquieta no la dejaba hacerlo, la escuchaste.
“¡No lo sé!” Levantó sus manos de juguete en protesta, su desesperada respuesta fue ahogada por su volumen bajo.
Espera, ¿cómo los estoy escuchando ahora mismo? Los cascos no venían con auriculares, tal vez sean bocinas lo que incluye, pero, espera, ¿cómo me puedo mover? ¿No estaba en la silla?
Poco a poco, cada pregunta puso tu estómago incómodo, tragaste saliva, tus piernas tambalearon y empezaste a hiperventilar, tu garganta se empezó apretar y tus dedos vacilaban inquietos.
Caminaste otros pasos hacia atrás, y con torpeza pusiste tus manos a los costados de tu cabeza, para retirar el casco que deberías traer puesto.
“¡E..ESPERA!” Te detienes en seco, su repentino grito te dejó congelada, te asustó. Se sube como puede al escenario arrugando su vestido, y se para frente a tí con las manos extendidas, casi intentando tomar las tuyas y retirarlas de tu cabeza.
“¡He-hey! ¿Qué tal? ¿Puedes bajar tus manos un momento?” El pecho le palpitaba y al igual que tu, sus manos temblaban.
Al fondo escuchaste al payaso decirle al otro personaje que la subiera, le llamó Zooble. Lo levantó del suelo haciéndole soporte con sus manos, y corrió hacia ti y la muñeca, le miraste inmediatamente.
“¡Oye..! Aah..” No parecen tener idea de qué hacer contigo, sus manos vacilan y su vista da vueltas por el escenario.
Miraste a los dos personajes, uno después del otro, sus actitudes eran humanas, demasiado humanas y extrañas, intentaron hablarte, pero callaron al ver tus manos acercarse a tu cabeza, así que lo hiciste, tomas del casco.. y seguiste intentando tomar ese casco, buscaste a tus costados en tu nuca, en tu rostro, de hecho, no había nada sobre tu cabeza.
“¿Q-que..?” Tus ojos dieron vueltas, al pasar tus manos por tu cabeza, no sólo no encontraste los cascos, no estaba tu cara, en cambio, sentiste una esfera lisa y plasticosa, y unos enormes ojos, tu cabello había desaparecido, tu boca, tus orejas y tu nariz, ¿cómo hablabas? ¿cómo respirabas?
Sentiste tus extremidades pesadas, tu cabeza vaciló de lado a lado, tus párpados empezaron a ponerse sobre tus ojos lentamente, tus pies ya no se sentían firmes en el suelo, ni las palabras podían entenderse, esos dos personajes intentaron hacer que te calmaras, pero, tu mente dejó de escuchar.
Tus ojos se cerraron, y tu cuerpo lentamente se soltó, estabas apunto de caer de espaldas, hasta que el repentino agarre de tus hombros te devolvió a la realidad.
“¡Oye! No te vayas a desmayar, párate” Era el triángulo, lo viste a los ojos, luego desviaste tu mirada hacia un costado, sus brazos eran de juguete que formaban resortes que parecían ser los codos, su cuerpo era particular, su mirada pesaba el doble para ti, al tener enormes ojos; tus pies volvieron al suelo.
“¿Me oyes?” Preguntó el triángulo, le viste de reojo, y asentiste.
“¿Cuál es tu nombre?” Bajaste la mirada, entrecerrar los ojos, tu mente se quedó en blanco.
Escupiste una bocanada de aire, moviste tus pupilas hacia todos lados, no encontraste nada en tu mente, no sabías tu nombre.
“¿Cuál.. cuál es mi nombre?” Te dirigiste a ti misma, el triángulo levantó la cabeza y miró a sus dos compañeros intentando encontrar respuestas, mantuvieron silencio.
“Ha-hay que buscar a Caine” Sacude su cabeza cerrando los ojos y sacude sus manos intentando calmar su inquietud, el triángulo y la muñeca le miran.
“Ragatha, por favor búscalo” La muñeca asiente y se da la vuelta para irse.
“¿Y ahora qué hacemos?” Cuestiona al payaso, este levanta las manos y abre la boca para hablar, pero se detiene, sus brazos bajan al igual que su mirada.
El payaso te ve, sus ojos redondos brillaban un poco, tomó un poco de aire y su mirada cambió al igual que la rigidez de su cuerpo, apretó sus manos y empezó a caminar hacia tí, el triángulo te suelta y retrocede.
“Oye, ¿puedes sentarte un momento?” Su voz era suave y chillona, aún así era agradable. Dió unos pasos hacia adelante, la seguiste con la mirada y ella señaló el suelo, para que te sentaras a su lado.
Te acercaste y se sentaron ambas, cruzaste tus piernas, que eran un par de lombrices plasticosas, eso hizo volver apretar tu ceño, tembló tu respiración y tu vista se nubló por un momento.
“Hey” Tomó de tu hombro, y le miraste.
“Yo me llamo Pomni” Puso su mano en su pecho, señalandose.
“Y ese es Zooble” Tu y ella le miraron, este levanta su mano y la extendió para saludarte, mantenía la misma mirada preocupada, cruzó sus brazos al bajar su mano.
Pomni
“Y este es el circo, donde vivimos” Miró hacia enfrente, y le seguiste, extendió su mano y la paseó, mostrándote el espacio donde se encuentran, miraste hacia arriba apenas percatandote que se encontraban bajo una carpa gigante, cubriendo un gran espacio, cegador y extraño espacio, ahora lo espectas de mejor manera.
Pomni
“Nosotros somos humanos, como tú, y tampoco recordábamos nuestros nombres.” Desvía su mirada un momento y aprieta sus labios al igual que sus ojos, sólo fue por unos segundos pero devuelve su vista a tí. “Estamos en un mundo digital, por eso nos vemos así, y tú también” Bajó la vista un segundo, y tu la emulaste.
Conforme escuchaste a Pomni, soltaste tu cuerpo, la voz de esta persona emanaba humanidad, se sentía casi como un cascabeleo suave sobre la oreja, además, era alentador saber que no eres la única en este confuso sueño, aún así, tu corazón palpita y tus hombros se mantienen elevados, no entendías que significaba que te encontraras en un “mundo digital”.
Pomni
“Estate tranquilo, pronto te explicaremos” Acarició tu hombro y te sonrió, en verdad era agradable esta persona.
Escuchas a otros más hablar abajo del escenario, habían salido de un costado de este, discutían sobre tí, si es que en verdad había aparecido otro humano, esto te intranquiliza, y los viste, una pieza de ajedrez, la muñeca, una máscara con cintas y viste flotando a… ¿una dentadura?
Juntaste tus cejas al ver al de traje de rojo, ¿qué rayos era exactamente?
Pomni
“Hey” Levantó su mano, llamando a los de abajo, luego se levantó, y tú con ella.
“Oh no..” La máscara se llevó sus cintas a la boca al verte, lloriqueaba y colgaban lágrimas de sus ojos por algún motivo.
La pieza de ajedrez sólo te vió con sus enormes ojos, bastante inexpresivos, y al parecer, no tenía brazos, ya que sus manos, de hecho, flotaban, vestía una túnica bastante linda.
La destaura se volteó en el aire y te vió, su boca se abrió par a par, sus manos enguantadas temblaron al tomar su bastón, casi parecía que tu presencia era una situación que despertaba los síntomas del post-trauma, todos se erizaban, sus pupilas se achicaban y sus respiraciones se acortaban, eran tan evidentes que su inquietud te la transmitían.
El de vestimenta formal se acercó como un insecto, rápida e inesperadamente, tiraste tus hombros hacia atrás, encogiste tus brazos y los pusiste frente a tí, le viste con los ojos bien abiertos, y él te vió igual, ladeó su cabeza y te examinó de pies a cabeza, diste un paso hacia atrás, y lo nota, frunce su ceño y se eleva nuevamente.
No sabías si estaba disgustado e iba a vomitar, o angustiado como todos los demás, sus expresiones con esa boca extraña te incomodaban, además, ¿por qué tiene los ojos dentro de su boca? ¿Qué pasa si se los traga? ¿Tan siquiera puede tragar?
Pomni
“Caine, ¿entonces no estamos.. equivocados?” Todos parecían aguantar la respiración mientras se veían uno al otro, luego, toda la atención se centró en Caine.
Le recorre un escalofrío, un mal recuerdo por la espalda y que jalaba de sus pies, sus manos empezaron a sudar.
“Es correcto..” Oprimió su voz, todo esto conllevaba una sola cosa, la discusión, la confusión y la incertidumbre, un problema desconocido, aún para él, jugueteó con sus dedos sobre el bastón mientras tenía la cabeza abajo, entonces Zooble habló.
“¡Caine! ¿no habías desmantelado el programa?” Alzó su mano al aire y llevó su cuerpo hacia enfrente, algo ardió dentro de su pecho.
Caine
“Yo-” Sus brazos se helaron al escuchar a Zooble, su dentadura tambaleó.
“¿Cómo es posible? ¿Por qué hay otro humano?” Extiende su mano en tu dirección, no tenía control de su voz, y todos escucharon claramente sus palabras, sus sentimientos, ante todo, ante tí.
“N-no lo sé”
Caine apretó con fuerza el mango, casi buscando un buen lugar para poder mantenerse en pie de una gran sacudida, una tan fuerte como un terremoto.
Pomni
“E-espera, ¿no lo sabes?” Sacudió su cabeza, todos se aturden al igual que Pomni.
Caine
“¡Es que no hay manera! ¡Borré el código fuente!” Un desesperado y ansioso argumento en contra de lo que pasa, más bien parece el testimonio de un único testigo en un juicio perdido, abrió su cuerpo y lanzó su cabeza al frente, soltando su bastón y dejándolo flotar en el aire.
La pieza de ajedrez se mueve por un momento, casi como si al fin su cerebro haya logrado cargar, y las palabras de Caine hayan encendido un interruptor dentro de él, entrecerró los ojos mientras lo miraba, después posó sus dedos sobre su inexistente barbilla mientras baja la cabeza.
Zooble
“¡¿Qué carajos significa eso?!” La bufona le llama la atención, más que ayudarle a darse cuenta de su actitud inadecuada, empieza a discutir con ella a gritos, y Pomni lastimosamente cae a su nivel.
Ragatha rápidamente sube al escenario y corre hacia la discusión para calmar las cosas, camina lentamente y utiliza una voz suave, pero es ignorada, su boca animada se vuelve una serpiente retorcida y se lleva las manos al pecho, vuelve su mirada a Gangle y a Kinger, automáticamente ellos van a ella, y entre los tres intentan calmarles.
Sólo mantienes los pies clavados en el escenario, completamente inmobil, la violencia siempre te ha hecho sentir como un zorro escondido en un tronco hueco, presenciando la pelea entre dos osos, donde probablemente el ganador se convertirá en tu cazador.
Gangle, Kinger y Ragatha se interponen, haciendo frenar los insultos, haciéndoles ver lo mal que estaban quedando frente a ellos, frente a tí.
Caine pareció ignorar la situación, llevaba rato con la dentadura cerrada, mordiendo las yemas de sus dedos posados sobre sus dientes y con las piernas recogidas, el silencio les devolvió la mirada a él al igual que tú, este se dió cuenta tarde de que la riña había terminado.
La pieza de ajedrez lo vé.
“¿Caine, estás bien?” La dentadura inmediatamente abre su boca y los ve, algo en él ahora es diferente, tal vez el pensar le hizo conocer una nueva respuesta, una razón que le inquietaba, aterradora y agobiante razón.
Baja su mano y los ve de frente.
“Yo..” Evita mirarlos. “Necesito revisar algo” La garganta le apretaba, ni siquiera podía tragar, todo su cuerpo se encontraba inmobil, como su mirada.
Ragatha
“Ti-tienes que irte?” Incrédula y preocupada. “¿Ahora?” Incrementó su tono de voz remarcando lo inconveniente que sería.
Caine
“Volveré” Les da la espalda. “L-lo prometo” Vuelve su mirada a ustedes por un momento, los ve a cada uno de ustedes con ese ceño cargado de peso, y al verte a tí, su dentadura parece temblar, siente como si alguien estuviera atravesando el pecho, y apretando de su corazón con una mano fría y sucia, además de seca y áspera, siente tan presionada su frente que ya no puede cambiarla, al igual que sus ojos.
Chasqueó los dedos y se esfumó en una nube de polvo caricaturizada, al que combinaba perfectamente con lo extraño que es este lugar, solamente eso pudiste pensar.
Hubo silencio, todos se quedaron mirando en la dirección en la que desapareció Caine, clavados como si con la mirada pudieran hacerlo regresar, pero, no sucede nada.
Los personajes se ven mutuamente, compartían la misma mirada apretada y congelada, los invadía la amarga sensación de vomitar, sus gargantas se sentían secas y ardientes, al igual que su pecho, y tú, sientes tu cuerpo al descubierto, como si cualquier cosa pudiera pasar y no podrías evitarlo, las extremidades invadidas de un frío húmedo y tu corazón, poco podías sentir su palpite.
