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A veces se pregunta como es que lo que reflejan sus rostros, es tan diferente a sus personalidades.
Nahoya muestra una sonrisa estupenda, aquella que acelera a mil su corazón, y que la gente de forma equivocada interpreta como amabilidad, mientras su propio rostro es apático, ceño fruncido, a lo cual creen que es alguien difícil de llevar.
Ambos, son todo lo contrario a su exterior.
Recuerda que deja de sonreír cuando en el jardín un chico le dijo que verlo así daba miedo, lo último que escucha fue el golpe del puño de Nahoya sobre el chico, y desde ahí su corazón guarda ese velo. Sabe que la única persona que puede verlo sonreír es quien ama.
Y él solo sonríe para Nahoya.
Sí, es la persona de la que está enamorado, de quién está constante preocupado, a la qué cuando comienza su adolescencia no deja de mirar sus labios, o cuando la forma de ver su cuerpo desnudo, hizo al propio reaccionar de forma vergonzosa.
Él ama a Smiley, y sabe que está mal, porque Dios le maldijo haciendo que sea su hermano gemelo, y es que tampoco eso ayuda mucho, ha leído muchas historias dónde almas gemelas se suicidan juntas, y reencarnan en gemelos. Entonces piensa ¿En otra vida fue correspondido? ¿Pudo amar alguna vez a Nahoya sin sentir culpa? ¿Porque habrán elegido el suicidio?
Son preguntas que embargan la mayor parte del tiempo su mente, y él solo está allí, mirando el techo de su habitación.
Hoy es 14 de febrero, le gustaría atreverse a invitarlo a salir, poder tomar su mano , escuchar un te amo no fraternal. Desea tanto ser correspondido
Pero hoy Nahoya tiene sus planes, Muto le invitó a una cita, y es bastante obvio lo que ambos sienten.
Un fuerte dolor se arremolina en su pecho, tose de forma compulsiva, y pequeñas lágrimas se hacen presentes en el borde de sus ojos celestinos, lleva la mano a su boca, cuando la quita, la sorpresa en su rostro es evidente.
En su palma, pétalos de clivia, un dulce color naranjo, cubierto de manchas de sangre. ¿Será que en esta vida tampoco está destinado a la persona que ama?
¿Porque duele tanto?
Se duerme apretando los pétalos manchados en sus manos, como si de alguna forma sirvieran de recordatorio para su enferma condición. La enfermedad de las flores ¿En cuanto tiempo se lo llevara? ¿Sufrirá mucho? Quizás eso da igual, al fin y al cabo se lo merece.
Otro arrebato de tos toma su pecho, más pétalos caen, dejando un hilillo de sangre en la comisura de sus labios, siente su corazón ser apretado por las raíces. Un par de lágrimas cae, solo quiere que deje de doler, pero jamás podría decir lo que siente.
Jamás podría arruinar la felicidad de su hermano. Incluso si eso le cuesta su propia vida.
