Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Categories:
Fandom:
Relationships:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2025-10-31
Updated:
2026-02-13
Words:
49,530
Chapters:
10/82
Comments:
15
Kudos:
13
Bookmarks:
2
Hits:
938

Cheaper by the Coven

Summary:

Todas las historias tienen principio y un final pero, ¿qué es lo que realmente ocurre tras el "y vivieron felices"? Acompaña a Harry y a Draco en su día a día mientras intentan encontrar el equilibrio entre construir una familia y alcanzar sus metas profesionales. ¿Hasta qué punto su relación es lo suficientemente fuerte para soportar todos los obstáculos que se van encontrando por el camino?

Esta historia narra la relación de Draco y Harry a través de los años desde el punto de vista de sus hijos. Simultaneamente se narra la historia de los primeros tiempos de su noviazgo.

Disclaimer:
~El universo de Harry Potter y los personajes son propiedad de J.K. Rowling.
~Historia alterna al Wizarding World.
©All Rights Reserved

Notes:

Prólogo

“Ese tipo de acto deja marca. No, no, este tipo de marca no puede verse. Permanece bajo tu propia piel. […] Es amor, Harry, amor.”
Albus Dumbledore

Yuan (缘) o yuanfen (缘份; Pinyin: yuánfèn) es un concepto chino que se aplica a personas destinadas a conocerse y permanecer juntas. “Yuan” es la fuerza responsable del encuentro entre dos personas; es casualidad, suerte o destino. “Fen” es lo que asegura que esas dos personas permanezcan juntas; es causalidad, designio o resolución.
Religión tradicional china

En la Antigua Grecia se creía que los humanos alguna vez tuvieron cuatro brazos, cuatro piernas y dos caras. Se contaba que Zeus nos partió por la mitad como castigo por nuestro orgullo y que estábamos destinados a caminar por la Tierra en busca de nuestra otra mitad.
Platón

 

Prefacio

Idea original creada a partir de un sueño inspirador que tuve con los niños Potter-Malfoy. (Capítulo 10)
Reconocimientos a:
- Xx_drarry_rebelle_xX y su hermosa trilogía “Mine”, “Yours” y “Ours”: https://www.wattpad.com/story/87349088-mine-drarry
- PerlaNegra y su maravilloso fanfic “La familia de Draco”: https://archiveofourown.org/works/21481987/chapters/51196921 ; Espero que lo puedas leer desde el cielo.
- ImaginaryShadow y su mágico “Antares”: https://www.wattpad.com/story/281952431-antares-harco-drarry ; que leí mientras gestaba mi propio fic, y al que hago tributo en uno de los capítulos.
- orphan_account y el perfecto “Father went to war”: https://archiveofourown.org/works/31080854 ; donde me inspiré para este fic y también donde aprendí que los oneshots pueden asimismo ser insuperables.
- OneMinuteBack
y su inolvidable “Perfección”: https://archiveofourown.org/works/15427842/chapters/35808933 ; por ser el primer fic drarry completo que leí en mi vida.
- Helena Dax y la obra de arte “Alianza”: https://www.fanfiction.net/s/4760327/1/Alianza-libro-I-Se%C3%B1ales ; por enseñarme que los fanfics largos no tienen por qué ser soporíferos ni pesados.
- A_Million_Regrets y mi principal inspiración para escribir este fic, “Remember when I loved you”: https://archiveofourown.org/works/48273082/chapters/121741723 ; por traumatizarme y enamorarme al mismo tiempo.

 

Introducción

El tema principal es la visión del drarry a través de sus hijos. El tiempo que pretendo abarcar son unos 30 años de relación, aunque la narración está estructurada según la in media res, es decir que empezaré más o menos por la mitad, y el resto se irá descubriendo mediante recuerdos, comentarios o narraciones de los personajes. En cuanto a los orígenes de la relación ya se han contado muchas versiones en otros fics, y, aunque habrá información al respecto, la idea es que quede lo suficientemente abierta para que cada shipper pueda conectarlo de alguna manera con sus fics favoritos. Asimismo, llevo intención de que haya guiños a otras historias drarry, por los mismos motivos. Dichas historias están mencionadas en el prefacio.
Las temáticas son la magia, el amor (slash), la familia, mucho fluff, y también habrá un poco de angst en algunas partes de la historia. Hay referencias al smut, aunque no explícito. Asimismo, se usan algunas palabrotas y referencias sexuales dentro de los diálogos.

Aquí tenéis una playlist que he creado con canciones que me ayudan a inspirarme y a crear esta historia. Espero que la disfrutéis tanto como yo: https://open.spotify.com/playlist/0yjWJOWzz0ARTpGP7rDxxK?si=897dda820a59457e

Chapter 1: La inauguración

Chapter Text

    Seis es nuestro número. En sexto curso fue el año en el que las circunstancias al fin nos hicieron manifestar lo que sentíamos el uno por el otro. Seis fueron las veces que pensé en mandar a nuestro hijo Jamie lejos para proteger su vida durante la guerra. Seis, los hechizos que realizó un incrédulo Harry antes de que en San Mungo nos confirmasen que estaba encinta de Scorp y Al. Seis, las noches en las que Harry salía cada semana a las frías calles de Godric’s Hollow para conseguirme, a mí y a las mellizas Lily y Cissy, todo tipo de excentricidades gastronómicas. Seis, las ocasiones en las que maldije a Potter por dejarme solo a cargo de cinco niños, un elfo doméstico demente, y un marido quejica y muy embarazado del pequeño Cefi, mientras restaurábamos la vieja mansión de los Black. Y seis, las veces al día que le doy las gracias por haberme dado esta familia. Algunos de mis conocidos me tachan de conformista por resignarme a vivir una vida tan simple con el cararrajada; sin embargo, yo no puedo imaginarla de ninguna otra manera.

 

30 de enero de 2010

 

    En una urbanización de viejas mansiones victorianas del céntrico barrio londinense de Islington, se encuentra el número doce de Grimmauld Place. Puede que para muchos solamente sea una reliquia del siglo pasado, idéntica al resto de la manzana, pero en realidad es la casa más mágica de todo Londres. Se trata nada más y nada menos que de la mansión familiar de los Black, una de las familias de magos más antiguas de todo el Reino Unido. La mansión siempre ha sido habitada por esta estirpe mágica y su prole, y aún a día de hoy conserva a sus habitantes, puede que ya no en apellido, pero sí en sangre y poder, tan fuerte como lo era antaño, fortaleciendo así en el tiempo su vasto árbol familiar. En esta misma casa, otrora sede de la resistencia contra el golpe de estado perpetrado por el Señor Tenebroso, el célebre mago Harry Potter, apodado El Niño Que Sobrevivió (dos veces), para sorpresa de nadie, se encuentra nuevamente en problemas.

-“Cefi, cariño, ¿puedes dejar de moverte? Así no puedo enjabonarte.”-dijo un agotado Harry, con toda la calma que su actual estado de ánimo le permitía.

-“Es que a Cefi no le gusta bañarse, papá. Ya sabes que le da miedo el agua. Por eso hay que distraerle. Mira Cefi, este es el submarino Nautilus, tenemos la misión de rescatar a una ballena perdida.”- intentó ayudar Lily, haciendo lo posible por poner de su parte distrayendo a su hermano pequeño.

-“Lily…”-

-“Mira cómo se queja: ¡Uuuuuuoooooooooohhhhhh!, ¡Meeeeeee heeee perdiiiiidooooooo!, ¡Ayuuuuuuuuuudame Ceeeeeeeeeeefiiiiiiiii!”-

-“Lily, ya basta. Si has terminado sube a tu habitación a cambiarte. Y diles a tus hermanos que bajen a la chimenea cuanto antes. La inauguración empieza en solo media hora y vuestro padre se enfadará mucho si llegamos tarde.”-dijo el moreno mientras intentaba sujetar a Cefi para que no saliera de la gran bañera.

-“Yo no salgo si Cissy no sale también.”-insistió la pequeña Lily.

-“Papá, ¿qué significa "sulfato sódico"?”-preguntó su melliza Cissy, quien se encontraba distraída leyendo el reverso del bote de gel de ducha al otro lado de la bañera.

-“Es una sustancia que se usa para fabricar jabones, papel, vidrio y ropa. Sirve para secar cosas.”-explicó Harry con paciencia.

-“Y, ¿por qué nos tenemos que bañar con esto?, ¿nos saldrán arrugas como a la abuela?”-insistió Cissy.

-“No, es para que oláis bien. Y no se te ocurra volver a decir eso delante de tu abuela.”-aclaró Harry perturbado. Lo único peor sobre la faz de la tierra que un Draco enfadado es una Narcissa ultrajada.

 

Mientras tanto, en el piso de arriba…

 

-“Jamie, ¿has visto mi MP3? Creo que lo dejé en tu habitación.”-inquirió Scorp estresado.

-“Qué va, te lo dejaste el domingo pasado en casa de la abuela. Eso te pasa por sacarlo solo para escapar de situaciones aburridas.”-explicó Jamie mientras se dirigía hacia las escaleras.

-“Ah… Y ella seguro que ya se ha marchado… Pues entonces, déjame el tuyo, Jamie, tú apenas lo usas.”-insistió Scorp.

-“Vaya, pues justo hoy iba a llevármelo al Callejón Diagón.” -contestó Jamie con sorna.

Entonces, Scorp, repleto de ira, se abalanzó hacia su hermano mayor: -“Pero, ¡¿por qué eres tan egoísta?!”-

Scorp se subió de un salto a la espalda de Jamie, quien se encontraba bajando los escalones, haciéndoles perder el equilibrio a ambos, rodando escaleras abajo. Cuando los dos aterrizaron en el piso inferior comenzaron a forcejear una vez recuperado el equilibrio.

-“¡Auch! Pero, ¿qué es lo que te pasa, enano?, ¿acaso has perdido el último tornillo que te faltaba?”-estalló Jamie indignado.

-“¡Si no me lo dejas le escribiré a Mcgonagall para chivarme de que usas magia fuera de la escuela!”-replicó Scorp.

-“Y yo a San Mungo para que te internen de una vez. ¡Estás completamente chalado, cuatro ojos!”-gritó Jamie.

De pronto, Harry salió a toda prisa del cuarto de baño, al escuchar el alboroto en las escaleras.

-“¡Eh, eh, eh!, ¿qué ocurre aquí?”-inquirió un furioso Harry mientras intentaba separar a sus hijos mayores–“Pero, ¿qué es lo que os pasa?”-

-“¡¡¡Aaaaaahhhhhhhhhhhhh!!!”-gritaba un enjabonado Cefi mientras huía despavorido de la bañera hacia los pasillos de la casa.

-“Cefi, ¡no, vuelve aquí ahora mismo!”-chilló Lily mientras le perseguía.

-“¡Niños!, ¡haced el favor de meteros en la bañera y terminar de asearos!”-gritó Harry desesperado mientras iba en pos de sus rebeldes hijos.

Entonces, Jamie y Scorp, liberados de la intervención de su padre reanudaron su riña fraternal. Harry, por su parte, corría desesperado por los pasillos detrás de los otros niños.

-“¡Papá!”-gritó Al cuando vio a Harry pasar por la puerta de su habitación.

-“Dime, mi amor.”-dijo Harry, deteniéndose de pronto, al borde de un ataque de nervios.

-“¿Qué túnica crees que debería llevar para la inauguración, la azul marino o la azul cobalto? La azul marino es elegante, pero previsible para una celebración como ésta, en cambio la cobalto, aunque resalta mis ojos es más apropiada para una reunión de negocios. ¿Qué opinas tú?”-dijo Al mientras se observaba con detenimiento en el espejo, el cual estaba encantado para colocarle a su reflejo ambas prendas a placer.

-“Son… prácticamente idénticas. Cualquiera te sentará bien. Pero date prisa, vamos a llegar tarde.”-dijo Harry exasperado mientras se disponía a proseguir la persecución.

-“¿Prácticamente idénticas? Toda la prensa de Inglaterra va a estar allí, incluido El Profeta… ¡El Profeta, papá…! ¡Argh! Pero, ¿es que nadie tiene sentido de la moda en esta casa?”-exclamó Al, abochornado.

Tras un rato buscando a sus hijos por la mansión un desesperado Harry al fin encontró a Lily.

-“¡Lilianne Luna, haz el favor de subir y vestirte, ahora mismo!”-instó Harry.

-“Pero, papá. Yo estaba buscando a Cefi…”-

-“Yo le buscaré. Tú sube y ve a vestirte con tu hermana.”-

-“Vaaale…”-dijo Lily, cabizbaja, pero haciendo por fin caso a su progenitor.

Entonces Harry se limitó a seguir lo que creía que eran los pasos de su pequeño hijito.

-“¡Cefi, ven aquí inmediatamente o te castigaré!”-gritó Harry.

-“¡Yo no quero bañaaaaaa…!”-chillaba Cefi mientras recorría los pasillos de la casona, hasta que de pronto encontró un brazo en su camino, el cual le levantó por los aires como si fuera un monigote.

-“¡Te pillé!” Los Malfoy no van corriendo desnudos por ahí, pequeña sabandija.”-dijo Draco mientras abrazaba al rubio.

-“¡Draco! ¿qué estás haciendo aquí? Deberías estar en la tienda. Yo lo tengo todo bajo control. Estábamos… estábamos a punto de salir.”-dijo Harry avergonzado mientras miraba a su esposo.

-“Ya lo veo…”-contestó el ojigris sonriendo con malicia.

-“Draco, debes volver. Deja que…”-

-“No, Harry. Tú sube a vestirte y yo me encargo de ellos.”-

Draco le sostuvo la mirada a Harry durante unos instantes, y éste, sabiéndose perdedor de la negociación, incluso antes de que empezase, optó por hacer caso a su intransigente esposo y se dirigió a sus aposentos. Draco por su parte subió al piso superior con Cefi en brazos a poner las cosas en orden.

-“Vosotros dos. La máquina absorbe cerebros se queda aquí. Y si os volvéis a comportar como bestias os meteré en una jaula como a bestias. ¿Me habéis oído?”-instó a Jamie y Scorp, quienes tras escuchar las palabras de su padre se apartaron el uno del otro al instante.

-“El azul marino irá bien. El cobalto es para ocasiones más especiales y esto no es ninguna gala benéfica.”-exhortó Draco al pasar por la habitación de Al. Éste por su parte sonrió satisfecho y le dirigió al espejo una mirada triunfal.

-“Y tú, niña pasa, vas a quedarte ciega y arrugada como la tía Gertrudis si sigues leyendo botes de champú en la bañera.”-dijo Draco mientras dejaba al pequeño Cefi en la bañera y sacaba a Cissy con una toalla. –“Ahora, ve con Lily a la habitación y poneos las túnicas que os dejé anoche encima de la silla.”-

-“Pero, padre…”-se quejó Cissy.

-“No hay peros que valgan. Péinate tú sola. Sabes hacerlo y te gusta más que cuando lo hago yo.”-dictaminó mientras volvía su mirada hacia el benjamín -“A ver, mi pequeño hombrecito, ¿cómo es eso de que no quieres bañarte? Mira lo divertido que es.”-dijo Draco mientras tomaba agua de la bañera con sus manos y se la acercaba a la cara haciendo aspavientos y ruidos extraños con la boca.

En unos instantes el cuarto de baño se llenó de aroma flagrante, burbujas, y la risita del pequeño Cefi.


 

Una vez hubieron salido del Caldero Chorreante la familia se encontraba al completo ante el conocido muro que separaba el Londres muggle del Callejón Diagon. Les había costado a todos un cuarto de hora adecentarse para entrar juntos en la Red Flu, pero al final lo consiguieron, todavía llegaban a tiempo a la gran apertura de la tienda de pociones de Draco, la cual había tenido que superar incontables trámites burocráticos, los cuales el Ministerio de Magia se esforzó durante años en entorpecer con todo tipo de pretextos. Con el tiempo, y la imperiosa necesidad de fabricantes de pociones de calidad, Draco por fin logró materializar uno de sus sueños, mientras que a nivel privado seguía dedicándose a la investigación de la alquimia.

-“Había que hacer una especie de círculo, ¿a qué sí, padre?”-dijo Al mirando a la vara de Draco.

-“Noooo, era una elipse.”-replicó Lily.

-“Creo que solo eran ciertos ladrillos, si no me equivoco…”-intervino Jamie.

-“Son tres a la izquierda, y dos a la derecha.”-declaró Cissy.

-“Tu tía Hermione estaría orgullosa de ti.”-dijo Draco mientras miraba con satisfacción a su inteligente hijita.

-“¿Cómo se puede acordar? Solo lo ha visto una vez…”-se quejó Scorp, todavía con la boca abierta al ver a su padre abrir el muro con la combinación que había propuesto Cissy.

-“Yo creo que nació con un superordenador en el cerebro.”-le susurró Jamie a Scorp en el oído.

-“Y yo creo que la trajeron las cigüeñas extraterrestres.”-rió Scorp.

La familia se adentró entonces en el Callejón Diagon, nuevamente después de unos meses, cuando acompañaron a Jamie a por sus materiales para Hogwarts. Al igual que la última vez, la gente les miraba con curiosidad, otros con cierta aprehensión, y otros directamente les saludaban con respeto e incluso haciendo una leve reverencia con la cabeza. Tras el último asalto a Jamie, Harry se encargó personalmente de que el Ministerio de Magia endureciese las normas con respecto al espacio personal de su familia, aunque los cuchicheos y las miradas continuaban siendo un acompañante permanente en sus salidas al mundo exterior.

A solo un par de tiendas de Sortilegios Weasley, la tienda de pociones Malfoy’s se erigía imponente entre las antiguas casas del Callejón. A sus pies, una marabunta de periodistas y curiosos, que esperaban impacientes a la familia más importante del Mundo Mágico para la apertura de una de las tiendas de pociones más famosas y esperadas de Gran Bretaña. Para disgusto de Draco, la harpía de Rita Skeeter también se encontraba allí, quien ya se disponía a escudriñar a sus pequeños, cual ave carroñera.

-“Y aquí llegan los aclamados reyes del Mundo Mágico, la pareja mejor avenida del mundo entero y su séquito de mortífagos en miniatura. Adivina adivinanza, ¿cuál de ellos será el próximo señor tenebroso? Todos piensan que es el mayor de ellos, pero yo creo que el más joven tiene todas las papeletas. Siempre tan callado, mirando a todo el mundo con esos intensos ojos esmeralda…”-le susurró en voz baja al cámara de El Profeta.

-“Todavía está aprendiendo a hablar, vieja bruja.”-le dijo Cissy con desdén.

-“Con casi cuatro años… ¿Solo sabe hablar lengua pársel?”-replicó Skeeter incrédula.

-“Si pudiera hacer eso tú le entenderías a la perfección, víbora.”-añadió Al con veneno.

-“Niños, alejaos de ella. Y no se os ocurra intercambiar ni una sola palabra.”-les advirtió Harry al mismo tiempo que se los llevaba hacia la puerta principal de la tienda.

Sin más dilación, la familia se colocó enfrente del gentío mientras les lanzaban todo tipo de preguntas y flashes cegadores. A pesar de que tanto Harry como Draco se habían esforzado todos esos años en alejar en la medida de lo posible a sus hijos de las cámaras, en ciertas ocasiones les era imposible sortear a la prensa. Especialmente en ese día. Por ello, ambos llevaban tiempo mentalizándose para ese momento, y si bien los periodistas ya no tenían derecho a acercarse a sus hijos, sí podían avasallarles con fotos traicioneras que acabarían en la página principal de algún periódico mediático.

-“Buenos días a todos. Para empezar, me gustaría dar las gracias a todos los asistentes, especialmente al periódico El Profeta por su incansable seguimiento durante todos estos años. Espero que por fin su curiosidad quede satisfecha tras la apertura de la primera tienda de pociones Malfoy. También quiero agradecer a mi familia, sin la cual nada de esto hubiera sido posible. Su apoyo incondicional es lo único que me ha empujado a seguir hasta el final, y a luchar contra cada uno de los obstáculos que se han ido presentando. Cuando creía que todo estaba perdido ellos se encargaban de que no me diera por vencido. Si estoy aquí hoy es gracias a ellos.”-enunció Draco, mientras tomaba la mano de su esposo. – “En cuanto a los demás, espero con esta tienda ayudaros a encontrar lo que sea que necesitéis, y así hacer la vida de todos un poco más fácil. Queda así inaugurada la tienda de alquimia y pócimas Malfoy’s”-

Al terminar su discurso un gran aplauso prosiguió, el cual retumbó en las estrellas calles del Callejón Diagon. Draco y Harry entonces cortaron mágicamente la cinta que envolvía las puertas y éstas se abrieron dejando pasar a todos los curiosos clientes.

La estancia estaba organizada de modo que el diseño interior pareciese mucho más espacioso de lo que en realidad era. Seis largos pasillos se extendían a lo largo de la tienda exponiendo todo tipo de frascos de pociones con sus respectivas etiquetas de uso y contraindicaciones. Al final de las hileras se encontraba el mostrador, detrás del cual había una gran estantería con pócimas más específicas, y que necesitaban permiso especial para ser adquiridas. Detrás de ella, estaba la trastienda, con un gran almacén y unas escaleras que dirigían al sótano, hacia uno de los laboratorios de Draco, donde elaboraba buena parte de las pociones destinadas a la comercialización.

No cabía duda que Draco le había dedicado mucho tiempo a la reforma del local y el diseño de interiores, sin contar con el titánico trabajo que suponía la preparación al por mayor de tal cantidad de pócimas. Aunque el hecho de tener ya a todos los niños escolarizados le proporcionaba bastante tiempo libre para poder trabajar en sus múltiples laboratorios. Además, desde que Harry fue ascendido a jefe del Departamento de Seguridad Mágica en el ministerio, su horario era más flexible, y las misiones en las que tenía que participar eran significativamente menos frecuentes. Harry era una gran ayuda. No obstante, había perdido el apoyo adicional de su hijo mayor, quien había comenzado ya sus estudios en el internado de magia y hechicería, y solo se le permitía regresar a casa durante los periodos de vacaciones y en ocasiones especiales como esa, siempre y cuando dichas visitas se llevasen a cabo durante el fin de semana.

Tras haber contestado educadamente las interminables preguntas de los periodistas, Draco se dirigió hacia el mostrador, donde se encontraba Harry, quien le estaba esperando con una sonrisa de oreja a oreja al haber vendido durante la primera hora de existencia del negocio una generosa cantidad de frascos de pociones.

-“Parece que todo va sobre ruedas. Espero que no te hayan hecho demasiadas preguntas incómodas.”-dijo Harry con simpatía.

-“Lo de siempre. Ya puedes imaginar. Aunque esta vez parece que se estaban conteniendo bastante. Me figuro que tú has tenido algo que ver.”-se limitó a contestar Draco.

-“No sé de qué estás hablando. Aunque puede que le haya sugerido de pasada a Kingsley que redactase una lista de preguntas prohibidas para proponérsela de forma sutil a todos los periódicos del país.”-replicó Harry con su típica sonrisa tonta.

-“Eres de lo que no hay, ¿lo sabías?”-dijo Draco mientras se acercaba lentamente a su esposo.

-“¿Por echarte una pequeña mano a que no te estropeen el día por el que tanto has trabajado?”-

-“Por eso, y por usar tu influencia para algo noble. Eso es algo que encuentro tremendamente sexy, ¿sabes?”-

-“Y, ¿no tendrá eso más que ver con el hecho de estar haciendo de dependiente en tu propio negocio, señor Malfoy?”-

-“No sabes cómo me complace verte trabajar para mí, señor Potter.”-ronroneó Draco mientras se acercaba al mostrador y agarraba a su esposo de la solapa de su americana para acercarle hacia sí mismo y plantarle un ferviente beso.

-“¡Puaj! ¿Por qué tienen que hacer eso aquí? Van a espantar a los pocos clientes que quedan ahora mismo en la tienda…”-se quejó Al apartando un mechón de cabello castaño de los ojos.

-“Al menos podrían esperar a que volviéramos a casa. Siempre nos dejan en evidencia delante de todo el mundo.”-continuó Scorp mientras negaba con la cabeza.

Jamie por su parte miró a sus padres con sus grises ojos de manera tierna. Nunca lo admitiría, pero les echaba tremendamente de menos. Tras esta breve reflexión fingió ponerse a observar la organización de las estanterías.

-“Son como de un cuento de Disney. Es taaaaan romántico.”-replicó Lily mientras ponía una cara de total ensoñación inclinándose para abrazar de lado al pequeño Cefi, quien se tapaba los ojos con la larga coleta cobriza de ésta, avergonzado.

La joven Cissy, por el contrario, llevaba un buen rato ignorando a su familia, observando con atención las etiquetas de todos y cada uno de los frascos, esmerándose en memorizar sus respectivos nombres. Se encontraba tan absorta en sus pensamientos que fue totalmente sobresaltada por los gritos proferidos por un grupo de muchachas que miraban a través del escaparate.

 

-“Y, esas, ¿quiénes son?”-preguntó Scorp extrañado.

-“¿Qué es lo que les pasa?, ¿les da miedo la tienda?”-prosiguió Lily.

Las muchachas, lejos de espantarse al haber obtenido la atención de la familia, centraron la mirada en Cefi mientras proferían toda clase de chillidos de emoción.

-“Me temo que no se trata de eso...”-explicó Jamie riéndose.

Entonces, la puerta de la tienda se abrió de pronto, revelando las figuras de Narcissa, Andrómeda, Ron y Hermione, con los pequeños Rose y Hugo en el regazo.

-“Así que finalmente habéis podido venir.”-enunció Draco esforzándose por ocultar una amplia sonrisa.

-“No me lo perdería por nada del mundo, querido.”-contestó Narcissa con su característica elegancia.

Después de diez años de arresto domiciliario, a Narcissa por fin le fueron levantadas las restricciones de movilidad y realización de magia avanzada. Aunque una vez al mes era obligada a entregar su varita para revisión, así como un número indeterminado de inspecciones sorpresa en la mansión de la parte de los aurores. Por mucho que su yerno ahora fuese el nuevo jefe del Departamento de Seguridad Mágica la pena fue establecida varios años atrás y dichas inspecciones se llevaban a cabo al margen del departamento.

-“También ayuda que tu jefe sea tu mejor amigo, o en el caso de Hermione, poder fijarse a sí misma los horarios de trabajo.”-aclaró Ron mientras la pareja dejaba a Rose y Hugo en el suelo junto a los demás niños.

-“Enhorabuena, Draco. Estaba segura de que al final conseguirías sacar adelante el negocio sin nuestra intervención.”-le felicitó Hermione.

-“Gracias, aunque no ha sido porque no hayan intentado echar el proyecto para atrás…”-indicó Draco amargamente.

-“Dicen que la recompensa más dulce viene tras el más arduo de los trabajos. Disfruta de tu premio, sobrino.”-dijo Andrómeda.

-“Ahora lo importante será mantenerlo a flote. Aunque ya contamos con varios clientes regulares. En estos momentos “Malfoy’s” es el tercer mayor proveedor de pociones curativas de San Mungo. Y estimamos que se convertirá en el segundo en cuestión de meses, en función de la respuesta de los otros compradores.”-explicó Harry mientras sonreía a su esposo.

-“Creo que puedo intentar movilizar las influencias que nos quedan en El Profeta para que redacten un artículo sobre la buena marcha del negocio en su primera semana de inauguración.”-sugirió Narcissa.

-“Esta tarde vendrá Luna para hacerme una entrevista para El Quisquilloso, aunque mi objetivo principal es salir en las primeras páginas del Pocionero Práctico.”-indicó Draco visiblemente nervioso.

-“Yo he oído que Corazón de bruja hará un reportaje acerca de los filtros de amor que les vendes a “Sortilegios Weasley”. Se han vuelto bastante populares.”-dijo Hermione.

-“Seguro que son esas locas fans drarry. Compran absolutamente todo lo que lleve vuestro nombre.”-explicó Ron.

-“¿Fans qué?”-respondieron todos.

-“Fans drarry. Como esas de ahí…”-explicó Ron mientras señalaba a las muchachas de fuera que todavía mantenían sus rostros pegados en el cristal. –“Son unas piradas que están obsesionadas con vosotros y vuestros hijos. Inventan historias perturbadoras sobre vuestra relación y hasta hacen obras de teatro que representan ellas mismas.”-

-“Eso es… ¿legal?”-preguntó Harry horrorizado. 

-“Al parecer sí. Tomaron como inspiración la obra teatral de la Segunda Guerra Mágica, pero como no se lucran con ello no tienen que pagar derechos de autor ni nada. De todos modos, sigue siendo inquietante.”-prosiguió Ron.

-“¿De qué obra hablas? “- preguntó Draco confundido.

Entonces Hermione bufó sin poder aguantarse la risa. –“¿En serio no la habéis visto? Os tomáis eso del aislamiento demasiado en serio, chicos. Fue durante años la obra más vista en toda la comunidad mágica, aunque ahora ya no es tan popular como antes. Supongo que tiene que ver con que hayan dramatizado demasiado ciertos elementos de la obra. Yo solo la vi una vez y según parece no les gusta mucho relatar los hechos tal y como sucedieron. Se centran demasiado en cosas triviales que poco tuvieron que ver con el desarrollo de los acontecimientos.”-

-“Y vuestra supuesta relación es digamos…conflictiva.”-aclaró Narcissa.

-“Ese año solo nos vimos un par de veces…”-dijo Draco indignado.

-“Eso no les importa en lo más mínimo. Su objetivo es la exageración y vender el mayor número de entradas posible. Hasta le han cambiado el nombre a la obra…”-continuó Hermione.

-“Y, ¿cómo se llama ahora?”-preguntó Harry.

-“Pasión de lechuzas…”-concluyó Hermione abochornada.

Esta vez fue Draco quien se burló del ridículo nombre, así como de la sarta de bobadas que la gente parecía haber construido alrededor de su relación. –“Bueno, entonces digo yo que habrá que aprovecharse de la situación. Si no puedes vencerles…”-dijo mientras besaba de nuevo a su esposo.

Las muchachas del escaparate volvieron a chillar como locas y una de ellas cayó redonda al suelo, desmayada.

-“Buena táctica de marketing. Aunque no entren a comprar nada se agolparán en la entrada atrayendo la curiosidad de la gente que vaya paseando por el Callejón.”-dijo Harry.

-“Entonces tendrás que venir de vez en cuando para mantenerles entretenidas, Potter.”-sugirió Draco.

-“Por mí encantado, Malfoy.”-contestó Harry mientras besaba de nuevo a su esposo.

 

Alejados de los adultos, próximos a uno de los estantes los niños cuchicheaban entre ellos.

-“Lo que faltaba. Ahora nuestros padres son unos exhibicionistas.”-dijo el rubio Scorp con fastidio.

-“A mí me parece buena idea. Todo el mundo debería besarse y abrazarse como nuestros papás.”-intervino Lily.

-“Eso lo dices porque tú el lunes por la mañana no tendrás que enfrentar a todo Hogwarts por esto.”-replicó Jamie molesto.

-“En el amor y en el dinero todo vale.”-dijo Cissy resuelta elevando ligeramente el mentón al estilo Malfoy.

-“Si la gente viene a comprar a la tienda solo para ver cómo se lo montan estos dos eso significa que padre es mucho peor pocionista de lo que él piensa.”-comentó Al mientras Cefi observaba sonriente a sus padres.