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Español
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Published:
2025-04-07
Updated:
2025-07-24
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54,054
Chapters:
4/?
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Paz y Tiranía

Chapter 4: Un Nuevo Mundo

Summary:

Megatron se despierta hecho un desastre en un planeta asquerosamente familiar, maldiciendo todas sus decisiones de vida sin tener idea de que hacer ahora.
Por otro lado, la familia Ackerman estaba teniendo una mañana bastante normal hasta que se encontraron con ese gigante metálico y de malhumor.

Notes:

Términos Cybertronianos:

Yelmo/Casco = Cabeza

Placa frontal = Rostro

Servos = Manos

Dígitos = Dedos

Pedales = Pies

Chasis = Pecho

Ópticas = Ojos

Cresta óptica = Cejas

Ingesta = Boca

Glosa = Lengua

Marco = Cuerpo

Mech = Robot masculino (no confundir con la organización MECH)

Femme = Robot femenino

Ventilar = Equivalente cybertroniano a la respiración

Nano-klik = 1 segundo

Klik = 1 minuto

Groon = 1 hora

Ciclo = 1 día

Decaciclo = 1 semana

Ciclo orbital = 1 mes

Ciclo estelar = 1 año

Vorn = 83 años terrestres

Chapter Text

“...ahhh…”

 

Megatron abrió lentamente las ópticas, sintiendo todo su cuerpo adolorido. Se quedó durante un largo rato viendo el cielo rosado sin moverse ni un centímetro. Sentía un dolor punzante en su chasis, la espalda, la rodilla izquierda, el torso…en todas partes.

 

“...Terminus…”

 

Murmuró, intentando reorganizar sus pensamientos.

 

Megatron movió un brazo para sujetarse la frente con la palma, solo para darse cuenta de que dicha palma estaba quemada como si hubiera agarrado metal al rojo vivo.

 

“¿Qué pasó-?” Megatron cerró las ópticas con fuerza cuando la memoria le regresó de golpe. Luego soltó un suspiro y echó el yelmo hacia atrás. “Ahhh…ya me acorde”

 

Su pelea contra esos Autobots, y como básicamente lo obligaron a huir hecho chatarra. Que humillante.

 

Megatron maldijo mientras se obligaba a sentarse, escuchando como el metal gemía y sintiendo en todo momento que algo iba a partirse. Una vez hecho, inspeccionó sus heridas y se dio cuenta de que realmente estaba en la escoria.

 

Los picos de su hombro derecho habían sido arrancados de un disparo, su rodilla izquierda casi sufre lo mismo pero aún así parecía a punto de partirse en dos con cualquier mal movimiento. Otro disparo de plasma había impactado en su omóplato izquierdo y atravesó todo el metal hasta formar un pequeño túnel y salir por la placa pectoral izquierda. Las placas de gran parte de su brazo izquierdo se habían desprendido y lo que quedó estaba quemado y lleno de grietas gracias a los misiles de Springer, dejando ver servofibra quemada y desgarrada y haciendo que mover la extremidad fuera dificultoso. Un gran agujero abierto adornaba el lado derecho de su torso, donde se había arrancado a la fuerza el maldito generador cuántico. Tenía balas metálicas dentro del cuerpo, y muchas marcas de disparos propinados por Ironhide y Springer que dañaron hasta por debajo de la servofibra. El Energon Oscuro que se había filtrado se había secado y solidificado contra su cuerpo, formando costras incómodas y pintando parte de su marco de violeta. También estaba cubierto de fango, restos de materia orgánica muerta y podrida y se encontraba muy mojado sobre un charco de agua fangosa y contaminada.

 

En resumen, estaba muy jodido.

 

Megatron volvió a maldecir sus decisiones de vida mientras tosía, teniendo dificultades para respirar debido a la gravedad de sus heridas; podía escuchar el sonidos de las aspas rotas de sus ventiladores internos. Al mirar a su entorno, vio tirados a su alrededor y sobre el lodo y los charcos de agua su espada, todas sus herramientas, cubos de Energon vacíos y cubos con Nucleón, así como manchas de Energon, Azul y Oscuro, en el suelo sobre pequeños trozos de metal sólido y protomateria deformadas por calor, un par de trozos de costillas, algunos cables quemados y pequeños trozos rotos y ennegrecidos de placas de circuitos. Al llevarse un servo a la cara, se dio cuenta de que estaba manchada con Energon Azul, que rápidamente se limpió. A su lado estaba la masa de Energon Oscuro que había vomitado, y su cuerpo aplastaba un par de árboles los cuales habían muerto debido al contacto con ambos tipos de Energon, convirtiéndose en una sustancia muerta color gris y dura como el mármol que se rompía con fuertes crujidos cada vez que Megatron se movía, liberando un polvo fino y cenizo que se filtró por sus numerosas heridas, irritandolo aún más. 

 

Afortunadamente no sufría de ninguna fuga grave de Energon, aunque eso era probablemente porque lo peor de sus heridas se cauterizaron durante su ingreso a la atmósfera, y lo mismo pasó cuando se arrancó el generador cuántico del torso debido al calor que irradiaba. Pero esas mismas quemaduras solo dificultarian a su sistema de autoreparación el hacer su trabajo.

 

El ex señor de la guerra se levantó con dificultad, encorvandose y escuchando como su maquinaria interna chirriaba, y caminó penosamente hacia un gran charco de agua, en todo momento su rodilla dañada temblaba y parecía a punto de romperse en pedazos aún cuando se aseguraba de enfocar su peso en la otra pierna. Cuando miro su reflejo en el charco, hizo una mueca. ¡Parecía un maldito Terrorcon! Muchas de las placas de su exoesqueleto se habían desprendido, exponiendo servofibra quemada, nanomalla rota o incluso placas de circuitos visibles, a un paso de exponer la protoforma. Las placas que quedaban se encontraban en muy mal estado, con quemaduras, deformaciones, suciedad y desgarros. El barro cubría gran parte de su marco, metiéndose entre sus placas y endureciendose, cayendo en pedazos cada vez que el mech se movía. Megatron podía ver el gran agujero a través de su torso desde donde se arrancó el órgano extra, viendo circuitos desgarrados, cables colgando en el interior y la protoforma moverse como una masa de plastilina viva; una parte del metal alrededor se había derretido y solidificado en una masa de escoria que se pegó a los bordes y evitó una hemorragia severa. Nubes de vapor salían de su cuerpo, producto del líquido de refrigeración evaporándose o el agua que se había colado calentándose debido a sus procesos biológicos internos.

 

Afortunadamente no habían ramitas ni hojas cubriéndolo, al menos ya no, principalmente porque toda materia orgánica murió y se desintegró al entrar en contacto con el Energon Oscuro. 

 

“¡Grk!” La rodilla izquierda de Megatron tembló violentamente, crujiendo mientras las fisuras se expandian y líquido hidráulico se escapaba, pintando la articulación y la parte superior de la pierna de amarillo. Se vio obligado a dejarse caer sentado al suelo, haciendo chapotear el lodo y agua.

 

“...que humillación…” murmuró entre dientes mientras miraba el bosque que lo rodeaba.

 

Ah, si. Porque ese era otro detalle. De alguna manera, de todos los lugares en el universo a los que podía haberlo llevado un generador cuántico estropeado y saboteado, y entrando en una anomalía cósmica, Megatron acabó atrapado otra vez en la estúpida Tierra.

 

En serio, ¡¿qué demonios?!

 

Estaba rodeado de árboles en lo que parecía ser un bosque templado en alguna región montañosa, en una zona de pendientes suaves rodeada de altos árboles, principalmente abetos, pinos y robles cuyas ramas frondosas podían alcanzar más de veinte metros de altura, con el suelo lleno arbustos de bayas silvestres, diversas hierbas que no reconoció y grandes rocas que forman un perímetro a su alrededor, con la más grande teniendo una forma ovalada apuntando hacia arriba y midiendo casi veinte metros. Frente a él y a la lejanía, se alzaban montañas de roca gris con pendientes más pronunciadas e incluso nieve en sus cimas. A juzgar por la posición del sol, apenas estaba amaneciendo, y aún había algunos charcos de agua y fango que no se habían secado por el sol.

 

Según el reloj interno de Megatron, estuvo inconsciente tres ciclos enteros, lo cual…no tenía sentido.

 

‘¿Por qué los Autobots o algún gobierno humano no han llegado? Sus satélites deberían haber detectado mi llegada. No es como si en ese momento me hubiera esforzado en pasar desapercibido’ pensó desconcertado, mientras se arrastraba como podía para recoger todas sus cosas, haciendo una mueca al ver el lodo y materia muerta que los rodeaba. Agitó las cosas para deshacerse de la mayor parte de la porquería, y se recostó de espaldas contra la roca más grande, exhalando una nube de vapor que vino acompañada con el crujir de sus ventiladores.

 

Intentó conectarse alguna señal satelital o de radio, para hacerse una idea de dónde exactamente se hallaba, pero extrañamente solo consiguió estática.

 

‘Debo de estar más dañado de lo que supuse’ pensó con fastidio. 

 

Y por si fuese poco, tuvo otro sueño sobre su pasado. Esta vez…de cuando conoció a Terminus.

 

Había estado intentando apartar sus pensamientos sobre él con tanta fuerza por tanto tiempo, y ahora parecía que lo querían golpear con todas sus fuerzas.

 

Mirándose a sí mismo y queriendo desviar su atención a otra cosa, decidió repararse lo mejor posible.

 

Se inyectó el contenido de un cubo de Nucleón para reponer su munición, queriendo estar algo preparado en caso de un ataque, es por eso que también tenía su espada y escudo apoyados a sus lados sobre la roca. Aunque cuando desplegó su cañón para verificar su funcionalidad, las costuras de transformación del brazo protestaron por unos momentos y las placas crujieron antes de que el cilindro se desplegará más lento de lo que lo hacía sentir cómodo, pero era lo mejor que tenía.

 

Después agarró otro cubo de Nucleón y comenzó a verterlo suavemente sobre sus placas manchadas con Energon Oscuro seco, haciendo que la sustancia burbujeara y se desprendiera hacia el suelo con un aspecto similar a brea. Hizo muecas y gruñidos debido a la sensación que dejaba en sus sensores nerviosos, sobre todo cuando entraba en contacto con alguna herida. 

 

Hizo una nota mental para buscar Energon lo más pronto posible. Si las cosas se ponen realmente desesperadas, podría intentar consumir el Nucleón, pero eso es incluso más peligroso que consumir directamente Energon Crudo o Medex, así que preferiría no llegar a esos extremos.

 

Una vez hecho eso sacó el nanoinyector, un dispositivo que libera una cápsula de protomateria enriquecida en el cuerpo de un cybertroniano para maximizar su proceso de autorreparación. Megatron había evitado usarlo antes porque solo tiene tres cápsulas disponibles, pero ahora era un buen momento para usarla. Así que se inyectó la primera cápsula de protomateria y dejó que hiciera su magia, aunque sabía que sólo eso no sería suficiente dado la gravedad de sus lesiones.

 

Megatron agarró las pinzas de energía, que usan campos electromagnéticos para trabajar heridas internas, y comenzó a realizarse una cirugía improvisada, haciendo muecas todo el tiempo. Tenía suerte de no tener suficiente daño interno como para correr el riesgo inmediato de un fallo orgánico múltiple, pero las probabilidades aumentarían si no cubría sus heridas con vendas de platino, que interceptaran cualquier ion o partícula extraña.

 

Tenía que apresurarse y salir lo más pronto posible antes de que lo encontrarán, y como volar no sería una opción por un tiempo, solo le quedaba irse a pie y con suerte encontrar depósitos de Energon. Una vez más maldijo su suerte por dejarlo en este planeta, maldijo a los Autobots por dejarlo en esta situación, maldijo a Unicron por todo, y de paso maldijo a Starscream solo porque podía.

 

Así que se dedicó durante los siguientes groons a repararse de forma improvisada.

 

Si se hubiera molestado en examinar más detenidamente el cielo, se habría dado cuenta de que el sol estaba saliendo por el oeste.

 

Y si hubiera mirado detrás de la roca sobre la que estaba apoyado, tal vez habría visto los grandes y extensos muros que habían al fondo del paisaje y la cabaña de madera que había a unos trescientos metros de distancia.

Los rayos del sol cruzaron la ventana y a través de las cortinas hasta golpear la cara de una niña dormida. Dicha niña gimió y apartó su cara, buscando una nueva posición para dormir, pero su pequeña nariz percibió un olor proveniente de la sala, lo que la hizo abrir los ojos con desgana.

 

Soltando un bostezo, apartó las sábanas blancas y se sentó en el borde de su cama, quitándose las legañas con una mano y frotándose el cabello desordenado con la otra. La habitación en la que se encontraba era un sencillo cuarto de madera con una ventana que daba luz natural, muebles para ropa, calzado y otros objetos, y algunas muñecas de tela. Sobre los muebles habían telas de diferentes colores y con bordados hechos a mano, algunos con diseños geométricos y otros imitando animales o paisajes; además de algunas figuras de papel doblado para imitar aves, gatos y conejos, algo que su madre llama “origami”.

 

La niña de cabello negro y ojos plateados, portando un pijama blanco, se puso sus sandalias de paja y salió de su habitación, caminando hasta la sala donde una mesa de madera rectangular ocupaba su espacio en el medio. Colocando en la mesa un plato con panes, había una mujer muy similar a la niña, con el pelo negro que le llegaba justo por debajo de los hombros, con un flequillo con raya en medio. Tenía ojos negros y una expresión cansada pero tranquila, vistiendo pantalones oscuros y una camisa blanca. En la parte exterior de su muñeca derecha hay un curioso tatuaje negro de un anillo dentro del cual hay tres espadas entrecruzadas de tal modo que formaban un triángulo. 

 

“Hasta que por fin te despiertas, pequeña dormilona. Ya casi es mediodía, por suerte no tuve que ir a levantarte yo misma” la mujer suspiro cuando vio a su hija, o más bien al desastre que era su cabello. “Y otra vez vas por allí con tu pelo desordenado, Mikasa”

 

Mikasa hizo un puchero mientras se pasaba las manos por el cabello, que tenía los mechones apuntando en distintas direcciones y enredados como si un pájaro hubiera hecho su nido en su cabeza.

 

“No es mi culpa, mi cabello siempre se pone así luego de dormir” dijo con las mejillas infladas.

 

Su madre se rió suavemente, “Bueno, habrá que arreglar eso. Y ya va siendo hora de enseñarte a arreglar tu propio cabello”

 

“¿Podemos hacerlo después de comer?” Dijo Mikasa sentándose en una de las sillas de madera.

 

“Si, si. Aquí tienes” le tendió un plato junto a un vaso con agua. La comida era sencilla, con zanahorias y papas cocidas, queso, pan casero y unas bolas de arroz llamadas “onigiri”.

 

Mikasa sonrió mientras tomaba uno de los onigiri y comenzaba a comer. “¿Y papá?” Dijo aún masticando y esparciendo migajas.

 

“¿Qué le he dicho sobre comer con la boca abierta, señorita?” La regaño ligeramente. “Y tu padre está afuera revisando los cultivos y a Fred. Entrara en cualquier momento”

 

Y como si sus palabras lo hubieran invocado, la puerta se abrió en ese momento dejando pasar a un hombre de unos treinta y tantos años de pelo corto y rubio, ojos plateados y una ligera barba incipiente en la barbilla. Vestía pantalones cafés y una camisa azul con las mangas arremangadas. Se estaba secando el sudor de la frente con un pañuelo.

 

“Uff, el sol está pegando fuerte, y eso que hace solo tres días estaba lloviendo como si fuera el fin del mundo” dijo mientras cerraba la puerta. “Oh, ¿miren quién por fin decidió despertar?” Dijo cuando vio a su hija, y contuvo (mal) un resoplido cuando vio su cabello. “Y parece que tu pelo se te volvió a rebelar”

 

La niña de diez años gimió. “Papá, no tu tambien”

 

El hombre se rió mientras palmeaba con cariño la cabeza de su hija. “Lo siento, lo siento. Pero honestamente tienes el peor caso de pelo de cama que jamás haya visto”

 

Mikasa gruñó (sonido que se escuchó lindo viniendo de una niña de nueve años) y empezó a masticar furiosamente y con la boca abierta su comida, ignorando deliberadamente sus modales.

 

Su madre suspiró con una taza de té en sus manos. “Está niña descarada”

 

“Mmm, me preguntó de dónde lo habrá sacado” comentó el hombre mientras mordisqueaba un pan. Su esposa lo miró fijamente con una ceja levantada.

 

“¿Qué se supone que significa eso, Ben?”

 

Bejamin Ackerman tarareo. “Bueno Haruka, solo digo que a veces puedes ser-”

 

“Sigue así y dormirás afuera en una tienda de campaña”

 

“...Esta bien, me callo”

 

El desayuno continuó con tranquilidad después de eso, con la pareja hablando sobre asuntos cotidianos y Mikasa volviendo a comer con tranquilidad para no molestar más a su madre.

 

“Por cierto, nos estamos quedando sin hierbas y especias naturales” dijo Haruka cuando todos habían terminado sus platos, dándole un último sorbo a su té. “Habrá que ir montaña arriba a por más”

 

“¿Puedo ir?” Preguntó Mikasa con la parte superior de su cuerpo desplomada hacia adelante sobre la mesa.

 

“Princesa, ni siquiera tienes que preguntar. Sabes que siempre te llevamos” dijo Ben.

 

“Pero no sin antes cambiarte y arreglar ese desastre en tu cabeza” declaró Haruka con firmeza.

 

Mikasa gimió.

 

Aproximadamente una hora después, la familia de tres salió por la puerta de su cabaña hacia el exterior. Mikasa se cubrió de la luz del sol con el sombrero de paja sobre su cabeza. Llevaba un sencillo vestido blanco debajo de una vestimenta de lana hecha a mano por su madre llamada “kimono”, de color rosa con un diseño de pequeñas nubes amarillas y las mangas anchas, su atuendo estaba atado con un “obi” azul; en sus manos lleva una canasta de mimbre. Haruka también llevaba su propio kimono hecho a mano, aunque el suyo era azul atado con un obi rojo; sobre su cabeza llevaba su propio sombrero de paja y tenía en su brazo su propia canasta. Bejamin vestía su atuendo habitual, complementado con un chaleco granate y un sombrero de copa negro, llevaba consigo un rifle de caza.

 

La zona donde vivían se hallaba en un área montañosa al norte de Shiganshina; la cabaña está construida en un área plana en un sitio que ha demostrado ser seguro ante los deslizamientos de tierra y con terreno apto para el cultivo. Además de la cabaña de madera, había un cobertizo donde guardaban herramientas y alimentos para su conservación, un pequeño establo para un solo caballo llamado Fred y un pozo que sirve como fuente de agua además del arroyo cercano que baja desde las partes más altas de las montañas.

 

Además, tienen cultivos pequeños pero variados que incluían repollo, zanahorias, papas, frijoles y arroz. Aunque ahora mismo estaban un poco destartalados debido a la intensa lluvia de hace tres días, afortunadamente la mayor parte pudo salvarse.

 

Incluso desde donde estaban, se podían apreciar al sur las grandes estructuras que sirven de última defensa para la humanidad contra los Titanes. El Muro María se alzaba orgullosamente, envolviendo completamente el Distrito Shiganshina y extendiéndose hacia este y oeste hasta perderse de vista. Mikasa a menudo los mira con asombro, preguntándose cómo pudieron construirlos y estremeciéndose ligeramente al pensar que al otro lado se encontraban vagando los monstruos que supuestamente aniquilaron a sus antepasados (aunque su madre siempre hacía una mueca cuando se mencionaba eso). Nunca ha visitado personalmente la ciudad, y está segura de tampoco haber visto a su madre hacer lo mismo; el único que bajaba a hacer compras y recados era su padre, supuestamente porque así era más seguro, aunque Mikasa aún no entiende a qué se refieren. ¿Por qué no estarían seguros viajando al Distrito? ¿Sus papás hicieron algo malo o algo así?

 

Mikasa parpadeó cuando le dieron una ligera palmada en el costado de la cabeza.

 

“Ey, deja de soñar despierta” dijo Haruka luego de ver a su hija mirar fijamente los Muros a la distancia sin moverse. La mujer sabía de la curiosidad de su hija respecto al porqué nunca le han permitido ir a Shiganshina, pero Haruka y Ben querían esperar más para poder explicarle las complicaciones que han tenido sus familias en el pasado, y su necesidad de ocultarse del resto, algo que sigue haciendo que Haruka frunza el ceño cada vez que piensa en la injusticia de todo. “Vamos, e intenta no pisar ningún charco”

 

“Mm” Mikasa asintió alegremente mientras ella y su familia caminaban montaña arriba en dirección a una distintiva roca plana de forma ovalada de casi veinte metros de alto. En ese lugar hay varias plantas silvestres que les son de utilidad ya sea porque sean comestibles o como condimentos, por sus propiedades medicinales, para tés, ungüentos o incluso para usarse para tintes naturales o resinas aromáticas.

 

“Necesitamos recolectar tornillo silvestre, orégano, menta y salvia” comentó Haruka mientras la familia se adentraba entre los árboles hacia un sendero natural que subía por la colina, flanqueado por bosque y afortunadamente en su mayor parte seco, aunque todavía dejaban huellas húmedas tras de sí.

 

“Aha” asintió Ben distraídamente. 

 

“También ajenjo, dientes de león y manzanilla”

 

“Aha”

 

“También vamos a recolectar cortezas, bayas y raíces para mis tinturas”

 

“Aha”

 

“¿Podrías al menos fingir más interés?”

 

“Aha”

 

Haruka puso los ojos en blanco mientras Ben sonreía con diversión. La verdad él no sabía mucho de hierbas y plantas silvestres y tenía problemas para reconocer el uno del otro, y desde el incidente de las setas venenosas, decidió dejarle la recolección e identificación a su esposa. El estaba contento de servir de protección para espantar a cualquier animal peligroso que pudiera rondar por aquí, como jabalíes. Y como no podían dejar sola a Mikasa en la cabaña, siempre la llevaban con ellos desde que era pequeña.

 

Dicha niña caminaba alegremente frente a sus padres, agitando su canasta en una mano mientras miraba la naturaleza a su alrededor. Aunque en su mayoría sólo había árboles y vegetación simple alrededor de este camino, también había algunas flores bonitas que atraían mariposas de todos los colores.

 

La familia estaba terminando su caminata cuando Benjamin frunció ligeramente el ceño, percatandose de algo.

 

“Psh, Haruka” susurro.

 

La mujer lo miró arqueando una ceja. “¿Sucede algo?”

 

Ben movió los ojos de un lado al otro mientras lo invadía la incertidumbre. “Simplemente…todo está demasiado silencioso”

 

Haruka parpadeó antes de prestar más atención a su entorno. Efectivamente, además del sonido del viento moviendo las ramas y hojas, no había ningún otro sonido de la naturaleza. Ni el canto de aves, ni ardillas u otros pequeños animales corriendo entre los arbustos, ni el sonido de las cigarras.

 

Haruka frunció el ceño con preocupación mientras se adelantaba y jalaba a Mikasa hacia atrás.

 

“¿Eh? ¿Qué pasa?” Dijo la niña con confusión. En este punto, ya estaban a pocos metros frente a la gran roca, y sólo bastaban unos pocos pasos para entrar al claro rodeado de piedras y con todo tipo de hierbas y arbustos con bayas.

 

“No te preocupes, Mikasa. Solo voy a comprobar algo” dijo Ben, caminando con cuidado al borde de la roca con rifle en mano. En su experiencia, ha aprendido que la naturaleza sólo se silencia de ese modo cuando hay algún tipo de depredador en el área. Con suerte, solo será un zorro o tal vez incluso algún jabalí particularmente grande y agresivo, ya que en esta área rara vez se veían animales verdaderamente peligrosos. Pero Benjamin no quería tentar su suerte y tener un encontronazo con un oso o algo así.

 

Mientras se apoyaba en el borde, comenzó a escuchar ruidos extraños. Escuchó el sonido del roce del metal contra el metal, algo envolviéndose, un pequeño pero muy perceptible gruñido demasiado humano, algo grande moviéndose en la tierra y una cosa metálica rozando contra la roca. Frunció el ceño con mayor confusión, ¿qué era todo eso?

 

Finalmente, Ben se asomó con el rifle apuntando, y miró lo que había contra la piedra.

 

Y miró 

 

Y siguió mirando.

 

Y parpadeó y se frotó los ojos para seguir mirando y asegurarse de que no estaba alucinando por un golpe de calor, o quizás volvió a comer alguna seta venenosa.

 

Pero no importa lo que hiciera, no cambiaba la imagen que tenía ante sus ojos.

 

Porque estaba viendo lo que su mente solo podía registrar como un Titán .

 

Benjamin contuvo un jadeo mientras se quedaba boquiabierto y su respiración se cortaba. El sudor frío le recorrió todo el cuerpo y se congeló en su lugar, casi dejando caer el rifle al suelo.

 

No podía explicarse que estaba pasando. ¿No se suponía que todos los Titanes estaban fuera de los Muros? ¡¿Por qué había uno aqu í?! ¡¿Cerca de su casa de todos los lugares posibles?!

 

Los ojos del Ackerman recorrieron la figura gigante, que estaba sentada y apoyada contra la roca de veinte metros, y afortunadamente no parecía haberse percatado de la presencia de Ben. El hombre de inmediato se dio cuenta de que este Titán…no se parecía mucho a las descripciones sobre Titanes que conoce.

 

Se supone que los Titanes son seres de apariencia humana, sin ropa ni genitales, con alturas que varían desde los tres hasta los quince metros. Pero aunque este Titán definitivamente tenía un cuerpo humanoide y parecía medir más de diez metros, tampoco tenía exactamente una apariencia humana.

 

Primero que nada, el Titán se estaba envolviendo uno de sus brazos con lo que solo podían ser unas enormes vendas plateadas, para lo cual Benjamin no tenía explicación. La mayor parte de su cuerpo estaba cubierto por una armadura metálica que en algún momento pudo ser plateada, pero ahora estaba cubierta de óxido, suciedad, arañazos, abolladuras y todo tipo de daños que Ben no podía identificar, pero que parecían profundos. En sus antebrazos y sobresaliendo de uno de sus hombros había picos afilados, e incluso parecía tener cuernos en su cabeza, como si fuese un maldito demonio. Vendas plateadas cubrían gran parte de su cuerpo, en el suelo habían extrañas herramientas metálicas desconocidas para Ben, pero lo que sí que pudo identificar fue la espada que había a un lado del Titán, junto a lo que parecía un escudo de enorme tamaño. ¿Desde cuando los Titanes tenían armas?

 

El Titán emitía pequeños gruñidos mientras vendaba su brazo, con una mueca que exponía unos dientes afilados, y sus ojos, que brillaban de un rojo peligroso, estaban entrecerrados con enojo.

 

Si los ojos de Ben no estuvieran pegados al ser de metal y mirarán más detenidamente su entorno, se habría percatado del gran cráter en el centro del claro donde alguna vez hubieron un par de árboles, las marcas de arrastre en el suelo, la vegetación muerta,  las manchas moradas y azules en la tierra, los pedazos de metal desparramados y la asquerosa cosa violeta tirada por allí que parecía pulsar con vida propia.

 

En cualquier caso, todo en este Titán gritaba demonio, malvado y peligro.

 

Ben se quedó demasiado tiempo mirando al gigante de metal, por lo que su esposa comenzó a preocuparse al mirar a su esposo congelado en su lugar, que se convirtió en verdadera alarma cuando se dio cuenta de que su marido tenía una mirada pálida y de pánico en su rostro.

 

Pero en ese momento Mikasa, quien era incapaz de darse cuenta de la tensión del ambiente, se dejó vencer por la curiosidad y corrió al lado de su padre antes de que su madre pudiera agarrarla.

 

La niña se asomó por detrás de las piernas de Ben y miró con curiosidad lo que sea que haya dejado asombrado a su papá.

 

Pero cuando miró bien y se dio cuenta del tipo grande y aterrador que estaba sentado allí, no pudo evitar asustarse y soltar un grito.

 

“¡Aahh!”

 

Benjamin casi salta al escuchar el grito de su hija, seguido de los pasos apresurados de su esposa, pero su corazón casi se detuvo cuando el Titán se sobresaltó y los miró directamente con esos ojos rojos brillantes.

 

Antes de que cualquiera de ellos pudieran reaccionar, el Titán tomó su espada en un movimiento rápido y apuntó con su punta a la familia, generando una corriente de aire que revolvió sus cabellos y tiró sus sombreros.

 

Haruka soltó un grito de terror mientras caía sentada con Mikasa, igualmente asustada, apretada contra ella. “¡¿Q-Que-?! ¡¿Ben?!”

 

Ben mantuvo el equilibrio de puro milagro, su rostro sudaba a mares con los ojos abiertos como platos y apuntando al Titán con las manos temblorosas, apretando el gatillo del rifle.

 

Bam

 

La bala impactó en una de las placas del Titán, estallando en pedazos sin dejar ni un solo rasguño. El Titán claramente no estaba impresionado, mirando al hombre como si fuese un insecto; la espada seguía firmemente agarrada y amenazando con dividir en dos a la familia con un solo movimiento.

 

‘¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! Los pensamientos de Ben se volvieron un torbellino mientras intentaba recargar el rifle, pero la munición se le escapó de entre los dedos por la manera en que todo su cuerpo temblaba. Y de todos modos, viendo su resultado inicial, era poco probable que más disparos tuvieran mayor impacto, y tenía serias dudas de que lanzarse contra el Titán con un cuchillo saliera mejor.

 

“¡Haruka! ¡Toma a Mikasa y corre!” Fue lo único que se le ocurrió gritar.

 

La mujer se levantó tambaleándose, sosteniendo a su hija y apuntó de gritarle algo a su marido.

 

Cuando el Titán levantó su espada sobre sus cabezas.

 

Los tres gritaron aterrorizados. Haruka apretó a Mikasa contra su cuerpo. Benjamin se lanzó contra ellas en un último intento por apartarlas. Y Mikasa solo pudo ver la forma en que el metal de la hoja con patrones geométricos grabados reflejaba la luz, dando un efecto iridiscente bastante bonito a sus ojos.

 

Entonces la espada cayó.

 

La tierra estalló en una nube de polvo. Los Ackerman tosieron desde su posición en el suelo, con Haruka sosteniendo a Mikasa y Ben sobre ellas. Sus corazones latian frenéticamente, Haruka parecía estar cerca de hiperventilar y Ben por unos momentos sintió una sensación electrizante recorrer su cuerpo antes de desvanecerse en la nada, dejándolo con un terrible escalofrío que solo empeoraba sus nervios.

 

“¿...Están bien?” logró preguntar Ben luego de toser un poco, sintiendo unas náuseas inexplicables.

 

“S-Si” tartamudeo Haruka, respirando una y otra vez en rápida sucesión. Mikasa se aferró con fuerza a su brazo, mirando fijamente hacia la nada.

 

Cuando el polvo se asentó, reveló que la punta de la espada se había clavado al lado de ellos, bloqueando la ruta de escape colina abajo.

 

Los tres miraron con miedo al gigante de metal, cuyos ojos demoníacos los fulminaron. El metal crujió cuando su cuello bajó para observarlos con atención. Seguía sentado, pero ahora toda su atención estaba centrada en la familia de tres, con el torso girado ligeramente, y la parte superior del antebrazo derecho, con el que sostenía el mango de la espada, se abultó como si hubiese algo debajo que quisiera salir, antes de retroceder con un extraño sonido.

 

“Ninguno de ustedes va a irse así sin más”

 

La voz fue grave y baja, pero aún así se escuchó perfectamente como si alguien estuviera hablando en voz alta. Las palabras rebotaron en el interior metálico de su boca y generaron un minieco como si una persona hablara con un casco metálico sobre su cabeza, acompañadas de un sonido como de algo raspando en su interior.

 

Haruka y Benjamin se quedaron boquiabiertos, si bien definitivamente no son expertos en los Titanes, no había nada que hiciera alusión a que hablaran , y el tono peligroso de la voz…los dejó aún más asustados. Mikasa también temblaba, pero también miró con un poco de asombro al gigante.

 

Y mientras que la familia estaba cerca de tener un ataque de pánico, Megatron simplemente estaba molesto.

 

Se había pasado los últimos groons tratando sus heridas lo mejor que podía. Se arregló el interior como pudo las pinzas de energía y extrajo las balas que seguían alojadas en su interior, usó el soldador para soldar todo lo que pudo, y usó lo que le quedaba del infusor de Energon para tratarse donde pudiera. Pero aún tenía varias heridas abiertas (el agujero en su torso era el más obvio) y lo único que pudo hacer fue envolverse con vendas de platino, que ahora le cubrían la mayor parte del marco; estaban envueltas alrededor del brazo izquierdo, la mayor parte del torso, sobre su hombro derecho y algunos parches en sus piernas. Sus niveles de Energon eran demasiado bajos como para que su curación sea efectiva, por lo que tenía que apresurarse y buscar un depósito, y si podía encontrar metales lo suficientemente grandes como para cubrir sus heridas abiertas, mejor.

 

Y entonces aparecen estos humanos. Simplemente lo que le faltaba. Había esperado no encontrarse con nadie en esta zona, pero parece que ya no se va a poder.

 

Al menos solo parecían meros civiles, y no militares ni nada parecido.

 

Se maldijo a sí mismo por no detectarlos antes, sus sensores estaban en tan mal estado que no los detectó hasta que literalmente dieron a conocer su presencia. De hecho, tal vez si esa niña no hubiese gritado, podrían haberse alejado sin que Megatron se diese cuenta de su existencia, y avisarle a cualquier asentamiento del que provengan de su presencia, lo que inevitablemente llamaría la atención de un gobierno y de los Autobots. Y eso era lo último que necesitaba.

 

Así que les bloqueó el paso y decidió que era buen momento para reunir información y al menos saber dónde estaba, y si tenía que intimidar un poco y hacer unas cuantas amenazas, bueno, mala suerte para ellos.

 

A juzgar por los rasgos de las mujeres y el idioma que hablaban, supuso que estaba en algún lugar de “Japón” un conjunto de islas habitadas por humanos en el extremo oriental de la Tierra, y también de donde venía una de las mascotas humanas de los Autobots. Al menos ahora tenía una pequeña idea de en qué parte de esta roca olvidada por Primus estaba, pero había que confirmarlo.

 

“¿Son los únicos por aquí?” Preguntó, moviendo un servo en un gesto amenazador, mostrando sus garras sin ser nada sutil.

 

Ben tragó saliva, aún aturdido por los acontecimientos de los últimos dos minutos. “S-Si…solo yo y mi familia…nadie más pasa por aquí” respondió automáticamente. Aún intentaba comprender que esto realmente estaba ocurriendo y estaba teniendo un extraño sueño.

 

Megatron asintió con satisfacción. “Bien, ahora humano, dime en que parte de tu planeta estamos”

 

Benjamin parpadeó confundido. “¿Eh?”

 

El ex señor de la guerra rodó las ópticas. “Veamos si así entiendes” hablo lentamente como si estuviera hablando con un animal con apenas capacidad de raciocinio. “¿En qué parte de la Tierra estamos?”

 

“U-Umm…yo…yo no se que es la…Tierra” logró decir Ben, quien aún seguía tratando de calmar su respiración con exhalaciones e inhalaciones prolongadas.

 

Megatron parpadeó desconcertado. “¿Huh? ¿De qué escoria estás hablando?”

 

Ben levantó las manos lentamente. “Yo…yo no se que esta Tierra de la que habla…err…¿señor?”

 

Megatron frunció el ceño, inclinándose hacia adelante mientras emitía un gruñido peligroso. “¿Me estás tomando por tonto, humano ?”

 

“¡N-No! ¡No! ¡De verdad que no!” Benjamin negó desesperadamente con la cabeza, agitando las manos con pánico.

 

“¡De verdad que no lo sabemos!” Gritó Haruka a todo pulmón. Cuando las ópticas de Megatron se fijaron en ella, la mujer emitió un grito ahogado mientras intentaba ocultar a Mikasa de su vista. “¡Nosotros no sabemos qué es esta "Tierra” o “planeta”! ¡Por favor, déjenos en paz!” Haruka estaba casi segura de que esto era un Oni, una especie de demonio del que le habló su madre cuando aún le contaban algunas historias de su cultura.

 

Megatron los miró desconcertado. ¿Qué demonios significaba eso? ¿Acaso cayó en una región ridículamente aislada donde los humanos son estúpidamente ignorantes del resto de su mundo o algo así?

 

Megatron frunció el ceño confundido en una expresión honestamente malvada, que hizo que Ben y Haruka se arrastraran hacia atrás con temor. Mikasa, aún entre los brazos de su madre, miró fijamente al gigante, más específicamente a su boca con dientes afilados. Había escuchado lo suficiente sobre los Titanes que habitan más allá de los Muros como para saber sobre sus hábitos alimenticios.

 

“¿Va a…comernos?” Dijo en voz alta y con el rostro pálido. Incluso si estuviera de pie, no podría moverse debido a que sus extremidades estaban congeladas.

 

Los pensamientos de Megatron se detuvieron por completo al escuchar eso. Miró con sorpresa a la niña antes de hacer una mueca de repugnancia y retroceder.

 

“¿Comerlos? ¿Qué clase de salvaje asqueroso crees que soy?” Le dijo con enojo, sobresaltando a la familia. “¿Por qué tuercas me comería a unos sacos de carne como ustedes?”

 

La pareja casada quedó atónita por la declaración, mientras que Mikasa casi dio un giro de 180 en sus emociones, parpadeando confundida, como si no estuviese temiendo por su vida hace solo unos segundos.

 

“¿Porque…eso es lo que hacen los Titanes?” Dijo después de un momento.

 

¿Titanes? ¿Comer humanos? ¿Nadie sabe que es la Tierra o tan siquiera el concepto de planeta? Ok, basta de esta mierda.

 

“¡Tú! ¡Humano rubio!”

 

Ben saltó en su lugar al ser señalado por un garra metálica, como si fuese acusado de cometer un delito. “S-Si…”dijo en lo que puede o no haber sido un chillido.

 

“Tu eres quien traía el arma, así que voy a suponer que eres el líder y dominante de entre ustedes tres”

 

“...uhh-”

 

“Ahora me dirás todo lo que sabes sobre tu mundo” exigió el cybertroniano. 

 

“¿Todo?”

 

“Si, quiero que me digas todo lo que sepas, incluyendo sobre estos ‘Titanes’”

 

Benjamin miró a Haruka por un momento antes de volver a mirar al gigante metálico y sentarse, aclarándose la garganta.

 

“...Bueno, umm…hace aproximadamente cien años unos seres llamados Titanes aparecieron repentinamente. No se mucho al respecto, pero dicen que son criaturas gigantes que se ven como humanos, sin inteligencia y…uhh, que comen personas” Ben terminó de decir eso mirando hacia la boca de Megatron.

 

El mech se burló. “No voy a comerlos. No estoy lo suficientemente trastornado como para contaminar mi tanque de combustible con repugnantes desperdicios orgánicos”

 

Haruka y Benjamin se mostraron un poco aliviados, aún cuando claramente Megatron todavía los estaba insultando. Mikasa se preguntaba porque sus padres nunca le dijeron que los Titanes podían ser sarcásticos y malhumorados.

 

“¿Qué esperas? Continua”

 

“¡Ah! Si, si. Ehrr, entonces, los Titanes salieron de la nada y comenzaron a diezmar la población humana. Eran prácticamente invencibles y extremadamente numerosos, en poco tiempo la población humana se redujo hasta al borde de la extinción. Sólo nos salvamos cuando se construyeron tres enormes murallas concéntricas que eran lo suficientemente grandes y fuertes como para evitar el paso de los Titanes. Lo que quedó de la humanidad se asentó en su interior, y durante el último siglo hemos vivido aquí mientras el resto del mundo es dominado por los Titanes”

 

Megatron se quedó parpadeando un rato luego de que Ben terminará el relato.

 

¿Qué demonios?

 

“¿Me estás diciendo que todo el mundo está dominado por estos Titanes?”

 

“Ehm, si. Aunque realmente no sabemos prácticamente nada de más allá de los Muros, todo lo que conocemos en lo que hay en el interior”

 

“¿Y dónde están estos ‘Muros’ de los que hablas?”

 

Fue Mikasa quien habló, señalando con un brazo a su costado. “Están por allá” dijo antes de que su madre le cubriera la boca.

 

Megatron volvió a parpadear antes de intentar asomarse por el borde de la roca; sus articulaciones generaron chirridos metálicos que causaron gran incomodidad a los oídos humanos. Ahora Megatron podía ver a la distancia unas enormes estructuras que debían de medir más de cuarenta metros de alto, rodeando una gran ciudad y extendiéndose hacia los lados. También notó la cabaña de madera que había no muy lejos montaña abajo, y de repente se sintió como un tonto por no haberlos visto antes.

 

Sentándose de nuevo con un fuerte golpe, el ex ‘Con pasó un servo por la parte superior del yelmo. “¿Y qué tanta área cubren los Muros estos?”

 

“...alrededor de setecientos mil kilómetros cuadrados” esta vez fue Haruka quien respondió.

 

‘Si, no hay forma de que nos hayamos perdido algo así en nuestro tiempo en la Tierra’ Megatron se pasó el servo por la placa frontal, sintiendo un nuevo dolor en el procesador mientras llegaba a una conclusión.

 

Esta definitivamente no era la Tierra.

 

Probablemente debió de habérselo imaginado, dado que se había metido en la Expansión Benzuli, una anomalía cósmica, y mediante un salto cuántico posiblemente inestable, era demasiado improbable que justamente haya caído en la Tierra de su universo. En cambio, es posible que haya terminado en la versión de la Tierra…de otro universo. Una realidad alternativa. Eso explicaría por qué no ha habido intervención del gobierno de ningún tipo.

 

Claro, era un poco difícil de creer, pero Megatron ya conoce todas esas teorías acerca del multiverso, sabe de la existencia del Transwarp, conocía hasta cierto punto la ciencia de los Puentes Espaciales, y terminar en otra realidad, aunque algo nuevo, no es tan loco para alguien que ha viajado a través de la galaxia mediante portales interespaciales, ha tenido contacto con una entidad divina y literalmente ha regresado de la muerte más de una vez.

 

Bueno, al menos ahora no tiene que preocuparse de que lo encuentren los Autobots o los Decepticons. Probablemente.

 

Megatron pensó en lo que debía de hacer ahora. Si bien no se siente intimidado por los humanos ni nada (no importa si esto es otra dimensión o lo que sea), prefiere no meterse en los problemas y molestias innecesarias que inevitablemente surgirían si la población se enterara de su presencia, así que se mantendría fuera del radar por ahora. Ahora mismo, antes de hacer o pensar en cualquier cosa, su prioridad debía ser repararse y conseguir Energon.

 

 

Oh, chatarra. ¿Tan siquiera había Energon en este planeta?

 

Claro, la Expansión Benzuli estaba entre las coordenadas de los mundos donde llegaron las Semillas de Energon, pero aún así tenía que comprobar, si no, podría resignarse de una vez a morir de hambre.

 

Los Ackerman miraron confundidos cuando Megatron cerró las ópticas y simplemente se quedó quieto sin hacer nada.

 

“...Ben” susurró Haruka. “¿Deberíamos…irnos ahora?”

 

“No lo sé, Haruka” dijo su esposo sin despegar la mirada del gigante. “No sabemos qué está haciendo, y no se si deberíamos arriesgarnos-”

 

“Silencio, estoy concentrándome” soltó de repente Megatron. La familia se sobresaltó antes de quedarse en silencio.

 

Por su parte, el mech estaba usando el detector de los Buscadores de Energon para buscar cualquier depósito de Energon Crudo que pudiera haber. Sus crestas ópticas se doblaron mientras buscaba, antes de encontrar una gran acumulación de un tipo familiar de radiación. Era mucho más fuerte y abundante que la radiación residual de las minas explotadas de las que había sacado las sobras.

 

Eso era un yacimiento sin explotar de Energon Crudo.

 

Casi sonrió, de no ser porque tenía nuevos problemas. En primer lugar, el yacimiento estaba a un kilómetro al este de aquí, probablemente en medio de la montañas, lo cual sería bueno de no ser porque tenía que caminar hasta allí, lo que lo arriesgaba a que su figura fuera vista desde el suelo por alguien que pasara. Y eso suponiendo que pudiese caminar hasta allí, y recordando que su pierna casi se parte en dos hace no mucho solo por dar unos pasos y quedarse parado en un sitio…si, caminar estaba descartado al igual que volar, y Megatron aún tenía el suficiente orgullo como para no gatear ni arrastrarse hasta allí. También estaba el hecho de que las Semillas de Energon fueron lanzadas hace millones de años, lo que significa que los movimientos tectónicos y otros eventos naturales ocurridos durante ese tiempo hicieron que la mayoría de los depósitos quedarán dentro de cavernas selladas del exterior, lo que sólo complica más las cosas.

 

Megatron odiaba admitirlo…pero no podía hacerlo solo.

 

¿Pero qué más podía hacer? Ya no tenía subordinados, y definitivamente no iría a pedirle ayuda a los humanos y mandar a los pozos su idea de pasar desapercibido tan rápido. Pero entonces, ¿que-?

 

Hizo una pausa, y lentamente giró el casco hacia los humanos que seguían en el suelo, quienes se estremecieron. El cybertroniano gimió y golpeó el yelmo contra la roca detrás. ¿En serio va a hacer esto? ¿A este nivel se ha rebajado el otrora líder de los Decepticons?

 

Con resignación, Megatron arrancó su espada del suelo solo para volver a clavarla, esta vez a su lado y de forma vertical hasta la mitad de la hoja.

 

“Escuchen bien” dijo con firmeza, y los Ackerman no tuvieron más opción que escucharlo. “Ahora mismo estoy lejos de mi mejor momento, y no estoy en las mejores condiciones para realizar ciertas necesidades. Así que necesitaré de sus…servicios”

 

Benjamin trago saliva, no sabía que debía hacer. Estaba más o menos preparado mentalmente para lidiar con Policías Militares que le hicieran preguntas de más, no para lidiar con un maldito Titán parlante. Miró hacia atrás; Haruka estaba claramente asustada pero intentaba ocultarlo con un rostro pétreo, pero el sudor que arruinaba su maquillaje y el movimiento de sus labios la delataban; Mikasa miraba de su padre, a su madre y finalmente al Titán una y otra vez, ya no estaba segura de que estaba pasando.

 

Al final, Ben decidió que lo mejor para la seguridad de su familia era hacer lo que el Titán decía.

 

“¿Qué tipo de…servicios necesita?” Preguntó con cautela.

 

“En primer lugar, nadie debe de enterarse de que estoy aquí. Si alguno de ustedes suelta los tornillos, entonces…” el mecanoide flexiono el brazo y apretó el puño. “Habrá consecuencias”

 

Los tres humanos asintieron rápidamente.

 

“En segundo lugar, ustedes me ayudarán en lo que necesite sin quejas. ¿Está claro?”

 

Ben y Haruka no tuvieron más opción que asentir, sin ver otra opción.

 

“Ahora dime, humano. ¿Ustedes son los que viven en la cabaña que está más abajo?”

 

“...Si”

 

“¿Hay alguien más viviendo con ustedes? ¿Los humanos pasan a menudo por esta zona?”

 

“Nosotros tres somos los únicos que viven allí. Y nadie más pasa por aquí; a pesar de que estamos cerca de la ciudad, este lugar está relativamente aislado”

 

“Excelente” al menos así no tendrá que lidiar con intervenciones innecesarias. “Y dime, ¿estos “Titanes” de los que hablan se parecen en algo a mi?”

 

“Umm, bueno, yo nunca he visto personalmente a un Titán, pero todos en los Muros han oído descripciones y visto retratos…y, la verdad, no se parecen mucho a usted” dijo Ben con aprensión. “O sea, está el aspecto humanoide y el gran tamaño, pero en todas las descripciones los Titanes tienen apariencias muy humanas, en ningún lugar se menciona que hayan Titanes recubiertos de metal…ni capaces de hablar”

 

“Así que humanos gigantes devoradores de humanos, eh.” Parece ser que no eran cybertronianos, solo alguna especie de orgánicos. Megatron se burló; eso sonaba como producto de alguno de los experimentos más raros de Shockwave. “Bueno, dejaré esto claro. Yo no soy un Titán”

 

Los Ackerman simplemente parpadearon.

 

“Pero eres grande” soltó Mikasa, solo para que su boca fuera cubierta nuevamente.

 

“Lo soy, y definitivamente soy más fuerte que esos Titanes, pues no tengo la debilidad de la carne. Yo soy un mecanoide del planeta Cybertron. Un mundo de mucho más allá de las estrellas, muy lejos de su comprensión” Megatron hizo algunos movimientos dramáticos con el brazo, sintiendo la necesidad de presumir sobre su origen.

 

Haruka y Benjamin estaban desconcertados, sin saber cómo tomar esa declaración. Pero los ojos de Mikasa brillaron de asombro. Sólo ha oído de “otros mundos” en los cuentos de hadas.

 

El mech no había terminado, pues tenía una declaración más que hacer.

 

Porque si bien ya no tenía casi nada, aún poseía algo propio y que mantendrá con orgullo, algo que gritaría a los cuatro vientos sin importar los problemas que pudiera causarle.

 

Porque nunca rehusara de su nombre.

 

“Me llamo Megatron . Asegúrense de recordarlo”

 

Hubo un momento de tenso silencio antes de que Megatron volviera a hablar.

 

“Ahora, humanos, iremos a su casa. Y espero con toda mi Spark que tengan allí un mapa de estas tierras”

 

“¿Eh?” Dijeron marido y mujer al unísono, parpadeando con incredulidad.

 

“¿Usted…va a ir a nuestra casa? ¡¿A pie?!” Soltó Haruka, para nada emocionada ante la idea de que el ‘cybertroniano’ visitará su hogar. “¿No acaba de decir que quería pasar desapercibido? ¡Si camina hasta allá es muy posible que alguien lo vea desde lejos! ¡Es simplemente demasiado grande y llamativo!” Entonces parpadeó, saliendo de su arrebato, y cubriéndose rápidamente la boca como si eso eliminará cada una de las palabras que acababa de decir.

 

Mikasa estaba segura de que eso no era el comportamiento de una “dama recatada”, así que se aseguró de archivar ese momento para cuando su madre le vuelva a insistir con los modales y el decoro.

 

Megatron rodó las ópticas. “Por supuesto que no voy a ir a pie con este cuerpo. Tengo otro medio” dicho eso, suspiró con resignación. 

 

‘Bueno, supongo que tengo que darle las gracias a Soundwave por haberme convencido de formar esto’

 

Inhaló hondo y apoyó un servo con el mango de su espada, y el otro se aferró a la roca dejando surcos donde tocaron sus garras. Con dificultad, Megatron se levantó y se puso de pie hasta su altura de doce metros; su estructura dañada produjo crujidos y chirridos, y su rodilla izquierda no dejaba de temblar y hacer un sonido como el del aluminio aplastandose.

 

La familia Ackerman retrocedió en el suelo, temiendo una acción violenta. Luego vieron el rostro de Megatron fruncirse en aparente molestia y concentración, después varias de sus partes metálicas se abrieron repentinamente antes de volver a cerrarse, produciendo un extraño sonido, antes de que todo el cuerpo de Megatron se remodelara ante sus ojos. 

 

El metal cambió de forma y tamaño y las extremidades se reorganizaron en una estructura más compacta con lo que parecían ser gruesas alas metálicas en los costados, cubierta de púas de metal. Durante todo el proceso, hubo sonidos de choques metálicos, algunas piezas que se desprendieron, un poco de humo y los gruñidos del cybertroniano. 

 

 

 

 

“...¿Qué carajo?” Fue lo que dijo Haruka, demasiado aturdida como para pensar en moderar su lenguaje.

 

Y mientras veían fijamente la…cosa en la que se transformó el gigante de metal, un pequeño compartimiento se abrió en su parte inferior, soltando una luz azul.

 

Antes de que cualquiera de ellos pudiera preguntarse qué era eso, saltaron y gritaron cuando una figura humanoide hecha de luz azul apareció de la nada frente a ellos sólo para desaparecer en una lluvia de chispas. Poco después volvió a aparecer, pero esta vez permaneció en su lugar, con su forma siendo inestable y luchando por continuar existiendo. Poco a poco, fue ganando una forma definida y se hizo más humano, cambiando de color e incluso generando ropa sobre su figura.

 

El resultado final fue un anciano blanco de 1.90 con aspecto de supervillano retirado, con el rostro surcado de cicatrices y arrugas y cabello gris corto y canoso peinado hacia atrás. Lleva un abrigo largo sobre una camisa blanca abotonada, y pantalones grises con un cinturón rojo de hebilla plateado en forma de calavera; sus manos estaban cubiertas de guantes negros y sus pies con botas del mismo color. Sus ojos rojos solo sumaban puntos a su apariencia malvada.

 

El “hombre” se frotó el cuello con un gruñido y sacudió la cabeza, tambaleándose un poco.

 

“Chatarra, que dolor” se quejó Megatron.

 

Mientras inspeccionaba su aspecto, con una mueca en todo momento, los Ackerman se quedaron nuevamente sin palabras. Finalmente se levantaron del suelo mirando con cautela al ex ‘Con, aunque la mirada de Mikasa también está cargada de curiosidad.

 

“Ehhh…¿señor…Megatron? ¿Es…usted?” Preguntó Ben luego de un minuto.

 

Megatron lo desestimó con un movimiento del servo…ah no, que esto los humanos lo llaman ‘mano’.

 

“Si, si. El mismo” dijo dándose una última mirada a sí mismo, tanto a su cuerpo real como a su cuerpo falso.

 

Mikasa, nuevamente demostrando una incapacidad para leer en su totalidad la tensión del ambiente y de darse cuenta que sus padres preferirían que no hable con él tipo que podría matarlos a todos si se le diera la gana, preguntó sin rodeos:

 

“¿Es usted un fantasma?” Por alguna razón, sonaba realmente interesada.

 

“Mikasa” siseo su madre con los dientes apretados.

 

Megatron se burló. “Por supuesto que no. Esto es una Holoforma , una figura falsa creada a partir de luz sólida. Mientras mi cuerpo real descansa allí” señaló con el pulgar su modo alterno. “Puedo interactuar de forma más discreta con este cuerpo” se cruzó de brazos. “Es solo una pieza de tecnología demasiado avanzada como para que ustedes, simples humanos del campo, la entiendan”

 

Ben hizo un “aha” como si comprendiera, Haruka dejó de intentar comprender, y Mikasa seguía pensando que era algún tipo de espíritu o magia.

 

Sin más miramientos, Megatron se dio la vuelta en su Holoforma y caminó montaña abajo.

 

“Siganme”

 

Haruka y Ben se miraron con aprensión y no tuvieron más opción que seguirlo, manteniendo a Mikasa cerca de ellos.

 

Mientras caminaban en un silencio incómodo, Megatron miraba su forma con el ceño fruncido.

 

Los generadores de holomateria son una tecnología creada durante la Era Dorada en Cybertron, que crea una proyección de luz que puede solidificarse en la forma de un holograma capaz de interactuar con su entorno, e imbuido con la consciencia del cybertroniano que la genera. Estos proyectores creaban un facsímil del robot que podía tomar cualquier forma que desease, desde una versión idéntica o en miniatura de sí mismo, hasta para imitar la apariencia de otras especies, aunque para esto último se necesitaba tener un amplio conocimiento de la anatomía de la criatura y una gran cantidad de tiempo y concentración mental para crear y definir la apariencia.

 

Inicialmente esta tecnología se usó para facilitar el contacto con otras especies inteligentes, y más tarde durante el reinado de Nova Prime durante la Era Imperial se usó como medio de infiltración en mundos que se tenía la intención de conquistar; aunque también era muy útil en campos como la ingeniería y la medicina para crear copias pequeñas de un robot y poder trabajar con objetos pequeños y delicados cuando no habían disponibles Minicons o maquinarias especializadas. Los avatares de las Holoformas también tienen la ventaja de que pueden alejarse a casi setecientos kilómetros de su cuerpo real incluso si hay paredes sólidas de por medio.

 

Sin embargo, la estabilidad de una Holoforma depende en gran medida del estado físico del robot. Un marco dañado y con falta de Energon hará que hayan más dificultades para mantener al avatar.

 

Y da la casualidad que es justo el problema actual de Megatron.

 

Megatron miró con enojo una de sus manos mientras caminaba por el camino de tierra con los Ackerman no muy atrás. La mano holoformica liberó pequeñas chispas azules y perdió su forma por un momento, antes de estabilizarse.

 

El ex señor de la guerra hace mucho que hizo que Shockwave le integrará un generador de holomateria (completamente consciente durante el proceso, porque no confiaba en que el cíclope no le hiciera algo raro a su cuerpo) con el único fin de facilitar sus trabajos en bioingienieria, o de tener una herramienta útil en el campo de ser necesario. Pero fue en la Tierra que Soundwave lo convenció de crear un avatar basado en una forma humana, alegando de que es mejor tenerlo y no necesitarlo a no tenerlo y necesitarlo.

 

Al principio Megatron se negó, no queriendo reducirse a una forma tan patética como la humana, pero al final el razonamiento de Soundwave logró convencerlo; y que va, ahora mismo definitivamente le podrá ser de utilidad.

 

Además, los ciclos que pasó creando el avatar le ayudaron a distraerse después de todo el asunto de Orion Pax en la Tierra.

 

Sacudiendose de esos pensamientos, miró debajo de la camisa blanca de su avatar, donde en vez de una imitación de la piel humana había una sustancia translúcida azul. Lo mismo ocurría debajo de todas las partes que la ropa holoformica no cubría. Era la mejor manera de no abrumar su concentración que ya estaba ocupada en mantener esta forma estable y en estar consciente del entorno alrededor de su cuerpo real para no recibir más sorpresas.

 

Afortunadamente, salvo algunas ocasionales fallas en la forma, su disfraz parecía perfecto. Moverse se sentía casi tan natural que en su cuerpo real, su rostro falso le permitía expresarse con la misma facilidad que la servofibra de su placa frontal, e instintivamente inhalaba y exhalaba como si estuviera ventilando, lo que imitaba a la perfección la respiración humana.

 

Miró de reojo a los humanos que lo seguían. La mujer y el hombre obviamente le tenían miedo y desconfianza, pero la niña, aunque también temerosa de su presencia, lo miraba con una mezcla de curiosidad e intriga que por alguna razón lo ponía incómodo. De cualquier modo, esperaba que las amenazas fueran suficientes para que no hicieran alguna estupidez, pero los humanos eran estúpidos, así que tendría que vigilarlos.

 

Después de unos minutos de caminata, llegaron hasta la zona donde estaba asentada la cabaña. Megatron apenas le echó un vistazo a los cultivos y demás cosas alrededor mientras caminaba a la entrada. Sin dudarlo, abrió la puerta, (que afortunadamente Ben había dejado sin seguro, o habrían tenido que conseguir un reemplazo) y entró como si fuera el dueño del lugar.

 

La pareja casada se miró con incomodidad antes de entrar también.

 

Megatron miró con el ceño fruncido el interior. Todo parecía tan rústico, con una clara falta de dispositivos electrónicos, redes eléctricas e incluso un sistema de tuberías. Parecía que las únicas fuentes de luz provenían de la luz natural que entraba por las ventanas, de velas y lámparas que funcionaban con aceite o algún otro componente orgánico e inflamable.

 

“Por la Allspark, no me digan que este mundo es incluso más primitivo que la Tierra” se quejó, con las manos en las caderas. “¿Cuáles son los medios de transporte que utilizan aquí?”

 

“Um, bueno, usamos principalmente caballos que tiran carretas y caravanas” respondió Ben.

 

Megatron refunfuñó en voz baja sobre la incapacidad de los humanos para progresar rápidamente, independiente del universo, antes de exigir:

 

“Trae cualquier mapa que tengas”

 

“Ah, s-si” Benjamin se apresuró a obedecer mientras Haruka se llevaba a Mikasa y la sentaba con ella en una silla apartada, cerca de la puerta trasera de la cabaña.

 

Al poco tiempo Ben puso sobre la mesa de la cocina algunos mapas, extendiendo primero el que describe en general el área que ocupan los Muros. Megatron observó que la escritura era alguna variante del katakana japonés, invertido y compuesto de trazos cortos y rectos, con esquinas afiladas y escrita horizontalmente, leído de izquierda a derecha. 

 

Benjamin se aclaró la garganta mientras Megatron se paraba al otro lado de la mesa con los brazos cruzados. “Entonces, todo esto es el área que cubren los Muros, y el espacio conocido actualmente por la humanidad, aunque este mapa no muestra en detalle todas las ciudades ni zonas de interés, pero es lo mejor que tengo” señaló sucesivamente con un dedo cada muralla dibujada en el mapa.

 

“El Muro más externo y el que se puede ver al fondo es el Muro María, el que está en el medio es Rose y el Muro más interno y donde vive la alta sociedad es Sina. Cada Muro tiene cuatro ciudades periféricas rodeadas por una extensión semicircular de los Muros de las que son parte. Esos son los Distritos” tocó con el dedo el Distrito sur del Muro María. “Aquí es donde estamos, cerca de Shiganshina. El Distrito más al sur del territorio de la humanidad”

 

Su dedo se desplazó por el papel hasta llegar al centro del territorio del Muro Sina, sobre la imagen de una ciudad que se encuentra cerca de un terreno montañoso.

 

“Aquí en el centro está Mitras, la capital y donde viven el rey y las personas más adineradas” el mismo dedo apuntó a una montaña puntiaguda y particularmente grande que se encontraba al norte de la ciudad y de donde surgían cuatro ríos. “Esta es Jotun, la montaña más grande conocida por la humanidad, y de la nieve que se derrite en su cima y otros procesos de actividad geotérmica que ocurren en la zona, se ramifican cuatro ríos que se dirigen hacia los cuatro puntos cardinales, pasan a través de los Distritos que se encuentran en esas direcciones, y son los más grandes e importantes que tiene la humanidad. El río del norte se llama Ermir, al este es el río Solhen, al oeste es el Valfurn y el río sur y que pasa cerca de aquí es el río Ymiris”

 

A Megatron se le hizo extraño que esos cuatro ríos se muevan hacia direcciones tan específicas de forma natural, pero no dijo nada al respecto. En cambio, preguntó sobre algo más de su interés. 

 

“¿Qué pasa con la fuerza militar de tu gente?”

 

“El ejército está dividido en tres ramas principales. Las Tropas de Guarnición, a quienes también llamamos Estacionarios, son quienes se encargan del mantenimiento de los Muros y hasta cierto punto del orden en las ciudades donde estén apostados. Operan principalmente en los Distritos y en otras ciudades cercanas a los Muros. Los siguientes serían los Policías Militares, o Parlamentarios. Son considerados la élite y trabajan para el rey principalmente en el interior. Se encargan de investigaciones, encargos de los nobles y mantenimiento del orden en el interior”

 

Benjamin intentó ocultarlo, pero Megatron detectó el disgusto del hombre hacia estos ‘Policías Militares’. Sin embargo, no parecía el típico disgusto que algunos parecían tener por las figuras de autoridad por diversas razones. Eso parecía mucho más…personal.

 

Interesante.

 

“La última rama y la más pequeña en cuanto a números es la Legión de Reconocimiento, o Exploradores, quienes son quienes salen al exterior, al territorio de los Titanes, y luchan contra ellos e intentan explorar las afueras, obtener información para vencer a los Titanes y recuperar las tierras perdidas por la humanidad”

 

Megatron levantó una ceja. “¿Y han tenido éxito?”

 

“...la verdad no. En cada expedición siempre tienen grandes bajas, y nunca regresan con nada destacable” negó con la cabeza. “Algunos incluso los llaman ‘la secta suicida’”

 

El mech entrecerró un poco los ojos. “Dijiste que este mapa” señaló el papel sobre la mesa. “Cubre toda el área conocida por la humanidad, e incluso tienen una rama entera del ejército que literalmente se mata para obtener información del exterior. ¿Me estás diciendo que de verdad los humanos ya no tienen ninguna información o mapa del resto del mundo, a pesar de que esta invasión de Titanes sólo ocurrió hace un siglo?”

 

Benjamin de repente pareció muy incómodo. “Realmente no hay más información, o al menos nada que la corona permita. Está estrictamente prohibido buscar información al respecto, y te pueden perseguir e incluso ejecutar si te atrapan investigando de más”

 

De nuevo, el hombre parecía que tenía su propia historia al respecto, y por el rabillo del ojo, Megatron vio a la mujer en el mismo estado. La niña miraba de un lado a otro sin comprender.

 

Parece ser que esta familia tiene algunos problemas personales con su gobierno.

 

‘Excelente, así será más fácil chantajearlos para que no digan nada’

 

“¿Y cómo se supone que los ‘Exploradores’ lidian con los Titanes?” Preguntó con curiosidad.

 

A Ben le gusto que se cambiará de tema. “Bueno, los pobres realmente lo tienen difícil. Solo pueden ir a caballo y las armas de fuego o cuchillas normales no sirven de nada contra los Titanes. Incluso los cañones son en su mayor parte ineficientes porque los Titanes pueden regenerar incluso cabezas destruidas. Su única opción es el uso de los equipos de maniobras tridimensionales”

 

Megatron levantó una ceja, exigiéndole en silencio que continuase.

 

“Es un dispositivo mecánico adherido al cuerpo y para el que están entrenados todos los militares. No se su funcionamiento exacto, pero si se que consiste en disparar unos ganchos metálicos y luego liberar fuertes ráfagas de gas para impulsarse por el aire, pudiendo ‘volar’. Y usando unas cuchillas especiales hechas del único material capaz de cortar con confianza la carne de los Titanes, tienen la oportunidad de lograr un golpe certero en la nuca de los Titanes. Porque por alguna razón sus únicos puntos débiles y la única forma conocida de matarlos es yendo a por sus nucas”

 

Ahora Megatron parecía interesado. Que estos Titanes puedan regenerarse pero específicamente sus nucas sean su debilidad lo intriga, pero lo que capta su interés en ese momento es el equipo de maniobras ese.

 

“Háblame el material del que está hecho ese dispositivo y su combustible”

 

“Solo se lo básico. El metal del que está hecho el equipo 3D en sí y las cuchillas es el Acero Ultraendurecido, el metal más fuerte que se conoce. Es una aleación especial hecha a base del Bambú de Hierro, una planta especial que absorbe el metal a su alrededor y lo añade a su corteza. Es cultivado únicamente en algunas zonas específicas de Sina”

 

Megatron levantó una ceja. Una planta con una particularidad así de forma natural en un mundo orgánico es bastante raro, aunque en Cybertron solían abundar las metaloplantas. Un metal como el Acero Ultraendurecido podría serle muy útil para sellar sus heridas y recuperarse más rápido, y si consigue algunos ejemplares de ese Bambú de Hierro, podría cultivarlos por sí mismo. Cosas que pensar.

 

Ben continuó, ajeno a sus pensamientos. “En cuanto al combustible, usan las Piedras Crioexplosivas, un mineral especial y único que al calentarse se convierte inmediatamente en vapor y puede liberarlo en violentas ráfagas. Escuche que puede ser bastante destructivo si se maneja mal, pero los equipos de maniobras lo manejan con precisión para permitirles a los soldados impulsarse por los aires sin correr el riesgo de volar pero en pedazos”

 

Megatron se llevó una mano a la barbilla.

 

La Piedra Crioexplosiva, ¿eh?

 

Parece ser que con algo así se pueden fabricar explosivos improvisados.

 

¿Tal vez con la suficiente potencia como para volar algunas rocas y abrir una entrada hacia un yacimiento de Energon?

 

Y el Distrito de Shiganshina, donde seguramente hay muchos soldados de la “Guarnición” apostados, con muchos equipos de maniobras almacenados con sus respectivos combustibles…

 

Megatron lo ha decidido. Hoy va a robar algunas cosas.

 

“Iremos a la ciudad” dijo de la nada, caminando hacia la salida.

 

“¿Eh?” Dijo Ben aturdido. “¿I-Iremos?”

 

“Si, necesito conseguir algunas cosas de la ciudad y tu vas a ayudarme” Megatron se pasó a un lado de la puerta. “¿O tienes algo que decir?”

 

“N-No” Ben trago saliva. “Yo…te ayudare”

 

“¡E-Esperen!” Haruka se levantó visiblemente alarmada.

 

El mecanoide puso los ojos en blanco. “Mira mujer, no voy a matar a tu marido. Me es más útil vivo y funcional. Las cosas estarán bien siempre que no intente alguna locura, y de todos modos no me conviene matarlo ahora mismo” dijo como si las preocupaciones de la mujer fueran una tontería. “Si se hace sentir mejor, lo máximo que le haría sería golpearlo en la cara, amenazarlo de muerte y quizás romperle algún hueso no muy importante”

 

‘¡Eso no me hace sentir mejor, imbécil!’ Pensó Haruka con desesperación.

 

“Vi que tenían un caballo en un establo. ¿También tienen una…carreta?” Preguntó Megatron como si nada.

 

“Um, si”

 

“Entonces traela, y si tienes algún mapa de la ciudad, también llévalo contigo”

 

Sin decir nada más, Megatron salió hacia el exterior. Se quedó mirando el horizonte en dirección a la ciudad, pero miró hacia su brazo izquierdo al sentir un estremecimiento. Una franja del bíceps comenzó a perder la forma y convirtió la tela falsa en una línea azul brillante. Megatron apretó los dientes mientras se concentraba y el brazo volvía a la normalidad. Mantener esta forma estable con todas las heridas que posee su cuerpo real y la falta de energía es tremendamente difícil, por lo que a veces se le escapa algo de control y el avatar se deforma. Solo espera poder controlarlo lo suficiente para que otros humanos no lo noten.

 

Al poco tiempo los tres miembros de la familia salieron, con Ben yendo a preparar el caballo y la carreta, y Haruka a su lado. Ambos parecían estar teniendo una plática silenciosa y visiblemente preocupados, como si Ben estuviera yendo a la guerra.

 

Megatron se cruzó de brazos con impaciencia pero algo le llamó la atención.

 

A pocos metros de él, la niña de la familia estaba con las manos entrelazadas frente a sí y mirándolo tímidamente.

 

“¿Qué quieres?” Dijo con un gruñido, esperando espantarla.

 

Para su sorpresa, la niña no se vio afectada y lo miró directamente a los ojos, algo que sus padres no habían hecho en ningún momento.

 

“Por favor, no le haga daño a mi papá” dijo finalmente Mikasa.

 

Megatron resoplo. “¿No escuchaste lo que dije allí dentro? No le haré nada si no se pasa de listo. En todo caso, me sorprende que vengas a hablarme directamente, me pidas algo e incluso me mires directamente a la cara. ¿Acaso no me tienes miedo?”

 

“Tengo miedo” dijo Mikasa sin rodeos. “Al principio pensé que iba a comernos, mamá y papá le tienen miedo y usted nos ha amenazado más de una vez el mismo dia”

 

“Entonces, si te asustó tanto, ¿porque me hablas con tanta facilidad?”

 

“Porque estoy confundida” al ver la cara de confusión en Megatron, continuó. “Me han contado historias de Titanes y otros monstruos inhumanos como los Oni desde que soy pequeña, y siempre los describen como agresivos, irracionales y que no se puede intentar razonar con ellos. Pero usted no se comporta así en absoluto. Es agresivo, si, pero también se comporta muy humano, siendo sarcástico, inteligente y bueno comunicándose. No se parece en nada a los monstruos de los que me han contado, así que si bien tengo miedo, también tengo mucha curiosidad. Además…” Mikasa los miró con los ojos muy abiertos. “¿Usted realmente viene de otro mundo? ¿De más allá de las estrellas?”

 

“...Si” fue todo lo que pudo decir Megatron, quien la miraba aturdido.

 

Los ojos de Mikasa se iluminaron de asombro y emoción, lo que dejó al ex señor de la guerra más desconcertado. ¿Cuándo fue la última vez que alguien lo miró así?

 

“¡Mikasa, vuelve aquí!” Le llamó su madre.

 

Mikasa lo miró por un momento más antes de ir hacia sus padres. Megatron sacudió la cabeza.

 

“...Comportarme como un humano…que ridiculo”  refunfuñó para sí mismo 

 

‘Si tan solo supieras las cosas que he hecho, entonces me tendrias absoluto terror’

 

Después de unos minutos, la carreta de cuatro ruedas estaba lista, con el caballo Fred tirándola y Benjamin, usando un abrigo de cuello largo y un sombrero, montado en ella luego de despedirse de su familia.

 

Avanzaron colina abajo, con Megatron decidiendo ir a pie, rumbo a Shiganshina.

 

A pesar de la situación de mierda en la que está…Megatron está un poco feliz de que las cosas sean así.

 

Porque con tantas cosas pasando, de las que preocuparse, en las que pensar y por hacer, le sirve perfectamente como distracción para no pensar en el pasado.

 

Y aunque Megatron no lo admitiría ni a sí mismo…fue bueno volver a hablar con alguien luego de tanto tiempo en soledad. Incluso si son humanos carnosos.

 

…e incluso si la mayor parte fueron amenazas y exigencias.

Notes:

-La creación de este fic está fuertemente influenciada por el fanfic crossover en inglés de Attack on Titan y Transformers Prime llamado Attack on Prime de Melishade, publicado y finalizado con 100 capítulos en AO3, aunque también encontrarán contenido en su Tumblr. Les recomiendo mucho leerlo.
-Otro fanfic que sirvió de inspiración y que recomiendo es Koi no Yokan de Nitrobot también de AO3. De hecho, el término “Medex” usado aquí fue sacado de allí. No estoy seguro de si es un término usado antes en la franquicia de Transformers o si es un invento de su parte, pero de todos modos los créditos para él también.
-Aunque la línea de tiempo es principalmente la de Transformers Prime, se añaden o hacen referencia a elementos de otros productos de la Continuidad Aligned.
Por ejemplo, la manera en que Unicron habla de Optimus hace referencia a como en las novelas relacionadas de la continuidad, se deja en claro que el Prime favorito de todos es la reencarnación de uno de los Trece Primes Originales, quien tenía una Spark casi idéntica a la de Primus lo que lo hizo clave para derrotar a Unicron esa primera vez.
Del mismo modo, se habla de que el Energon Oscuro ya había sido usado por Megatron, tomado desde la Estación Trypticon y usado para envenenar Cybertron, lo que se ve en las novelas y en los juegos de High Moon Studios, aunque en Tf Prime se habla como si fuera la primera vez que tratan la sustancia, además que sus efectos no parecen ser los mismo. Lo he interpretado como que el Energon que estaba en Trypticon era una versión diluida que se fabricaba contaminando el Energon Azul con los remanentes de la Sangre de Unicron.
-También algunos ya se habrán dado cuenta de que se toman o hacen referencia a elementos de otras continuidades de Transformers, como el Nucleón o la mención de Straxus siendo gobernante de Darkmount.

Eso es todo por ahora.